sábado, 28 de marzo de 2020

TIEMPO DE COLERA

Ciro en Cuba Debate   
Fri, Mar 27, 2020 10:54 pm
Ciro Bianchi Ross (cirobianchiross@gmail.com)To:you + 26 more Details
Tiempo de cólera
Ciro Bianchi Ross


En La Habana del siglo XIX, siempre que se detectaba en una casa una
enfermedad contagiosa, se colocaba en la puerta una banderita roja,
pero esa bandera era amarilla si lo que se diagnosticaba era una
viruela. En esa época, las epidemias eran casi permanentes en esta
capital, y el cólera mataba a uno de cada dos enfermos.  Sin ir muy
lejos, la epidemia de cólera de comienzos de 1833 le pasó la cuenta a
más de doce mil personas, la tercera parte de los habaneros de
entonces.
    Se dice que el 25 de febrero del año mencionado se detectó el primer
caso.  Un tal José Soler, catalán recién llegado de un viaje a Estados
Unidos, y vecino y propietario de una bodega situada cerca de la
esquina de Cárcel y Morro. El doctor Manuel José de Piedra examinó al
paciente y pronto se convenció de que estaba en presencia de un caso
de cólera. Así lo hacía ver aquella diarrea aguda, acuosa, como agua
de arroz y con olor a pescado que aquejaba al enfermo, lo que junto
con los vómitos le ocasionaba deshidratación y acidosis; los calambres
musculares en las extremidades y en el vientre, la supresión de la
orina, el pulso casi imperceptible, la cianosis, la afonía, la piel
seca y arrugada, los ojos hundidos y aquella sed desesperante que lo
torturaba…
Aun así, no quiso dar por confirmado su diagnóstico sin escuchar el
parecer de otro especialista. Solicitó la presencia del doctor Domingo
Rosaín, médico de la Casa de Maternidad, situada entonces en el Paseo
del Prado esquina a Trocadero. Piedra y Rosaín examinaron al paciente
en conjunto, valoraron los síntomas que presentaba y no les cupo duda
alguna: era un caso de cólera morbo asiático.  Horas después fallecía
José Soler y ese mismo día, por la noche, en la casa de don Pancho
Marty, uno de los hombres más acaudalados de entonces, se reportaban
cuatro esclavas enfermas.  La epidemia adquiría ribetes alarmantes con
el paso de las horas y ya en la jornada siguiente eran cientos los
contagiados.
    La primera reacción fue de incertidumbre y desconcierto. Aunque el
cólera volvería a visitarnos en varias ocasiones (años de 1852, 1867,
1868 y 1871) era totalmente desconocida en la ciudad en aquella lejana
fecha de 1833.  ¿Estaba La Habana en verdad en presencia de una
epidemia o todo obedecía a un mal diagnóstico del doctor Manuel J. de
Piedra?  Los habaneros prefirieron inclinarse por esta variante y,
confundiendo la mala noticia con el mensajero, desataron sobre Piedra
una montaña de odio. La primera reacción fue la de apedrearlo en la
calle. Luego quisieron lincharlo.
    No se habían aplacado aún los ánimos cuando el capitán general
Mariano de Ricafort, máxima autoridad militar y política de la Isla,
que había conocido el cólera durante su mando en Filipinas, después de
visitar a algunos enfermos, aseguró ante el Protomedicato de La Habana
que, a su juicio, Piedra estaba en lo cierto. Pero ahí no acabaron las
tribulaciones del buen doctor. Sus vecinos empezaron a echarle en cara
entonces que no lograra salvar uno solo de los casos que atendía. Para
protegerle hubo que poner al médico escolta policial: dos lanceros a
caballo custodiaban de manera permanente su domicilio y consulta y
otros militares lo acompañaba en sus salidas. Pronto los
guardaespaldas se hicieron innecesarios y Piedra pudo gozar de la
tranquilidad que merecía: tampoco otros médicos tenían éxito en la
cura del cólera y, en cuanto a sus detractores, muchos estaban muertos
y el resto se estaba muriendo de miedo.
A CAÑONAZOS
La enfermedad se burlaba de toda previsión y contrariaba todas las
presunciones.  Afirma Álvaro de la Iglesia en sus Tradiciones cubanas,
que cuando se le creía constreñida a San Lázaro, saltaba a Jesús del
Monte y de allí al Morro. Era errático su movimiento. Parecía seguir
las más extrañas curvas. Imitaba a veces el movimiento del caballo
sobre el tablero de ajedrez y otras seguía una marcha como la del
alfil.
    No había con qué contenerla y mucho menos alejarla. No respetaba
edades, razas, profesiones, rangos ni clases sociales. Si se saciaba
con saña entre negros y pobres, causaba también estragos entre blancos
y ricos.  Figuró entre las víctimas monseñor Valera Jiménez, apenas
doce días después de haber asumido el obispado de La Habana, en
sustitución de Diego Avelino de Compostela. Y el pintor francés
Vermay, director de la academia de pintura de San Alejandro. También
el presidente de la Junta de Auxilios, oidores de la Audiencia
habanera, ayudantes del Capitán General…  El alcalde Carlos Pedroso y
Pedroso, sacó a toda su familia de la capital y, libre ya de esa
preocupación, se dedicó a animar a la población y tomó las medidas que
estimó conveniente para ayudar a los más necesitados. Otros, sin
embargo, poco resolvieron con huir.  El cólera los alcanzó sin que
llegaran a ninguna parte y murieron a la orilla de cualquier camino
real sin asistencia médica ni ayuda de ningún tipo.
    Ya a esta altura, los habaneros habían recapacitado y decidieron
