miércoles, 11 de noviembre de 2015

¿ATAQUE ARMADO CONTRA CAPRILES? LA INSENSATEZ HECHA PERSONA

ELIGIO DAMAS ¿Quién pudiera estar interesado en un ataque armado contra Capriles? ¿Quién es ese personaje o comando tan caído de la mata, si es que en verdad existe, perteneciente al chavismo que pudiera habérsele ocurrido tamaño disparate? ¿Quién es tan estulto, palabra que usaba mucho mi suegro, para concebir tal estulticia? Pero analicemos la noticia: El actual gobernador de Miranda y cuatro veces derrotado en elecciones presidenciales, denunció recientemente que había sido víctima de un ataque armado por parte de partidarios del gobierno. La información, emanada de fuentes afectas a la “víctima”, para no asegurar que surgió de ella misma, señala que el alto funcionario regional declaró que “bandas armadas habían atacado a plomo limpio” en la población de Yare a grupo de partidarios suyos en acto en el cual hablaría; es decir, en la entidad bajo su mando. Incluso el declarante acusó enfáticamente al Alcalde del municipio donde se hallaba, militante del chavismo, de haber dirigido a quienes intentaron agredirlo, con “el interés de afectar los resultados electorales venideros”. Esto, lo de los “resultados electorales”, lo dijo el gobernador. Es decir, observemos, primero dijo, según la noticia divulgada por MSN, que habían atacado a un grupo a él afecto y luego concluyó que era el verdadero objetivo. Lo curioso del caso es que en ese ataque a “plomo limpio” a una congregación que escucharía al candidato de Primero Justicia, no saliese nadie herido. También es extraño que estando el gobernador en su jurisdicción y sin duda alguna, acompañado por el cuerpo policial bajo su mando, no haya sido repelido aquel brutal ataque, ni detenida persona alguna participante en el mismo. Pero es más significativo todavía que, pese su majestad y poder, no haya ordenado detener a quienes le intentaron agredir. No hay pues presos ni nadie sometido a investigación. Se limitó decir a la prensa lo que ya hemos comentado. Pareciera que sólo eso le interesaba, que la prensa lo dimensionara. ¡Quizás falta le hace! Pero volvamos al principio. ¿Qué resultado podría obtener Maduro, a quien Capriles acusa de mandarlo a tirotear, en las próximas elecciones mediante ese supuesto atentado? Interroguémonos de la manera siguiente, sobre lo que es muy siniestro y por demás repudiable, pero las circunstancias obligan, ¿Qué pasaría en este país si el chavismo, por orden del presidente, atenta hasta quitarle la vida a Capriles? Basta con leer las recientes declaraciones del general Jhon Kelly, Jefe del Comando Sur, que ronda nuestras aguas territoriales, para imaginarse que inmediatamente entrarían en nuestro territorio, dada una circunstancia “humanitaria” de esas que desea se presenten para actuar. ¿Quién puede imaginar que el gobierno y el comando de ese enorme frente que representan al chavismo y el GPP están interesados en que aquí se produzcan actos como ese que imagina Capriles y hasta con los cuales irresponsablemente relaciona al presidente de la república? Una agresión a un personaje de la política, promovida y alentada por sus adversarios, como lo acontecido con el diputado Robert Serra, por sólo nombrar uno de los dirigentes del chavismo o las víctimas de las guarimbas, de las cuales Ramos Allup dice que es puro invento del gobierno, lo que de él no habla bien, terminaría fortaleciendo en la opinión pública al bando agredido. Justamente por eso Capriles intenta ponerse de víctima sin prueba ni seriedad alguna. Un gobernador, rodeado de sus policías y en su propio territorio, se denuncia agredido y se cruza de manos. ¡A otro perro con ese hueso! Parece un chiste muy barato en un país donde todo está caro. ¿Qué hay de sensato en eso de afirmar que agrediéndole el gobierno afectaría los resultados electorales? ¿En cuál sentido? ¿Si Capriles es agredido por “una turba o pistoleros chavistas” el electorado se inclinaría a favor de éstos? ¿En qué cabeza sensata y bien puesta cabe tal deducción? Cuando el chavismo habla de paz, llama a firmar por ella, no lo hace por hacer una simple campaña, sino porque ella es su aliada y su oxígeno. Por supuesto que el pueblo todo también eso ansía y el chavismo se interpreta así mismo y a aquél, cuando tiende puentes y predica para que la paz “sea con nosotros”. Los gringos quieren todo lo contrario, que aquí se prenda un zafarrancho, un combate fratricida y hasta con el país vecino, para lanzar sus tropas sobre nosotros. Justamente por eso, lo que todo el mundo sabe, cizaña para que se prenda una guerra, aunque sea unos escarceos de ella, entre con Colombia y Guyana de un lado y Venezuela del otro. Es la única opción que tienen entre manos, porque el cuadro político continental, en cuya creación, disgústele a quien le disguste, tuvo mucho que ver Chávez, lo que es más que bastante, no se las pone fácil para intervenir militarmente en Venezuela u otros países como antes lo hacía. ¿Por qué la flota gringa del Comando Sur nos vigila y rodea? Por dos razones. La primera es para amedrentarnos. Intentado con ello influir en lo que habremos de hacer y en cualquier contingencia, inventarse una “acción humanitaria”, para entrar a destruirnos, hasta matarnos en masa e imponer sus deseos y avaricia. Por eso, las declaraciones Capriles, sin que esto signifique una descalificación u ofensa contra su imagen y persona, lo menos que uno puede decir es que conforma una sarta de disparates. Además, desde mi perspectiva, lo que no pudiera ser muy denso, Capriles no parece un escollo o figura política que pudiera mortificarle o quitarle el sueño al alto mando del chavismo. No es la MUD u oposición toda, sino un individuo cuyos mejores días parecen haber pasado. Donde el gobernador de Miranda pudiera encontrar y en abundancia, tomando en cuenta sus indeclinables aspiraciones puestas de bulto con declaraciones como esta que estamos comentando, es en el seno de la MUD. No luce fácil que para unas próximas elecciones presidenciales, que por ahora serían en el 2019, según el precepto constitucional, la oposición insista en la candidatura de quien ahora gobierna en Miranda, pero es obvio que él intentará que eso sea así, como también quienes forman parte de entorno íntimo. Y no es que sus rivales estén solamente regados en la MUD o el bando opositor; no, sino dentro de su propio partido. De donde no es difícil colegir que si Capriles busca rivales que hasta pudieran intentar invalidarlo como candidato, mediante alguna de las tantas argucias posibles, debería más bien cuidarse de sus copartidarios y dentro de la MUD. Dicen que Borges, por nombrar uno sólo, tiene sus amígdalas no muy disimuladas. -- Publicado por Eligio Damas para BLOG DE ELIGIO DAMAS el 11/11/2015 09:42:00 a. m.

