Home » INTEL (G2) MEDIATICA (OSINT) » ¿Por qué los misiles antiaéreos rusos fabricados en Siria no son efectivos contra la Fuerza Aérea de Israel en Siria?
viernes, 4 de mayo de 2018
INFORMACION DE CODIGO ABIERTO 360
Los rusos operan la red desde un comando de defensa aérea en su base aérea en Khmeimim en Latakia, junto con el comando conjunto que han establecido con Siria.
jueves, 3 de mayo de 2018
EN MÉXICO, A LÓPEZ OBRADOR, HARÁN CAYAPA O GUANABANA A LA VENEZOLANA
ELIGIO DAMAS
Los caraqueños llaman guanábana una fruta que los cumaneses le decimos catuche. Desconozco cómo la llaman los “manitos”. Como todos saben, es blanca por dentro, como lo era la tarjeta blanca de Acción democrática, y verde, que te digo verde, por fuera, el color de Copei. Dos partidos que firmaron el Pacto de Punto Fijo, junto con URD, en 1958, como una continuación del llamado “Pacto de Nueva York”, que habían firmado en esa ciudad antes que cayese Pérez Jiménez, pero por asuntos del desenvolvimiento de la historia y la política venezolana, esos pactos desembocaron en el de la “guanábana”, llamado así, como es obvio, por los colores de esos dos partidos. Y en buena medida consistió en un período para uno y otro para el otro. Pero con un rasgo distintivo y como gracioso, se la pasaban todo el tiempo dando la impresión de odiarse mutuamente, tal como matrimonio obligado. Pero así como los burros se buscan para rascarse, un adeco buscaba un copeyano o viceversa, para asociarse en una empresa que contratara con el Estado. De esa manera, sin importar quien estuviese en el gobierno, AD o Copei, esa empresa siempre gozaría de los beneficios de aquél. A la hora de buscar el contrato o cobrarlo, siempre había el enchufe adecuado. Pues la presidencia de la empresa cambiada inmediatamente que lo hacía el gobierno.
Los adecos y los copeyanos, eso sí, como dije antes, fingían odiarse. Como si cada una de esas parcialidades representara una clase social o familia totalmente distinta a la del otro, así mismo como los Capuleto y Montesco. Lo que le daba a aquello un carácter de drama, tal como Romeo y Julieta, no por estos dos, sino por sus familias o la obra. Se la pasaron casi toda la vida creyéndose enemigos y viviendo en desconfianza. En 1998, hace ya la bicoca de veinte años, pese el tango cantó que “veinte años no es nada”, Copei inició la campaña electoral apoyando a la ex reina de belleza Irene Sáez, sobre todo porque esta tuvo la osadía de lanzarse a la presidencia de la república y rápidamente las encuestas la ubicaron en el primer lugar y hasta holgadamente. AD, más conservadora, en ese momento, lanzó a quien era lo que ellos mismos llamaban su “caudillo”, un personaje oscuro, de aparato de partido, de poca cultura, como la señorita Sáez, pero esta era la belleza misma, ex mis universo y Alfaro Ucero, el caudillo, era viejo, provinciano, chaparro y por demás obtuso.
Chávez, en ese momento o mejor en aquella contienda, también lanzó su candidatura. Como es historia por demás sabida, la resumiré recordando, vainas uno que no sabe exactamente por qué, que cuando aquel tsunami electoral que fue el comandante del “por ahora”, comenzó a subir, las olas a alcanzar el cielo, los partidos que se creían opuestos y ganados para odiarse, se unieron en matrimonio, como si Romeo y Julieta, en lugar de morir antes de tiempo, se hubiesen unido en matrimonio y ya sabe el lector cuánto se amaban esos dos muchachos. Copei, le retiró su apoyo a la Sáez, los adecos decidieron que su “caudillo” dejó de serlo o no les servía y optaron por apoyar a un ex copeyano llamado Salas Rómer, quien para el momento ocupaba el segundo lugar en las encuestas, detrás del nacido en Sabaneta. Hicieron suma y una resta y sacaron al final una cuenta que creyeron sería la que sacarían las urnas. Y perdieron.
Allá en el país de los aztecas, Hernán Cortés el conquistador, encontró en la Malinche, una hija de esa tierra, su intérprete, mujer y consejera. Como si se hubiesen unido el agua y el aceite. Fueron dos. Dando saltos muy largos en la historia, pasando aquel proceso duro que fue la Revolución mexicana, llegamos a la fundación del PRI por Plutarco Elías Calles, y luego al General Lázaro Cárdenas. Ambos fueron herederos de aquella hecatombe que elevó el nacionalismo y orgullo mexicanos. Pero llegaron los tiempos de la decadencia y aquel partido que se llenó de corruptos y desnacionalizados. Tanto que llegó a perder en 1989 por primera vez una elección, desde su fundación en 1989. Si el lector saca cuentas, cualquiera pudiera, si nos acogemos al lenguaje superficial y fácil interpretación de hoy, fue un período de “partido único” por la bicoca de sesenta años. Y perdió con el PAN, que no por su nombre, ha sido un partido siquiera progresista sino de la extrema derecha, espacio hacia donde también se arrinconó o movió el PRI. Pero PRI y PAN, como AD y COPEI, también se ocuparon y todavía ocupan de “odiarse” en público, como para que la gente tenga como escoger en cada elección algo distinto. De manera que desde 1989, ellos se intercambian el poder y el elector se queda con la sensación que hay cambio y cree haberse vengado cuando saca a uno u otro del poder
Porque el mundo está lleno de insondables misterios. Uno le ve de una manera e intentándolo entender, parece que se volteara y tomase otra. Pero él sigue por instantes muy breves como era, o para mejor decirlo cambia tan lentamente que uno no tiene espacio ni tiempo en la cabeza para percibirlo, mientras que cuando lo vuelvo a ver ha cambiado y vuelvo otra vez a esforzarme en entenderlo y cuando termino el ejercicio y creo haberlo atrapado, al volverlo a ver se me parece de una manera distinta a todas las anteriores. Porque los cambios que él da o sufre o goza, no son los mismos que le doy en mi cabeza. Y eso no sólo me pasa a mí sino a todo la gente. De donde hay tantos mundos como lo permite el cambio y las infinitas cabezas conciben y cambian.
Hoy México, refleja un cambio. Manuel López Obrador, según las encuestas, estaría encabezando cómodamente las preferencias del electorado mexicano. En las alecciones anteriores, se dijo, lo que conmocionó al país azteca por meses, que el actual presidente Peña Nieto, del PRI, en gran medida repudiado por los mexicanos, por tantas cosas y ahora por permitir que Trump les humille, ganó a López Obrador mediante un descarado fraude. Pero lo nuevo está en que López Obrador no es del PAN, sino del partido Morena y es candidato de una coalición más o menos “izquierdista”. Para mejor información ofrezco a los electores un enlace para leer un trabajo reciente sobre el clima electoral mexicano.
