De mi cartera
Ciro Bianchi Ross • digital@juventudrebelde.cu
6 de Agosto del 2016 21:06:54 CDT
¿Sabía usted que la Cruz de la Parra que se conserva en la parroquia
de Nuestra Señora de la Asunción de Baracoa es la reliquia más remota
del cristianismo en América? ¿Que la casa de Diego Velázquez, frente
al parque Céspedes, en Santiago de Cuba, es en su tipo el inmueble
español más antiguo que se conserva en toda la América Latina? ¿Que la
calle Padre Pico, en la misma ciudad, cuenta con 52 escalones que se
agrupan en 13 bloques de cuatro peldaños cada uno y 12 descansos? ¿Que
la cruz emplazada en la cima de la loma de ese nombre, en la ciudad de
Holguín, es la tercera que allí se coloca y se confeccionó de
caguairán, como la original que en 1790 subió el fraile Francisco
Antonio de Alegría, prior de la comunidad franciscana local? ¿Que la
propiedad de la finca La Demajagua, de Carlos Manuel de Céspedes,
Padre de la Patria —Parque Nacional desde 1968— fue traspasada al
Estado cubano por su hijo de igual nombre, en la segunda mitad de la
década de 1930?
El mercurio y la fama
La imagen de bulto de Mercurio emplazada en lo alto de la Lonja del
Comercio es una réplica de la obra del escultor flamenco Juan de
Bolonia que se halla en el Museo del Louvre, de París. Confeccionada
con láminas de cobre muy delgadas, preside la esbelta cúpula de la
azotea del edificio desde la inauguración del inmueble, el 28 de marzo
de 1909. No ha estado, sin embargo, exenta de percances. El 14 de
octubre de 1999 los vientos del huracán Irene la sacaron de su sitio y
la caída obligó a que se le sometiera a un proceso de restauración.
Volvió a su lugar en el año 2001, esa vez sobre un soporte giratorio.
La Fama, escultura del italiano Américo J. Chini, corona la cúpula del
palacio Salcines, en la ciudad de Guantánamo. El artista realizó la
obra para que fuera colocada en ese edificio, propiedad del
ingeniero-arquitecto José Leticia de Jesús Salcines, que llevó
adelante la construcción del inmueble entre 1916 y 1918. Es una de las
construcciones más significativas del centro histórico guantanamero,
mientras que la escultura, por su importancia artística y cultural,
pasó a ser, a partir de una encuesta popular, el símbolo de la ciudad
desde el 1ro. de diciembre de 1993.
También la milagrosa
Por su ubicación privilegiada en una de las alturas más prominentes de
la ciudad, la iglesia de La Milagrosa es un punto de referencia en el
paisaje urbano guantanamero. Es, desde 2008, la sede del Obispado
Guantánamo-Baracoa y desde el punto de vista arquitectónico, dicen
especialistas, denota el estilo racionalista con una marcada
influencia del brutalismo. Su torre de hormigón está rematada con una
cruz latina.
Numeritos
La Loma de la Cruz se eleva a 261 metros sobre el nivel del mar. El
ascenso a su cima puede hacerse por una escalera de 458 peldaños con
descansos intermedios y bancos incluidos.
El puente Yayabo, en Sancti Spíritus, tiene una altura de nueve metros
y un largo aproximado de 85. La Parroquial Mayor de dicha ciudad
terminó de construirse en 1680, lo que la hace uno de los templos más
antiguos que se conserva en la Isla. Su torre, sin embargo, data de
1819, cuando llegó a considerársele una de las de mayor altura de la
Colonia. Alcanzaba entonces los 20 metros, pero varias descargas
eléctricas afectaron su cúpula y a mediados del siglo XIX se le dio el
remate que aún conserva.
El puente de Bacunayagua, que marca el límite territorial entre las
provincias de Matanzas y Mayabeque, se inauguró el 26 de septiembre de
1959. Es una de las siete maravillas de la ingeniería civil cubana.
Tiene, desde las bases, una altura de 110 metros y mide 316 metros de
largo y 16 de ancho.
La Chorrera
En 1633 el capitán general Marqués de Cadereyta y el almirante Carlos
de Ibarra estuvieron en La Habana, por orden del rey de España, a fin
de examinar el estado en que se encontraban los castillos de El Morro,
La Punta y La Fuerza.
Los visitantes recomendaron reparar e introducir mejoras en dichas
fortalezas y sugirieron además la construcción de los torreones de
Cojímar y La Chorrera para impedir que en esos lugares estratégicos se
realizaran desembarcos enemigos y se internaran en la ciudad
sorprendiendo a sus moradores. En ambos lugares no se hacían efectivos
los fuegos de El Morro, La Punta y La Fuerza.
El presupuesto para esos torreones fue de 20 000 ducados cada uno.
Dinero que, en definitiva, aportaron los vecinos de cada una de esas
zonas. Las construcciones comenzaron en 1646, es decir, 13 años
después de que se recomendara edificarlos.
El torreón de La Chorrera fue totalmente destruido en 1762, en ocasión
de la toma de La Habana por los ingleses, pese a los esfuerzos que, en
su heroica defensa, desplegó el habanero Luis de Aguilar. Lo bombardeó
la artillería de los barcos británicos que fondearon en su cercanía
para abastecerse de agua en la desembocadura del Almendares. El
torreón de Cojímar también fue destruido.
Tras la salida de los ingleses de La Habana, los españoles se
apresuraron a restaurar ambos torreones. El de La Chorrera quedó
reconstruido como un rectángulo abaluartado, de dos plantas, que no
era como el original y es el que ha llegado hasta hoy.
Ya en la República, La Chorrera fue una dependencia de la Marina de
Guerra cubana. Durante la dictadura de Fulgencio Batista fue sede del
Servicio de Inteligencia Naval y muchos jóvenes revolucionarios fueron
torturados o encontraron allí la muerte, entre ellos Lidia y
Clodomira.
No se seca el malecón
El Malecón comenzó a construirse el 6 de mayo de 1901, en tiempos de
la intervención militar norteamericana. Al cesar esta e instaurarse la
República, el 20 de mayo de 1902, la obra llegaba a la esquina con la
calle Crespo. Esto es, había recorrido un tramo de 500 metros. A causa
de la irregularidad de los arrecifes, los cimientos del muro
presentaron muchas dificultades en ese primer tramo, precisa Juan de
las Cuevas, historiador de la Construcción. El proyecto norteamericano
contemplaba la presencia de árboles y farolas en el muro, pero la idea
fue desechada al llegar la temporada invernal y entrar los primeros
«nortes».
La obra continuó su curso. En 1909 llegaba a Belascoaín, donde abrió
sus puertas el café Vista Alegre. Siete años después se extendía hasta
el torreón de San Lázaro, para lo que se impuso rellenar la caleta del
mismo nombre —frente al actual hospital Ameijeiras— que tenía 93
metros de ancho en la boca y 5,5 metros de profundidad. El huracán del
9 de septiembre de 1919 —el llamado ciclón del Balvanera— afectó
grandemente ese tramo; le arrancó trozos inmensos de hormigón y los
adentró en la ciudad. A partir de 1921 la obra avanzó hasta la Avenida
23, pero habría que esperar un par de años para que se reconstruyera
el tramo frente a la caleta.
La obra, al pasar frente al promontorio de la batería de Santa Clara
—Hotel Nacional— hasta la calle O, exigía separar el muro unos 30
metros del litoral y rellenar un área de más de 100 000 metros
cuadrados, con vistas a la construcción del monumento al acorazado
Maine.
Hacia el sur
Los estudios para prolongar el Malecón hasta la desembocadura del río
Almendares datan de 1914. Extenderlo hacia el sur, desde el castillo
de La Punta hasta la Capitanía del Puerto, fue una idea que surgió en
1921. Esta avenida se uniría con el tramo del Malecón ya construido y
daría un fácil acceso al puerto desde el Vedado. El proyecto
comprendía ganarle 111 000 metros cuadrados al mar, de los cuales gran
parte se destinarían a parques y soluciones viales.