INVITACION DEL PEN CLUB DE ESCRITORES CUBANOS

---------- Mensaje reenviado ---------- De: Fecha: 10 de noviembre de 2015, 17:56 Asunto: Fwd: Invitación del PEN Para: rojim From: "Orlando Rodriguez" <> To: "J.A. Albertini" <> Cc: "osardi" <> Sent: Tuesday, November 10, 2015 4:56:15 PM Subject: Invitación del PEN El Pen Club de Escritores Cubanos en el Exilio invita a una tarde en la West Dade Regional Library para recordar al poeta Jorge Valls Arango. Palabras preliminares de J.A. Albertini. Intervenciones: Jorge Valls Arango: poeta iluminado de Amelia del Castillo Jorge Valls: el hombre y el poeta de Ángel Cuadra. Sábado 14 de noviembre de 2015, a las 3 de la tarde. Se ofrecerá un pequeño brindis al final de la presentación West Dade Regional Library 9445 Coral Way, Miami.

INFORMACION GENERAL DEL 30 DE NOVIEMBRE

---------- Mensaje reenviado ---------- De: Rafael Artiles Fecha: 10 de noviembre de 2015, 21:49 Asunto: RECTIFICACION DE HORARIO EL MOVIMIENTO REVOLUCIONARIO 30 DE NOVIEMBRE "FRANK PAIS" Le invita al Almuerzo Fraternal que se llevara a cabo El proximo Domingo 29 de Noviembre DE 3.00 P.M. a 7.00 P.M. Con motivo de la celebracion del 55 ANIVERSARIO DE SU FUNDACION En los salones del Olga's Banket Hall 2500 S.W 107 AVENIDA, MIAMI Precio del cubierto: $ 25.00 "UNIDOS HACIA LA LIBERTAD" Informacion: 306-926-8846 Ismael 305-823-8615 Elda 305-227-1704 Artiles 786-260-3330 Sotolongo