Este nuevo escenario mexicano, ha logrado “el milagro”, que como sucedió en Venezuela, quienes fingían ser opuestos y no la necesaria pareja de cómicos que parecen contradecirse para hacer más divertida la comedia, el PRI y PAN, comienzan a hablar para llegar a un acuerdo, intentando impedir que López Obrador gane las elecciones. Por supuesto como esas dos agrupaciones y su gente gozan del buen aprecio de quienes mandan en EEUU, estos harán de catalizadores para que esa amalgama se endurezca. De la misma manera que AD y COPEI se unieron al grupo de Salas Rómer para intentar parar a Chávez. Veremos qué sucederá allá, en aquel bello país que uno, cuando joven y veía su cine y escuchaba sus cantantes, aprendió a quererlo como si fuese el nuestro.
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NO SABEN QUE VAN A DECIR CONTRA EL PRESIDENTE
no saben qué van a decir contra
el presidente

Félix Sautié Mederos
Crónicas Cubanas
Crónicas Cubanas
Hay quien lo compara con un personaje de novela y hay
quien dice que lo mejor sería una guerra fría con Marco Rubio
Queridos lectores de
Crónicas Cubanas, los que navegamos en la web periódicamente en búsqueda de
noticias de Cuba, estamos siendo espectadores de una carrera de fondo
protagonizada por quienes quieren alcanzar algunas migajas de los 20 millones
que el Señor Trump ha destinado para la subversión en Cuba. En esta dirección
el objetivo del momento y de fondo para lograr sus propósitos de conseguir
alguna tajada es atacar con un “todo vale” al nuevo Presidente de Cuba; a quien
por demás no conocen bien, y parece que están tanteándolo como para saber hasta
dónde llega su paciencia.
Me adelanto a augurar
que están perdiendo su tiempo en esta búsqueda, porque estoy seguro que a
Díaz-Canel no lo podrán provocar, él conoce bien en qué debe centrarse y lo
declaró desde su primer discurso. Además su formación se desarrolló desde la
base en forma ascendente y paso a paso. Acumula toda la experiencia, cultura
política y preparación general que no tuvimos al principio de la Revolución
Triunfante y que nos obligó a muchos desde las bases hasta las cúpulas del
poder revolucionario a improvisar aceleradamente.
El Presidente no es
un improvisado y eso lo puedo afirmar categóricamente porque conozco con
experiencias propias el Tronco siempre verde de la UJC en donde inició su
formación como cuadro político. En este orden de cosas, ante la novedad, lo
lógico de cualquier analista que se respete, debería ser darle seguimiento
cotidiano a su trabajo concreto en la presidencia de Cuba, porque si no lo
conocen antes de eso que les planteo, tendrían que inventar cosas como lo están
haciendo, con la pésima costumbre de baja política de los insultos contra el
oponente en política.
Cuando se falta al
respeto tan flagrantemente con caricaturas por demás poco creativas, sacadas
por los pelos, que es una expresión muy cubana, se pierde toda la seriedad y el
peso de los análisis políticos que tratan de presentar. No van a recibir las
respuestas “chancleteras” que pretenden provocar; pero sí se van a encontrar
con el repudio del pueblo cansado de tanto dime que te diré; y la respuesta de
los revolucionarios que seguimos el mundo de la política internacional, que día
a día se expresa en la WEB y que denota la decadencia del neoliberalismo que
tratan de imponer con sus agresiones, explotación, crímenes contra natura y
destrucción acelerada de nuestro planeta.
Si tuvieran oídos para oír y ojos para ver, deberían usarlos para chocarse con una realidad que es, pero que no coincide con la realidad que ellos quisieran que fuera, pero que verdaderamente no es. Con Miguel Díaz-Canel están equivocados. Vivir por ver.
Si tuvieran oídos para oír y ojos para ver, deberían usarlos para chocarse con una realidad que es, pero que no coincide con la realidad que ellos quisieran que fuera, pero que verdaderamente no es. Con Miguel Díaz-Canel están equivocados. Vivir por ver.
Así lo pienso y así
lo expreso, con mis respetos para el pensamiento diferente que no quiere decir
estar de acuerdo con mentiras, falsedades y manipulaciones. Y como siempre
expreso que sin querer ofender a nadie en particular.
Publicado en el
periódico Por Esto! , Sección de Opinión, de Mérida, Yucatán, México, el
viernes 27 de abril 2018.
martes, 1 de mayo de 2018
DEL PAÍS PROFUNDO: MI NOMBRE ES KENTON ST. BERNARD
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| Benito Irady |
Por: Benito Irady | Domingo, 29/04/2018 06:35 AM |
Mi nombre es Kenton St. Bernard, nacido en El Callao en el año 1934, hijo de padre originario de la isla de Granada y de madre descendiente antillana, pero también nacida en El Callao. Ella murió a los 90 años aquí y la recuerdo mucho en El Callao de calles empedradas; tenía yo 8 o 10 años y recuerdo que había un hipódromo donde se hacían carreras de caballos para los días festivos, fue uno de los primeros hipódromos de Venezuela. Yo conocí El Callao con cinco cines, con fábricas de bebidas gaseosas, con fábricas de pastas alimenticias y un teatro con cortinas de terciopelo y pisos de mosaico y eso debido a la diversidad de la gente que pobló El Callao, de los que vinieron en busca del oro. Había casitas de bahareque que fueron transformándose en mejores casas y también hubo miedo y hubo que traer autoridades al sitio y hubo que hacer una plaza Bolívar que ni siquiera fue hecha por el gobierno, sino que esa plaza fue hecha por la colecta de los habitantes de El Callao, así vivíamos en un pueblo que no fue fundado por los misioneros capuchinos, como otros pueblos adyacentes, Guasipati o Tumeremo y que no tiene documentos ni huella de fundación guardados en los Archivos de Indias en España. Nosotros estimamos que entre las décadas de 1840 y 1850 fue realmente conformado El Callao y no tiene el nombre de un solo fundador porque fue fundado por todos los que iban llegando desde el mar de las Antillas. Los primeros yacimientos de oro aquí fueron de aluvión antes de que asfaltaran las calles y cuando llovía la gente hacía una tarea que se llamaba garzonear. Era muchacho y yo mismo llegué personalmente a agarrar un cochanito de oro de un gramo en la calle donde llovía, porque el oro lo sacaba la lluvia a la superficie de la tierra.
