lunes, 29 de abril de 2013

NICOLAS IMPONLE A TUS MINISTROS QUE HAGAN MERCADO





ELIGIO DAMAS
            Las dos últimas veces que vi a mi viejo compañero Ramón Palomares, un gran poeta, de quien no puedo decir nada que pretenda engrandecerlo, porque mis limitaciones no me lo permitirían, fue haciendo mercado, como solemos hacer los seres comunes y más o menos cercanos a la vida cotidiana. Pero no en híper mercado o centro comercial, sino en eso que solemos llamar mercado público. Donde la gente común que allí acudimos debemos lidiar con habituales dificultades y sobre todo con seres humanos, tal como ellos son, lo que nos hace auténticos y hasta cercanos al mundo real.
         Ir al mercado, en cualquier ciudad, es una manera de diagnosticar el momento, la historia y circunstancias concretas del espacio donde vayas. Porque cuando vas a un mercado municipal o público te acercas al país y conoces detalles importantes del pueblo que visitas. El supermercado o híper, como guste a usted llamarle, no es un buen ángulo para diagnosticar la vida de una ciudad. Por lo menos entre nosotros, porque si hay algo que no se nos parece, imagen distinta a lo que hemos sido, son esos espacios, copias de la exportación capitalista internacional, donde se mezcla una venta de pescado, legumbres y chorizos con productos eléctricos y hasta vestimenta de alta factura.  Porque, aparte que nos es ajeno, es manera sutil y hasta ingeniosa de engañarnos con los precios, como el equiparar una licuadora con un  quilo de chinchurria y es, aunque parezca paradójica, una mala imagen de la realidad. Es una cerca alta que nos oculta el mundo de más allá. Además nos cobran a cambio de lo que ellos llaman confort, trato delicado y de clase o clasista, pagando energía barata que nos pertenece, lo que les dé la gana. Allí, por otra parte, se podrán encontrar rabiosos por demás, pero nunca inconformes de verdad, víctimas de la injusticia y deseosos de cambiarlo todo.
         No obstante, en la Venezuela de hoy, aunque usted no le interese los detalles hermosos de la vida nacional, ir a un mercado público, como a un sofisticado mercado instalado en esos “cómodos centros comerciales”, encontrará la misma ansia especulativa, aunque ella no se origina allí, sino en eslabones anteriores. En los segundos, se hallará en un ambiente, donde “por extraño sortilegio”, predominan quienes se sienten felices que les cobren de más y no protestan porque eso rebajaría su “caché” y les negaría la posibilidad de sentirse superiores.
         No sé, ni tengo como pronunciarme, si es especulación o reflejo del índice inflacionario, pero de acuerdo con lo que sostiene el gobierno, al fijar el aumento salarial, el segundo parece insignificante, pero lo certero es que los precios en el mercado, público, de bodega, municipal,  súper o hipermercado, están más allá de las nubes. Pero pareciera que los funcionarios del gobierno, a quienes compete el asunto lo ignoran por completo, no les interesa o desconocen que les compete. Como suelen decir algunos compañeros de buena fe, pareciera que el oficialismo se da por satisfecho con las limitadas ofertas, en toda la connotación que ello tiene, de los mercales y pdvales. Mientras el mayor volumen de distribución de productos de todo tipo, incluyendo en primer término, los fundamentales o de mayor demanda, transcurre en la red privada y especulativa. Sin que nos metamos a hablar del cerco que nos tienen con el llamado fenómeno de la escasez, bien sea por disminución en el ritmo productivo para ayudar a Capriles, falta de fluidez en la entrega de divisas o el acaparamiento del cual acá en Puerto La Cruz acusan a los comerciantes chinos; pero que en todo caso, a compañeros o camaradas del gobierno, como que eso no les llama la atención para nada.
         Pareciera que los gobernantes no lo saben, porque se limitan al manejo indiferente de las frías cifras. No son lo mismo, uno lo sabe desde la cuarta república, cuando estaba del otro lado, las cifras macroeconómicas y la realidad del mercado cotidiano de las verduras, carne y enseres de consumo diario. Querer conformar con cifras macroeconómicas a quienes compramos diariamente alimentos es retrotraernos, para decirlo en lenguaje adeco, a la conducta de los viejos partidos y al estilo de los cumaneses de cuando existía el hospital antituberculoso en nuestra ciudad, ”eso es alegría de tísico”.
        Hoy, domingo 28 de abril, llegué a mi casa con un kilo de sierra que me costó 160 bolívares, mi compañera, más chavista que Chávez, casi me obliga a volver al mercado a devolver aquello que cree una estafa. Pero la verdad es que ese es el precio del mercado.
          Lo más triste es que, los pescadores, están entre los más beneficiados por el gobierno revolucionario, pero por razones que ahora no podemos explicar por falta de espacio, ese sector, incluyendo la llamada ASOPESCA, que finge de chavista, se ha convertido en el mayor enemigo del venezolano común y del proceso revolucionario. Estoy cansado de escuchar a quienes pareciera agrupan y dirigen ese sector, hacer discursos y declararse más revolucionarios que el propio Chávez. Pero sólo haré tres preguntas ¿Por qué se han impuesto las roscas en el sector? ¿Por qué se percibe cierta escasez de pescado? ¿No es sensato pensar que están vendiendo la pesca al exterior?
        En medio de ese “maremágnum” de estafas, especulaciones, pareciera, es lo que uno percibe, que los burócratas y académicos, de los cuales algunos andan de embajada en embajada, no se han enterado de lo que acontece. Porque embebidos, como los adecos de antaño, en las cifras macroeconómicas y el no ir nunca al mercado a comprar el condumio de la casa, porque posiblemente están en cosas propias de seres nada terrenales, muy “intelectualosos”, sabios de capirote ellos,  no han podido percatarse de una cosa que se les antoja insustancial y no digna de tomar en cuenta, como lo que el venezolano, en una medida bastante significativa, paga a diario por lo que consume; más de la diferencia entre lo que calculan y la realidad.
      Claro, a esos de repente, pese al discurso y la sinecura a la cual están pegados como chinche, poco les importa lo que suceda en la vida cotidiana a los simples mortales que si debemos ir al mercado diaria o semanalmente. Piensan, bueno si no lo hago bien o no les gusta lo que hago, me siento feliz si me devuelven al servicio exterior, donde puedo, con mi buena paga, pasearme entre círculos intelectuales hablando de revolución.
      Nicolás, como tú no puedes ir, bien lo entiendo, manda a todos esos funcionarios que vayan semanalmente al mercado y saquen de su bolsillo, de lo que cobran o perciben a la buena de Dios, los reales para adquirir unos pocos alimentos aunque sea. 