lunes, 9 de noviembre de 2015

LA BUENA MESA TAMBIEN ES CUBANA

La buena mesa también es cubana Ciro Bianchi Ross • digital@juventudrebelde.cu 7 de Noviembre del 2015 20:36:09 CDT Ajiaco es una voz cubana que quiere decir, metafóricamente, cualquier cosa revuelta de muchas diferencias confundidas. Es un plato en el que las carnes más variadas se mezclan con vegetales y hortalizas. Para algunos es el equivalente de la olla española, y tal vez tengan razón, pues el ajiaco fue en un comienzo, allá en el lejano siglo XVI, el encuentro del cocido español con las viandas cubanas. Todavía en el siglo XIX la olla cubana o ajiaco incluía los garbanzos entre sus ingredientes. Mas un buen día se suprimieron los garbanzos y ahí mismo la cocina comenzó a ser cubana. No fue un hecho casual. El cambio de gusto acompañó a la afirmación de la nacionalidad. Entonces beber café tinto y comer arroz blanco con frijoles negros era una manera que los cubanos tenían de distinguirse de los españoles, quienes preferían el chocolate, los garbanzos y la paella. Y ya desde entonces, para los cubanos, el amor entraba por la cocina. Los grandes afluentes de la cocina cubana son la española y la africana. A ellas se suman con el tiempo, pero con menos fuerza, elementos de las cocinas árabe, china, italiana y caribeña. Lo norteamericano, más que en la cocina en sí, influirá en el empleo de algunos productos y en un estilo de comer. Coinciden los entendidos en que la cocina cubana se diferencia de la española cuando el esclavo doméstico asume la cocina de los amos, ya que estos no traían cocineros de España. Sería el esclavo negro o el criado chino los que sentarían la diferencia. Por la vía de esclavos y criados negros se instalaron en el paladar cubano platos como el bacalao, el arroz con pollo, el tasajo, el fufú de plátano y esas dos glorias de la culinaria nacional que son el congrí y el arroz moro. También el arroz blanco como cereal básico y plato esencial para combinar con otros alimentos. El arroz mojado con el guiso es una característica de la cocina cubana. En la mayor parte de las casas el arroz se sirve en las dos comidas y, por muchos que sean los platos a la mesa, el cubano siente que «no ha comido» si no comió arroz. La preferencia por los dulces es otra de las constantes del paladar cubano; gusto este que impuso, y de qué forma, la industria azucarera. También lo frito, al extremo que Nitza Villapol aseveraba que «cualquier comida que esté frita es cubana». La predilección del cubano por las carnes queda anotada en las Cartas habaneras (1821) de Francis R. Jamesson, primer cónsul británico en la capital cubana. Buen ejemplo de esa preferencia lo ofrece Cirilo Villaverde en su novela Cecilia Valdés. En ella, al describir el almuerzo de la familia Gamboa, enumera los platos que lo conformaban: carne de vaca, carne de puerco frita, carne guisada, carne estofada, picadillo de ternera servido en una torta de casabe mojado, pollo asado relumbrante en manteca y ajo, huevos fritos casi anegados en salsa de tomate, arroz, plátano maduro frito en luengas y melosas tajadas, ensaladas de berro y lechuga y, para rematar, sendas tazas de café con leche para cada uno de los comensales. La norteamericana Julia Howe en su Viaje a Cuba (1860) apunta «la desordenada profusión de manjares» de la mesa cubana. No se piense en la mesa buffet, sin embargo. En su libro Un artista en Cuba, escribe Walter Goodman, pintor inglés que vivió aquí entre 1864 y 1869, que cada plato se presentaba por separado, por lo que a veces había más de 14 fuentes en la mesa. La Condesa de Merlin recuerda la costumbre de los habaneros de ingerir, muy temprano en la mañana, una taza de café —lo que en Santiago de Cuba se denominaba el «tentempié», vocablo que llega hasta hoy e identifica la ingestión de cualquier alimento ligero a falta de algo mejor—. Dos o tres horas después degustaban