ofrecer al doctor Piedra un homenaje de desagravio. Acudieron en masa
a su domicilio en una demostración de aprecio y respeto. Ese médico
continuaba trabajando sin descanso hasta que el 19 de marzo, apenas un
mes después de que diagnosticara el primer caso de cólera, sintió los
primeros síntomas de la enfermedad mientras examinaba en el Morro a un
grupo de soldados infectados. Insistió en volver a su domicilio y, ya
allí, se hizo atender por un sabio colega, el doctor Tomás Romay, que
lo arrancó de las garras de la muerte. Diez días después volvía el
doctor Piedra a su consulta y sus pacientes.
    No existían medicamentos apropiados contra el cólera que, por suerte,
no era necesariamente mortal en todos los casos en que se
diagnosticaba. En ocasiones llegaba a afirmarse que el paciente había
sido atacado por una forma menos violenta de la enfermedad.
    De todas formas, poco había que hacer frente a una epidemia de tales
proporciones. Mueven a risa muchas de las medidas sanitarias que se
orientaron en la época. Se prohibió, por ejemplo, regar las calles, y
se exigió que las fachadas de las edificaciones se pintaran de blanco
con un compuesto de cal, masilla y cloruro. Una vasija con cloruro
debía colocarse en la puerta de cada local habitado, con el compromiso
de los moradores de renovarla todos los días. Con pañuelos empapados
en vinagre o en soluciones de alcanfor, pretendían los sanos eludir la
enfermedad. Fue un tiempo en que proliferaron especuladores y
farsantes con sus parches y papelillos que recomendaban como
infalibles contra el mal y que vendían a precio de oro.
    Las fortalezas habaneras trataban de ahuyentar el cólera… a
cañonazos. Disparaban sus cañones tres veces al día con el fin,
aseguraban, de sacarla de la atmósfera, y en todas las plazas ardían
grandes hogueras con el mismo propósito.
PARALIZADA LA HABANA
Cayó sobre La Habana el velo de la tristeza. La ciudad, casi
paralizada, cambiaba de fisonomía. Los establecimientos permanecían
cerrados y desaparecían los vendedores ambulantes. Calles y plazas,
tan populosas antes, se veían casi desiertas a la mitad del día y el
bullicio que las caracterizó no era más que un mero recuerdo. La gente
evitaba salir de la casa. Nadie se visitaba. Se rompían relaciones de
parentesco y amistad. La zafra azucarera quedó paralizada. Pasaban
carros y furgones que iban al cementerio o regresaban. Médicos,
sacerdotes, estudiantes de Medicina, notarios y escribanos, empleados
del obispado y las parroquias cumplían sus tristes deberes.  Los
médicos, salvo excepciones contadas, se portaron con abnegación y
nobleza; al igual que el clero. No le faltó a nadie que lo solicitara
el auxilio espiritual, y el virtuoso sacerdote Nicolás Román, párroco
de la iglesia de Guadalupe, fue incansable en su labor. De día y de
noche, sin faltar a un solo llamado, llevó su consuelo a quien lo
pidió. Siete sepultureros murieron durante la epidemia y como nadie
aspiraba a desempeñar la vacante, el Ayuntamiento tuvo que asignar
esclavos propios que acometieron esa tarea, mientras que otros
esclavos, traídos desde fincas vecinas asumieron el traslado de los
muertos hasta el cementerio.
    La voracidad de la epidemia llegó a su clímax el 28 de marzo, cuando
435 personas fallecieron en La Habana víctimas del morbo. Como
resultaba imposible inhumar todos los cadáveres en el cementerio de
Espada, se improvisó una necrópolis frente a la Quinta de los Molinos.
Allí, rozando con lo que hoy es la calzada de Ayestarán, en las
inmediaciones de lo que era el campamento de Las Ánimas para enfermos
infecciosos, en las áreas del actual Hospital Pediátrico de Centro
Habana, se abrió una tremenda fosa donde fueron a parar unos 1 500
cadáveres. Y también algunos que sin estar muertos fueron enterrados
entre paletadas de cal viva…
    Lo cuenta en una de sus tradiciones Álvaro de la Iglesia. El fúnebre
convoy, léase una carreta cargada con 22 cadáveres, avanzaba por lo
que hoy es Carlos III hacia el cementerio de los Molinos. Un gruñido
hizo que el carabalí que la conducía observara su carga: en la cama
del vehículo iba sentado un muerto. Es decir, un vivo que fue dado por
muerto al encontrársele completamente borracho en los portales de la
Plaza Vieja. Quiso el sujeto apearse, pero se lo impidió el carretero,
que le pidió que volviera acostarse a fin de que llegase así al
cementerio porque “yo lleva veintidó muelto… aquí va eclito y papelito
jabla lengua”.
    El 20 de abril se cantó un Te Deum en la Catedral de La Habana porque
la epidemia se alejaba y se quería agradecer haber salido vivo de tan
terrible azote. En verdad, siguió causando estragos durante todo otro
mes. En dos meses había causado 8 465 muertes. Un mes más y las
víctimas llegaron a 12 000.
    A partir de ahí el cólera siguió latente. El 31 de marzo de 1834 fue
víctima Ángel Laborde, Comandante General del Apostadero de La Habana.
Su ca¬lesero había sido atacado días antes del mismo mal. En 1850 y en
1852 hubo otros brotes de cólera, aunque sin la intensidad del de
1833. En 1867 vino también del Norte otra invasión con muchas víctimas
entre la gente de mar porque el contagio comenzó por el negro
coci¬nero de un bergantín procedente de Nueva Orleáns.


