lunes, 5 de noviembre de 2012

EL ENEMIGO, EL CONTRARIO Y LAS LEYES DE LA DIALECTICA

El enemigo, el contrario y las leyes de la dialéctica Destacado

por Pedro Campos
Martes, 06 de Noviembre de 2012 00:17
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Pretendiendo negar el capitalismo en todo sentido, en todos sus valores, en todos sus adelantos, en todas sus formas de organización, el “socialismo real”, terminó por autodestruirse.
“El contrario no es enemigo”, un escrito del  joven filósofo cubano, Boris González, lleno de preocupaciones sobre la situación actual y perspectiva de Cuba, me inspiró este artículo.
 
De acuerdo con las leyes fundamentales de la dialéctica (1- la conversión de los cambios cuantitativos a cualitativos, 2-la unidad y lucha de contrarios y 3-la negación de la negación), todo fenómeno atraviesa por un proceso de desarrollo en que estas leyes se manifiestan en relación interdependiente.
 
Los cambios cuantitativos, en su acumulación, generan cambios de calidad que van siendo cada vez más trascendentes y estos cambios se van dando a través de la unidad y lucha de contrarios: de lo viejo por perdurar, de lo nuevo por predominar y de hecho en cada cambio cualitativo, por pequeño que sea, hay una negación del estado anterior de ambos sujetos.
 
Pero muy importante: esa lucha se da en “unidad” –como categoría filosófica-, que no quiere decir igualdad, identidad ni mucho menos unanimidad, si no participación conjunta desde distintas posiciones. Esa lucha en “unidad”, que encierra intercambio, no puede realizarse desde la separación, desde la ruptura total. La ley se denomina unidad y lucha de contrarios, no por gusto.
 
Quienes no entiendan estas manifestaciones de la dialéctica, sea por razones culturales, religiosas, dogmáticas o de otra índole, difícilmente puedan entender el movimiento de una sociedad dada y contribuir positivamente a su desenvolvimiento.
 
Es lo que lleva a ver a los agentes del cambio,  no como pares contrarios de un mismo fenómeno, sino como agentes enemigos,  externos al mismo, a tratar de imponer un rumbo distinto al natural, y a tornar la lucha de contrarios, en batalla a muerte de enemigos irreconciliables.
 
Y la praxis misma ha demostrado que la conversión del viejo ser en uno nuevo, solo es posible en lucha desde el encuentro, del intercambio, de la amalgama, de la integración, desde  la “unidad” entre los contrarios, para negarse mutuamente y dar lugar a un fenómeno nuevo, distinto a ambos.
 
Cuando el contrario es visto como enemigo, en vez de producirse una situación cualitativamente nueva y positiva, donde lo viejo y lo nuevo triunfen ambos en un nuevo ser, como ocurre en el amor de una pareja que decide fundirse para dar nacimiento a una nueva criatura, se produce una reafirmación de lo viejo en viejo y de lo nuevo en nuevo, donde uno de los contrarios se impone por la fuerza, “acaba con el enemigo” y así termina liquidando su propia posibilidad de convertirse en algo nuevo, distinto, mejor, cualitativamente superior.
 
Por eso Boris tiene razón cuando apunta que el contrario no es enemigo. En eso radica la garantía del desarrollo, del surgimiento del nuevo ser.
 
Si lo viejo destruye lo nuevo, viejo se queda. Si lo que se pretende nuevo, destruye totalmente lo viejo, termina pendido del aire, sin base alguna, sin contradicción que le ayude al desarrollo, camino a su autodestrucción.
 
Por eso ver la lucha de contrarios, en el terreno social, como lucha de enemigos irreconciliables, donde necesariamente uno de los contrarios tiene que morir, es lo que ha llevado a muchos procesos revolucionarios al suicidio estratégico, al pretender destruir al contrario, en lugar actuar en lucha de unidad  dialéctica por la superación mutua hacia una nueva sociedad.
 
Fue la lectura esquemática de los textos de Marx y otros fundadores del socialismo. Fue lo que pasó con el enfoque “obrerista” de la revolución socialista, vista como el resultado de la lucha de clases irreconciliable entre obreros y capitalistas, cuando los propios clásicos del socialismo habían previsto que las nuevas relaciones de producción eran portadas por un nuevo tipo de actor social y productivo: el trabajador libre asociado, no el obrero asalariado.
 
El trabajador libre que se asocia o no para producir, el cooperativista o cuentapropista no es visto como enemigo por el capitalismo, sino como un competidor dentro del sistema. Por eso quienes no han entendido las leyes del desarrollo dialéctico de la sociedad, ven el trabajo libre asociado como “funcional” al sistema capitalista. No comprenden que desarrollada dentro del sistema capitalista, gracias y a pesar de los propios mecanismos del capitalismo, esta forma de organización de la producción, termina por imponerse y dar lugar a un nuevo sistema socio-económico.
 