un jarro de chocolate. Julia Howe es más explícita con el menú de las comidas que hiciera en la Isla: habla del pan y del café negro, «frecuentemente muy malo», al levantarse, y del desayuno entre las nueve y las diez de la mañana, a base de pescado, arroz, bistec, plátanos fritos, bacalao salado con tomates, callos estofados, un clarete mediocre y una taza de café o de té verde. La comida, entre las tres y las cuatro de la tarde, no es menos abundante: sopa, carne asada, pollo y pavo, jamón, guiso, chayote, plátano, ensalada. Y de postre, una cucharada de conserva de las Indias Occidentales, naranjas, bananas y una taza de café o de té. Cualquier pretexto sirve al cubano del siglo XIX para el yantar. Hay comidas en los velorios, meriendas en los intermedios de las comedias y las obras dramáticas. Villaverde no pasa por alto el ambigú luego de un baile en la Sociedad Filarmónica de La Habana, ni el inglés Goodman tampoco, en Santiago de Cuba. Es Goodman quien, en Un artista en Cuba, ofrece el menú del velorio al que se vio obligado a asistir en Santiago, reclamado por los familiares del difunto a fin de que hiciera su retrato. Allí, donde los asistentes ahogan su tristeza en la copa que alegra y en la charla que anima, se sirvieron dulces, bizcochos, café, chocolate y puros habanos. Señas de identidad Cuba tiene una cocina con acento propio, rica y variada. Su cocina regional es también digna de tomarse en cuenta. Más que los platos en sí, lo cubano en la cocina es la sazón y la forma de elaborar y presentar los alimentos. Así, por cocina cubana se entenderá no solo aquellos platos típicos, sino cualquier comida que se adapte a la idiosincrasia y al paladar cubano. En resumen, que haya sido marinada, cocida y presentada a la cubana. Entonces cualquier plato de la cocina internacional se transforma para adquirir una connotación que lo empareja con los llamados criollos o tradicionales. Un plato tan internacional como la langosta a la indiana se «cubaniza» si se utiliza ajo en su elaboración y se le disminuye el curry, en tanto que la langosta termidor «cubanizada» lleva todos los ingredientes que caracterizan a ese plato, y además ajo, ají guaguao, tomillo y mostaza, que le dan sabor y olor diferentes. La paella criolla sustituye el arroz tipo Valencia por el de grano largo. El cubano prefiere el zumo de naranja agria para marinar las carnes rojas, y el limón para el pollo, los pescados y los mariscos. Elemento indispensable para el adobo son la pimienta molida, otras especias secas y algunas yerbas aromáticas. También el ajo, el tomate, el ají, la cebolla… Se trata de una cocina que abusa poco del picante y en la que la salsa no mata nunca el sabor auténtico del plato. Es una comida que la población, por lo general, degusta muy hecha —incluso los pescados— y que muestra poco aprecio por las verduras y los frutos del mar. Es rica en féculas y evidencia una idolatría casi fetichista por las carnes rojas. El patrón alimentario del cubano incluye el arroz, como cereal básico, un guiso de frijoles, algún alimento frito y un dulce. La variedad la da el cambio en el color del frijol. O en el arroz y la clase de vianda o forma de prepararla. El desayuno es casi siempre frugal. Se trata de un patrón muy arraigado y, por tanto, no fácil de sustituir. De ahí que se rechacen las recomendaciones de los dietistas de suplir las viandas y el arroz por verduras y vegetales con menos contenido de carbohidratos y más ricos en vitaminas, minerales, fibras y celulosas. Se atribuye al arroz cierta tendencia a la obesidad que se evidencia en los cubanos, pero en opinión de especialistas la cuestión no es tal. Más que el arroz en sí, es la forma de cocinarlo y mezclarlo con otros alimentos. Es costumbre del cubano, desde tiempos inmemoriales, llevarse el plato a la nariz y con un husmeo audible rechazarlo o servirse de él. En ninguna circunstancia