El Callao estaba formado por minicolonias francesas y de corsos que vivían más en las zonas de Caratal y en el área central del pueblo, minicolonias de los que venían de Santa Lucía que se agrupaban en otra parte, o de los que venían de Granada, por ejemplo mi caso, el barrio donde yo nací se llamaba Granada y estaba cerca de La Chalana y allí toda la gente procedía de la isla de Granada y los que venían de San Vicente se agrupaban en lo que hoy es Chile y los de Dominica por otro lado y así por el estilo, cada quien llegaba y se juntaba con los de su isla, pero no era una separación espontánea, sino que ellos buscaban el mundo subterráneo de sus paisanos y así íbamos llegando y así nos juntábamos todos, porque éramos negros pobres, negros recién liberados como esclavos en las Antillas, era lo que llamaban peones y el trabajo era realmente recio, ellos mismos construyeron un tipo de vivienda a la usanza de las que conocieron allá con los ingleses o con los franceses, eran las casas de los antillanos y había mucha influencia de diferentes culturas y otro detalle importante, si usted visitaba una casa de familia era raro encontrar una casa donde no hubiera un piano, porque había una cultura muy vasta. Aquí la gente andaba en las calles con paltó levita los hombres y trajes largos las mujeres, ropas finas que traían los franceses, así como traían el champagne, y se usaban leopoldinas de oro, prendas, collares, cantidad de oro, oro puro, era maravilloso todo aquello.
En mi casa se hablaba inglés, yo aprendí a leer y a escribir en inglés porque aquí había escuelas, por lo menos había ocho escuelas o nueve de inglés y una de francés y conservábamos el patuá que era una mezcla de inglés, francés y partes idiomáticas de origen africano. Esa era la cultura que entraba por el Delta del Orinoco y se traía desde el mar por ese río hasta un puerto llamado Puerto de Tablas, que es San Félix antes de llegar definitivamente a El Callao, cuando en esa época se venía en carro de bueyes porque no había carreteras, había caminos, eran grandes carretones largos y gruesos con 15 o 20 bueyes para traer las cargas. A mí me tocó verlos porque mis abuelos eran dueños de una de las tantas contratistas que traían materiales para las compañías mineras.
Con la entrada de los negros a El Callao ya se traía la costumbre de la fiesta, porque realmente quienes entran aquí eran los recién liberados como esclavos, ellos como esclavos tenían como costumbre que después de terminada la faena cotidiana se juntaban en las noches a expresar todas sus inquietudes, lo que pasó en el día, las cuestiones positivas y las negativas. Se juntaban los negros en un tipo de rueda y allí hacían un tipo de música que da origen al calipso, los viejos de acá de El Callao trajeron ese tipo de cantos, esa música, esos bailes, ellos los traen una vez que llegan aquí a Venezuela, eran las antiguas costumbres de los esclavos y se encuentran que tienen la libertad de poder cantar y bailar a la hora que ellos quisieran, pero todavía dentro de ciertos límites y posteriormente ellos comienzan a utilizar esos cantos y esos bailes en la época de carnaval para ellos emular a los amos y hacer letra y música que les permitiera criticar y protestar contra las leyes y los propios amos y de allí viene esa fusión del canto de calipso con el baile del carnaval, el calipso es una expresión africana que se ha castellanizado un poco y comienza a practicarse en El Callao alrededor del año 1880, practicándose muy bien hasta los tiempos de 1940 que es el momento en que se detiene por completo la explotación del oro por la entrada cercana de la industria petrolera y la gente de El Callao tiene que emigrar en un ochenta por ciento, la mayoría de la gente se fue y nos quedamos otros reacios a irnos, yo me quedé y transcurrieron cinco o seis años en que ya no hubo más calipso, porque realmente quienes lo fomentaron ya no estaban aquí, pero logramos revivirlo con el cuatro, la guitarra española, el triángulo, un tambor llamado bumbac que es un tambor de cualquier cosa, de cualquier cilindro que se consiga de madera contraenchapada, como las cajas donde venían los clavos, las cajas donde venían los sombreros, era un tambor de fabricación fácil y se agregaba algún otro elemento de percusión, eso nos alimentaba en la comparsa, pero principalmente el golpe de tambor que lleva el compás, así comenzamos a hacer esa primera comparsa de aproximadamente cien personas que cantaban en inglés todas las viejas canciones y podía escucharse muy lejos, así revivimos el calipso, tratamos de inducir su recuperación por sentimiento para seguir alegrándonos cuando las minas estaban cerradas y ya la mayoría de la gente se había ido y nosotros no le dimos tregua al gobierno, a través de cantos, de bailes, de cartas y eso afortunadamente ayudó a El Callao a que se restableciera.
Nosotros teníamos la obligación de tener un calipso nuevo para cada época de carnaval y ese calipso se arreglaba de acuerdo a lo que se estaba viviendo en ese momento, yo creo haber compuesto más de veinticinco calipsos en esas circunstancias, muchos se me han perdido. Recuerdo que en esa época de dificultades hubo la caída del dólar que subió de 3.30 a 4.30 en comparación al bolívar y nosotros nos quejamos mucho con ese dólar y de allí viene uno de los primeros calipsos que yo canté, letra y música mía, The dollar gone up, the bolívar down. La traducción de eso es que el dólar subió, el bolívar bajó, pero ahora importa un bledo mientras tengamos el carnaval. La otra parte dice que el dólar hace al hombre pecar hace al hombre robar y hasta un final de cuentas lo convierte en asesino. Esas fueron las interpretaciones que se daban en el momento en que el dólar sube en la época del gobierno de Rómulo Betancourt cuando subieron también los impuestos y en el calipso se dice: Mi amor no me acaricies tanto, que hasta los impuestos subieron y nos van a cobrar. The dollar gone up The bolívar down Callao care a dam while we have Carnival in town… El calipso lo hizo el pueblo así, lo hizo arte de protesta.
Kenton St. Bernard fallece un 9 de octubre del 2009 a los 75 años de edad y es sepultado en El Callao.
El Callao estaba formado por minicolonias francesas y de corsos que vivían más en las zonas de Caratal y en el área central del pueblo, minicolonias de los que venían de Santa Lucía que se agrupaban en otra parte, o de los que venían de Granada, por ejemplo mi caso, el barrio donde yo nací se llamaba Granada y estaba cerca de La Chalana y allí toda la gente procedía de la isla de Granada y los que venían de San Vicente se agrupaban en lo que hoy es Chile y los de Dominica por otro lado y así por el estilo, cada quien llegaba y se juntaba con los de su isla, pero no era una separación espontánea, sino que ellos buscaban el mundo subterráneo de sus paisanos y así íbamos llegando y así nos juntábamos todos, porque éramos negros pobres, negros recién liberados como esclavos en las Antillas, era lo que llamaban peones y el trabajo era realmente recio, ellos mismos construyeron un tipo de vivienda a la usanza de las que conocieron allá con los ingleses o con los franceses, eran las casas de los antillanos y había mucha influencia de diferentes culturas y otro detalle importante, si usted visitaba una casa de familia era raro encontrar una casa donde no hubiera un piano, porque había una cultura muy vasta. Aquí la gente andaba en las calles con paltó levita los hombres y trajes largos las mujeres, ropas finas que traían los franceses, así como traían el champagne, y se usaban leopoldinas de oro, prendas, collares, cantidad de oro, oro puro, era maravilloso todo aquello.