Cuando la revolución social es vista más allá de un cambio político, como proceso de cambios en las relaciones de producción, de suyo se entenderá que se trata de desarrollar algo que ya ha venido progresando en el seno del viejo sistema, por lo que no se pretende hacer todo nuevo, cambiarlo todo, sino de dar rienda suelta a las nuevas fuerzas sociales y económicas existentes.
 
Tratando de negar el capitalismo en todo sentido, en todos sus valores, en todos sus adelantos, en todas las formas organizativas en él presentes, el “socialismo real” terminó negando  todos los valores de la democracia, los derechos, el intercambio y el asociacionismo libres alcanzados en el capitalismo, pretendiendo inventarse  desde la nada. Y la nada, es nada. Tal “socialismo” –disparatadamente-  liquidó todo aquello, porque el socialismo era “desconocido y nadie sabía cómo hacerlo”; pero mantuvo el trabajo asalariado para el estado todo poseedor, la esencia del capitalismo, que determinó su agonía y fin.
 
Y “aterrizando” en Cuba; estas leyes deben ser tenidas en cuenta por todos. Tanto los que desde una extrema en el gobierno-partido se oponen a los procesos de democratización, socialización, descentralización y cooperativización, como los que en la oposición pretenden hacer tabla raza de todo lo realizado en este medio siglo, o quienes desde un sector de la izquierda sectaria elucubran una sociedad tan novedosa y límpida que  nunca  sería producto de un desarrollo de algo real, de un progreso de algo ya existente, sino sacado de su imaginación.
 
Y desde luego el tratamiento político y diplomático al imperialismo norteamericano, enemigo histórico de la nación cubana por su propia decisión, es un asunto relacionado; pero distinto a la lucha histórica entre los cubanos por una sociedad más justa, libre y democrática que no todos vemos igual en sus fines y medios. Es asunto de nosotros ponernos de acuerdo.
 
Un verdadero humanista -y un verdadero socialista solo puede serlo- no busca enemigos humanos. El que se pretenda enemigo, sea por propia decisión.
 
Al imperialismo ha de mantenérsele a raya y no pretender salir a flote gracias a su ayuda, que siempre será interesada. ¿O se repetirá la historia de 1898? Corresponde a los cubanos dispuestos a hacerlo en armonía, paz y democracia plena, aportar al futuro común.
 
Por ello, más necesita una economía socializada de las pequeñas y medianas inversiones de la diáspora cubana deseosa de hacer florecer la nación “con todos y para el bien de todos”, puestas en función social, que del gran dinero del imperio que serviría para explotar a los trabajadores asalariados cubanos en conjunción con el capital estatal y sojuzgar a nuestro pueblo.
 
La defensa del proceso revolucionario cubano ha de hacerse consecuentemente, en especial,  desde su rectificación. Y no, pretendiendo su estancamiento en la conservación a ultranza del modelo estatalista asalariado fracasado, ese disfrazado capitalismo monopolista de estado.
 
La revolución cubana, como proceso revolucionario del siglo XX que siguió los pasos del “leninismo” fabricado por Stalin, debe aprender de los errores de la ex URSS y el  “campo socialista”,  si no quiere terminar en lo mismo.
 
Socialismo por la vida.

ESTAS DICTADURAS!! 85,52 % VOTO EN SEGUNDA VUELTA DE ELECCIONES EN CUBA

Estas dictaduras!! 85, 52 % votó en segunda vuelta de elecciones en Cuba

por Kaos. América Latina
Martes, 06 de Noviembre de 2012 02:38
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  • Los resultados de la segunda vuelta realizada ayer en 136 municipios de 13 de las 15 provincias, han sido satisfactorios, con una votación, hasta las 5 de la tarde, del 85,52 % de los electores registrados para la ocasión, informó a la prensa la presidenta de la Comisión Electoral.
Segunda vuelta: votaron más de 866 mil electores
Cubainformación
Hasta las 5 de la tarde. Representa el 85,52 % de los registrados. Se darán a conocer hoy los resultados preliminares de estos comicios
Susana Lee - Granma.- Los resultados de la segunda vuelta realizada ayer en 136 municipios de 13 de las 15 provincias, han sido satisfactorios, con una votación, hasta las 5 de la tarde, del 85,52 % de los electores registrados para la ocasión, informó a la prensa Alina Balseiro Gutiérrez, presidenta de la Comisión Electoral Nacional.
Lo anterior significa que, faltando aún una hora para el cierre de los colegios, más de 866 mil cubanos de una cifra superior al millón de inscritos, habían ejercido su derecho ciudadano para elegir a 1 160 delegados a las asambleas municipales del Poder Popular, entre los 2 328 candidatos que figuraron en las boletas de estos comicios.
Los 3 210 colegios que funcionaron este domingo, abrieron a las 7 de la mañana, y conforme a lo normado, concluyeron la votación a las 6 de la tarde, realizaron los escrutinios y comenzó la transmisión de los partes informativos previstos, lo que posibilitará dar a conocer hoy los resultados preliminares de esta segunda vuelta.
Balseiro refirió que aun cuando se produjeron lluvias locales intensas, sobre todo en la provincia de Guantánamo, la jornada electoral transcurrió normalmente, con una asistencia masiva y organizada, y que tanto el sistema informático como las comunicaciones se desempeñaron eficazmente.
El próximo domingo 11 tendrá lugar la segunda vuelta en 125 circunscripciones de los 14 municipios holguineros, donde no hubo decisión en la primera, el pasado 21 de octubre, quedando por determinar la fecha para efectuarla en las 130 que restan en Santiago de Cuba.