Las obras del muro, sin el relleno, las obtuvo en subasta la firma de
contratistas de Arellano y Mendoza a un costo de 2 101 000 pesos y se
calcula que el relleno costó otro millón de pesos adicionales. Para
realizar la obra se colocaron a lo largo de la línea donde se
construiría el muro dos hileras de tablestacas de hormigón armado;
también se hincaron pilotes en profusión cada 2,50 metros. Sobre las
tablestacas y los pilotes se corrieron arquitrabes de hormigón armado.
El muro se realizó a base de unos grandes bloques huecos de hormigón
armado, prefabricados en una planta que hicieron al efecto los
contratistas en la Ensenada de Guanabacoa. Estos bloques, aunque de
dimensiones variables, tenían como promedio cinco por cuatro metros de
área y dos metros de altura y descansaban sobre un fondo preparado con
una base de hormigón y después se rellenaban también con hormigón,
dejando fuera las cabillas que se empataban con todo el muro fundido a
lo largo de la línea de los bloques.
Precisa Juan de las Cuevas que en este tramo se gastaron 17 000
toneladas de cemento Portland, 22 000 metros cúbicos de arena, 45 000
metros cúbicos de piedra picada, 35 000 metros cúbicos de rajón, 4 200
toneladas de barras de acero, 295 toneladas de vigas de acero y un
millón de pies de madera. La obra se comenzó en marzo de 1926 y se
terminó en 1929. Para hacerla posible hubo, en un comienzo, que
demoler la glorieta de Prado y Malecón, frente a La Punta, donde la
Banda Municipal de Conciertos amenizaba las retretas. Obstaculizaba el
tráfico hacia el puerto. Esa glorieta, decía el arquitecto Bay
Sevilla, fue la primera obra de hormigón armado, esto es con cabillas,
que se realizó en Cuba.
El oeste
El general Gerardo Machado y Carlos Miguel de Céspedes, su inquieto
ministro de Obras Públicas, extendieron el Malecón hasta la calle G.
Precisamente en G y Malecón quería Céspedes, en un acto de guataquería
insuperable, erigir un monumento a Machado, pero el dictador fue
derrocado antes y él, su ministro y otros funcionarios de su régimen
tuvieron que salir de Cuba.
Otro dictador, el general Fulgencio Batista, alrededor de 1955
adelantó el Malecón hasta la calle Paseo, pero allí se interpuso el
Palacio de Convenciones y Deportes, situado donde hoy se encuentra la
Fuente de la Juventud, frente al hotel Havana Riviera.
Desde 1950 se hablaba de prolongar el Malecón hasta el nivel de la
calle 12, en el Vedado, para, a través de un puente colgante gigante,
enlazar con la Avenida Primera de Miramar, cerca de donde después se
edificó el hotel Rosita de Hornedo, hoy hotel Sierra Maestra.
En esa época, al oeste del Palacio de Convenciones y Deportes no se
había trazado el Malecón ni existían en el área viviendas u otras
edificaciones. Pero la construcción del túnel de Calzada, bajo el río
Almendares, en 1958, determinó que el Malecón enlazara con esa vía
subterránea que terminaría uniéndolo, ya en 1959, con la Quinta
Avenida.
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Ciro Bianchi Ross
cbianchi@enet.cu
http://wwwcirobianchi.blogia.com/
domingo, 7 de agosto de 2016
viernes, 5 de agosto de 2016
UN GRANITO DE ARENA CUENTA
| Un granito de arena cuenta | |
| From: | Tamara Mesa <tamarmesa70@gmail.com> |
| To: | Apic La Decana > |
| Date: | Fri, Aug 5, 2016 8:33 am |
Los doctores Mariano Altamirano, Vanessa Perez y David Villatoro junto a German Altamirano llegaron a Estados Unidos con un propósito humanitario a pesar de su afiliación política en el conocido Partido Libre.
"Nuestro objetivo principal en este viaje, desde Honduras, es poder encontrar algún tipo de ayuda para nuestro pueblo; vale destacar que no venimos simplemente a pedir sino a solicitar a algunos amigos como, por ejemplo, a La mano amiga que ha ayudado otras vecesal pueblo hondureño. Por la hermandad que nos une hemos decidido emprender este viaje con horizontes y con objetivos específicos para poder dar respuesta, de alguna manera, a la población hondureña en temas en los cuales tiene mayores carencias como por ejemplo en la salud". Así confirmó German Altamirano, quien concedió una entrevista a nuestra Agencia de periodimo independiente continental APIC ALTERNATIVA LA DECANA.
Ante un ambiente favorable de solidaridad los miembros de este grupo intercambiaron en Estados Unidos con personas como Steve, Dany y Leonides quienes, a criterio de German,se proyectaron con altruismo humanitario "En ellos hemos encontrado eco, Dios les ha abierto muchas puertas y hoy las abren a nosotros. Nos acompañan médicos porque nuestro objetivo principal en este viaje es el tema de la salud pública, trabajar en esta área, en Santa Bárbara, específicamente pues es el Departamento que actualmente representamos. La idea es retornar con una proyección, poder equipar el hospital público de Santa Bárbara que cubre el área más miserable, más sumida en la pobreza del Departamento". De esta manera pretenden mejorar la calidad de vida de los niños y de los lugareños, en sentido general.
En el encuentro con las organizaciones no gubernamentales, como La mano amiga, se acordó la entrega de medicamentos, alimentos y equipos que estarán a disposición de los habitantes de esa localidad hondureña.
Esta acción es solo un eslabón de las proyecciones del Partido Libertad y Refundación cuyos miembros pretenden retomar una posición favorable dentro del pueblo de Honduras que padece de altos niveles de miseria y violencia, según confirmaGerman "El Partido empezó a proyectarse para, en primer lugar tomar el poder de la nación, es a partir de ahí que podremos cambiar la espectativa del hondureño. Lógicamente, esto pasa por varios escenarios: el primero es trabajar. Dentro del partido Libre se está organizando cada municipio, cada departamento en aras de lograr la unidad. Estamos trabajando en una proyección social que no es fácil porque somos el partido que mayor oposición enfrenta del gobierno actual; pero con ayuda de amigos nacionales e internacionales hemos podido sacar adelante esta labor. Estamos seguros que Libre representa la única opción de cambio real para la sociedad hondureña. Tenemos la única estrategia de nunca desamparar al pueblo; esto pasa porque tenemos principios bien arraigados, un poder popular y querer empoderar al pueblo hondureño de sus derechos. Lo único que estos gobiernos arbitrarios no pueden robarnos son las esperanzas".
La coexistencia de partidos es controversial en cualquier país del mundo. En Honduras muchas son las cruzadas que enfrentar desde cualquiera de las posiciones políticas. Los entuertos no sorprenden a los candidatos y las posturas en ocasiones se tambalean. Otra carta de la baraja es encontrar un lider capaz de sobreponer a su partido en cada proceso electoral. " Libre está listo para las próximas elecciones, ya sea con reelección o sin ella. Si la reelección se puede entonces ya está listo Manuel Zelaya si no se puede tenemos a nuestra candidata Xiomara Castro lista para emprender la lucha política y derrotar al Partido Nacional. Libertad y Refundación ya está estructurado y listo para trabajar por el triunfo electoral y para hacer los cambios que necesita nuestro pueblo".
El grupo de doctores junto a German Altamirano se reunió en la ciudad de Ocala en las oficinas de Harvest International y sus integrantes visitaron los almacenes de Harvest y de Compassion Ministries cuyo director es Steve Ewing.
Cuestiones políticas a un lado, el encuentro entre este grupo de hondureños y miembros de ONGs en Estados Unidos, entre ellas La mano amiga internacional, reafirma posturas de hermandad que pudieran insentivar sensibilidades para materializar ayudas a un pueblo como el de Honduras que padece niveles palpables de pobreza y de violencia.