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Publicado por Eligio Damas para BLOG DE ELIGIO DAMAS el 4/29/2013 07:18:00 a.m.

LA VERDAD SIEMPRE OCULTA, POR LA MANIPULACION DE LOS QUE MANDAN, LA MENTIRA SIEMPRE ACEPTADA POR LOS QUE NO MANDAN


La verdad siempre oculta, por la manipulación de los que mandan. La mentira siempre aceptada por los que no mandan.
 Raul Carmenate entrenado en Psicoanálisis y Ataraxia.


Hablar sobre el ser humano se ha convertido en algo demasiado complejo y difícil pues nosotros los escritores queremos siempre enviar un mensaje ético que pueda contribuir a la salud, tanto social como personal, y es tal el caos y la cantidad de problemas básicos y psicológicos que se afrontan en nuestros días que la primera de las interrogantes es : ¿Nos entenderán?
 Desde la terminacion de la segunda Guerra mundial, entre los conflictos de las potencias por los mercados, las ilusiones y esperanzas abrigadas por el espíritu de solidaridad que el sufrimiento humano de esa Guerra nos dejo, se produjeron unas contradicciones donde el hombre se supo caníbal y a la vez las relaciones de colaboración se hicieron mas manifiestas. El gran fracaso del idealismo religioso que jamás ha podido evitar las guerras pero sí promoverlas se divorció de las necesidades humanas básicas convirtiéndose en aliado de los poderes geopolíticos de las potencias por el temor a desaparecer; este fenómeno ha estado siempre en la historia socio-económica politica manifestándose y ha traído la crisis moral en la sociedad y en la persona.
 En la actualidad el ser social acostumbrado a la guerrita de los partidos políticos en busca de todos los privilegios y la inmunidad e impunidad con que en la mayoría de los casos se absuelven mas del 95% de las ilegalidades y actos de corrupción, simplemente por las relaciones políticas y los intereses de grupo, ha llegado a sentirse extenuado y fracasado en los métodos de análisis y comprensión sobre la posibilidad de una evolución sana y madura en las relaciones sociopolíticas.