ni en ningún lugar el cubano come sin invitar a los presentes. A todo cubano, antes de comer, le complace, como gracia especial suya, ofrecer: ¿Gusta usted? ¿Quisiera usted acompañarme a la mesa? Una cena típica nuestra no dejaría fuera al congrí —guiso de arroz blanco con frijoles colorados— y las masas de cerdo fritas, suaves y fragantes; platos que se acompañarían con otro de la deliciosa yuca salcochada y aderezada con un mojo de naranja agria y ajo, y con un platillo de plátanos verdes fritos y aplastados a puñetazos —los llamados tostones o tachinos o patacones, como se les conoce en otras latitudes. Tan cubana como esa cena podría ser otra que incluya el arroz moro —o moros con cristianos— y que no es más que arroz blanco y frijoles negros guisados juntos, y el picadillo a la habanera. Este plato, tan recurrido, no es más que carne molida bien condimentada con laurel, cebolla, ajo, pimentón, tomate, orégano, pimienta, aceitunas y pasas, y a la que se le pone encima, cabalgándola, si se desea, un huevo frito y se adorna con pimientos morrones. Con el maíz tierno molido se hace el tamal en forma de guiso —se le llama aquí «en cazuela»— o envuelto en las hojas de la propia mazorca. Su elaboración es todo un arte e involucra, comúnmente, a más de un miembro de la familia. La ropa vieja sobresale asimismo entre los platos emblemáticos cubanos. Villaverde la menciona en su Cecilia Valdés, y lo hace también Carlos Loveira en su novela Juan Criollo (1928). Ideal para combinar con un buen guiso de frijoles negros, al igual que la carne asada, que se marina con zumo de naranja agria, sal pimentada, orégano, comino y laurel. Los postres El 24 de septiembre de 1528, mediante una Real Cédula, el emperador Carlos V ordenaba a las autoridades coloniales de la Isla de Cuba que favorecieran y ayudaran a un tal Francisco de Soto «en todo lo que buenamente hubiera lugar». Soto era un repostero famoso y de postín, un hombre que como dulcero sirvió a la reina Isabel la Católica y al rey Felipe el Hermoso, abuela y padre del emperador, y aunque es de suponer que no vino a Cuba a hacer dulces, sino a enriquecerse con las mercedes de tierra y las encomiendas de indios, es bueno pensar que contribuyera a fomentar la tradición de la repostería criolla. Los dulces cubanos deslumbraron a Fanny Erskine Inglis, Marquesa de Calderón de la Barca. Corre el año de 1839 y a su paso por La Habana es invitada a una cena y advierte en su testimonio «que colocaron sobre la mesa… inmensos floreros y candelabros de alabastro, así como centenares de platos de dulces y de frutas; los dulces eran de todas las descripciones inimaginables…» Concluye la Marquesa que aquí «el postre resulta una curiosidad por lo variado y numeroso». La preferencia por el dulce es una de las constantes del paladar cubano. El azúcar forma parte de nuestra cultura alimentaria. Es un gusto que impone la industria azucarera: los negros esclavos para sobreponerse a la fatiga que ocasionaba el duro trabajo al que se les sometía en las plantaciones cañeras, ingerían azúcar en grandes cantidades, casi siempre en forma de raspadura y el delicioso guarapo, que es el zumo de la caña. En tiempos difíciles, el cubano ha recurrido a la sopa de gallo, que no es más que agua con azúcar prieta. Al igual que las frutas, algunas viandas son muy utilizadas en la repostería cubana. Con boniato y yuca se prepara esa delicia de delicias que son los buñuelos. Se cocinan la yuca y el boniato en agua hirviendo y sin que se ablanden demasiado. Se muelen entonces y se amasan con huevo batido, anís, sal y harina. Se toma esa masa por porciones, se da a esas porciones forma de número 8 y se fríen en aceite caliente y se bañan los buñuelos con una buena almíbar en el momento de servirlos… La boca se hace agua. -- Ciro Bianchi Ross cbianchi@enet.cu http://wwwcirobianchi.blogia.com/ http://cbianchiross.blogia.com/