Tamara de la Fuente Mesa.
miércoles, 3 de agosto de 2016
| JEAN-JACQUES ROUSSEAU | |
| From: | Jose M Coiradas <jcoiradas@att.net> |
| To: | mareamia <mareamia@aol.com> |
| Date: | Wed, Aug 3, 2016 8:27 am |
LA IGUALDAD DE RIQUEZA, DEBE CONSISTIR EN QUE NINGUN CIUDADANO SEA TAN OPULENTO, QUE PUEDA COMPRAR A OTRO Y NINGUNO TAN POBRE QUE VEA LA NECESIDAD DE VENDERSE.JEAN-JACQUES ROUSSEAU
martes, 2 de agosto de 2016
ECONOMIA ESPANOLA EN ZOZOBRA
Economía
española en zozobra
Por
Hedelberto López Blanch
España
continúa enredada en una espiral de problemas económicos, políticos y sociales
que desalientan a la mayoría de su población y le impiden buscar fórmulas
adecuadas para solventar la crisis iniciada desde hace ocho años.
En los
últimos tiempos no se ha podido lograr un gobierno estable al no obtener
ninguno de los partidos políticos, con o sin alianzas, los votos mayoritarios
necesarios en el Parlamento para formarlo.
Mariano
Rajoy, cuyo Partido Popular obtuvo más votos en las recientemente finalizadas
elecciones, no ha podido aun alcanzar una alianza con otras agrupaciones, (solo
con Ciudadanos mientras el PSOE y Podemos se han negado) pese a que ha presionado
y realizado ingentes esfuerzos para continuar en el poder que ostenta desde finales
de 2011.
Motivado por
los grandes déficit presupuestarios y para que el país ibérico no entrara en
impago, en 2012 la Unión
Europea anunció su plan de rescate y entregó una abultada
cifra a los bancos españoles, a cambio de numerosas exigencias al gobierno de
Mariano Rajoy.
El Banco Central Europeo (BCE), obligó a bajar el déficit
público y flexibilizar el mercado laboral, además de incluir una supervisión de las cuentas, la que
aún no ha terminado.
El nuevo gobierno que se logre integrar, (si no España deberá ir
a una tercera elección general) tendrá fuertes desafíos que lo pondrán en
continuo vilo ya que la deuda pública tuvo un nuevo récord al alcanzar 1 095
billones de euros, o sea, más del 100,5 % del Producto Interno Bruto (PIB)
informó el Banco de España.
El anuncio indicó que una gran parte de la deuda esta registrada
en valores a medio y largo plazo, los cuales suponen unos dos tercios de la
deuda total.
No deja de ser alarmante el dato pues es la primera ocasión
desde 1909 que el saldo negativo de las cuentas públicas rebasa el valor de la
economía ibérica.
Con respecto al último trimestre de 2015, en los tres primeros
meses de 2016 se incrementó un 2,14 % y en relación con el primer trimestre de
2015, lo hizo en 4,1 %.
Por no haber rebajado la deuda al 3 % y como otra espada de
Damocles, el vicepresidente de la Comisión Europea , Valdis Dombrovskis,
amenazó a Madrid con aplicarle una multa equivalente a 2 200 millones de euros.
Para hacer mucho más fácil la comprensión del problema, un
informe de la Comisión Europeo
puso un ejemplo que dibuja la grave situación del país:
“Un simple cálculo demuestra que a cada uno de los alrededor
de 46 millones de españoles le corresponde en estos momentos
una deuda de unos 23 600 euros. Se trata de un nivel muy elevado de
endeudamiento que, sobre todo, hace la economía española muy vulnerable,
respecto a los vaivenes del sector exterior”.
Para disminuir el déficit fiscal al 3 % del PIB, que desde 2011
le ha estado exigiendo Bruselas (sede de la Unión Europea ) los gobiernos
españoles impusieron fuertes ajustes en empleos, salud, educación, jubilaciones,
subsidios.
Además, incrementó las recaudaciones impositivas en todos los
sectores y a pesar de los ingresos obtenidos, no ha podido disminuir la deuda
lo cual habla del fracaso de las políticas neoliberales establecidas.
La crisis, la desocupación y la mala calidad de los empleos se
convirtieron en caldo de cultivo para que emigraran más de 600 000 personas en
los últimos cuatro años; mientras los trabajadores que se quedaron han tenido
que enfrentar fuertes afectaciones económicas y sociales.
La tasa de
desempleo duplica a la media europea y afecta al 24 % de la población; entre
los jóvenes menores de 25 años alcanza al 52 %; el sector bancario esta
altamente endeudado y casi todas las entidades han solicitado abultados
rescates; uno de cada cuatro españoles se encuentra en riesgo de pobreza o de
exclusión social.
No cabe la menor duda que las políticas de austeridad y
privacidad, impuestas a instancias de la Troika (Comisión Europea, Fondo Monetario
Internacional y Banco Central Europeo) han desmontado el sistema social y
llevado a la pobreza, la desilusión y la incertidumbre a millones de personas.
Esa medida,
según la Comisión ,
solo es una forma de ganar tiempo ya que implicaría un adelanto de recaudación
del Impuesto de Sociedades para el próximo año que en todo caso tendría que ser
devuelto posteriormente a las empresas.
Bruselas pide
mucho más y exige que entre 2016 y 2017, se garantice otra fórmula de ajuste
por valor equivalente, es decir, 6 000 millones de euros.
Para satisfacer las demandas de la poderosa Troika, España
deberá aplicar nuevos recortes a los gastos públicos lo que ya ha sido
enunciado por Rajoy en una carta Jean-Claude Juncker, presidente de la Comisión Europea :
"Conscientes de la necesidad de salir del procedimiento por déficit
excesivo cuanto antes, en la segunda mitad del año, una vez haya un nuevo
Gobierno, estamos dispuestos a adoptar nuevas medidas, si se requieren, para
cumplir con el objetivo".
Claro que no le será tan fácil a Rajoy, si por fin logra formar
un gobierno, impulsar los previstos nuevos recortes pues el Partido Popular no
cuenta con mayoría absoluta en el Parlamento y los ajustes de gasto público son
de difícil consenso entre los congresistas.
El corolario
es que la zozobra sobrevuela encima de los ciudadanos españoles.
EN GUAGUA
hola ciro,
excelente tema, como todos los domingos.
el éxito del sistema de ómnibus de transporte público en cuba antes de 1959 se debía a que era privado. los choferes y conductores en un gran porciento eran los dueños del vehículo. este era el caso de la COA y sus ómnibus de la general motors donde mi tio y mi padre tenían un ómnibus cada uno en las rutas 19 y 20 respectivamente. había personas que tenían ómnibus y contrataban los choferes por salario/comisión.
también tuvimos "las enfermeras" que eran ómnibus fabricados por la Leyland y que fueron utilizados como transporte en la segunda guerra mundial. estos estaban agrupados bajo los Omnibus Aliados, y como eran blancos y con una franja azul les llamaban las "enfermeras". estuvieron rodando hasta entrados los 70.
el transporte público estatal después de 1959 fue bueno hasta principio de los 70 por lo que aguantaron los ómnibus ex-de la COA y los OA, que recibieron la ayuda de una flotilla de vehículos Leyland que llegaron a cuba. los ómnibus checos y húngaros por no estar tropicalizados fueron un total fracaso. después cuando empezaron a faltar los respuestos inventaron aquellas guaguitas que les pusieron por marca Girón que eran un camión soviétio al que le quitaban la cama de carga y le adaptaban un carapacho y unos asientos de plástico que cuando se calentaban con el sol eran idóneos para introducir hemorroides.
antes de esto en los 60 tuvimos los nunca olvidados taxis con ruta TP (transportes populares), que eran los autos que dejaron las personas que se fueron de cuba y los pintaron de color marrón y todos eran manejados por mujeres a las que apodaron "las paragueras" porque acabaron con los carros. eran mujeres humildes que enseñaron a "manejar" y las soltaron para la calle. después salieron los "cajones", que eran unos camioncitos pequeños que les adpataron en la cama un techo y unos bancos para transportar pasajeros.
ayer escribí algo parecido en el periódico, muy profesional de mi parte, pero no pasé la censura.
saludos,
luciano
On Sunday, July 31, 2016 10:40 PM, Ciro Bianchi Ross <cirobianchiross@gmail.com> wrote:
En guagua
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Ciro Bianchi Ross • digital@juventudrebelde.cu
30 de Julio del 2016 21:30:10 CDT
Desconoce el escribidor —y lo dice sin ánimo de crítica— cómo se
estructura el sistema de transporte público capitalino en la
actualidad. El paradero de la Víbora, que toda la vida fue una
terminal de ómnibus —y antes de tranvías— y un punto de referencia en
la ciudad, es ahora una base de taxis.