   

   
       
   
   



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Ciro Bianchi Ross

jueves, 26 de marzo de 2020

NEOLIBERALISMO EN CRISIS MUNDIAL POR COVID 19

Neoliberalismo en crisis mundial por covid 19
Por Hedelberto López Blanch

Una de las grandes verdades que ha demostrado la enorme pandemia de coronavirus que recorre ya todos los continentes, es que el neoliberalismo ha llevado a los países que adoptaron ese sistema a una crisis social de incalculables dimensiones.
El corolario que se desprende de esa realidad es que el neoliberalismo ha entrado en crisis mundial al ser incapaz de resolver los problemas socio-económicos de las grandes mayorías pues sus beneficiarios son una pequeña capa de la sociedad y las multimillonarias compañías transnacionales.
El caso más significativo resulta el de Estados Unidos, país impulsor del neoliberalismo donde más de 30 millones de personas no cuentan con seguro médico y otros 40 millones solo acceden a planes deficientes, con copagos y seguros de costos tan elevados que solo les sirve para pequeñas atenciones por los enormes costos de los servicios de salud.
El negocio de las privatizaciones ha dejado desamparado a millones de personas en el gigante del norte pues la premisa en las clínicas y hospitales resulta completamente discriminatoria: Si no tiene dinero no lo atienden; si cuenta con un buen seguro, las puertas se abren.
Antes de la pandemia del covid 19, Raúl Garnica llegó al hospital de Kendall, en Miami porque presentaba fiebre y continencia urinaria. Los análisis preliminares determinaron que padecía una posible insuficiencia renal. Debió pagar 455 dólares solo por los análisis y como su seguro no cubría los gastos de atención por esa enfermedad el hospital no lo siguió tratando. Ahora se encuentra en compás de espera sin tratamiento médico.
En un país con más de 328 millones de habitantes donde no existe control sanitario generalizado y los servicios médicos y farmacéuticos están controlados por particulares o empresas transnacionales, solo funcionan 79 laboratorios estatales para detectar infectados por coronavirus.  
Desde enero, cuando se detectaron los primeros casos, hasta marzo, cada Estado debía enviar las muestras de posibles contagios por correo postal a la sede del Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) en Atlanta, único lugar autorizado para realizar pruebas, y no fue hasta mediados de ese mes que los 50 Estados contaron con capacidad técnica autónoma.
Se espera que al incrementarse los análisis, el número de contagiados se incremente estrepitosamente y la infraestructura de salud quedará casi colapsado lo cual aumentará el número de enfermos graves y de muertos.
Otro factor que impulsa la proliferación de la enfermedad es el miedo de los ciudadanos a no poder sufragar las costosas consultas y tratamientos por lo que no concurren a los lugares de atención. O sea, un círculo vicioso pues la infección se expande con mayor celeridad. 
El presidente estadounidense, acostumbrado a mentir, ha sido centro de numerosas críticas por el mal manejo de la situación.
En sus primeras declaraciones afirmó que el coronavirus era solo una influenza pasajera y acusó a los demócratas y a los medios de comunicación de aupar el temor; después insistió en que todo estaba bajo control, se auto vanaglorió de su “inteligencia” para enfrentar la enfermedad; subrayó que ya se habían reducido los niveles de infestación y que toda la culpa la tenían China y los países europeos. Semanas después tuvo que declarar una emergencia nacional. 
Las nuevas medidas tomadas por Washington aseguran que los CDC ofrecen gratis el examen de coronavirus, siempre que el individuo esté autorizado por un médico, pero esa supuesta bondad federal esconde el resto de las dificultades, como reportó al The Miami Herald el cubanoamericano Osmel Martínez Azcue.
Osmel contó al periódico que al volver con síntomas de gripe de un viaje a China, acudió a un hospital de Miami a hacerse las pruebas de coronavirus. Resultó que tenía solo gripe, pero apenas llegar a su casa se encontró con una factura de 3 270 dólares. Y se preguntaba: ¿Cómo podremos contribuir a reducir el contagio si los hospitales nos van a cobrar más de 3 000 dólares solo por un análisis de sangre y una muestra nasal?
Un reporte del Departamento de Viviendas y Desarrollo Urbano de Estados Unidos indicó que en 2019, más de 560 000 ciudadanos viven como desamparadas en todo el país. Cálculos conservadores aseguran que solo en  Miami-Dade, alrededor de 1 300 personas deambulan en las calles, sin contar las que viven en refugios.
El director del Homeless Trust, informó que la mayoría de las personas están yendo a dormir en las calle pues tienen miedo de contagiarse en los refugios.
En Estados Unidos el número de infestados aumenta diariamente y el 26 de marzo se contabilizaban más de 60 000 personas y alrededor de 1 100 fallecidos. Otros países con políticas neoliberales donde la salud pública primordialmente esta privatizada, también se encuentran en un caos sanitario. Por ejemplo, en esa misma fecha, Italia reportó 80 000 afectados y más de 3 800 fallecidos; España, 60 000 y 4 150 muertos; Brasil, 4 700 y 42; Francia, 11 200 y 863.                 
Pero esas cifras no son solo resultado de la pandemia, sino también de las decisiones políticas y económicas que imponen las leyes del neoliberalismo en contra del bienestar social de sus pueblos. China, (donde comenzó y azotó con mayor fuerza el virus) Cuba, Rusia y Venezuela, por citar algunos, con sistemas públicos de salud, han logrado tener bajo control la epidemia.
Los datos mostrados por la Organización No Gubernamental inglesa Oxfam son patéticos: El 1 % más rico de la población mundial posee más del doble de la riqueza que 6 900 millones de personas. ¿El covid-19 ayudará a disminuir esas cifras al abrirle los ojos a los indolentes?