En primer lugar, la estructura de secuestro gubernamental y la repetitiva prensa parcializada con los grupos de poder que les pagan han abolido la verdad, a esto hay que sumar los famosos secuestros en base a la "seguridad nacional", cuyo caso mas espantoso son las informaciones selladas por tiempo ilimitado, caso Kennedy por ejemplo, uno de los conocidos pero sabemos que este caso encubre cientos de otros casos ocurridos en el siglo XX.

No nos hagamos los tontos, la información que se maneja desde el poder, está comprometida con la reelección del grupo o con la perpetuación del grupo que quiere seguir disfrutando de privilegios, a los cuales Carlomagno, Atila o Julio César no tenían el control real que manejan hoy las élites de poder. El mundo de los que mandan no quiere hacer los cambios necesarios en pro de la felicidad humana pues hay demasiadas estructuras de poder económico-político-religioso que al mantener la estructura se divorcian de la sociedad como un todo. Los sistemas organizativos se mantienen siempre desde la infancia supeditados a los poderes paternales y después a los poderes de la cultura social establecida. Todo el que quiera hacer cambios radicales chocará con el poder del Estado que no puede ceder pues sería barrido, tanto por un nuevo proceso revolucionario como por un caos peor que el anterior, pues al no tener la experiencia de organización socio-humana-represiva puede tender a convertirse en los tristes experimentos totalitarios que hemos padecido.
 Lo que sí es algo inevitable es que las necesidades humanas básicas de cada persona se hacen una obligación debido al crecimiento de la población y a la convivencia social en una nueva sociedad cuantitativa, donde las armas de destrucción masiva creadas por las potencias ponen en peligro a la humanidad, peor aún, hace invivible la existencia cotidiana pues los grandes recursos, incluso los científicos, se desvían en beneficio de los instrumentos de guerra y represión. Cuando Pericles aspiraba en Grecia a una democracia directa y definía los términos de democracia como la posibilidad de que por la vía de los méritos el ciudadano pudiera participar y contribuir a la participación política, estaba muy lejos de entender el tsunami de esclavitud que amenazaba a la humanidad.
 Los diferentes períodos históricos y revolucionarios nos han mostrado que el ser humano aprende muy despacio como un todo. Entre los grupos sociales las diferencias informativas y formativas-culturales son abismales y es que el ser humano tiene un recorrido personal de vida muy corto, en relación a la compleja problemática de la existencia y del ordenamiento y aprendizaje humano.
 Los pueblos están tan inmersos en su cuadro propio psicológico y familiar y en la satisfacción de sus necesidades básicas que las grandes mayorías quedan atrás, en la ignorancia, lo que establece un mecanismo de defensa donde el ser humano mientras mas ignorante mas niega su ignorancia y mas se convierte en manipulado por su necesidad de agarrarse a algún mito o Mesías para compensar su tragedia y esquivar la toma de conciencia de que es simplemente un manipulado por élites de poder. El trabajo del hombre no será en un futuro el fracasado sistema de partidos políticos o de una facción ideológica de poder, sino la importancia de la participación de todos en las metas para que la especie humana se supere. Desde el mas simple de los ciudadanos hasta el mas inteligente tienen que trabajar por la realización humana en su conjunto.
 La historia nos ha mostrado que la lucha de los mercados y la competencia de las potencias es lo que ha primado para devenir en un mundo donde los mejor armados, los que tienen el poder nuclear de destrucción masiva, son los que lideran las políticas mundiales que siempre son agresivas. Al final no hay mundo sin seres humanos, ni habrá mas mundo si no se resuelve el papel que cada hombre y cada mujer tienen que representar en el cotidiano trabajo por el crecimiento social.
 Para entender nuestro momento trágico basta leer durante un mes todas las agencias de noticias. Para entender nuestra tragedia reconozcamos que nos hemos insensibilizado y estamos llenos de odio a todo lo que leemos. En el medio Oriente, Irak, Pakistán, Palestina, Bangladesh, Egipto, etc., la violencia produce miles de muertes semanales; en los países europeos que son los mas ricos, los que pierden sus casas han comenzado a lanzarse por las ventanas. En países pobres como Bulgaria se mantienen en una crisis constante por el alza de la electricidad y el desempleo pero lo mas trágico es que ya hay aproximadamente 6 ciudadanos que se han inmolado con fuego.