Para sustituir el de la Víbora se construyó en Santa Amalia otro
paradero, que solo lo suple en parte, porque la ruta 37 pertenece
ahora al paradero de Lawton, al igual que la 15 y el P10, que es lo
que fue la ruta 100. Esta guarda sus carros en Santa Amalia, pero debe
hacer «piquera» en plena calle, en Patrocinio entre 10 de Octubre y
Párraga, frente por frente a lo que siempre fue su terminal.
Tampoco existe ya el paradero de Mantilla, que tanta vida dio a esa
localidad, y, por tanto tampoco existe la Ruta 4, tradicionalmente, en
tiempos pasados, una de las líneas de mejor servicio en La Habana.
Las guaguas, muchas de ellas al menos, tienen hoy un recorrido que
nadie hubiera concebido hace unos años. La ruta 27, por ejemplo,
pertenece ahora al paradero de Palatino, al igual, creo, que la 20,
que siempre fue de La Puntilla. La 54, que siempre bajó por San Rafael
en su recorrido hacia Centro Habana, sube y baja ahora por Zanja y en
lugar de concluirlo en las inmediaciones del hotel Plaza —hubo tiempos
en que llegaba a la Plaza de Armas— lo finaliza en el Parque del
Curita, con lo que el viajero está y no está en La Habana. La cosa se
pone fea cuando el pasajero llega a la Plaza de la Fraternidad con
intenciones de adentrarse en La Habana Vieja. Hace poco tiempo bastaba
con caminar por Monte hasta Cárdenas. Allí, frente a la tienda La
Sortija, paraban la 15, la 16, la 18 y la 27, todas útiles si se
deseaba llegar a la Avenida del Puerto. Cierto que todas ellas tenían
—y tienen— una frecuencia como para sacar del paso al más pinto de la
paloma, pero como eran cuatro, si no venía una, se agarraba la otra.
Había un escape.
Alguien que, de seguro, no monta guagua, hizo un brillante aporte. Las
cuatro rutas siguen vigentes y mantienen su recorrido hasta la Avenida
del Puerto, pero ya ninguna hace parada en La Sortija. Cada una de
ellas toma, al llegar a la Fraternidad, un camino distinto, con
paradas distantes entre sí. Entonces el viajero, que luego de
descender de un P8 espera la 16, ve, consternado y rabioso, cómo se va
a lo lejos la 15 o la 27 o se indigna cuando la 18 tuerce por una
bocacalle a cuatro metros de sus narices. Entonces el sujeto,
resignado a su 16, echa raíces en la parada o se aventura en un
bicitaxi, que es como ponerse en las manos de Dios.
Si los primeros taxistas o boteros aparecieron en La Habana en 1836, y
circularon guaguas a partir de 1840, el bicitaxi es un vehículo sin
antecedente conocido. Sus conductores no se rompen demasiado la
cabeza. Siempre están disponibles; ninguno se niega a un servicio.
Para la mayoría de ellos apenas existen las obligaciones del tránsito,
pero llevan sus finanzas con una claridad ejemplar. No fallan. Tienen
siempre la respuesta exacta a las inquietudes del cliente. Pregunta
este: ¿Cuánto es la carrera hasta Cuba y Obispo? Contesta el
bicitaxista: Un peso. ¿Y hasta el Museo del Ron? Un peso. Dice un
peso, como perdonándote la vida, pero en realidad son 25 pesos, es
decir, un CUC.
Subida y bajada
Cuando el ómnibus sale del paradero va en subida, y en bajada cuando
rinde viaje y vuelve a su punto de partida. La subida del P 10 termina
en el Club Náutico, que es donde empieza su bajada. El P8 termina de
subir en la Villa Panamericana. La ruta 24 —Lawton– Avenida del
Puerto— hacía un viaje redondo, sin transición entre la subida y la
bajada. Salía del paradero de 16 y B y tomaba 16, Concepción, 10 de
Octubre, Pocito, Reyes. Calzada de Luyanó, Fábrica, Elevados, Terminal
de Trenes, Egido. Monserrate, Chacón, Avenida del Puerto y bajaba por
donde mismo había subido.
Lo mismo sucedía con la ruta 1 —Fortuna-Avenida del Puerto—. A
diferencia de la 24, existe todavía, pero con un recorrido que poco
tiene que ver con su itinerario tradicional. Rinde viaje, creo, en el
Hospital Miguel Henríquez. Tuvo el escribidor la posibilidad de hacer
en ella uno de los últimos viajes que hizo ese ómnibus desde el
puerto. Vino vacío, con asientos de sobra, hasta más acá de la Víbora,
y así siguió imagino que hasta el final. La gente, aglomerada en las
paradas, veía aquella guagua fantasma y la dejaba ir. No atinaba a
reaccionar.
Y es que para andar en ómnibus en La Habana de hoy no basta con haber
nacido y crecido en esta ciudad —y el escribidor es habanero de cuarta
generación. Tiene uno que gustar de la aventura y tener cierta dosis
de adivino.
Ómnibus que toda la vida pasaron por un lugar, ya no existen o tienen
otro recorrido establecido, sin contar los desvíos ocasionales en una
ciudad donde cualquiera se siente con derecho a cerrar una calle.
Véase, si no, la ruta 174. Hubo una época en que al llegar a G y 23,
doblaba hacia el cementerio y si desde la intersección mencionada se
quería buscar el Malecón, había que hacerlo a pie. Pero desde que el
escribidor tiene uso de razón —y hace unos cuantos años de eso— la 174
y antes la 74 transitó por G en subida y en bajada. Desde hace un
tiempo, se le ve pasar en subida por L, y cumplido su itinerario baja
por una maraña de calles que no alcanzo a precisar.
Pocas rutas como esa han variado tanto en verdad el punto donde
termina su subida y empieza su bajada. El lugar más remoto que me
viene a la mente es G y Quinta, al costado del Ministerio de
Relaciones Exteriores. Con el tiempo pasó a la acera contraria, frente
al desaparecido hotel Azul —más bien una casa de huéspedes—. Luego, en
la misma acera estuvo bajando o subiendo. Tampoco permanecería en ese
sitio. Pasó más tarde al parquecito del patronato de la Comunidad
Hebrea y de ahí a la esquina de Línea y C.
El último paradero
Muchas de las guaguas que iban al Vedado, rendían viaje en el
cementerio. Lo hacía no solo la 74, también la 2 y la 10, que ya no
existen, y la 23, que tiene un recorrido hoy inimaginable.
El conductor, que no era el que conducía el ómnibus, sino el que
cobraba el pasaje y estaba atento a la subida y a la bajada del
pasajero, iba anunciando las paradas, sobre todo las más importantes.
¡Ayuntamiento! ¡San Lázaro! ¡Espada! ¡23! ¡Cementerio! A la de 23 y 12
se le llamaba «el último paradero» por su proximidad con la
Necrópolis. No era raro que entonces el conductor anunciara: «¡La
ciudad que progresa!». Importantes eran también las paradas de Toyo,
Tejas, Galiano y Trocadero, Diez de Octubre entre Estrada Palma y Luis
Estévez. La Palma… Las guaguas por lo general paraban en todas las
esquinas, a una señal del conductor cuando percibía que algún pasajero
quería apearse o en respuesta a la demanda del que la quería montar.
En la segunda mitad de la década de 1960 aparecieron los expresos.