QUE LA SENSIBILIDAD HUMANA GUIE A LA SOLIDARIDAD


 
Que la sensibilidad humana guie a la solidaridad


Por Félix Sautié Mederos

Crónicas cubanas


Continúo escribiendo sobre el paso del ciclón Sandy el pasado 26 de octubre, porque la situación creada en las provincias más orientales y centrales de Cuba se presenta compleja ya que en la medida que transcurren los días hay problemas que poco a poco podrán solucionarse, mientras que otros se pondrán en peores condiciones. Las cifras preliminares de destrucción en las viviendas que se han informado son de 130,000 con afectaciones, especialmente 15,392 por derrumbes totales y 36,544 parciales sin contar las pérdidas en infraestructuras ni en las entidades productivas, de salud, culturales, educacionales, deportivas, comerciales y de demás servicios básicos; lo que mantiene a un considerable número de familias desoladas sin casas ni medios para sobrevivir y deviene una tragedia humanitaria de una magnitud extraordinaria en la Cuba de hoy, que se intensifica a causa del dolor de las 11 muertes tristemente sucedidas.

Por mucho que de conjunto en el país se este haciendo al respecto, lo que no debería empañarse con los énfasis triunfalistas que proclaman los medios locales de información, así como lo que se haga en lo adelante, los daños materiales ocasionados no podrán ser resarcidos en corto tiempo porque específicamente las cifras constructivas que se requieren, no se han logrado alcanzar por nuestra deprimida economía nacional en años. Estamos pues, frente a realidades que exigen dejar a un lado los tradicionales triunfalismos, así como los prejuicios y criterios políticos de la índole que sean, para dar paso a que la sensibilidad humana sea la guía básica de la solidaridad. Ante tales situaciones tan críticas, los orgullos extemporáneos, las prepotencias y eternidades de los sistemas proclamados no deberían imponerse sobre el dolor y la tragedia de quienes lo sufren en carne propia ya que en el lapso de unas pocas horas, esas familias cubanas lo perdieron todo: sus casas, recursos de vida y de subsistencia incluso sus documentos y recuerdos más personales. Ellos en estos momentos, se encuentran sin techos que los cobijen, ni ropas, alimentos o dinero para sobrevivir. Son realidades presentes como nunca antes; quizás desde la década de los 60 cuando el ciclón Flora y las inundaciones que se produjeron en aquella época.

Es imprescindible que no se pierda la percepción objetiva de que nos encontramos frente a un problema humano de proporciones inenarrables, mucho menos con simplezas esquemáticas en los criterios informativos, ni con comparaciones interesadas con lo sucedido en otros países. Estas críticas situaciones no admiten manipulaciones de ninguna índole, sean del bando que provengan, tanto de los que están a favor como en contra, porque con las tragedias humanas no se debe jugar.

Sucede por demás que cuando en estos dramas, se pone en práctica una política determinada por un todo vale o incluso se mal utilizan las circunstancias creadas para insultar y/o descalificar como algunos lo han estado haciendo aprovechándose de esta tragedia, así como para realizar cualquier tipo de proselitismo venga de donde venga, lo que se logrará entonces es insultar a la dignidad de los afectados con lo que se desciende, en mi criterio, hasta los más bajos niveles de la condición humana. Por otra parte, en estas coyunturas se nos presenta el peligro de retroceder la sociedad a las épocas de la barbarie, aún dentro del Siglo XXI con todos sus avances científicos y tecnológicos; algunos como los de las comunicaciones vía internet, vedados para los cubanos dadas las absurdas prohibiciones vigentes al respecto en nuestro territorio nacional que tratan de limitar algo que “es como una nube. Póngale usted rejas a una nube; no puede” según expresó recientemente el vicepresidente de Bolivia Álvaro García Linera al ser interrogado por la prensa sobre un posible control a Internet.