Las pocas elecciones democráticas se han llenado de odios y polarizaciones donde el contrario, a pesar de que aceptan el sistema del voto popular, es siempre un demonio. Los famosos drones se han puesto de moda y todos quieren armarse con defensas nucleares. No hay un solo día en que no haya una verguenza mundial al producirse siempre la muerte de niños y mujeres víctimas de las guerras y la violencia.
 VERGUENZA MUNDIAL, sí, porque no se oye una sola voz capaz de solidarizarse ni de hacer un planteamiento que logre parar este atentado contra la Humanidad. Sólo se ocupan de sus propias agendas interesados en criticar a su enemigo político de turno, pero la humanidad sigue muerta y descalza ante sus propias y fuertes realidades. Algo para destacar es que los medios de comunicación han sido sustituídos por los miedos de comunicación, hemos cansado a la Naturaleza, y, como dijo Shakespeare el problema del mundo es que los locos conducen a los ciegos.
 Siguiendo las realidades actuales encontramos el conflicto de las compañías farmacéuticas. En la India el Tribunal Supremo negó el lunes al fabricante suizo Novartis el derecho a patentar una nueva versión de un medicamento "glivec"contra el cáncer. Compañías occidentales advirtieron que este fallo puede desalentar la inversión en investigación.
Este producto es utilizado para tratar la leucemia meloide crónica y otros tipos de cáncer y cuesta $2,600 dolares. Su equivalente genérico está actualmente disponible en la India por $175. Debo agregar que en la India la farmacia de los pobres, los antirretrovirales costaban en el año 2000 hasta 9,000 euros por persona y ahora están accesibles por 50 euros. Algunas compañías indias como Cipla, Rambaxy y Natco venden estas medicinas a menos del 10% del coste de la compañía Novartis.

Esta posibilidad adquisitiva salva o entierra a un ser humano. ¿Podemos pensar que el fenómeno es un nuevo crimen social? No obstante el gasto de abogados y la filosofía de que las corporaciones requieren grandes inversiones y ganancias, plantea serias discusiones morales y político-humanistas. ¿Qué hacen los gobiernos en estos casos?

¿Porqué tienen que participar solamente unos pequeños grupos de funcionarios, burócratas y empresarios y no todos los que están preparados para discutir y solventar esta realidad que es la misma de la vida o la muerte?. Me aterra que las guerras son tomadas también en este contexto no axiológico sino en los poderes que borrachos de turno con poder pudieran tener, o neuróticos con complejos de todo tipo quieran hacer valer sus enfermizos problemas de personalidad y el ejército de los brazos cruzados nos debatimos en la aceptación del poder.
 Tratando de abreviar quiero destacar otras noticias interesantes; el consorcio internacional de periodistas de investigacion con base en Washington, La ICIJHA, ha descubierto junto con The Guardian, Washington Post y otros, que las Islas Vírgenes y Británicas albergan entre 20 y 32 billones de dólares pertenecientes a fortunas que se han mantenido ocultas por mas de 30 años. La Baronesa Thyessen usa una compañía en las islas Cook para comprar obras de arte en casas de subastas cono Sothebys y Christie´s.
 El jueves el aparato Israelí dio muerte a tiros a dos adolescentes. La Casa Blanca hizo un llamado a China y Rusia para que ayuden a controlar a Corea del Norte. Salta en mis recuerdos El canto de Llegarda, la monja que hacía música litúrgica, la que expresó: "La sangre verdaderamente sucia no es la sangre de la menstruación sino la sangre de las guerras." Reino Unido aplica los recortes mas drásticos de la historia, solamente el máximo de 62 euros semanales en los casos extremos. Un tope de 590 euros es lo que una familia británica puede recabar del Estado, independiente de sus cirscuntancias.

El poeta Javier Sicilia, quien perdió a su hijo entre los 60,000 muertos que ha dejado el conflicto de 7 años en México don Felipe Calderón expresa que no es el gobierno quien no puede encontrar a 30,000 desaparecidos, sin encontrarlos no hay ruta de paz. En España la infanta Cristina se encuentra en la tormenta del escándalo de corrupción generado por su marido Iñaki Urdangarín, claro están cerca de las monedas y saben de los mecanismos para insultar a los pueblos y hacerse de ellas.
 Y para terminar, anunciarles mi próximo artículo "Mamá y papá Bye", pues el tema de moda homosexual y bisexual ya llego al manejo de los que mandan. Magnates de Estados Unidos donan grandes cantidades de dinero a la causa homosexual. Schultz, de la cadena de Starbucks; de Amazon el multimillonario Jeff Benos donó dos millones de euros para el avance homosexual; Bill Gates y Balmer 78,000 dólares; Google en California tambien ha aportado; el senador republicano Rod Portman declaró que apoya la causa porque su hijo es homosexual.

