lunes, 11 de abril de 2016

RAMOS ALLUP BUSCA A DIOSDADO EN "THE PANAMA PAPERS"


ELOGIO DAMAS


            Cuando estalló la bomba de “The Panama Papers”, todo el mundo opositor se brotó las manos, aplaudió y levantó, sus copas, verdaderas o imaginarias. Dentro de alguna gente que sus dudas tienen, se produjo como un estado de tensa expectativa; unos parecidos al cazador que vela su presa, un goce esperado; que de pronto, bajo aquella brillante luna, se le ponga a tiro.
            Los opositores, por esa persistente condición de mover sus piezas por la fuerza inercial del odio, que suele ser demasiado impulsiva, nunca se preocuparon que de esos papeles saliesen muchos nombres ligados a ellos y personas, como la “Infanta de España”,  a quien se le sigue un juicio por asuntos de dinero manejado indebidamente conjuntamente con su marido; también Macri, el actual presidente de Argentina y portavoz, adalid de la política neoliberal que quisiesen aplicar aquí, pese la experiencia del “caracazo”. Tampoco ahora piensan que podrían salir nombres de entre ellos mismos, quienes allí danzan y levantan sus copas, lo que nada sería sorpresivo. No obstante brindan y bailan hasta vals con los brazos en alto, siendo potenciales candidatos, muchos de ellos, a aparecer en ese papelero; seguro están, lo han estado desde el principio, que de allí, aquella caja llena de papeles, nombres, cuentas ocultas y hasta ilegales, saldrá el que esperan o mejor ansían.
           En aquella improvisada fiesta hacen sus apuestas, todos ellos al mismo nombre y por lo que se percibe, la casa se quedará con todo lo apostado y como dicen en Cumaná, “es una buena poleá”.  “Caída y mesa limpia”.
            Por un solo nombre esperan. Si son los de muchos ellos, que ya lo saben, juegan con cartas marcadas, nada interesa y lo que es más, lo tomarán a risa,  borrón y cuenta nueva. Hasta se felicitarán con efusivos abrazos y quien más tenga será más aplaudido. Todos dirán “que es una raya más pa´ un tigre” y seguirán celebrando y esperando. Sólo aquel odiado, que es como parecido a esta palabra, el de Diosdado, esperan.
            Seguros están que, como cuando jugábamos la lotería en nuestras casas con los amigos del barrio, al grito “mano afuera y bolsa al aire”, el encargado de sacar las fichas, en este caso los nombres, las cuentas y las cifras, cantará:
            -“Diosdado Cabello Rondón, el chavista de El Furrial”,
            Se imaginan a los directores de los diarios de repente mandando a parar las rotativas para insertar el título:
            “Diosdado Cabello Rondón, el Lavrenti Beria – por alusión al jefe de la policía política rusa bajo el mandato de Stalin – está entre quienes lavan dinero en Panamá. El dinero ganado contrabandeando drogas.” “¡Viva Obama y su decreto!”
           En ese preciso instante Ramos Allup se lamentará que la Ley de Amnistía ande atravesada.
           También hasta leen y repiten mensajes por las distintas redes sociales digitales que comentan sobre la misma cosa. No con sorpresa; curioso, ni siquiera con rabia, sino con alegría.
            -“Por fin el carajo cayó en su propia trampa. Ahora si es verdad que le tenemos en la parrilla y en la salsa. ¿Quien carajo, de entre los militares y civiles, va verle como el sucesor de Chávez?”.
           Porque en todo esto, en medio de esta tragedia nacional, donde la oposición ganó con abundancia las elecciones legislativas, ella no encuentra como administrar su triunfo, hace disparates y hasta comienza a descubrir virtudes en Chávez o, para mejor decirlo, admite que el gran rival es Chávez.
          Mientras esperan que de “The Panama Papers” salga el nombre de Diosdado, planifican todo lo que acostumbran hacer y que la Ley de Amnistía da luz verde. Reúnen a su gente y distribuyen toda la maraña de cosas que forman su arsenal.
          Ramos Allup no nos arruina ahora con tanta llamadera a Panamá, porque Chávez nacionalizó la CANTV y la facturación sigue barata. Desde que se levanta hasta altas horas de la noche, vive pegado al teléfono y grita como aquel viejo comediante caraqueño, Rafael Guinán, de los años cincuenta del siglo pasado, en su programa “El Galerón Premiado”:     
           -“Aló Panamá, Panamá aló, Caracas llama a Panamá, responda, ¿no han cantado en la lotería de “The Panama Papers”, el nombren de ese carajo?”
           Quien allá le atiende, es su contacto, más no su pana y no está al tanto de sus delirios y deseos ocultos, que en verdad aquí no los son, le responde y le da nombres. Una lista le lee. Ramos les conoce a casi todos, hay mucho amigo suyo, pero eso ya lo sabe. No le interesa. Por eso al volver hablar dice:
           -“Aló Panamá, aquí “El Galerón Premiado”, perdón, quise decir el Presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, el Dr. en leyes  Henry Ramos Allup”.
           Observe el lector que suprimió lo de bolivariana, lo que es una fuerte señal para garantizar la exactitud de este invento que fundamento tiene en la realidad nacional. Si no es verdad, demasiado se parece a lo real.
           -“Aló Panamá, Panamá aló, Caracas llama, esos nombres no me interesan. No son noticia ni me producen alegría. ¡Quiero saber si apareció el carajo!”
         En su rabieta y porque la cuenta de teléfono es barata, se le olvidó precisar para ahorrar tiempo y acortar la llamada. Por lo que su lejano interlocutor se vio obligado a preguntarle:
         -“¿Quiere usted algún nombre específico?”
         -“¡Claro que quiero eso! Es más, lo deseo y ansío. Es lo que falta para deshacernos de estos carajos”. “Es más si no aparece busque algún gestor que allí le meta y haga le nombren”.
         Esta vez, los carajos fueron como muchos; uno no sabe si se refiere a todos los chavistas, esos mismos, los tres o cuatro millones mínimo que por el solo hecho de serlo, según el piadoso, cristiano y muy humanista criterio del padre Ugalde, deben esconderse “al caer Maduro” porque están obligados a pagar sus culpas. Por cierto, que quienes eso dicen, empezando por el rector de la UCAB, parecieran estar en desacuerdo con la Ley de Amnesia y el Olvido. ¿Quién les entiende?
         No por ahorrar teléfono, que es barato por “culpa de Chávez”, sino porque no le queda nada por hacer, pues el nombre no sale, no distingue en la lista que le leen procedente de “The Panama Papers”, al fin decide ser concreto:
         -“Coño mano, dime, ¿no aparece en esa lista Diosdado? Es fácil detectarlo, pues ese carajo – otra vez el calificativo rabioso – tiene un nombre que antes no he sabido alguien lo tenga. Es raro pues”.
         Del otro lado de la línea, el panameño, repasa y repasa la lista en busca de Diosdado, hasta quiere encontrarle para satisfacción de quien le habla de tan lejos y se cansa y percata no está. Por los Rondón hay algunos y los Cabello también. De aquí, de allá, de donde entra el sol y arrancan los vientos.            De donde el sol se mete y hacia donde corren los vientos. Pero ninguno llamado Diosdado Cabello Rondón, le aparece.
        