Afrontamos un momento que nos exige unirnos sin reticencias de ningún tipo, en pro de una causa común: como debe ser el auxilio a la población en desgracia y la reconstrucción de todo lo que fue afectado. Quizás deberíamos retomar aquella vieja consigna planteada en la década de los 60 de “Recuperar lo perdido y avanzar mucho más”. Aunque lo que tenemos por delante no es un problema que pueda solucionarse solo con consignas, considero que plantearse esa meta a alcanzar debería ser un sentimiento compartido por todos los cubanos de adentro y de afuera de nuestras fronteras, porque nacimos en una Patria común y lo que ha sucedido constituye una herida profunda en las entrañas de nuestra Patria cubana. Hay personas que les molestan estas expresiones patrióticas y les digo que quizás lo que deberían hacer es olvidarse para siempre de que una vez tuvieron a esta patria y dejarnos a los que así lo sentimos y lo queremos desde la diversidad de criterios políticos, económicos, religiosos y sociales en que nos desenvolvemos, porque las coyunturas que atravesamos son tan difíciles y complicadas que nos hieren a todos los que nos sentimos profundamente cubanos.

No es un simple dramatismo literario lo que estoy planteando, es la expresión del sentimiento de dolor profundo que me embarga en la medida que percibo con mayor intensidad la destrucción y las angustias que se manifiestan en las zonas desvastadas. Es también, un sentimiento de intensa gratitud hacia quienes se han movilizado para reconstruir las afectaciones. Estamos ante una tragedia que supera nuestras contradicciones entre cubanos por concepto de criterios políticos y/o económicos, porque estamos en una situación que nos hiere a todos.

En estas circunstancias y coyunturas, no resulta ocioso reiterar que la sensibilidad constituye un sentimiento inherente a la condición humana, que no debería confundirse con los criterios políticos, religiosos ni ideológicos de ningún tipo. La sensibilidad humana ante la destrucción y el dolor deberíamos manifestarla todos para convertirla en un motor efectivo de la solidaridad que tanta falta nos hace.
Así lo pienso y así lo afirmo en los momentos tan complejos que viven las muchas familias cubanas que han sido afectadas por el paso del extraordinario Ciclón Sandy que también ha dejado destrucciones y dolor en el Caribe, los Estados Unidos y Canadá, con mis respetos para quienes tengan una opinión diferente.

Publicado en Por Esto! el lunes 5 de noviembre del 2012.





AUTO CRITICANDO A OTRO O EL AUTO SUICIDIO DE CAP



ELIGIO DAMAS

            Desde por allá, en el fondo de la historia, cuando empezamos a militar en el combate clandestino, los jefes, quienes después dejaron de jefaturear y se volvieron jefatureados, no se cansaban de mandarnos a autocriticarnos.
             -“Todo revolucionario debe practicar la autocrítica. Quien no lo haga, no lo es.”
             Esa cantaleta no las largaban en cada contacto o reunión. Por cosas nimias para el común de la gente, como llegar tarde o faltar a una cita, lo que en un clandestino es asunto serio, pero en el venezolano normal es como una virtud. De donde uno se formó la idea que éramos imperfectos y los jefes “las divinas personas.” Porque como dice el diccionario, la autocrítica va dirigida de mi a mí mismo, lo más parecido a una masturbación o auto flagelación. Porque es algo como medio disparatado, decirle a alguien:
           -“Mira chamo, autocritícame.”
          Como parecido a aquello de los maracuchos:
          -“Te presto cien bolívares.”