Eran los mismos ómnibus de siempre, identificados ahora por tres
dígitos. La 174, por ejemplo, coexistía con la 74, y el costo del
pasaje era el mismo en ambas, pero mientras que la 74 interrumpía su
trayecto en G y 25, luego de haber dado una vuelta por detrás del
Ministerio de Transporte, la otra, sin salirse de Boyeros, hacía su
recorrido hasta G y Quinta, en un tiempo menor, pues paraba cada diez
cuadras, mientras que la otra lo hacía cada cinco.
Las paradas entonces se hicieron obligatorias, hubiera o no pasajeros
que descendieran o que quisieran subir. Fue por esa época cuando el
precio del pasaje bajó de ocho a cinco centavos y desaparecieron las
transferencias. También desapareció el conductor, que fue sustituido
por la alcancía, un artilugio que algunos pasajeros burlaban
alevosamente.
El conductor, mientras existió, entregaba al pasajero un comprobante
por su pago y accionaba una manecilla para que ese pago quedara
registrado en un contador. El pasajero conservaba su comprobante
mientras estuviese a bordo del ómnibus, porque debía mostrarlo al
inspector, que subía esporádicamente al vehículo, si se lo solicitaba.
Le hacía entonces el inspector una pequeña marca con un lápiz y
devolvía el comprobante al viajero. Cotejaba además los comprobantes
entregados por el conductor con la cantidad registrada en el reloj:
tenían que coincidir. También el inspector, sin subir al ómnibus,
chequeaba la hora en que el vehículo llegaba a determinada parada,
pues el chofer debía hacer el recorrido dentro de un horario estricto.
¡Ah!, el conductor siempre tenía menudo para el cambio. El pasajero
pagaba, digamos, con un realito y el hombre le devolvía los dos
centavos.
Mientras el precio del pasaje se mantuvo en ocho centavos, existió la
transferencia. Si el pasajero debía proseguir viaje, porque la guagua
que había tomado no llegaba adonde él lo necesitaba, pedía una
transferencia que, por dos centavos adicionales, le permitía seguir su
recorrido en un ómnibus de la misma empresa. El comprobante de la
transferencia era más largo que el del pasaje y el conductor antes de
entregarlo, con un ponchador, le marcaba la hora y el lugar donde el
pasajero haría el cambio de ómnibus.
Había mucha vida en torno a los paraderos. En las inmediaciones del de
la Víbora se hallaban las cafeterías El Asia y El Recreo, los cafés
Central y La Conferencia, el Gran Cinema, la clínica Lourdes, la
librería La Polilla, la farmacia San Ramón, uno de los
establecimientos de las Cadenas Brito y otras tiendas de confecciones
textiles, guaraperas, expendios de ostiones, etc.
Lo mismo sucedía en los alrededores de las paradas con gran afluencia
de público, como la de Diez de Octubre entre Estrada Palma y Luis
Estévez. Allí estaban los cafés Récords con vidriera de apuntaciones
incluida, León y Los Castellanos, la cafetería Noche y Día, la tienda
La Campana y otro establecimiento de las cadenas Brito, llamado
después Tejidos Brimart —Brito-Martínez—, la tintorería Barros, el
cine y la florería Tosca, una gran barbería, una mueblería y la
panadería La Marina, sin contar la venta en los portales como el
puesto de Josefina Siré, con fritas que podían considerarse, junto a
las de Sebastián Carro, entre las mejores de la ciudad.
La panadería de la Esquina de Tejas, anunciaba: «Pan caliente cada 15
minutos». Pero la más famosa panadería, o una de las más famosas, era
la de Toyo. Aunque está emplazada en un edificio moderno, es lo más
antiguo de la zona. Se inauguró en 1832. En los años 40 había en Toyo
una fonda famosa por su caldo gallego.
Guaguas de palo
Faltaría hablar de las guaguas de palo, aquellos ómnibus de madera,
con las puertas permanentemente abiertas porque no había cómo
cerrarlas y que tenían el motor dentro de la propia cabina, a la
derecha del chofer. Y del carro de la confronta, que circulaba entre
las 12 de la noche —o un poco antes— y las 4:50 de la mañana, cuando
salía el primer carro de línea. Faltaría aludir a personajes que
subían al ómnibus sin ser precisamente pasajeros: billeteros,
vendedores ambulantes de los productos más variados, voceadores de
periódicos, limosneros. No faltaba el que, acompañado de su guitarra,
entonaba, con el consentimiento tácito del conductor, una canción y,
al finalizarla, recorría el vehículo hasta el fondo y a la voz de
«Ayude al artista cubano» pasaba el sombrero a fin de que los
pasajeros lo recompensaran con alguna moneda.
Era la época. Hoy la música grabada se ha adueñado, a altos volúmenes,
de muchas guaguas, guste o no al viajero, y no es raro que en los
interiores del vehículo luzcan garabateados los nombres de algunos
pasajeros que quisieron perpetuarse, ni que el ómnibus detenga su
marcha 40 o 50 metros antes o después de la parada establecida. El
pasajero protesta, pero acaba resignándose.
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Ciro Bianchi Ross
•
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Ciro Bianchi Ross • digital@juventudrebelde.cu
30 de Julio del 2016 21:30:10 CDT
Desconoce el escribidor —y lo dice sin ánimo de crítica— cómo se
estructura el sistema de transporte público capitalino en la
actualidad. El paradero de la Víbora, que toda la vida fue una
terminal de ómnibus —y antes de tranvías— y un punto de referencia en
la ciudad, es ahora una base de taxis.
Para sustituir el de la Víbora se construyó en Santa Amalia otro
paradero, que solo lo suple en parte, porque la ruta 37 pertenece
ahora al paradero de Lawton, al igual que la 15 y el P10, que es lo
que fue la ruta 100. Esta guarda sus carros en Santa Amalia, pero debe
hacer «piquera» en plena calle, en Patrocinio entre 10 de Octubre y
Párraga, frente por frente a lo que siempre fue su terminal.
Tampoco existe ya el paradero de Mantilla, que tanta vida dio a esa
localidad, y, por tanto tampoco existe la Ruta 4, tradicionalmente, en
tiempos pasados, una de las líneas de mejor servicio en La Habana.
Las guaguas, muchas de ellas al menos, tienen hoy un recorrido que
nadie hubiera concebido hace unos años. La ruta 27, por ejemplo,
pertenece ahora al paradero de Palatino, al igual, creo, que la 20,
que siempre fue de La Puntilla. La 54, que siempre bajó por San Rafael
en su recorrido hacia Centro Habana, sube y baja ahora por Zanja y en
lugar de concluirlo en las inmediaciones del hotel Plaza —hubo tiempos
en que llegaba a la Plaza de Armas— lo finaliza en el Parque del
Curita, con lo que el viajero está y no está en La Habana. La cosa se
pone fea cuando el pasajero llega a la Plaza de la Fraternidad con
intenciones de adentrarse en La Habana Vieja. Hace poco tiempo bastaba
con caminar por Monte hasta Cárdenas. Allí, frente a la tienda La
Sortija, paraban la 15, la 16, la 18 y la 27, todas útiles si se
deseaba llegar a la Avenida del Puerto. Cierto que todas ellas tenían
—y tienen— una frecuencia como para sacar del paso al más pinto de la
paloma, pero como eran cuatro, si no venía una, se agarraba la otra.
Había un escape.
Alguien que, de seguro, no monta guagua, hizo un brillante aporte. Las
cuatro rutas siguen vigentes y mantienen su recorrido hasta la Avenida
del Puerto, pero ya ninguna hace parada en La Sortija. Cada una de
ellas toma, al llegar a la Fraternidad, un camino distinto, con
paradas distantes entre sí. Entonces el viajero, que luego de
descender de un P8 espera la 16, ve, consternado y rabioso, cómo se va
a lo lejos la 15 o la 27 o se indigna cuando la 18 tuerce por una
bocacalle a cuatro metros de sus narices. Entonces el sujeto,
resignado a su 16, echa raíces en la parada o se aventura en un
bicitaxi, que es como ponerse en las manos de Dios.