domingo, 8 de noviembre de 2015

ANTE LA MUERTE DE JORGE VALLS ARANGO George, he leido en el Miami Herald que fallecio Jorge Valls, me dolio mucho esa noticia , aunque solo tuve la oportunidad de verlo una vez, su imagen quedo en mi como un hombre grande muy grande que merecio mas y su obra quedo fuera del alcance de muchos cubanos , me hubiera gustado verlo en un aula con muchos alumnos cautivados con su precencia sabia, como me paso a mi ese dia que nos distes la oportunidad de almorzar con el , aprecio mucho tu esfuerzo por darle a la vida de Jorge un toque de familia y hermandad, tu eres un gran hombre tambien , un abrazo de este amigo que te estima mucho aunque te vea poco, , descanse en paz Jorge Valls .Hermano mio , personas como Jorge tienen la satisfaccion interna de haber sido congruentes siempre , en su modestia demuestran su grandeza interior, su obra trasciende generaciones y corrientes , no te sorprendas cuando en un futuro alguien relance a todos la obra de Jorge, a esta etapa que vive Cuba le sigue una etapa de voracidad por saber todo lo que nunca pudieron saber los jovenes pensantes de nuestra sociedad , entonces todos estos grandes hombres cubanos tomaran la dimension que les fue absurda y brutalmente negada . Licenciado Esteban 10/22/2015

sábado, 7 de noviembre de 2015

HA MUERTO FRANCISCO VERDECIA

Date: Sat, 7 Nov 2015 12:55:57 -0500 Subject: [penhadecuba] EPD FRANCISCO VERDECIA From: ppchistorico@gmail.com To: penhadecuba@googlegroups.com El Presidio Histórico Cubano notifica la muerte del expreso político Francisco Verdecia. Este querido compañero de prisión era miembro del Mov-30 Nov. y militaba en el PPHC desde su llegada al exilio. CAUSA: 598/60 CONDENA: 30 AÑOS AÑOS CUMPLIDOS: 18 NUMERO DE ISLA DE PINOS: 26839 NATURAL DE: MARIANAO. PROV. HABANA Su cadaver estará expuesto esta tarde de 2 PM a 4 PM en la Funeraria La Nacional 37 Avenida y 2 Calle del NW. Es todo lo que se ha podido saber, ya que no se ha establecido contacto con un hijo que tiene aquí. Felipe Alonso Director de la Comision de Asistencia Social PPHC -