DESDE COLOMBIA NUEVAMENTE SORPRENDIDOS




El mié., 25 mar. 2020 a las 17:02, DANIEL HERNANDEZ (<dherbot@hotmail.com>) escribió:

Desde Colombia nuevamente sorprendidos con la dictadura Venezolana. No contentos con haber desaparecido y secuestrado  esta semana un periodista de oposición, acusándolo de cargos inventados que lograrían sonrojar a los peores dictadores latinoamericanos del siglo XX, hoy este señor calvito Ministro, que se dice ser hijo de un mártir de la izquierda venezolana de los 70, le aplica a la oposición la venganza más infame que tenga noticia nuestra América.

En Colombia ya tenemos varios personajes similares, que por ser huérfanos de nuestra violencia han dedicado su vida a vengar la muerte de sus progenitores desde puestos de poder. Eso no tiene solución, es una condición psiquiátrica que nunca les permitirá tener paz interior y tristemente desde los puestos de poder, reflejarán y buscarán conciente o  inconscientemente la venganza extrema contra personas inocentes.

Pobre Venezuela, porque no solo es uno sino dos hermanos llenos de poder vengando a su padre hasta lograr conducir una nación entera al despeñadero para colmar sus ansias de venganza.

Mensualmente y desde hace como 6 años, este señor calvito, muestra su atemorizadora y cínica sonrisa para denunciar algún atentado contra la dictadura venezolana. Por supuesto más allá de Venezuela , aparte de producir risa y deslegitimar su Patria frente a la comunidad internacional todo queda ahí. Inclusive entre aquellos países a los que llaman 'aliados' como Cuba, Rusia o China, que aparte de estar preocupados de exprimirle plata a Venezuela, no les importa nada más.

Es una lástima que una cantidad de pseudo intelectuales que se dicen de 'izquierda' cohonesten lo que sucede allí, apoyando con sus escritos y medios de comunicación , la destrucción y robo del país más rico de nuestra América. Ayer en diferentes ciudades de Colombia, ante la medida de confinamiento preventivo, salieron sus compatriotas a exigir soluciones, que infortunadamente no logramos dar a nuestros connacionales. Cantidad de familias emigradas de esta infame dictadura, que fue capaz de robar las incomparables riquezas petroleras y mineras de Venezuela, que habrían servido para alimentar a varias generaciones sin preocupaciones de ningún tipo económico. Sin embargo están en plazas y calles de Colombia, inermes, pobres, harapientos, hambrientos y lo que es peor criados en la máxima ignorancia, propia de los regimenes totalitarios.

Ahora inermes frente a una pandemia que cambiará la historia de la humanidad en este siglo, lo único que les queda es seguirle oyendo las mentiras al régimen comunicadas por este inquietante calvito. Será difícil que oculten los cadáveres de sus compatriotas . La cortina de las sanciones, del imperialismo, de la ONU o la OEA,  de Trump o Duque o Almagro o Guaido, tampoco dan para tanto.

Cordial saludo

Daniel Hernandez

LA VERDAD ES AHORA EVIDENT6E


   