         A uno, central u oriental, al escuchar a alguien decirnos eso, dicho en zuliano, las pepas de los ojos se nos ponen como Capriles o un par de huevos fritos. Con razón, sobre todo si estamos limpios, porque alguien a quien no le estamos pidiendo prestado, generosa y espontáneamente, nos quiere sacar del apuro. De paso ¿cómo supo qué estábamos pelando? Es decir, entendemos al revés o como es, que nos están ofreciendo en préstamo unos reales. Porque en verdad, quien de esa manera nos habló, a lo maracucho, nos está solicitando un préstamo. La vaina es que no sabe, que “se juntaron dos limpios, y no, que se  armó un limpio”.
           Los jefes de antes, de aquella izquierda que no pegaba una, les encantaba mandarnos a autocriticarnos, pero ellos jamás lo hacìan, quizás por eso, rara vez o nunca, se acercaron al mingo. Pero si eran asertivos, gramaticalmente hablando, al aplicar la expresión.
           -“Autocritíquense, camaradas. Quien no la haga no es revolucionario.”
         En este caso no hablaban como el maracucho, sino al revés, que viene siendo al derecho. Es decir, nosotros estábamos obligados a criticarnos “por sí mismo”, como dice el Drae con respecto al prefijo auto.  Ellos, los jefes no, porque “jefe era jefe aunque tuviera cochocho.”   Por ser jefes pues así hablaban y estaban claros en lo que estaban diciendo.
        Por supuesto, aquella letanía o demanda, le dejaba a uno un complejo de culpa mayor que resaca de guarapita. Pero también muy claro quiénes eran los jefes y los pendejos.      
       -“Jefe no se pela”, pensaban aquellos para sus adentros. Por eso, “que se autocritiquen los balurdos”.
     Pero eso era antes, con aquellos jefes que eran competentes, para seguir en lo mismo, hablando al contrario, en pelarse a cada rato. El presidente Chávez, humilde como es, dijo sin duda alguna “debemos autocriticarnos”. Es decir, se puso por delante y pidió a todos que lo hiciésemos. A su gobierno, el cual dirige y encabeza, le lanzó críticas sin piedad. Lo que viene a ser una verdadera autocrítica, porque la hace al área de su responsabilidad.
    Pero, por lo que uno ve, lee y escucha, pareciera que muchos hubiésemos razonado al revés, ofrecer un préstamo en lugar de solicitarlo y entendimos que el presidente nos pidió que nos fajásemos a criticar a los demás. Él dijo, autocritiquémonos; nosotros entendimos “critíquense los unos a los otros” y nos lanzamos a sacarle el pellejo a todo aquel que se nos pone por delante.
            Para más vainas, se nos atravesó la coyuntura de elecciones regionales y el gobierno aplicó la cooptación, para escoger candidatos. Allí “torció la puerca el rabo”.
          Quienes se sintieron defraudados, porque el escogido no fue el de ellos, se desbordaron de rabia y expresaron “voy a autocriticar a fulano”; se desataron a insultar al escogido, confundiendo de paso criticar con lo que ellos hacen. Que es una cosa fea, tanta “como la palabra sobaco”, como dijese Aquiles Nazoa, donde hasta la madre sale “pa` la calle”.
          El ofendido, confundiendo lo de revolucionario con patotero o lenguaraz, sacó toda su artillería verbal y salvajemente devolvió la “autocrítica”.
        Pero no todo quedó allí. No. En casos, quienes se sintieron satisfechos con la escogencia, no se conformaron con eso, sino que en un “muy loable” ejercicio “autocrítico”, le vaciaron toda la basura que pudieron a quien o quienes tenían otra preferencia y al preferido de esos, quien para más ñapa, no fue escogido o cooptado.
           Está bien hacer la crítica, debe mantenerse como un arma vital para el movimiento o cambio; y hacerse sin enlodar a los camaradas,  pero el presidente puso énfasis que nos autocriticáramos, lo que podría ser, entre otras primordiales cosas, “mira bien primero dónde, de quien hablas y qué dices” y no pensar como quien pide un préstamo ofreciéndolo, lo que sería casi lo mismo como aquel “auto suicidio de CAP”. Y además, para terminar, no hacer una crítica sin dejar nada claro sino sucia la reputación del criticado. Menos si todo eso se disfraza diciendo que es una autocrítica.