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| Kenton St. Bernard |
Con la entrada de los negros a El Callao ya se traía la costumbre de la fiesta, porque realmente quienes entran aquí eran los recién liberados como esclavos, ellos como esclavos tenían como costumbre que después de terminada la faena cotidiana se juntaban en las noches a expresar todas sus inquietudes, lo que pasó en el día, las cuestiones positivas y las negativas. Se juntaban los negros en un tipo de rueda y allí hacían un tipo de música que da origen al calipso, los viejos de acá de El Callao trajeron ese tipo de cantos, esa música, esos bailes, ellos los traen una vez que llegan aquí a Venezuela, eran las antiguas costumbres de los esclavos y se encuentran que tienen la libertad de poder cantar y bailar a la hora que ellos quisieran, pero todavía dentro de ciertos límites y posteriormente ellos comienzan a utilizar esos cantos y esos bailes en la época de carnaval para ellos emular a los amos y hacer letra y música que les permitiera criticar y protestar contra las leyes y los propios amos y de allí viene esa fusión del canto de calipso con el baile del carnaval, el calipso es una expresión africana que se ha castellanizado un poco y comienza a practicarse en El Callao alrededor del año 1880, practicándose muy bien hasta los tiempos de 1940 que es el momento en que se detiene por completo la explotación del oro por la entrada cercana de la industria petrolera y la gente de El Callao tiene que emigrar en un ochenta por ciento, la mayoría de la gente se fue y nos quedamos otros reacios a irnos, yo me quedé y transcurrieron cinco o seis años en que ya no hubo más calipso, porque realmente quienes lo fomentaron ya no estaban aquí, pero logramos revivirlo con el cuatro, la guitarra española, el triángulo, un tambor llamado bumbac que es un tambor de cualquier cosa, de cualquier cilindro que se consiga de madera contraenchapada, como las cajas donde venían los clavos, las cajas donde venían los sombreros, era un tambor de fabricación fácil y se agregaba algún otro elemento de percusión, eso nos alimentaba en la comparsa, pero principalmente el golpe de tambor que lleva el compás, así comenzamos a hacer esa primera comparsa de aproximadamente cien personas que cantaban en inglés todas las viejas canciones y podía escucharse muy lejos, así revivimos el calipso, tratamos de inducir su recuperación por sentimiento para seguir alegrándonos cuando las minas estaban cerradas y ya la mayoría de la gente se había ido y nosotros no le dimos tregua al gobierno, a través de cantos, de bailes, de cartas y eso afortunadamente ayudó a El Callao a que se restableciera.
Nosotros teníamos la obligación de tener un calipso nuevo para cada época de carnaval y ese calipso se arreglaba de acuerdo a lo que se estaba viviendo en ese momento, yo creo haber compuesto más de veinticinco calipsos en esas circunstancias, muchos se me han perdido. Recuerdo que en esa época de dificultades hubo la caída del dólar que subió de 3.30 a 4.30 en comparación al bolívar y nosotros nos quejamos mucho con ese dólar y de allí viene uno de los primeros calipsos que yo canté, letra y música mía, The dollar gone up, the bolívar down. La traducción de eso es que el dólar subió, el bolívar bajó, pero ahora importa un bledo mientras tengamos el carnaval. La otra parte dice que el dólar hace al hombre pecar hace al hombre robar y hasta un final de cuentas lo convierte en asesino. Esas fueron las interpretaciones que se daban en el momento en que el dólar sube en la época del gobierno de Rómulo Betancourt cuando subieron también los impuestos y en el calipso se dice: Mi amor no me acaricies tanto, que hasta los impuestos subieron y nos van a cobrar. The dollar gone up The bolívar down Callao care a dam while we have Carnival in town… El calipso lo hizo el pueblo así, lo hizo arte de protesta.
Kenton St. Bernard fallece un 9 de octubre del 2009 a los 75 años de edad y es sepultado en El Callao.
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Publicado por Eligio Damas para BLOG DE ELIGIO DAMAS el 4/29/2018 02:24:00 p. m.
ABRIENDO Y CERRANDO EL CANAL HUMANITARIO COMO UN PESTAÑEAR
Por: Armando
Lafragua
Tengo dudas. No sé si ponerme de
parte del lado de quienes dicen querer un canal humanitario. Porque pese lo
piden, al mismo tiempo piden que nos lo cierren o le pongan más piedras al
camino. Quienes dicen que no necesitamos ese canal, dicen y se quejan que
alguien lo está cerrando o mejor no deja que se construya.
Quienes uno sabe, porque no hay
dudas, arrastra piedras desde cualquier sitio, porque le sobra como hacerlo,
para cerrar los caminos o vías antes existentes, pide que le dejen abrir o le
abran un camino humanitario. Un como dejarles entrar sin pagar entrada y menos
siquiera dar las gracias.
Esta pantomima, en la que no sólo
los gestos sirven, también las palabras, a uno que no es nada inteligente y por
eso le cuesta interpretar a cada personaje, le enreda y le cuesta asumir
posición.
No sé bien, porque quienes dicen
lo contrario me enredan, si carecer de medicinas, hasta de jeringas y algodón,
por lo menos a precios accesibles, porque de todo se halla, de eso se encargan las redes
sociales, pero a los precios que el filibusterismo impone, tiene algo de eso de
crisis humanitaria. Es decir, esas cosas entran, pero sin espíritu humanitario
sino con el del capitalismo salvaje y
por demás feroz. Porque, como dije, si se encuentran; basta preguntar por un
teléfono, aunque en la farmacia no “exista”. Como tampoco sé si lo es o no el
comer, eso que Brecht calificó como primero que la moral y el Quijote creyó
necesario para contener el peso de las armas. A mí, en mi intimidad, pese el discurso de un político le
convenga decir que no, me haga dudar, si me parece que eso conforma una crisis
humanitaria y se requiere la ayuda de quienes puedan y de verdad quieran
hacerlo para superarla. Pero eso sí. Ayudar, socorrer a alguien no es meterse
en sus espacios a saquearla. Tampoco ponerle condiciones infamantes, como
“véndeme tus corticos barato, a precio de gallina flaca, para que puedas cenar
esta noche”. O “te doy este saquito de maíz y dejas me lleve por unos días a
esa carajita tuya que está allá, jorungándose los pies”.
No entiendo cómo hay quienes desde
adentro piden que llegue ayuda y hablan de crisis humanitaria, mientras a sus
productos, que ellos fabrican, aunque el dólar to day, dándole a este el
derecho de determinar los precios, baje o se mantenga estático o suba un
poquito, les suben de precio de manera
desmesurada. Y mientras eso hacen, dicen por aquí, por allá, ellos mismos o por
intermedio de sus voceros que hay crisis humanitaria. Claro eso de “no
entiendo” es un decir, porque lo que quieren es “ayuda humanitaria” para ellos.