Si los primeros taxistas o boteros aparecieron en La Habana en 1836, y
circularon guaguas a partir de 1840, el bicitaxi es un vehículo sin
antecedente conocido. Sus conductores no se rompen demasiado la
cabeza. Siempre están disponibles; ninguno se niega a un servicio.
Para la mayoría de ellos apenas existen las obligaciones del tránsito,
pero llevan sus finanzas con una claridad ejemplar. No fallan. Tienen
siempre la respuesta exacta a las inquietudes del cliente. Pregunta
este: ¿Cuánto es la carrera hasta Cuba y Obispo? Contesta el
bicitaxista: Un peso. ¿Y hasta el Museo del Ron? Un peso. Dice un
peso, como perdonándote la vida, pero en realidad son 25 pesos, es
decir, un CUC.
Subida y bajada
Cuando el ómnibus sale del paradero va en subida, y en bajada cuando
rinde viaje y vuelve a su punto de partida. La subida del P 10 termina
en el Club Náutico, que es donde empieza su bajada. El P8 termina de
subir en la Villa Panamericana. La ruta 24 —Lawton– Avenida del
Puerto— hacía un viaje redondo, sin transición entre la subida y la
bajada. Salía del paradero de 16 y B y tomaba 16, Concepción, 10 de
Octubre, Pocito, Reyes. Calzada de Luyanó, Fábrica, Elevados, Terminal
de Trenes, Egido. Monserrate, Chacón, Avenida del Puerto y bajaba por
donde mismo había subido.
Lo mismo sucedía con la ruta 1 —Fortuna-Avenida del Puerto—. A
diferencia de la 24, existe todavía, pero con un recorrido que poco
tiene que ver con su itinerario tradicional. Rinde viaje, creo, en el
Hospital Miguel Henríquez. Tuvo el escribidor la posibilidad de hacer
en ella uno de los últimos viajes que hizo ese ómnibus desde el
puerto. Vino vacío, con asientos de sobra, hasta más acá de la Víbora,
y así siguió imagino que hasta el final. La gente, aglomerada en las
paradas, veía aquella guagua fantasma y la dejaba ir. No atinaba a
reaccionar.
Y es que para andar en ómnibus en La Habana de hoy no basta con haber
nacido y crecido en esta ciudad —y el escribidor es habanero de cuarta
generación. Tiene uno que gustar de la aventura y tener cierta dosis
de adivino.
Ómnibus que toda la vida pasaron por un lugar, ya no existen o tienen
otro recorrido establecido, sin contar los desvíos ocasionales en una
ciudad donde cualquiera se siente con derecho a cerrar una calle.
Véase, si no, la ruta 174. Hubo una época en que al llegar a G y 23,
doblaba hacia el cementerio y si desde la intersección mencionada se
quería buscar el Malecón, había que hacerlo a pie. Pero desde que el
escribidor tiene uso de razón —y hace unos cuantos años de eso— la 174
y antes la 74 transitó por G en subida y en bajada. Desde hace un
tiempo, se le ve pasar en subida por L, y cumplido su itinerario baja
por una maraña de calles que no alcanzo a precisar.
Pocas rutas como esa han variado tanto en verdad el punto donde
termina su subida y empieza su bajada. El lugar más remoto que me
viene a la mente es G y Quinta, al costado del Ministerio de
Relaciones Exteriores. Con el tiempo pasó a la acera contraria, frente
al desaparecido hotel Azul —más bien una casa de huéspedes—. Luego, en
la misma acera estuvo bajando o subiendo. Tampoco permanecería en ese
sitio. Pasó más tarde al parquecito del patronato de la Comunidad
Hebrea y de ahí a la esquina de Línea y C.
El último paradero
Muchas de las guaguas que iban al Vedado, rendían viaje en el
cementerio. Lo hacía no solo la 74, también la 2 y la 10, que ya no
existen, y la 23, que tiene un recorrido hoy inimaginable.
El conductor, que no era el que conducía el ómnibus, sino el que
cobraba el pasaje y estaba atento a la subida y a la bajada del
pasajero, iba anunciando las paradas, sobre todo las más importantes.
¡Ayuntamiento! ¡San Lázaro! ¡Espada! ¡23! ¡Cementerio! A la de 23 y 12
se le llamaba «el último paradero» por su proximidad con la
Necrópolis. No era raro que entonces el conductor anunciara: «¡La
ciudad que progresa!». Importantes eran también las paradas de Toyo,
Tejas, Galiano y Trocadero, Diez de Octubre entre Estrada Palma y Luis
Estévez. La Palma… Las guaguas por lo general paraban en todas las
esquinas, a una señal del conductor cuando percibía que algún pasajero
quería apearse o en respuesta a la demanda del que la quería montar.
En la segunda mitad de la década de 1960 aparecieron los expresos.
Eran los mismos ómnibus de siempre, identificados ahora por tres
dígitos. La 174, por ejemplo, coexistía con la 74, y el costo del
pasaje era el mismo en ambas, pero mientras que la 74 interrumpía su
trayecto en G y 25, luego de haber dado una vuelta por detrás del
Ministerio de Transporte, la otra, sin salirse de Boyeros, hacía su
recorrido hasta G y Quinta, en un tiempo menor, pues paraba cada diez
cuadras, mientras que la otra lo hacía cada cinco.
Las paradas entonces se hicieron obligatorias, hubiera o no pasajeros
que descendieran o que quisieran subir. Fue por esa época cuando el
precio del pasaje bajó de ocho a cinco centavos y desaparecieron las
transferencias. También desapareció el conductor, que fue sustituido
por la alcancía, un artilugio que algunos pasajeros burlaban
alevosamente.
El conductor, mientras existió, entregaba al pasajero un comprobante
por su pago y accionaba una manecilla para que ese pago quedara
registrado en un contador. El pasajero conservaba su comprobante
mientras estuviese a bordo del ómnibus, porque debía mostrarlo al
inspector, que subía esporádicamente al vehículo, si se lo solicitaba.
Le hacía entonces el inspector una pequeña marca con un lápiz y
devolvía el comprobante al viajero. Cotejaba además los comprobantes
entregados por el conductor con la cantidad registrada en el reloj:
tenían que coincidir. También el inspector, sin subir al ómnibus,
chequeaba la hora en que el vehículo llegaba a determinada parada,
pues el chofer debía hacer el recorrido dentro de un horario estricto.
¡Ah!, el conductor siempre tenía menudo para el cambio. El pasajero
pagaba, digamos, con un realito y el hombre le devolvía los dos
centavos.
Mientras el precio del pasaje se mantuvo en ocho centavos, existió la
transferencia. Si el pasajero debía proseguir viaje, porque la guagua
que había tomado no llegaba adonde él lo necesitaba, pedía una
transferencia que, por dos centavos adicionales, le permitía seguir su
recorrido en un ómnibus de la misma empresa. El comprobante de la
transferencia era más largo que el del pasaje y el conductor antes de
entregarlo, con un ponchador, le marcaba la hora y el lugar donde el
pasajero haría el cambio de ómnibus.
Había mucha vida en torno a los paraderos. En las inmediaciones del de
la Víbora se hallaban las cafeterías El Asia y El Recreo, los cafés
Central y La Conferencia, el Gran Cinema, la clínica Lourdes, la
librería La Polilla, la farmacia San Ramón, uno de los
establecimientos de las Cadenas Brito y otras tiendas de confecciones
textiles, guaraperas, expendios de ostiones, etc.
Lo mismo sucedía en los alrededores de las paradas con gran afluencia
de público, como la de Diez de Octubre entre Estrada Palma y Luis
Estévez. Allí estaban los cafés Récords con vidriera de apuntaciones
incluida, León y Los Castellanos, la cafetería Noche y Día, la tienda
La Campana y otro establecimiento de las cadenas Brito, llamado
después Tejidos Brimart —Brito-Martínez—, la tintorería Barros, el
cine y la florería Tosca, una gran barbería, una mueblería y la
panadería La Marina, sin contar la venta en los portales como el
puesto de Josefina Siré, con fritas que podían considerarse, junto a
las de Sebastián Carro, entre las mejores de la ciudad.