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Publicado por Eligio Damas para BLOG DE ELIGIO DAMAS el 11/05/2012 04:34:00 a.m.

domingo, 4 de noviembre de 2012

GLORIOSA CAMPANA DE ORIENTE . NO SIMPLE INVASION DE CHACACHACARE




 Gloriosa Campaña de Oriente. No simple invasiòn de Chacachacare.

                                                         ELIGIO DAMAS

              El historiador carupanero Bernardo Tavera Acosta, hablando de cómo  en la cultura caraqueña hubo, ha habido y hay una tendencia a minimizar o subestimar a lo que allá llaman aún el “interior del país” o la “provincia”, para lo cual mantienen viva una categoría colonial, porque “Caracas es Caracas y lo demás es monte y culebra”, refiere como llaman al Congreso de Cariaco simplemente “congresillo” y a la Gloriosa Campaña de Oriente apenas “Invasión de Chacachacare”.
              Justamente por eso y porque nos acercamos a la fecha de cumplimiento del bicentenario de este último acontecimiento, hemos querido hacer las siguientes reflexiones. También, porque pocos meses atrás, el presidente de la República habló de celebrar el bicentenario de “La Campaña Admirable”, aquella inconmensurable gesta iniciada por el Libertador en enero de 1813, tomando la ciudad de Ocaña, cerca de Cúcuta, con la intención de invadir a Venezuela, tal como lo había sugerido en “El Manifiesto de Cartagena”. Una vez obtenido la autorización respectiva del gobierno Neogranadino, Bolívar entra a Venezuela el 14 de mayo de 1813, pasa por Mérida, donde recibe el título de “Libertador”, después de cumplir una gesta heroica y maravillosa, que significó remontar los Andes, desafiar riscos y bajísimas temperaturas, desafiar al hambre y al agotamiento para seguir a Caracas y dar inicio a la II República.
            Pero mientras aquello se gestaba, casi al mismo tiempo, pero mucho antes que el ejército libertador de occidente, proveniente de Colombia o Nueva Granada, entrase al territorio venezolano, en el lado opuesto del país, en esta parte de oriente, otro grupo de patriotas, cuyos nombres conoceremos más adelante y quienes dieron inmensos aportes a la causa republicana y americanista a lo largo de la guerra independentista, sin conocimientos de lo que hacían Bolívar y su gente, adelantaban otro proyecto, invadir con el mismo fin de aquellos, “salvar nuestra patria de la dependencia”, como dijo el Acta correspondiente a la gesta iniciada en Chacachacare.
                 Allí en Chacachacare, una pequeña isla cerca de Trinidad, donde doña Concepción Mariño, hermana de Santiago Mariño, uno de los jefes del plan, tenía una hacienda, se reunieron los patriotas el 11 de enero de 1813 y de inmediato dieron inicio a la “gloriosa Campaña de Oriente”, lo que la historia oficial ha subestimado de varias formas, incluso sólo llamándole “Invasión de Chacachacare” y hasta condenándole al olvido.
                 Después de la Capitulación de Miranda, los jefes realistas desataron una cruel e intensa represión entre los jóvenes patriotas orientales. Muchos de ellos huyendo de aquel vandalismo fueron reuniéndose en la isla de trinidad. Llegado el momento, cuarenta y cinco de aquellos muchachos, se reunieron en la pequeña isla de Chacachacare, propiedad de doña Concepción Mariño, hermana del prócer. Según Bartolomé Tavera Acosta, no se conoce con exactitud los nombres de todos los hombres que allí estuvieron y agrega, “es necesario observar que, con excepción de Mariño, Manuel Piar, los Bermúdez, José Francisco Azcùe, Manuel Valdez, Agustín Armario, Juan Bautista Videau, Pbro. Domingo Bruzual de Beaumont, José Rafael de Guevara, Rafael de Mayz, José María Otero, Mateo Guerra Olivier, Juan Bautista Cova, José Leonardo Brito Sánchez, Juan Bautista Darìus, Bernardo Martínez, Fernando Gómez de Sàa y uno que otro más, del resto no hay constancia histórica para poder afirmar que fueron de los de Chacachacare”. Pero el mismo autor supone que estuvieron allí, José María Sucre y el futuro Mariscal de Ayacucho, Antonio José de Sucre, “quienes habían salido de Cumaná para Trinidad trece días antes y aparecen luego en los sucesos de Maturín”.
                 Y aquellos muchachos, reunidos en Chacachacare, “bajo los auspicios” de la hermana del general Mariño, expidieron la siguiente Acta:
                 “Violada por el jefe español D. Domingo Monteverde la capitulación que celebró con el ilustre general Miranda, el 25 de julio de 1812; y considerando que las garantías que se ofrecen en aquel solemne tratado se han convertido en cadalso, cárceles, persecuciones y secuestros, que el mismo general Miranda ha sido víctima de la perfidia de su adversario; y en fin, que la sociedad se halla herida de muerte, cuarenta y cinco emigrado nos hemos reunido en esta hacienda, bajo los auspicios de su dueña, la magnánima señora doña Concepción Mariño, y congregados en consejo de familia, impulsados por un sentimiento de profundo patriotismo, resolvemos expedicionar sobre Venezuela, con el objeto de salvar esa patria querida de la dependencia”.
            Esta gesta, subestimada por la historia oficial hasta hoy, condujo a la liberación del territorio oriental; pues después de rebasar los límites de la Provincia de Cumaná, llegar a la de Barcelona e incluso hasta la ciudad de Maturín y tomar el control de ese inmenso territorio, aún pudo intentar apoderarse de Guayana.
          El individualismo o quizás sòlo por una “inspiración” en el romanticismo, lo que tiene de lo mismo, dejándose llevar por la avasallante figura de Bolívar y por las discrepancias que hubo entre éste y los jefes orientales, sobre cuya naturaleza nos hemos referido en otros trabajos, condujo que a éstos y aquel acontecimiento en particular, se les subestimase, en casos ignorase y hasta se les intentase olvidar. Por eso, evidentemente se les aplicaron nombres con aquel fin.
         Si la Campaña Admirable, contribuyó a la restitución de la República, lo mismo hizo la “Gloriosa Campaña de Oriente” y hasta un poco más. Caracas fue siempre una plaza vulnerable. Con frecuencia cambió de manos y eso, más tarde dará origen o fundamento al proyecto de Manuel Piar, largamente acariciado por los patriotas orientales, de tomar a Guayana. Bolívar en Caracas, después de la Campaña Admirable, no pudo soportar el asedio español, particularmente de las gigantescas fuerzas de José Tomás Boves y se dio inicio a lo que se llama en la historia nacional como “Emigración a Oriente”. Se abandona Caracas y las fuerzas militares patriotas, detrás y por delante de ellas, parte de la población caraqueña, parten hacia oriente en busca del amparo de los jefes de esta parte del país. En aquella larga jornada e incontables acontecimientos, defendiendo Cumaná del ataque masivo de Boves, el general Manuel Piar Gómez, en la Sabana del Salado, recibió su única derrota
            Por lo anterior, para resarcir la gloria de aquellos héroes orientales y particularmente aquel acontecimiento, le llamamos “Gloriosa Campaña de Oriente” y proponemos a las autoridades, tanto nacionales como a la parte del país donde aquellos hechos se produjeron y dieron nacimiento a los hombres promotores de la hazaña, se celebren dignamente, tal como se propuso con la “Campaña Admirable”. Con anticipación, en la oportunidad de dictar una conferencia en la Alcaldía de Puerto La Cruz, hicimos esa proposición.
                  