Como que le den un montón de vainas para hacer una piñata y a esta solamente le
metan un caramelo y los demás es agua. Igualito que la red de carajos que se meten
en los Clap y a este secuestran. O reciben dólares preferenciales para comprar
cosas y cuando estas ponen a la venta parten de lo que indica la divisa
paralela. Por aquello de quien reparte y reparte se queda con la mayor parte.
Tampoco entiendo cómo EEUU y esto
es una verdad como una catedral, sólo que muchos entretenidos en su deseo de
tumbar a Maduro, quien tiene la culpa que ese sentimiento aumente por lo malo
que es como presidente, pero no por dictador u otros falsos defectos que le endilgan,
sino por ineficiente e incompetente para acertar en algo, nos crea esa crisis
humanitaria habiéndonos declarado “amenaza inusual”, como un gorila hablando de
algún piojito que le mordió un minúsculo espacio de la nalga derecha y nos
aplique una serie de medidas y obstrucciones, tan rígidas como el saboteo a
Cuba, tenga el cinismo de denunciar que sufrimos una crisis humanitaria y
requerimos de su ayuda para salvarnos. Es decir, genera el problema y luego lo
denuncia como un peligro causado por otro y se ofrece para resolverlo, pero
como si sus causas fueran distintas a las reales. Si suspendiendo todas esas
medidas empezarían a hacerlo y por darle oportunidad al venezolano que juzgue a
su gobierno con más equidad y equilibrio.
La injerencia gringa que sólo es
aplaudida, por ahora, por quienes están obcecados por el odio contra Maduro,
pues ese sentimiento hace perder el juicio, tanto como la gran dama, esposa que
se llena de odio contra una infante a quien su marido, el amo de las tierras y
los hombres, raptó, como los “meros
machos” antes procedían; y mientras
llora, blasfema llena de rabia, con la otra cara o alma enternecida, ruega que
su inocente amado vuelva y se aparte de los brazos de aquella bruja. Es decir,
quienes están atrapados en el odio, pasan por alto que esas medidas tomadas
desde EEUU, las referidas estrictamente a lo económico, no a las referidas a
algún funcionario, tienen más o menor culpa, eso depende, de este estado de cosas que llamamos crisis
humanitaria. Para ser justo, sin que esto implique identificarse con el
gobierno cubano, que no es el caso nuestro, cuánto ha afectado a ese pueblo el
bloqueo.
Si algún pueblo sabe de crisis
humanitaria es Haití. Tanto que podríamos decir sin exagerar que desde su
independencia ha vivido en ese estado. Pero por estar ubicado donde los
huracanes y todos esos dañinos fenómenos que convoca esa zona geográfica y
posición astronómica, casi constantemente al hambre y abandono en que vive allí
la gente, ellos acompañan para aumentar allí las dificultades y hacen más grave
esa permanente crisis humanitaria. ¿Y quién les ayuda? ¿Han averiguado, quienes
piden que dejen a los gringos nos ayuden humanamente, si ellos le han prestado
alguna vez ayuda a ese pobre pueblo? ¿Si la respuesta es positiva, por qué
después de tantos años sigue como está?
De lo que sé y es bastante,
porque los años me han permitido atesorar esa información, cada vez, sólo cada
vez, que un particular fenómeno de alta intensidad azota a Haití, o un
estremecimiento político, allí llega más rápido que inmediatamente la “ayuda
humanitaria” norteamericana, pero sólo
la vestida con uniforme militar y portadora de armas para evitar que nadie se
alebreste. Llegan los “Rambo” con sus armas y porte como de extraterrestres que
meten miedo. Y luego se van, pasado un tiempo, cuando ven la marea tomar su
nivel, la de la mar y la del estado de ánimo de la gente. Dejando la crisis
humanitaria, sobre todo la del hambre, tal cual como estaba. Y se van porque
allí no hay nada que cogerse.
Por todo eso, el tema del la crisis
humanitaria y la pertinencia de solicitar la ayuda que ella demanda, se me
confunden; además, quien quiere ayuda y nadie por muy insensato que parezca y
está necesitado, la desprecia y rechaza. Ayude y no mire a quien. Pero también,
agarrando aunque sea fallo.
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Publicado por Eligio Damas para BLOG DE ELIGIO DAMAS el 4/30/2018 06:33:00 p. m.
lunes, 30 de abril de 2018
PRESIDENCIALES (1)
i Ross (cirobianchiross@gmail.com)To:you + 53 more Details
Presidenciales
(I)
Ciro Bianchi Ross
ciro@juventudrebelde.cu
¿Sabía usted que la antigua provincia de Las Villas, en el centro de
la Isla, fue el territorio que más nombres aportó a la Presidencia de
la República de Cuba entre 1902 y 1959? ¿Qué no hubo ningún
camagüeyano que llegara a desempeñar la primera magistratura y que
tres de lo que lo hicieron nacieron en el exterior? ¿Qué de los
presidentes de Cuba siete fueron abogados y dos, médicos, y que hubo
incluso un graduado de Filosofía y Letras y dos ingenieros? ¿Qué los
de extracción más humilde fueron los que más se amillonaron en el
ejercicio del poder?
De esos y de otros temas que atañen a los mandatarios cubanos
anteriores a 1959, el escribidor hablará enseguida.
GEOGRAFÍA
En Las Villas nacieron José Miguel Gómez Gómez y su hijo Miguel
Mariano Gómez Arias (ambos en Sancti Spíritus). Gerardo Machado y
Morales (Camajuaní) Alberto Herrera y Franchi y Carlos Mendieta
Montefur (San Antonio de las Vueltas) y Federico Laredo Bru
(Remedios). Curiosamente también eran villareños Manuel Urrutia Lleó
(Yaguajay) y el cienfueguero Osvaldo Dorticós Torrado, ambos abogados,
que no entran en este recuento porque ocuparon la presidencia a partir
de 1959. Dorticós fue el último en desempeñar tal cargo, que
desapareciera en 1976, cuando la Constitución que entró en vigor
entonces creó el cargo de Presidente del Consejo de Estado.
En Matanzas (Jagüey Grande) nació Mario García-Menocal y Deop.
Pinareños eran Ramón Grau San Martín (La Palma) y Carlos Prío Socarrás
(Bahía Honda). Carlos Hevia y de los Reyes Gavilán y Alfredo Zayas y
Alfonso nacieron en La Habana; el último de ellos en el Cerro. En
Oriente, Tomás Estrada Palma (Bayamo) Fulgencio Batista y Zaldívar
(Banes) y Andrés Domingo y Morales del Castillo (/Santiago). Nacieron
en el exterior Carlos Manuel de Céspedes y Quesada (hijo del Padre de
la Patria) en Nueva York, Manuel Márquez Sterling, en Lima, y José
Agripino Barnet y Vinajeras, en Barcelona.