La panadería de la Esquina de Tejas, anunciaba: «Pan caliente cada 15
minutos». Pero la más famosa panadería, o una de las más famosas, era
la de Toyo. Aunque está emplazada en un edificio moderno, es lo más
antiguo de la zona. Se inauguró en 1832. En los años 40 había en Toyo
una fonda famosa por su caldo gallego.
Guaguas de palo
Faltaría hablar de las guaguas de palo, aquellos ómnibus de madera,
con las puertas permanentemente abiertas porque no había cómo
cerrarlas y que tenían el motor dentro de la propia cabina, a la
derecha del chofer. Y del carro de la confronta, que circulaba entre
las 12 de la noche —o un poco antes— y las 4:50 de la mañana, cuando
salía el primer carro de línea. Faltaría aludir a personajes que
subían al ómnibus sin ser precisamente pasajeros: billeteros,
vendedores ambulantes de los productos más variados, voceadores de
periódicos, limosneros. No faltaba el que, acompañado de su guitarra,
entonaba, con el consentimiento tácito del conductor, una canción y,
al finalizarla, recorría el vehículo hasta el fondo y a la voz de
«Ayude al artista cubano» pasaba el sombrero a fin de que los
pasajeros lo recompensaran con alguna moneda.
Era la época. Hoy la música grabada se ha adueñado, a altos volúmenes,
de muchas guaguas, guste o no al viajero, y no es raro que en los
interiores del vehículo luzcan garabateados los nombres de algunos
pasajeros que quisieron perpetuarse, ni que el ómnibus detenga su
marcha 40 o 50 metros antes o después de la parada establecida. El
pasajero protesta, pero acaba resignándose.
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Ciro Bianchi Ross
lunes, 1 de agosto de 2016
EL SISTEMA DE GOBIERNO DE ESTADOS UNIDOS
El Sistema de Gobierno Estadounidense.
Raul Sorondo
Los Padres
Fundadores de La Patria estadounidense crearon un sistema de gobierno
fuertemente prote-gido por una Constitución que haría virtualmente imposible
desmantelarlo. El Sistema Constitucional
de los Estados Unidos está formado por tres poderes independientes: El
Legislativo, el Presidencial y el Ju-dicial. El Poder Legislativo crea las
leyes, el Presidente las ejecuta y el Judicial se asegura que las leyes
mantengan su integridad constitucional. El Sistema fue ideado para evitar que
uno de ellos se imponga a los otros.
El Presidente es el Comandante en Jefe de Las Fuerzas Armadas de
la Nación pero necesita la aproba-ción del Congreso para ir a una guerra. Nombra a los jueces a la Corte Suprema, a los
Secretarios de su Gabinete, Embajadores, Consules y otras posiciones oficiales
pero necesita que el Senado apruebe
estos nombramientos. El Presidente,
aunque tiene la obligación de ejecutar
las leyes que emite el Congreso, también tiene el Derecho Constitucional de vetarlas. Es esta
autoridad la que le permite al
Presidente discutir y negociar con el Congreso para poder llegar a acuerdos. Tambén debemos hacer notar que los ciudadanos
tienen el derecho de llevar hasta la Corte Suprema cualquier ley aprobada que
consideren inconstitucional.
Si el Presidente tiene una mayoría de su propio
Partido en ambas cámaras del Congreso, puede pro-poner o respaldar leyes que tengan
una mayor posibilidad de ser aprobadas,
pero inclusive, contar con estas mayorías no garantiza la aprobación de
una ley. El Presidente Obama no pudo lograr la aproba-ción de la ley para el
Cuidado de la Salud como el quería, a pesar de tener mayoría de
Democratas en ambas cámaras del Congreso
, porque un grupo de legisladores demócratas se opusieron y tuvo que
conformarse con lo que pudiéramos llamar
un primer paso de varios pasos necesarios para alcanzar una reforma cabal del
cuidado de la salud. La ley para
legalizar a los “dreamers” o
jóvenes estudiantes que llegaron
a este país siendo niños , aunque pasó en la Cámara de Representante no
corrió con la misma suerte en el Senado porque 5 senadores demócratas se opusieron.
Todo lo anterior nos enseña
que no podemos confiar en demagogos que nos afirman que ellos solo y solo ellos
pueden cambiar los destinos del país y mucho menos si apelan al odio y la
división del pueblo. El Presidente no es un Dictador y necesita poseer un poder
de persuasión y una habilidad extraordinaria para lograr un consenso
mayoritario a favor de las leyes que él considera son las más beneficiosas para
la nación. También debemos aprender que no hay soluciones mágicas que puedan
arreglar todos los problemas con solamente desearlos. Enmiendas y Reformas,
con tiempo y muchas dificultades, pudie-ran
lograr transformaciones que se adaptasen
a las nuevas realidades de un mundo
en constante evolución. Esta evolución, que se acelera con el rápido avance de
las nuevas tecnologías y ciencias en general, obligaría también a acelerar las
necesitadas transformaciones, forzandonos a escoger correc-tamente a quienes le daremos
la responsabilidad de gobernar.
LOS DON NADIES NO IMPORTAN A NADIE
Los Don Nadies no importan a Nadie
Raul Carmenate( entrenado en Analisis Directo Psicoanalista)
Quien es Alguien o Nadie!
Alguien, somos todos semanticamente, pero Nadie y sobretodo ´´Don Nadies¨esta considerado proporcional a nuestros recursos y esfuerzos mas nuestra necesaria herencia genética.
El ser humano y tu mismo al leerme no te consideras un Don Nadie ,pero es muy probable que vivas una vida peor que un Don Nadie.Porque la posibilidad de sentirse Alguien es algo interno en la personalidad de cada cual y en la capacidad de cada uno de nuestros maestros.
La lucha del ser humano para superar tantos miedos y sobretodo tantas experiencias inesperadas logra que el YO una de sus principales estructuras psicológicas se haga fuerte y además emplee las defensas mas apropiadas a las crisis permitiendo un crecimiento hacia la adultez y un desarrollo mas eficiente del YO.
Pero la lucha del ser humano no es solamente con el mismo, aunque es una de las mas necesarias para su fortaleza psíquica.El desarrollo y el crecimiento del ser dentro de lo social establece una nueva complejidad donde todo nuestro carácter y personalidad se ponen a prueba,es asi que aparece la necesidad de competir hasta por un punto en el espacio.
Al complejizarse esta competencia encontramos nuevas realidades y una lucha por los valores aprendidos y adquiridos y la nueva realidad de incorporarnos a un mundo plural,masivo y altamente competitivo donde la agresividad es necesaria como elemento de protección.Son muchos los escalones y los obstáculos a vencer para sentir una sana seguridad donde las psicosis,las neurosis y los rasgos traumaticos no nos atrapan.
En medio de esta carrera desmedida por satisfacer las necesidades biológicas,psicológicas,y sicopoliticas religiosas despertamos a una realidad donde un grupo tiene los conocimientos y deben entregarlos a los que ostentan el poder del dinero que es el poder de la bayoneta pues solo se compran bayonetas y soldados con el poder del oro que atesoran los grandes enfermos del planeta que por sus inseguridades orales,anales y genitales necesitan la compensación de aplastar a los demás como siervos . y tenemos que respondernos muchas inquietudes y preguntas,hasta que nos percatamos que hay una masa inmensa donde las mayorías están a gran distancia de los que ya se denominan Alguien.
Descubrimos entonces Las grandes diferencias y los enormes privilegios que sentimos y creemos normales.Descubrimos entonces que somos una categoría dentro de una sociedad donde a unos le sobra de todo y otros necesitan de todo aun de lo mas elemental.El anhelo de ser Alguien se convierte en ser superior ,en tener poder y huir de ese grupo masivo de siempre que son los Nadies.Ya convertidos en insatisfechos es muy largo el camino para crecer dentro de una carrera donde todos puedan participar.
El miedo a la psicología comienza en la temprana ignorancia de nuestros instintos y nuestras emociones y el miedo al psicoanálisis es el miedo a nuestras propias emociones y verdades que reprimimos en etapas tempranas donde no podemos hacer una sana evaluación de nuestras fantasias y acciones.