         De pronto, el panameño, como queriendo quedar bien con el alto personaje, le dice:
           -“Espere un momento, aquí tengo una lista que pudiera interesarle”.
           -“Dispárela ya, pa´ luego es tarde”, dice excitado el presidente de la AN,  mientras imagina escuchar una “murga de Panamá”:
           -“Bueno esta lista es larga y hay unos cuantos Ramos. Se la leo”.
           -“¡No! Vamos a dejar esta vaina hasta aquí. No vaya a ser que el tiro salga por la culata”.
           Al fin, cansado se va a acostar porque mañana, muy temprano tiene que volver a guindarse del teléfono. Pero antes se dice para sus adentros:
           -“Ese carajo debe estar en esa  lista. Ese no puede saber la de nosotros y, si en ella se mete, lo cazamos”
           Diosdado, el hombre más rico de Venezuela, hasta como dueño de La Polar es, sin que Mendoza lo sepa, es tan hábil que esconde sus reales en perolas, pues artimañas como esa de ahora, “The Panama Papers”, tarde o temprano a flote salen.
           Anoche, en “El Mazo dando”, Diosdado que no es “muy dado y menos manzanares”, les echó en cara los nombres que aparecen y sugirió que hay unos cuantos de ellos. Y les retó.
           Mientras tanto, Ramos Allup, llamando a los suyos a replegarse y no abusar de Ley de Amnistía, por debajo, rascándose la cabeza se pregunta:

          ¿Coño dónde habrá metido los reales ese carajo? 


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Publicado por Eligio Damas para BLOG DE ELIGIO DAMAS el 4/08/2016 06:51:00 a. m.

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