Thu, Mar 26, 2020 2:53 am
Omar José Hernández Borges (omarhdez78@gmail.com)To:you + 65 more Details
Caracas, 26 de marzo de 2020
Estimado tocayo Daniel Hernández, no se moleste cuando la verdad aflora. Es evidente que existe un odio visceral hacia dos personas que tienen convicción socialista, recuerde que en una verdadera democracia cada quien tiene derecho a profesar la ideología que mejor le parezca. Y el presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, por mandato del pueblo y de la Asamblea Nacional Constituyente, tiene la potestad de escoger a sus colaboradores y es constitucional que designe a sus ministros ¿Eso les duele? Bueno, ganen elecciones, como dos veces lo hicieron, pero como son ambiciosos, perdieron el capital político obtenido en el año 2015, ante lo cual reconocemos que hicieron su esfuerzo, obtuvieron resultado a favor, pero sus malos asesores del norte les dijeron que en seis meses acababan con el Chavismo y bueno la historia ustedes la conocen, sería necio recordarles su fracaso, que les resulta como una victoria a lo absurdo, es decir que por cada fracaso que obtienen ustedes suman victorias ilusorias, que no existen, tal cual lo hace su líder de esta ocasión, impuesto desde Estados Unidos, y lo que es peor mandado por el estúpido presidente colombiano: Iván Duque. Es una vergüenza para los venezolanos que un tipo se subordine ante el jefe de los narcotraficantes, de los paramilitares y los rastrojos. A tal punto que lo convirtió en uno de estos últimos.  
La intolerancia es producto de una inyección que a todos los latinoamericanos nos han insuflado por medio del sistema educativo del dominio, en donde los que pueden obtener una instrucción promedio se consideran superiores al  resto del pueblo.
Si usted se da un  pequeño paseo por la Historia de Venezuela, que debe conocer muy bien, porque la colombiana no es indiferente a la nuestra, se dará cuenta que los grandes hombres de este continente, que le dieron lo mejor de sus vidas a la libertad, siempre encontraron los obstáculos que hoy cualquier presidente latinoamericano, los que asumen en estos tiempos la independencia del poder imperial, se enfrentarán con la amenaza que representa Estados Unidos en esta parte del continente. Simón Bolívar lo dijo en su tiempo, no es mentira que "Los Estados Unidos parecen destinados por la Providencia a plagar la América de miserias en nombre de la libertad". A los lacayos esto no les importa, porque siempre estarán de rodillas esperando las migajas, propias éstas de los que se consideran los perros falderos de los poderosos, de los que se creen dueños del mundo.
Lo que hacen en la República Bolivariana de Venezuela los ESCUÁLIDOS es un mandado, ellos son los “Caballos de Troya”, porque son asalariados del Pentágono, la CIA, el Departamento de Estado y las ONG´S de los gringos, las evidencias están en las redes sociales, investiguen; además es falso que tengan liderazgo alguno en el pueblo venezolano, porque todo el país conoce que son unos ladrones que cuando estuvieron en funciones de gobierno se robaron todo lo que pudieron, y actualmente no es nada diferente, con la ayuda de Estados Unidos siguen robándose lo que le pertenece al pueblo, por ejemplo CITGO, la refinería que tiene Venezuela en territorio gringo y los dineros del pueblo depositados en cuentas de la Banca Internacional para comprar alimentos y medicina, en ello se incluye el ORO que está en el Banco de Inglaterra. Por todo lo anteriormente dicho, es muy cierto el eslogan que: “MÁS NUNCA VOLVERÁN”, porque todos los venezolanos los conocemos.
Le puedo decir, como decía el glorioso comentarista deportivo venezolano Carlitos González, “sin que me quede nada por dentro”, que la Dra. Delsy Rodríguez y el Dr. Jorge Rodríguez, no necesitan que los defienda nadie, porque con todo el ejemplo que recibieron de su padre, a quien conocí personalmente en la Universidad de Carabobo, el gran luchador socialista Jorge Rodríguez padre, a pesar de que yo militaba en el Movimiento de Izquierda Revolucionario (MIR), era frecuente su presencia y era importante escuchar a ese líder, quien orientaba al estudiantado y trabajadores que hacían vida política en la izquierda de la referida universidad, además que era necesario oír a todos los líderes que representaban una alternativa ante el oprobioso gobierno de Acción Democrática (AD), que se turnaba con el Copeyano para seguir explotando al pueblo, fueron esos los partidos políticos que utilizaban para la dominación de acuerdo a los Pactos de Nueva York y de Punto Fijo, siendo la oligarquía y la burguesía los instrumentos que los imperios enquistaron en latinoamérica, desde la colonia hasta nuestros días, para la extracción de las riquezas de este continente.
Pero vayamos a lo esencial, el modelo capitalista ha dejado antivalores, que hoy se evidencian, cuando en la cuna del Neoliberalismo Salvaje, los Estados Unidos, están dejando morir a su pueblo inmisericordemente, cuando no le prestan asistencia alguna en momentos en que una pandemia, conocida como Coronavirus (Covid-19), se expande en su propio territorio y crea una alarma para el resto de los países de este continente.