miércoles, 4 de noviembre de 2015

EL CAPITAN ES EL ULTIMO EN ABANDONAR EL BARCO , DE ACUERDO0 CON EL CODIGO MORAL EN CASO DE NAUFRAGIO

ELIGIO DAMAS El código moral, ético y hasta jurídico de la marinería establece que el capitán es la máxima autoridad del barco y el último en abandonarle en caso de naufragio. Es de su competencia resolver, en primera instancia, los problemas internos surgidos entre el personal a su servicio o bajo su autoridad y hasta entre el pasaje cuando se trate de nave que transporta pasajero, particularmente hallándose en altamar. No debe delegar sus responsabilidades con ligereza a otro u otros y menos permitir que ante su presencia y dentro de su jurisdicción se adopten procedimientos no acordes y hasta contrarios con aquél, su código. El capitán hace de registrador y hasta tribunal casamentero. El aula es el barco del docente. Este es dentro de ella la máxima autoridad y siéndolo está obligado a resolver, de conformidad a la ética y técnicas del pedagogo, que incluye lo relativo a la conducta infantil y juvenil, los problemas dentro de ella. La primera cosa a la que está obligado el docente es procurar la máxima disciplina dentro del aula, entendiendo esta como una relación amistosa, fraternal, filial y hasta paternal entre todos los que navegan en ese siempre hermoso buque. No estoy hablando de imponer dictadura ni rigidez excesiva, sino el funcionamiento cordial y amoroso para el trabajo por venir. Quien esto no logre dentro del tiempo adecuado, está destinado a fracasar en su tarea que no es otra que lograr sus alumnos aprendan, lo que es lo mismo, desde la perspectiva robinsoniana, hagan para cambiar de conducta. En la escuela primaria y secundaria, que es diferente a la universitaria, no porque deba serlo sino porque así ha sucedido, el docente no debe permitir a ninguno de sus alumnos evadirse del proceso de aprendizaje que allí ha de desarrollarse, menos por un acto peculiar de indisciplina. Está obligado el docente, maestro o profesor, a resolver aquella anomalía. Situaciones como las que presenciamos hace muchos años, tantos como cuando éramos alumnos universitarios, en instituciones de tanto prestigio como la UCV, donde mientras el profesor, o dador de clase hablaba sin cesar, algunos de sus alumnos asumían poses provocativas, como las de abrir páginas de diarios y leer o fingir hacerlo, ante la indiferencia de aquél, no pueden darse en ningún aula, menos en las primeras instancias de la escuela. Esas clases magistrales indiferentes frente al supuesto objetivo central, el alumno, nada tiene que ver con el verdadero trabajo del educador que comienza por socializar. El docente está obligado a lograr, para eso debe preparársele, que todos sus alumnos se incorporen activamente al trabajo. Quien se declare o comporte incompetente para eso debe renunciar y si tiene título, proceder a tirarlo a la basura. El agente policial Ben Fields, llamado, según la información, por el profesor de aula y el administrador del colegio Spring Valley de Columbia, Carolina del Sur, porque una alumna afroamericana, de escuela secundaria, “estaba interrumpiendo la clase y desobedeció las órdenes recibidas de su profesor y administrador de la escuela de abandonar el aula”, ingresó al aula y con una violencia inusitada humilló, maltrató y finalmente sustrajo del aula a la educanda. Advierto que el resaltar el texto es decisión de quien esto escribe. Es decir, el capitán llamó a un agente extraño a la escuela, tan extraño que sus métodos no tienen nada que ver con ella y menos los fines son los mismos. Lo que pudiera ser, según la información, porque no hay nada más, un acto cotidiano en una escuela, un acontecimiento rutinario que debe abordar un docente, este lo convirtió en un hecho público como para olvidar sus fines y hasta habilidades pedagógicas y optó por llamar a la fuerza policial. Posiblemente convirtió a una niña con alguna conflictividad, tratando de llamar la atención, que demanda el tratamiento del maestro y hasta pudiera ser de alguien profesionalmente preparado, como especializado en conducta infantil o juvenil, que debería haberlo en esa escuela del primer mundo, en una simple delincuente sujeta al trato policial y represivo. Alguna prensa, incluso de la izquierda, abordó el problema como un característico acontecimiento racista. Un policía blanco entró a una escuela y sacó del aula a una jovencita negra. Pero este caso no es tan simple y tampoco menos cruel; eso sí, define o denuncia que en EEUU, la pedagogía ancestral, más cruel que la nuestra de cuando éramos niños, de las palmetas en las manos, la confiscación de la merienda, el arrodillar al muchacho media mañana, sigue vigente. No es tanta la maravilla que nos cuentan. Lo más triste, para decirlo con un lugar común, pero en verdad curioso, es que todo el mundo puso su mirada y recriminación sobre el agente policial Ben Fields, a quien destituyeron del cargo y ahora le acusan “de uso excesivo de la fuerza y racismo”. Fields es blanco y siendo la jovencita atropellada, humillada, negra, el asunto toma un carácter distinto al que debería tener y deja por fuera a los verdaderos culpables, quienes optaron, a la menor dificultad, cotidiana en el trabajo escolar, renunciar a sus deberes, responsabilidades y llamaron a un policía para tratar un asunto estrictamente pedagógico. Cómo el médico que llama al policía para que obligue a su paciente a curarse. Si, en verdad, Fields se excedió, yo vi el video, pero él NO debió estar allí. Fue el profesor del aula, a quien la información no menciona por su nombre, el primer causante de todo aquello y luego, sin dejar de pensar que pudiera ser el primero, el director de la escuela que avaló aquél inusitado proceder en el campo escolar. Los primeros a ser investigados y hasta sujetos sancionar pudieran ser el docente de aula y el director del plantel. He escrito esto porque soy docente, lo fui toda mi vida y sigo siéndolo y no quiero que ese disparate ocasionado por un capitán borracho, pusilánime e incompetente, pueda ser mal interpretado por mis jóvenes colegas. El policía Fields, blanco y quizás hasta racista, la violencia parece denunciarle, no tenía por qué estar allí resolviendo un problema elemental que competía exclusivamente al docente y la escuela. -- Publicado por Eligio Damas para BLOG DE ELIGIO DAMAS el 10/29/2015 02:43:00 p. m.