De ellos, tenían títulos de abogado Zayas, Céspedes, Miguel Mariano,
Andrés Domingo, Laredo, Barnet y Prío. Menocal y Hevia eran
ingenieros, graduados ambos en Estados Unidos, el primero en Cornell y
el segundo, en Annapolis. Estrada Palma era graduado, en La Habana,
de Filosofía y Letras, y empezó a estudiar Derecho en España, pero
abandonó la carrera cuando a la muerte de su padre, regresó a Cuba a
fin de administrar el patrimonio familiar, que le confiscarían durante
la Guerra de los Diez Años. Grau y Mendieta eran médicos. Grau un
excelente clínico y tisiólogo, profesor de Fisiología de la
Universidad de La Habana.
José Miguel era bachiller y no hizo estudios universitarios porque,
con 20 años de edad se incorporó a las filas del Ejército Libertador
durante la Guerra Grande; combatió en las tres guerras contra España.
Alberto Herrera provenía de las filas del Ejército; ocupó la jefatura
del Estado Mayor desde 1922 hasta 1933. . Machado y Batista no
superaron la enseñanza primaria. No consta en sus biografías que
Márquez Sterling hiciera estudios superiores. A los 15 años ya era
periodista; uno de los grandes periodistas cubanos de todos los
tiempos.
De esas figuras, el de mayor edad al asumir el poder fue Barnet (71
años) y el más joven, Carlos Hevia (34). Batista alcanzó su primer
mandato con 39 y se cogió el segundo con 51. Estrada Palma llegó a la
Presidencia con 70 años. Céspedes y Márquez Sterling con 62. Zayas,
con 60 y Mendieta y Laredo con 61.
Estaban en la quinta década de sus vidas al llegar al poder Machado
(54) y José Miguel (51). Grau tenía 51 años en su primer mandato y 62
en el segundo. Menocal y Miguel Mariano, 47 y Prío, 45. Urrutia llegó
a la presidencia con 58 años, y Dorticós con 40,
BREVES Y BREVÍSIMOS
Hubo aquí presidentes constitucionales y otros que no lo fueron, y
hubo también quienes ocuparon con carácter provisional la jefatura de
la nación. Entre los primeros, Prío no llegó a completar su mandato
de cuatro para el que lo eligieron en 1948 porque se lo impidió el
golpe de Estado de Batista en el 52. Tampoco Miguel Mariano completó
su mandato, juzgado y destituido por el Senado siete meses después de
su toma de posesión, en 1936. Estrada Palma, García-Menocal y Machado
se hicieron reelegir, y las consecuencias fueron terribles. El
primero, se vio obligado a renunciar; dejó acéfala la República y
provocó la segunda intervención militar norteamericana. Menocal,
aunque retuvo el poder hasta el final, provocó con su reelección la
llamada guerrita de La Chambelona, y Machado fue derrocado por una
revolución.
De los mandatarios provisionales, Céspedes duró 23 días en el cargo,
y Grau en su primer mandato (1933-34) algo más de cien. Su sustituto,
Carlos Hevia, fue presidente entre el 14 y el 18 de enero de 1934, y
Carlos Mendieta lo fue entre ese día y el 12 de diciembre del año
siguiente, cuando cedió paso a Barnet, que ocupó el cargo hasta el 20
de mayo de 1936. Andrés Domingo fue, al amparo de Batista, presidente
entre agosto del 54 y febrero del 55. Laredo Bru ocupó la magistratura
al ocurrir la destitución de Miguel Mariano; su mandato, por tanto,
tampoco fue completo.
De los presidentes breves, los brevísimos fueron el general Alberto
Herrera y el periodista Manuel Márquez Sterling. Herrera sustituyó a
Machado el 11 de agosto de 1933 y, siguiendo instrucciones del
embajador norteamericano, traspasó a Céspedes al dìa siguiente., el
12. Márquez Sterling duró menos. Como secretario de Estado y, por
tanto, sustituto del Presidente, juró el cargo, a la luz de una vela,
al filo de las seis de la mañana del 18 de enero del 34, en la
habitación 412 del Hotel Nacional de Cuba, y lo soltó a las doce del
propio día. La República estaba acéfala por la renuncia de Hevia y don
Manuel ocupó la presidencia hasta que fue asumida por Mendieta,
impuesto por el coronel Batista.
APODOS, MATRIMONIOS, ETC.
A diferencia de José Miguel, Miguel Mariano, Mendieta… que nacieron en
cuna rica, Machado tuvo un origen muy humilde; trabajó como obrero
agrícola. Batista cortó caña y fue retranquero de los ferrocarriles
hasta que se metió a soldado, que era una carrera para los pobres, y
se dice que Prío llegó a asistir a la Universidad con los pantalones
remendados. Los tres se enriquecieron.
A Machado le apodaban El Mocho porque perdió dos dedos de su mano
izquierda cuando trabajaba como carnicero. A José Miguel la apodaron
Tiburón, por lo que mordía, y a Menocal, El Mayoral porque fomentó y
administró el central azucarero Chaparra, de propiedad norteamericana.
A Zayas le decían El Pesetero porque se conformaba con poco siempre
que las monedas no dejaran de caerle en el bolsillo. Hizo un pacto
secreto con Menocal, su antiguo enemigo, para traspasarle la
presidencia en 1925, pero llegado el momento transó con Machado a
cambio de cinco millones de pesos que con la garantía del Falla
Gutiérrez, el hombre más rico de la Cuba de entonces, recibiría por
cuotas a través de la Renta de la Lotería Nacional. Por cierto, Zayas
recibió en 1913 la encomienda de escribir una historia de Cuba y la
República le pagó por esa tarea un salario de quinientos pesos
mensuales hasta su muerte, en 1934. No parece que escribiera una sola
línea si bien, tras su fallecimiento, María Jaén, su viuda, donó al
Archivo Nacional la copiosa y valiosa papelería que el ex presidente
había acumulado con tal fin.
Volviendo a lo de los apodos, Grau fue El Viejo en atención a su edad
y por lo enrevesado y repetitivo de su oratoria, El Divino Galimatías.
Mendieta era El Solitario de Cunagua, y a Batista, ávido de una
popularidad que nunca tuvo, debía resultarle grato oírse llamar El
Indio o El Guajirito de Banes.
Esos presidentes estaban casados, menos Grau, solterón empedernido.
Sus amores, platónicos o aristotélicos, con una enfermera
norteamericana transcurrieron en secreto desde 1932 a 1965. Dos de
esos mandatarios contrajeron matrimonio con extranjeras. Céspedes con
la italiana Laura Bertini, y Estrada Palma con Genoveva Guardiola, a
la que pescó cuando fue director de Correos de Honduras y Genoveva era
la hija del presidente hondureño. De las Primera Damas, la más bella
fue sin duda Mary Tarrero, la mujer de Carlos Prío. América Arias,
doña América como se le llamaba, esposa de José Miguel y madre de
Miguel Mariano, fue una gran señora, respetada por todos; se curtió
como mensajera del Ejército Libertador en los días de la Guerra de
Independencia, Mariana Seba de Menocal compraba en París collares que
no podía darse el lujo de adquirir Victoria Eugenia, la esposa de
Alfonso XIII, rey de España. La más humilde fue Genoveva que, sentada
en una comadrita, zurcía en un balcón de Palacio los calcetines del
marido que, por otra parte, solo tenía tres trajes. Se dice que en
días de recepciones y banquetes, Estrada Palma y Genoveva se sentaban
con Prudencia, el cocinero, para ajustar el presupuesto porque «en
palacio nada podía faltar, pero nada debía sobrar». El presidente más
manirroto fue Menocal. La prensa británica, en 1969, proclamaba a
Batista el hombre más rico de España, mientras que Prío, en Miami, se
declaraba pobre de solemnidad. Grau, en La Habana, disfrutó durante
sus últimos años de la pensión de quinientos pesos mensuales que le
otorgó el Gobierno Revolucionario. El hombre que en la Causa 82 se vio
vinculado a la malversación de 174 millones de pesos, no tenía un
centavo.