Por eso es que los que han vivido en estos últimos 50 años en la lucha política saben la realidad de lo que pasa en esta patria. Los que lucharon por una idea diferente fueron perseguidos, masacrados, torturados, presos, desaparecidos en fin condenados a la muerte. Esa era la orden de Estados Unidos, acabar con todo lo que se relacionara con el socialismo y el comunismo. Por eso llegaron a ser presidentes tipos como Carlos Andrés Pérez, servil a los gringos y asalariado de la CIA, quien fue ministro del interior  del gobierno de Rómulo Betancourt, por lo que conoció y ordenó muchas muertes de líderes políticos: estudiantiles, obreros y campesinos. En la pseudo democracia de Venezuela hasta el año 1998 se contaron 5000 desaparecidos políticos y más de 15.000 muertos  y eso a nadie le importó, así como tampoco le importaron los más de 3000 muertos del Caracazo en 1989.
En nuestra patria ha sido una eterna tragedia luchar contra el capitalismo, pero nunca es tarde. Como dice un MEME en las redes sociales, se está dejando ver al pueblo la realidad, como es el caso de que los gringos solo salvan el mundo en sus películas, mientras que el COMUNISMO, representado por China, Rusia y Cuba, son los que están dando la cara en esta pandemia, sino pregúntenle a los italianos, que pertenecen a un país apegado al imperialismo Yankee.
No podemos dejar de un lado una cosa que está relacionada con la dialéctica que representa la defensa de las ideas en un sistema en el cual todos creemos, el socialismo, que está en un proceso de construcción y por lo que no debemos dejar de dar el debate, no para decir que somos mejores sino que hay una verdad verdadera, ineludible: la atención a la humanidad, y su biodiversidad circundante, a lo cual el sistema capitalista le ha declarado la guerra por mecanismos interpuestos, entre ellos los pitiyanquis.
No solo la tragedia de Jorge Rodríguez, su asesinato que no pudieron ocultar, marcó a su familia y  a una generación,  sino que para los desmemoriados les puedo contar que en el Estado Anzoátegui, mi estado oriental, apareció un cuerpo flotando en la costa de la playa de Lecherías, en un saco amarrado con una cadena y un pico atado al cuello, instrumento utilizado en la construcción, era el cadáver del Prof. Alberto Lovera, quien había sido secuestrado el 18/10/1965, luego a decir de los esbirros, asesinos, en sus declaraciones acusatorias del sistema imperante en Venezuela, fueron las siguientes: “se nos olvidó rajar el cuerpo y sacarles las vísceras para que no flotara”. Es la historia contemporánea de nuestra patria, revisen la prensa de ese tiempo en las hemerotecas que existen en el país, sino se los recuerdo en el siguiente Link: https://htr.noticierodigital.com/2018/10/mario-valdez-caso-lovera-fue-terrorismo-estado/, entre muchos otros que pueden encontrar en internet. Por si les faltara una bibliografía con suficiente información busquen el libro “Expediente Negro”, del parlamentario para ese entonces Dr. José Vicente Rangel Vale, cuyo libro fue recogido por los censores, como en los tiempos de la dictadura de Juan Vicente Gómez o la de Marcos Evangelista Pérez Jiménez. Esas si fueron verdaderas dictaduras, antes de que apareciera la dictadura de los ADECOS- COPEYANOS, es decir,  el sistema que ustedes quieren que vuelva a imperar en nuestra tierra: La política de Estado del terror, de la muerte,  por pensar diferente.
Tampoco me es extraño la desaparición, por los cuerpos de seguridad del estado (SIFA) de los años 60’, como es el caso del estudiante de Sociología y Antropología de la Universidad Central de Venezuela (UCV) Br. Luis Alberto Hernández, un primo hermano también nacido en el Estado Anzoátegui, específicamente en Aragua de Barcelona, que para la fecha que le recuerdo esto, exactamente hoy está cumpliendo 50 años y seis meses de desaparecido.
Por último, si en la Venezuela de hoy se vive en una dictadura, es preferible, como se dice coloquialmente, “de aquí a la luna”, porque con todo lo malo que se vive, por el bloqueo económico  que ahora sí reconocen la Sra. Michelle Bachelet, expresidenta de Chile y Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, y otros entes europeos,  cualquiera puede andar libremente en este país, decir lo que le dé la gana, al extremo de que algunos politiqueros le mentaron la madre al presidente de la república,  para luego salir alegremente, riéndose de su hazaña. Si hubieran hecho eso en los gobiernos de los adecos-copeyanos lo  más seguro que no la estarían contando.
En fin camarada Daniel, ustedes lo que tienen es un reconcomio porque la realidad los está dejando muy mal parados ante los pocos que creen en sus proyectos políticos, a tal punto que todos sus líderes están escondidos y su presidente virtual, Guaidocoronavirus, no tiene poder de convocatoria, ni siquiera para ir a un juego de “bolas criollas” o a un “sancocho de cruzado” (sopa de gallina, pescado o especies marinas y de agua dulce y carne de res), para mejor ilustración busquen información de su última convocatoria (10/03/2020) para acabar con el régimen, como se lo ordenaron desde Estados Unidos y Colombia: Un eterno fracasado. Ese tipo quedó para la historiografía burlesca internacional como el peor chiste que le haya ocurrido a un pueblo que confió en sus “dirigentes escuálidos”, en el desarrollo de una verdadera política de oposición,  y lo traicionaron una vez más, como en los tiempos de Rómulo Betancourt, cuando se burló de los venezolanos que lo llevaron al poder y terminó luego acusándolos de ¡Vagos y Maleantes! y para controlar las protestas contra su mal gobierno dejó para la posteridad su famosa frase, que por cierto trataron de esconder todos los periódicos de la época, por la censura impuesta: “Disparen primero y averigüen después”. Eso son los defensores de los Adecos, Copeyanos y sus derivados… Para mejor muestra un botón: https://www.youtube.com/watch?v=S4ppLP7YOgU. ¿No era esa una dictadura disfrazada de democracia?
 ¡Cosas veredes Sancho!