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Publicado por Eligio Damas para BLOG DE ELIGIO DAMAS el 10/30/2012 04:41:00 p.m.

LEYENDO RESULTADOS




ELIGIO DAMAS


Especial para Apicalternativa, 24-10-12


            Pensando sobre las deficiencias del ejercicio gubernamental en todas las instancias, el burocratismo y hasta en esos personajes, “que siendo del bando revolucionario”, ponen empeño en colocar grandes y estorbosas barreras entre ellos y la gente; o en funcionarios que abordados por la prensa, escudan su ineficiencia e incomprensión del proceso del cual creen formar parte, por asumirlo como un asunto de sólo vestir una franela roja y gritar “con Chávez todo, sin Chávez nada” y, al mismo tiempo leyendo ligeramente las cifras electorales, no puede uno menos que reafirmar que Chávez es un líder de gran valía y conductor insustituible.
            Si abordamos el análisis, considerando las vicisitudes que tuvo que enfrentar “el arañero”, como esa grave enfermedad, que puso alegre a los escuálidos y a la cual todavía Teodoro Petkoff, apuesta su futuro; agregando las deserciones y hasta las torpezas de algunos personajes que ocupan posiciones importantes y todavía fallas o saboteos en sectores vitales como el agua, electricidad, el basurero que algunos de nuestros alcaldes no detectan, calles que no reparan o mantienen alegando torpezas como que “esas calles las rompió otro y nosotros no las vamos a reparar” – como con pasmosa infantil pose declaró en Barcelona la hermana y portavoz oficial de la alcaldesa , no nos queda sino pasmarnos por la proeza de haber obtenido un limpio triunfo con una ventaja superior al 11 %.
            Si miramos el mapa electoral de Venezuela y constatamos que de las 24 entidades regionales el presidente se alzó con la victoria en 22 y en una de las perdidas, la diferencia es minúscula, no queda si no reconocer que lo del domingo 7-0, fue una jornada que demostró la validez y contundencia del liderazgo presidencial y el gran respaldo a aquella audacia, así lo he dicho siempre, de declarar a Venezuela en “transición al socialismo”. De las siete entidades gobernadas por escuálidos, la revolución triunfó en cinco.
           La victoria alcanza mayor realce aún, si ponderamos lo que significa, en el marco de América Latina, esa propuesta de socialismo; y si a ello le agregamos que se trata de Venezuela, en la mira del imperio, por su potencial energético, acuífero y en otras muchas cosas. Como también, sus propuestas políticas e influencia sobre los pueblos de este continente nuestro. Podemos ser más audaces y afirmar que el presidente venezolano ha desafiado al imperio y le ha venido venciendo.
         Lo último sirve para poner de bulto como los grandes medios del mundo, desataron y desatan una campaña feroz contra un hombre generoso, profundamente democrático, pletórico de deseos de paz y de justicia, para presentarle como un vulgar dictador y responsable de desafueros que ellos le inventan.
        Pero todavía podemos decir, sin que así se agote el tema, que este ganador asistía a su tercera o cuarta competencia por la presidencia; los años en el gobierno, lejos de disminuir su apoyo lo acrecientan. ¿Cómo entender eso?
         Pero volviendo al mapa electoral, sin que no podamos dejar de repetir que Chávez ha obtenido una victoria sin precedente, la más importante de su vida política, si bien es verdad que ganamos esas 22 entidades, no necesariamente esos resultados habrán de repetirse en las elecciones de gobernadores. Chávez, pese su grandeza, no puede hacerlo todo. Como resolver las diferencias que en la escogencia de candidatos y  contienda misma se habrán de manifestar.
        Hay Estados, donde la diferencia es tan pequeña, que si lo que llamaría el “fenómeno Chávez ausente”,  opera o determina, podríamos bajar y perder las venideras elecciones de gobernadores. Esperemos que en la dirección nacional, pues por ahora no hay como aplicar otro mecanismo, brille la luz se escoja con sabiduría y acierto.
       En todo caso, no nos cansaremos de decir, que lo fundamental es el proyecto que hemos asumido, el del pueblo de Venezuela que enarbola el presidente y compañero Hugo Chávez y habremos de llamar a votar de nuevo por él, por el bolivarianismo y contra la fuerza imperial.