Márquez Sterling murió, en 1934, en Washington, donde se desempeñaba
como embajador de Cuba. Machado falleció en Miami, en marzo de 1939.
En los años 40 el Congreso de la República dispuso que sus restos
nunca pudieran ser traídos a Cuba. En calidad de exiliados,
fallecieron también en Estados Unidos Carlos Hevia y Carlos Prío, que
se suicidó en 1977. Los tres fueron inhumados en el mismo cementerio
miamense. Falleció también en Miami, en 1979, Andrés Domingo.
Mendieta falleció en La Habana, en 1960, y Grau, también en esta
capital, en 1969. Batista murió de un infarto en España en 1973 y está
enterrado en Madrid. Urrutia murió en Estados Unidos. Dorticós se
suicidó en La Habana, y está enterrado en Cienfuegos. El escribidor
dejó fuera de esta relación a Carlos Modesto Piedra y Piedra, que
falleció en La Habana, en 1988. Fue designado presidente provisional
de la República por la junta de Columbia a la caída de Batista, pero
no llegó a ocupar el cargo en propiedad porque la Sala de Gobierno del
Tribunal Supremo se negó a tomarle juramento.
--
Ciro Bianchi Ross
cbianchi@enet.cu
http://wwwcirobianchi.blogia.com/
http://cbianchiross.blogia.com/
Ciro Bianchi Ross
ciro@juventudrebelde.cu
¿Sabía usted que la antigua provincia de Las Villas, en el centro de
la Isla, fue el territorio que más nombres aportó a la Presidencia de
la República de Cuba entre 1902 y 1959? ¿Qué no hubo ningún
camagüeyano que llegara a desempeñar la primera magistratura y que
tres de lo que lo hicieron nacieron en el exterior? ¿Qué de los
presidentes de Cuba siete fueron abogados y dos, médicos, y que hubo
incluso un graduado de Filosofía y Letras y dos ingenieros? ¿Qué los
de extracción más humilde fueron los que más se amillonaron en el
ejercicio del poder?
De esos y de otros temas que atañen a los mandatarios cubanos
anteriores a 1959, el escribidor hablará enseguida.
GEOGRAFÍA
En Las Villas nacieron José Miguel Gómez Gómez y su hijo Miguel
Mariano Gómez Arias (ambos en Sancti Spíritus). Gerardo Machado y
Morales (Camajuaní) Alberto Herrera y Franchi y Carlos Mendieta
Montefur (San Antonio de las Vueltas) y Federico Laredo Bru
(Remedios). Curiosamente también eran villareños Manuel Urrutia Lleó
(Yaguajay) y el cienfueguero Osvaldo Dorticós Torrado, ambos abogados,
que no entran en este recuento porque ocuparon la presidencia a partir
de 1959. Dorticós fue el último en desempeñar tal cargo, que
desapareciera en 1976, cuando la Constitución que entró en vigor
entonces creó el cargo de Presidente del Consejo de Estado.
En Matanzas (Jagüey Grande) nació Mario García-Menocal y Deop.
Pinareños eran Ramón Grau San Martín (La Palma) y Carlos Prío Socarrás
(Bahía Honda). Carlos Hevia y de los Reyes Gavilán y Alfredo Zayas y
Alfonso nacieron en La Habana; el último de ellos en el Cerro. En
Oriente, Tomás Estrada Palma (Bayamo) Fulgencio Batista y Zaldívar
(Banes) y Andrés Domingo y Morales del Castillo (/Santiago). Nacieron
en el exterior Carlos Manuel de Céspedes y Quesada (hijo del Padre de
la Patria) en Nueva York, Manuel Márquez Sterling, en Lima, y José
Agripino Barnet y Vinajeras, en Barcelona.
De ellos, tenían títulos de abogado Zayas, Céspedes, Miguel Mariano,
Andrés Domingo, Laredo, Barnet y Prío. Menocal y Hevia eran
ingenieros, graduados ambos en Estados Unidos, el primero en Cornell y
el segundo, en Annapolis. Estrada Palma era graduado, en La Habana,
de Filosofía y Letras, y empezó a estudiar Derecho en España, pero
abandonó la carrera cuando a la muerte de su padre, regresó a Cuba a
fin de administrar el patrimonio familiar, que le confiscarían durante
la Guerra de los Diez Años. Grau y Mendieta eran médicos. Grau un
excelente clínico y tisiólogo, profesor de Fisiología de la
Universidad de La Habana.
José Miguel era bachiller y no hizo estudios universitarios porque,
con 20 años de edad se incorporó a las filas del Ejército Libertador
durante la Guerra Grande; combatió en las tres guerras contra España.
Alberto Herrera provenía de las filas del Ejército; ocupó la jefatura
del Estado Mayor desde 1922 hasta 1933. . Machado y Batista no
superaron la enseñanza primaria. No consta en sus biografías que
Márquez Sterling hiciera estudios superiores. A los 15 años ya era
periodista; uno de los grandes periodistas cubanos de todos los
tiempos.
De esas figuras, el de mayor edad al asumir el poder fue Barnet (71
años) y el más joven, Carlos Hevia (34). Batista alcanzó su primer
mandato con 39 y se cogió el segundo con 51. Estrada Palma llegó a la
Presidencia con 70 años. Céspedes y Márquez Sterling con 62. Zayas,
con 60 y Mendieta y Laredo con 61.
Estaban en la quinta década de sus vidas al llegar al poder Machado
(54) y José Miguel (51). Grau tenía 51 años en su primer mandato y 62
en el segundo. Menocal y Miguel Mariano, 47 y Prío, 45. Urrutia llegó
a la presidencia con 58 años, y Dorticós con 40,
BREVES Y BREVÍSIMOS
Hubo aquí presidentes constitucionales y otros que no lo fueron, y
hubo también quienes ocuparon con carácter provisional la jefatura de
la nación. Entre los primeros, Prío no llegó a completar su mandato
de cuatro para el que lo eligieron en 1948 porque se lo impidió el
golpe de Estado de Batista en el 52. Tampoco Miguel Mariano completó
su mandato, juzgado y destituido por el Senado siete meses después de
su toma de posesión, en 1936. Estrada Palma, García-Menocal y Machado
se hicieron reelegir, y las consecuencias fueron terribles. El
primero, se vio obligado a renunciar; dejó acéfala la República y
provocó la segunda intervención militar norteamericana. Menocal,
aunque retuvo el poder hasta el final, provocó con su reelección la
llamada guerrita de La Chambelona, y Machado fue derrocado por una
revolución.