PARA DETENER EL CORONAVIRUS HAY QUE TUMBAR A MADURO??QUE VAINA PA' INTELIGENTE!


Para detener el coronavirus ¡hay qué tumbar a Maduro! ¡Qué vaina pa´ inteligente!

Eligio Damas 

            Uno siempre se ha creído como muy duro para entender. Y es así. Es lo más natural del mundo, viendo como gente alrededor nuestro crece y crece, sobre todo en términos cuantitativos y crematísticos y uno “pasmao”. Nada se nos ocurre para salir de abajo y cuando subimos un centímetro, más por las factores externos, sociales,  ambientales y luchas del colectivo, como que a uno lo empujan desde abajo, ellos crecen hasta en varas a puro esfuerzo y talento. Porque es que uno nada entiende, ni lo más obvio. La cosa está papaya y uno nada, siempre “achantao”. Porque ellos los inteligentes, lo acaparan todo, negocios  y rangos de toda índole. Y la gente misma a uno no toma en cuenta y razones tienen, pues que pueden aportarle a la gente desorientada tipos que nada entienden por brutos, más que por genética, por su origen balurdo.
             Si uno quiere hallar gente inteligente debe buscarla primero en el gobierno, pues para estar allí se requiere de mucho talento para convencen a la gente no sólo que allí lo ponga sino lo mantenga, pese la elocuencia de los hechos.             
            Pero, además de inteligente, la dirigencia opositora si es verdad que es “ríspera”, despierta y entiende todo de manera muy fácil. Y es lógico que sea así, siendo ella, si no absolutamente originaria de gente que siempre ha entendido, por lo menos está bajo su constante supervisión o, y manejada por aquélla. Lo menos que ella hace es agarrar fallo, pero siempre agarra porque tiene talento de sobra, para eso  siempre está pegada al corte.
           En 1998, cuando Chávez ganó las elecciones y poco tiempo después, habiéndose dado el lujo de renunciar para que se le volviese a reelegir dentro del proceso constituyente, los iluminados y por demás inteligentes de la oposición manejaron la tesis, porque se dieron cuenta por inteligentes,  y hasta la impusieron en los grupos de más abajo, que los votos de la gente de los barrios, sin títulos académicos ni cuentas bancarias significativas, no valían. Nada de esas cuenticas  en Banco de Venezuela donde  nos depositan a los docentes. Y siendo así, entonces quien debió haber ganado fue el candidato opositor. No conciben, ni aceptan que alguien diese ganador a Chávez, en la primera elección por encima de Salas Römer y en la segunda de Capriles. Menos si ese tipo fue un carajo nacido en Sabaneta de Barinas, hijo de maestros  de escuela y “tenientico coronel”.
            ¡Eso no resiste el más mínimo análisis, pues no tiene razón de ser!
             Eso dijeron como quien tiene a Dios agarrado por las barbas. Y uno, por bruto, no se percató de eso ni nunca lo ha entendido.  De allí que desde el principio, por esas razones muy inteligentes, que los brutos no entendemos, la oposición trazó la línea que, para nada se modifica, quien llegue a la presidencia sin la anuencia de ellos es ilegal y hay que tumbarlo a como dé lugar. Es lo mismo que siguen convalidando en las universidades autónomas, que lo son desde la perspectiva que les conviene, donde el voto de un profesor vale por 20 de cada obrero, empleado o estudiante.
            Los votos, para que tengan validez, deben ir acompañados de títulos académicos, apellidos y un como respaldo financiero. Aquel que se detecte que con eso no cuenta se anula; no se suma porque no vale. Por eso, justamente, ellos piden que el contaje de los votos sea manual, pues ellos si saben quién es quién y en consecuencia con derecho a votar y quien no lo sepa estando en la mesa, contarán con un  instructivo para hacer un trabajo eficiente, equilibrado y respetuoso de los derechos de cada uno. Y para eso se fundamentan, no en esta constitución de ahora, ni siquiera en la de 1965, aquella que Gonzalo Barrios y Caldera aprobaron en una mesa de dominó en domingo, sino en la 1811, la de la primera República.
           Aquella que, por cosas como elecciones de segundo grado, derecho a voto sólo se daba a quienes tuviesen real, tierras y además que el ganado orejano, sin propietario que vagaba por la sabana de nadie, era de hecho de los dueños de tierras. Y estos engordaban sus tierras y derecho a ese ganado que abundaba como grama, sonsacando a jefes civiles y sus mujiquitas con sus reales. Y de esa manera, dieron fundamento al alargue de la guerra y de fenómenos como el de Boves. Pregúntenle a Germán Carrera Damas, Juan Uslar y tantos que han escrito sobre el tema y a los cuales los mencionados citan.
          Pero a fuerza de inteligentes, no se percataron que para tumbar al gobierno hay que tener con qué, como fuerza militar suficiente en todos los escalafones, de la que si tuvo Chávez “pa´ tirá pa´arriba”. De donde concluyeron que aquí, desde 1998 hay una dictadura, porque quien gobierna se afinca en votos y militares que, como la mayoría de la gente y por ser parte de ella no son nada inteligentes, también creen como uno que para gobernar con propiedad, tal como establece la constitución vigente, hay que recibir el respaldo de los votos y que cada voto vale por uno. Porque uno es  bruto y el bruto es como “encebao”.
           Por esto último, uno no acabará entendiendo nunca, aparte que somos brutos, como la oposición siendo tan inteligente, pues está obligada a serlo por su origen y a bien entender por sus maestros, tampoco entiende que aquello de 20 votos por uno y lo de la dictadura "porque no ganamos nosotros", que no les ha dado resultado alguno, no es cambiado, teniendo no sólo las posibilidades de hacerlo, sino de ganar de arrase si hacen política que significa aliarse con quienes con ellos comparten por lo menos lo fundamental y darles oportunidades de participar aunque no sean inteligentes ni tengan tanto real y apoyo del presidente Trump, dada las enormes debilidades de Maduro y quienes con él gobiernan. Y sobre todo porque allí hay bastante votos.
            Dentro de poco habrá elecciones parlamentarias y las habrá, porque uno, siempre bien pensado y deseoso, pese lo bruto, espera que la pandemia no interrumpa e impida, bajo ninguna circunstancia, ese evento, lo que significa una oportunidad para probar y comprobar hasta dónde quiere la gente cambio y desea deshacerse del gobierno, lo que parece ser evidente dada la escasa capacidad de este para dar respuestas ante el proceso de descomposición económica y social que arrastramos desde años atrás e incluso ante las sanciones económicas del gobierno de Trump. Y es esa una oportunidad y forma para recomponer la vida y el funcionamiento de la nación sin someternos a guerras fratricidas ni salidas ilegales que terminarían en verdaderas dictaduras, lo que es habitual cuando se toman esos atajos, según lo demuestra contundentemente la historia. Eso piensa y dice uno por bruto, como tiene que serlo un carajo que se crio a la orilla del río manzanares comiendo jobito e´ río, guama, casabe “chorreao”, cuca y sardina por coñazo.
          Pero que va, aquello último lo dice uno porque no es nada inteligente y nuestro voto es la vigésima parte de uno de ellos. No se puede ir a elecciones ni que el CNE lo integren Teresa de Calcuta, José Gregorio Hernández, Sor Juana Inés de la Cruz, la virgen del Valle y estos dejen de coordinador de todo a su quinto integrante, Luis Almagro y la votación sea controlada por un sistema que no permita a nadie cambiar los resultados.
         Ellos, demasiado inteligentes, aun así no aceptarían, pues faltaría que cada voto de ellos valga por 20 de los demás participantes, de manera que los resultados sean avisados y abundosos en su favor, para que la cámara quede 90 % para ellos y un 10 por ciento para los otros, de modo  que estos sólo se consuelen con levantar la mano y hablar cuatro pendejadas. Como cuando la izquierda y todo discrepante que antes estuvo en el parlamento y ellos, los inteligentes, podían hacer y deshacer.
        Como eso no es posible, ya está demostrado, se presenta de golpe esta vaina de la pandemia y Trump está allá entre primera y segunda, pues no sabe todavía si optar, como quiere por "salvar la economía", que los capitales queden intactos o ayudar a la gente para que no perezca por desatención,  para más vainas está en vísperas de las elecciones presidenciales y la OMS, ONU, UE y particularmente la Bachelet empiezan a reclamar se le suspendan las sanciones a Venezuela, porque la ahogan, lo que significa que ya no es sólo Maduro y sus aliados quienes eso dicen, sino hasta gente de ellos, optan por la argumentación que para salvarnos de la pandemia , primero hay que tumbar al usurpador y poner al interino. O lo que es lo mismo, quitar a Maduro para poner a Guaidó.
        Es elemental que Italia y España, por sólo nombrar esos dos países europeos porque son los que muestran cifras más elevadas, son víctimas en gran medida de la reacción tardía de sus gobiernos. Su red hospitalaria y servicio de salud son de primera línea, según dice todo el mundo y uno no tiene porque dudarlo, pero fueron rebasados por los hechos. Eso quiere decir, cosa que uno entiende pese le metemos, como ya hemos dicho, al bruto de frente, que la fortaleza nuestra, dada la precariedad del servicio de salud, asunto que no vale la pena discutir, estaría en la reacción temprana del gobierno y la sociedad. Faltaría entre otras cosas, que se suspendan las sanciones económicas y las fuerzas políticas internas entiendan que enfrentamos un enemigo común ante el cual hay actuar en solidaridad. Si vencemos al virus, en el sentido que nos haga el menor daño posible, con esa actitud, la victoria sería de todos; no habría entre nosotros ante esa contingencia vencidos ni vencedores. Luego, los asuntos relativos a la política y posterior conducta del Estado los podríamos seguir resolviendo de manera inteligente y en este caso, quienes eso son, llevan ventaja.
          Es como muy poco inteligente, eso sí, desde la perspectiva de un bruto, lo advierto para que nadie se llame a engaños, es que antes que enfrentar al virus hay que pedirle a Maduro que renuncie y, de este no hacer caso a esa solicitud, proceder a tumbarlo.
         Primero preguntémonos, ¿cómo lo vamos a tumbar? ¿Con una invasión militar extranjera o con unos mercenarios que impongan una guerra civil? ¿Cuánto tiempo lleva eso? ¿Y mientras estos acontecimientos muy inteligentemente programados se desarrollan qué le decimos al virus? ¿Qué se espere un momento mientras acabamos con estos coños, brutos de mierda? ¡Carambola, a vaina pa´ inteligente! ¡Hay que ver que uno no es más bruto porque no puede!
          “Río Manzanares déjame pasar
            que mi madre enferma,
            me mandó a llamar”.