Sumidos en la tarea diaria de crecer ,aprendemos de nuestra familia y de nuestros maestros ,mentores y cultura.Pero todo lo aprendido no es necesariamente cierto, sino esta influenciado por la mezcla de influencias ,creencias y tendencias y también de atavismos ,fetiches y conocidos reaseguramientos del yo ante lo desconocido.
El ser humano tiene siempre dos batallas poderosas ,una el sentirse ¡Alguien! Y otra el tratar de ser ¡Alguien! en el circulo de poderes sociales y económicos con el teatral escenario de la política.Hasta nuestros días no hemos encontrado ninguna tecnología ni avance capaz de superar o reemplazar los beneficios de una madre amorosa y sana,capaz de dar una lactancia sin nerviosismos ni inseguridades.No hemos podido encontrar en ningun celular los consejos del padre y del abuelo y la mano amiga del amigo evitando tu caída.No hay armamento sofisticado fabricado para matar cantidades de seres humanos que pueda reemplazar la solidaridad y la correcta orientación de los sabios.Sabios estos que han crecido como las flores gracias a las rutinas de vivir muy cerca de nosotros y como los viejos trovadores van aportando sus sanas experiencias ,solo debemos escuchar.
La maravillosa invención de la computadora ha aislado mucho de la vida cotidiana donde los esfuerzos por aprender son importantes.Todos estos instrumentos tan positivos para lograr ciertas informaciones y organizaciones de datas ,nos han metido en el bosque bien oscuro de la publicidad consumista ,donde el estudio y la reflexión es decir la praxis han perdido mucho de su eficiencia.
Pero el verdadero mensaje es la involucion que hemos padecido siempre en la historia de nuestra especie para ayudar a que todos los Don Nadies logren ser Alguien.
La respuesta es simple ,el verdadero desarrollo esta dentro de cada uno de nosotros y solo el conocimiento psicoanalitico de nuestras personalidades nos pueden ayudar con tantas respuestas necesarias.Solo conociendo nuestra propia agresividad,nuestros egoísmos y nuestros mecanismos psicológicos podemos entender este largo historial de etapas y edades históricas donde el ser ha estado siempre repitiendo una vida programada dentro de la aceptación de ser Nadie,de la misma manera que históricamente siempre hemos de alguna manera estado esclavizados sea por Reyes o Sistemas ,costumbres o creencias.
Es la hora de abrir la Escuela del ser humano,las escuelas de padres ,los institutos donde la investigación mas importante sea estudiar la compleja dinámica de las necesidades humanas.
Es hora de que seamos capaces de conocer los sustitutos inadecuados de los cuales hacemos una dependencia organica y psicológica.Cuantos juguetes creamos para encubrir nuestras deficiencias emocionales.
Hasta ahora el hombre se ha resignado a ser Alguien entre los Nadies cuando debemos de entender que es el momento de que la tecnología se emplee en los niños y en los adolescentes y en los adultos para participar de esta hermosa creación por igual.
Hagan tecnología que nos ayuden a todos ,no caros aparatos bien sofisticados solo para el grupo de siempre, los que gracias a los Nadies son Alguien.Hagamos un culto a la Sabiduria que el ser ha logrado a través de millones de años.Y desarrollemos la mente,las emociones y la satisfacción plena de nuestras básicas necesidades humanas.
El mundo de la verdad y del necesarismo llegara inevitablemente mostrándonos a ser el ´Alguien integral¨,y nos alejaremos del termino Don Nadie que significa ignorar,no aprender y lamentablemente ser apresado en la adicccion,discriminación,esclavitud,dependencia,oscurantismo,fanatismo,violencia,exceso de envidias y odios yoicos totalmente neuróticos,indiferencia a las necesidades de los demás,pero principalmente vivir la vida consumista que pretenden los mercaderes ,la sumisión total que obligan los sistemas políticos,la batalla perenne de matarnos unos a los otros.No nos dan los espejos para reconocernos en nuestros falsos odios competitivos alimentados por los gorilas de la historia.
Pero el verdadero crimen es seguir manteniendo en la dependencia mental y espiritual a las grandes poblaciones de seres trabajadores que aspiran a satisfacer las necesidades perentorias de su familia.Con las musicas y las congas embriagadoras nos colocan siempre en la posición de adorar a unos y odiar a los otros.Y siguen los grandes crímenes de la humanidad basados en mover lo mejor y lo peor del ser humano para propósitos de esclavitud hasta que los situan en la guerra y en las revoluciones,teniendo que obedecer los poderes de los que manejan todos los poderes represivos gracias a los Don Nadies.
La guerra verbal entre religiones ,las interioridades corruptas de las instituciones y la desaparición de los valores universales del hombre están demostrando que no existe la posibilidad minima de conseguir en nuestra breve estadia en la vida terrenal porciones de felicidad,solidaridad y estabilidad.
Solo debemos oir las radios,llenas de parcialidad publicitada,las televisiones llenas de pantallas pervertidas en sus funciones,prensas entregadas a quienes les pagan,y gobiernos prometedores de una utopía terrenal como la comunista y el prometido cielo ,mas el nuevo Nirvana de un gran país que será siempre maravilloso,que no sabemos como podrá lograrlo ante un mundo tan global y necesitado de satisfacciones reales, sin palabrerías de impresión retoricas tan estudiadas hasta en las universidades.
Es cierto que las mayorías están por todas partes tratando de resolver el minimo vital que tan difícil es en nuestros días.Por todas partes se escucha de la constante actividad para simplemente lograr los recursos básicos en todas las sociedades.No en balde hay tantos que ya optaron por irse de la realidad con las adicciones del alcohol,las drogas y las fantasias sexuales.Otros se sienten en las nubes pues hay suficientes lugares para matar ¨malos¨´de manera que no nos produzca culpabilidad psicológica ni moral.Siempre el enemigo es tan horriblemente malo en cada posición y están todos tan demonizados que quitarle la vida a los hermanos del planeta es símbolo de premio y orgullo en los mejores templos.
Pero esto no es pesimismo al contrario debemos aceptar nuestras realidades y nuestras verdades para emprender el camino del amor sincero diáfano y sano.
Seamos capaces de conocer nuestra naturaleza emocional tan llena de amor y tan necesitada de la armonia.
Solo la comprensión de las verdaderas necesidades humanas y como satisfacerlas adecuadamente lograra que podamos crecer con una solida salud mental y espiritual.
El Amor Real,lo han secuestrado y hay que encontrar de nuevo el camino.Es el NECESARISMO de todos el que nos puede ayudar a entendernos y amarnos.
Abandonemos la vida salvaje de los animales y seamos homos sapiems decididos a escalar un nivel de convivencia donde todos ayudemos a todos a crecer en el espíritu de transitar por un mundo lleno de esperanzas,enfrentemos por primera vez nuevas vías de amor y comprensión reales nacidas de nuestra propia y genuina naturaleza.Vivamos orgullosos del vecino ,de la familia ,de la comunidad y del mundo.Aprendamos a ser estadounidenses ,chinos,rusos ,europeos,ingleses ,latinoamericanos ,asiáticos en fin la gran familia que para unos Dios ha creado y para otros la naturaleza ha regalado.
Tratemos de mirarnos en el espejo para preguntarnos porque odiamos tanto a tantos.No tenemos la respuesta ultima todavía pero estamos en el camino y la obligación de dejar de ser ¨Don Nadies¨.Estudiemos las necesidades humanas y encontraremos que la vida Necesarial y la realidad es la meta para sentirnos felices y honrados con nosotros mismos.
Seamos capaces de entendernos y entender a los que están en nuestro mismo planeta con las mismas necesidades,y encontremos formulas de convivencia donde las madres no tengan que entregar una tremenda cuota con las muertes de sus jóvenes hijos.No llamemos mas a la destrucción del otro que es la misma nuestra.Seamos Alguien y borremos a esta clase tan inmensa de Don Nadies.
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