De los mandatarios provisionales, Céspedes duró 23 días en el cargo,
y Grau en su primer mandato (1933-34) algo más de cien. Su sustituto,
Carlos Hevia, fue presidente entre el 14 y el 18 de enero de 1934, y
Carlos Mendieta lo fue entre ese día y el 12 de diciembre del año
siguiente, cuando cedió paso a Barnet, que ocupó el cargo hasta el 20
de mayo de 1936. Andrés Domingo fue, al amparo de Batista, presidente
entre agosto del 54 y febrero del 55. Laredo Bru ocupó la magistratura
al ocurrir la destitución de Miguel Mariano; su mandato, por tanto,
tampoco fue completo.
De los presidentes breves, los brevísimos fueron el general Alberto
Herrera y el periodista Manuel Márquez Sterling. Herrera sustituyó a
Machado el 11 de agosto de 1933 y, siguiendo instrucciones del
embajador norteamericano, traspasó a Céspedes al dìa siguiente., el
12. Márquez Sterling duró menos. Como secretario de Estado y, por
tanto, sustituto del Presidente, juró el cargo, a la luz de una vela,
al filo de las seis de la mañana del 18 de enero del 34, en la
habitación 412 del Hotel Nacional de Cuba, y lo soltó a las doce del
propio día. La República estaba acéfala por la renuncia de Hevia y don
Manuel ocupó la presidencia hasta que fue asumida por Mendieta,
impuesto por el coronel Batista.
APODOS, MATRIMONIOS, ETC.
A diferencia de José Miguel, Miguel Mariano, Mendieta… que nacieron en
cuna rica, Machado tuvo un origen muy humilde; trabajó como obrero
agrícola. Batista cortó caña y fue retranquero de los ferrocarriles
hasta que se metió a soldado, que era una carrera para los pobres, y
se dice que Prío llegó a asistir a la Universidad con los pantalones
remendados. Los tres se enriquecieron.
A Machado le apodaban El Mocho porque perdió dos dedos de su mano
izquierda cuando trabajaba como carnicero. A José Miguel la apodaron
Tiburón, por lo que mordía, y a Menocal, El Mayoral porque fomentó y
administró el central azucarero Chaparra, de propiedad norteamericana.
A Zayas le decían El Pesetero porque se conformaba con poco siempre
que las monedas no dejaran de caerle en el bolsillo. Hizo un pacto
secreto con Menocal, su antiguo enemigo, para traspasarle la
presidencia en 1925, pero llegado el momento transó con Machado a
cambio de cinco millones de pesos que con la garantía del Falla
Gutiérrez, el hombre más rico de la Cuba de entonces, recibiría por
cuotas a través de la Renta de la Lotería Nacional. Por cierto, Zayas
recibió en 1913 la encomienda de escribir una historia de Cuba y la
República le pagó por esa tarea un salario de quinientos pesos
mensuales hasta su muerte, en 1934. No parece que escribiera una sola
línea si bien, tras su fallecimiento, María Jaén, su viuda, donó al
Archivo Nacional la copiosa y valiosa papelería que el ex presidente
había acumulado con tal fin.
Volviendo a lo de los apodos, Grau fue El Viejo en atención a su edad
y por lo enrevesado y repetitivo de su oratoria, El Divino Galimatías.
Mendieta era El Solitario de Cunagua, y a Batista, ávido de una
popularidad que nunca tuvo, debía resultarle grato oírse llamar El
Indio o El Guajirito de Banes.
Esos presidentes estaban casados, menos Grau, solterón empedernido.
Sus amores, platónicos o aristotélicos, con una enfermera
norteamericana transcurrieron en secreto desde 1932 a 1965. Dos de
esos mandatarios contrajeron matrimonio con extranjeras. Céspedes con
la italiana Laura Bertini, y Estrada Palma con Genoveva Guardiola, a
la que pescó cuando fue director de Correos de Honduras y Genoveva era
la hija del presidente hondureño. De las Primera Damas, la más bella
fue sin duda Mary Tarrero, la mujer de Carlos Prío. América Arias,
doña América como se le llamaba, esposa de José Miguel y madre de
Miguel Mariano, fue una gran señora, respetada por todos; se curtió
como mensajera del Ejército Libertador en los días de la Guerra de
Independencia, Mariana Seba de Menocal compraba en París collares que
no podía darse el lujo de adquirir Victoria Eugenia, la esposa de
Alfonso XIII, rey de España. La más humilde fue Genoveva que, sentada
en una comadrita, zurcía en un balcón de Palacio los calcetines del
marido que, por otra parte, solo tenía tres trajes. Se dice que en
días de recepciones y banquetes, Estrada Palma y Genoveva se sentaban
con Prudencia, el cocinero, para ajustar el presupuesto porque «en
palacio nada podía faltar, pero nada debía sobrar». El presidente más
manirroto fue Menocal. La prensa británica, en 1969, proclamaba a
Batista el hombre más rico de España, mientras que Prío, en Miami, se
declaraba pobre de solemnidad. Grau, en La Habana, disfrutó durante
sus últimos años de la pensión de quinientos pesos mensuales que le
otorgó el Gobierno Revolucionario. El hombre que en la Causa 82 se vio
vinculado a la malversación de 174 millones de pesos, no tenía un
centavo.
Márquez Sterling murió, en 1934, en Washington, donde se desempeñaba
como embajador de Cuba. Machado falleció en Miami, en marzo de 1939.
En los años 40 el Congreso de la República dispuso que sus restos
nunca pudieran ser traídos a Cuba. En calidad de exiliados,
fallecieron también en Estados Unidos Carlos Hevia y Carlos Prío, que
se suicidó en 1977. Los tres fueron inhumados en el mismo cementerio
miamense. Falleció también en Miami, en 1979, Andrés Domingo.
Mendieta falleció en La Habana, en 1960, y Grau, también en esta
capital, en 1969. Batista murió de un infarto en España en 1973 y está
enterrado en Madrid. Urrutia murió en Estados Unidos. Dorticós se
suicidó en La Habana, y está enterrado en Cienfuegos. El escribidor
dejó fuera de esta relación a Carlos Modesto Piedra y Piedra, que
falleció en La Habana, en 1988. Fue designado presidente provisional
de la República por la junta de Columbia a la caída de Batista, pero
no llegó a ocupar el cargo en propiedad porque la Sala de Gobierno del
Tribunal Supremo se negó a tomarle juramento.
--
Ciro Bianchi Ross
cbianchi@enet.cu
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http://cbianchiross.blogia.com/
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