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Publicado por Eligio Damas para BLOG DE ELIGIO DAMAS el 11/03/2012 07:02:00 a.m.

viernes, 2 de noviembre de 2012

ARISTOBULO FORTALECERA EL PODER POPULAR




ELIGIO DAMAS


          Hoy arranca la campaña electoral por las gobernaciones. En Anzoátegui, lo hacemos con la candidatura de Aristóbulo Isturiz. La nuestra es una región de enorme potencial y al mismo tiempo donde la deuda social todavía sigue siendo alta. Por lo estratégico del Estado, dentro del marco de la política y economía venezolanas, el presidente Chávez ha querido que en esta etapa, cuando también se aspira fortalecer el Poder Comunal y Popular, sea Aristóbulo quien asuma la conducción al frente de la gobernación.
             Como dijo alguien, el gobierno para tener éxito en hacer la nuestra una sociedad de justicia, sustancialmente productiva y firme, debe ampliar su base de sustentación. Encontrarse cada vez con más gente, sectores en capacidad y disposición de prestar su respaldo al logro de los objetivos de la revolución.
           No hay en Venezuela cinco millones y un poco más de oligarcas. Tampoco son muchos quienes aspiran engullirse ellos solitos el ingreso nacional y sobre todo la renta petrolero. Esos son pocos.
           Sólo que son muchos quienes andan en malas compañías o se ubican mal, por efectos de una propaganda alienante, disparada por distintos medios y una deficiencia del sector revolucionario en la tarea de contrarrestar aquella hasta alocada andanada.
          Las prédicas de “nos quitarán los muchachitos”, “con mis hijos no te metas”, también me arrebatarán “la carnicería, “de dos me quitarán uno”, “horror al comunismo” y cuanta necesidad se le ocurra a la propaganda enemiga, parecieran todavía tener éxito, pese al tiempo transcurrido.
       Aún cuando el gobierno ha defendido a las clases medias contra los voraces intereses bancarios, como la llamada cuota mejicana, que más bien parece gringa, ampliar al infinito el cupo universitario, con la actual política de vivienda, fortalecer y ampliar la propiedad y tantas cosas que podrían llenar todo este espacio y quedaría mucho por fuera,  en aquellas todavía parece anidar miedo y desconfianza.
           ¿Cómo entender que del lado opositor al proyecto revolucionario, todavía encontremos un buen y hasta abultado número de pobres, gente que de aquel bando nada puede esperar porque nada tiene por ofrecerle?
          Eficiencia, productividad, crecimiento y Poder Popular son las bases para que el proceso revolucionario alcance el afecto y la comprensión de la gente alienada o confundida y de aquellos a quienes se les han llamado “clases medias productivas”.
         Eso, eficiencia y poder popular, son las ideas básicas de lo que sería un gobierno de Aristóbulo Isturiz. No se trata de disponer por encima de lo dispuesto en la Carta Magna, sino el desarrollo de estructuras de poder que permitan agilizar al aparato del Estado y poner al pueblo, en un acto democrático inobjetable, a asumir sus problemas, planificar sus soluciones y manejar los recursos que por derecho le corresponden. Que la agente sienta que su reclamo, anhelo son prontamente atendidos y hasta parte de la solución  a lo que le afecta
        La vieja idea descentralizadora, esa que parieron para nosotros los organismos internacionales y adaptó la COPRE, no descentraliza nada. Por el contrario fortalecía unas instancias de poder, donde políticos y empresarios adeptos que se bajaban de la mula, se repartían la cochina o el botín.
        La nueva concepción descentralizadora y democrática es la que Chávez promueve. La creación de Consejos y Estados Comunales que, sin borrar de la constitución los poderes existentes, vayan abriendo formas para una más racional, segura y efectiva administración de los recursos. Pero, al mismo tiempo, asegure que estos lleguen efectivamente adonde están destinados y hacen falta.
        No se trata de eliminar Gobernaciones y Alcaldías, ellas están en la Constitución y en ésta, la forma para que en última instancia, el pueblo decida la organización que crea necesario tomar. No se trata de destruir, pero tampoco ponerle trabas al cambio.
       De lo que se trata es de promover nuevas instancias para “aplanar” el aparato estatal, eliminar alcabalas y la burocracia intermedia que entumece, paraliza y hasta engulle con voracidad.
           Los viejos políticos, quienes se esconden en la MUD, defienden la antigua manera de gobernar y administrar porque para ellos, si los reales llegan, como los ríos tributarios, a uno padre, grande, que recibe y recibe sin control, hasta les crece la barriga o se desbordan las márgenes, mejor para esconder y seguir mandando abrir cuentas por allá. Hasta los peces en ribazón hacen desaparecer porque esconden. Pero el Comandante, oyendo la voz y reclamo popular, ese estado de cosas quiere cambiar y eso està en el proyecto bolivariano. Aristóbulo, en Anzoátegui, tiene el mandato en esta nueva etapa, hacer avanzar el Poder Comunal y Popular. Llegó la hora de hacerlo, justamente en esta hora, cuando parecen abrirse “las grandes alamedas”; por eso el presidente Chávez ha convalidado la candidatura de Aristóbulo, considerándole apropiado para emprender esa tarea nueva.


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Publicado por Eligio Damas para BLOG DE ELIGIO DAMAS el 11/01/2012 05:29:00 a.m.