Libre de virus. www.avast.com

miércoles, 25 de marzo de 2020

FULL COVERAGE OF THE CORONAVIRUS OUTBREAK

The Senate is expected to release the final text of the third coronavirus spending bill later Wednesday. Here's what we know so far about what's expected to be in the bill and how it might help average Americans:

DIRECT CASH PAYMENTS

Individuals making up to $75,000 a year would receive checks for $1,200. Couples making up to $150,000 would receive $2,400, with an additional $500 per child.
The payments would decrease for those making more than $75,000, with an income cap of $99,000 for individuals or $198,000 for couples.
The initial Republican proposal provided less money to lower-income Americans, but that provision was removed from the current bill; anyone making $75,000 or less would be eligible for the $1,200 direct payment.

EXPANDED UNEMPLOYMENT INSURANCE

The bill would increase the maximum state unemployment benefit by $600 per week for up to four months.
Unemployment benefits would also be extended to those who typically do not qualify, such as gig economy workers, furloughed employees and freelancers.
Under the bill, those nearing the end of their unemployment timetable could have the period extended by 13 weeks.

SMALL BUSINESS SUPPORT

Roughly $350 billion would go toward loans for small businesses.
Companies with fewer than 500 employees could be eligible for up to $10 million in forgivable small-business loans to allow them to keep paying their employees.
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Small businesses that maintain payroll would be eligible for assistance for costs such as mortgage interest, rent and utilities.
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ASSISTANCE FOR CORPORATIONS

The bill is expected to provide $500 billion in aid for corporations, such as airline companies, that have been hurt by the coronavirus outbreak.
Democrats had been concerned that the aid would be used as a "slush fund," with little to no oversight on who got how much money, but provisions were added to help allay those concerns.
As part of the agreement, the bill would prohibit businesses controlled by the president, vice president, members of Congress and heads of executive departments from receiving these loans.
The bill would also establish an inspector general and a five-person congressional oversight board responsible for selecting and confirming payments to companies. Treasury Secretary Steven Mnuchin will be required to testify about the transactions.
Further, the measure would create real-time public reporting of Treasury transactions under the act, including terms of loans, investments or other assistance to corporations.

PUBLIC HEALTH FUNDING

The bill would give more than $100 billion in assistance to hospitals, an increase from the Republicans' initial proposal of $15 billion.
Additional funding would also be provided for the Centers for Disease Control and Prevention, transportation agencies, food stamps, child nutrition and other health care-related programs.

STATE AID

The measure would also provide about $150 billion in stimulus funds for state and local governments to help boost their budgets amid a significant drop-off in tax revenues.