También Paul Singer, colaborador de Wall Street, donó 10 millones de dólares; el alcalde Michael Blommer y Anna Wintour han usado parte de sus fortunas con el mismo fin. Laura Rickets, co-propietaria de Los Chicago Cubs, financió la campaña para el Senado a Tammy Baldwin por Wisconsin, y la convirtio en la primera senadora abiertamente militante de la causa homosexual en la historia de Estados Unidos. La información es inmensa y veamos que nueva tragedia moral y social establecerá toda esta militancia homosexual, la revolucion moral, religiosa y humana científica están envueltas en esta ofensiva de los que mandan.

Mi consejo ante estas realidades que se van a complicar destruyendo el cuerpo vertebral de la personalidad del hombre es una sola: La revolución inteligente de las necesidades y recorder la máxima del gran poeta Miguel Hernández: "Si me matan bien, si no me matan mejor". Pero si tenemos opinión hay que gritarla aunque sea en una solitaria calle con un altavoz pero con espíritu de luchar ante el tsunami de esclavitud provocado por los que mandan

 
 

domingo, 28 de abril de 2013

MAS DE 7 MILLONES Y MEDIO POR EL SOCIALISMO



MÁS DE 7 MILLONES Y MEDIO POR EL SOCIALISMO

Eligio Damas
                Nota: Este artículo, con título similar al anterior fue escrito, 
                      como se muestra con la nota final, para el diario 
          Metropolitano de Barcelona.
             El discurso de Chávez, desde hace más de tres años, estuvo dirigido a la idea de construir lo que llamó socialismo del siglo XXI. Incluso, el “Plan de la Patria”, legado a sus seguidores y propuesta electoral a los venezolanos, en jornada electoral del 7-10, que ganó holgadamente, tiene como meta estratégica, entre otras, construcción de una sociedad distinta al capitalismo con relaciones de producción de carácter socialista.
            Naturalmente, la identificación como “del siglo XXI”, implica una definición que procura deslindarse de lo llamado  “socialismo real”. Pero pese ese intento, el ex presidente venezolano y seguidores, han dejado claro que su propuesta no evade la tarea que las relaciones de producción de tipo socialista se conviertan en predominantes en esa sociedad que promueven.
           La gran prensa, los medios, los diferentes mecanismos culturales, desde la aparición del “Manifiesto Comunista”, el mismo que habló “un fantasma recorre a Europa”, se han dedicado a desacreditar las ideas del socialismo ofreciendo una visión satánica de ellas. El hambre, desnutrición, escasez de alimentos, enfermedades, destrucción planetaria, dificultades para combatir estos fenómenos inherentes al capitalismo, los presentan como propios de un modelo o sistema que no se ha asentado aún en ninguna parte del mundo. Ocultan que precisamente, el socialismo, es la única vía para combatir eficazmente esas anomalías y hasta aniquilarlas..
            Esa demoníaca campaña creo entre los hombres, de distintos niveles, un verdadero terror. Por eso, en las naciones capitalistas imperiales y en la periferia, donde generalmente las calamidades se multiplican, la población se asustaba y asusta con el sólo escuchar la palabra. 
           Pero en Venezuela, Hugo Chávez con su prédica y accionar demostró la generosidad de la propuesta y logró que ahora mismo más de 7 millones de venezolanos votasen por el socialismo.
                   Metropolitano, domingo 28-04-13


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Publicado por Eligio Damas para BLOG DE ELIGIO DAMAS el 4/28/2013 09:24:00 a.m.

UN MOMENTO EN COLUMBIA


Un momento en Columbia
Ciro Bianchi Ross • digital@juventudrebelde.cu
27 de Abril del 2013 21:58:18 CDT

En los días de Fulgencio Batista como jefe del Ejército, un soldado de
su escolta miraba en los caracoles si un visitante, aunque estuviese
citado, podía pasar o no al despacho del coronel.

Eso dice la periodista española Hilda de Toledano en el reportaje que
sobre su visita al campamento de Columbia dio a conocer en la revista
Mundo Gráfico, de Madrid, en marzo de 1936. Luego, añade, el hombre
fuerte de la Cuba de entonces apretaría y frotaría a conciencia la
palma de su mano con la de la reportera, porque así saludaban, le
dijo, «los antiguos indios de Banes, de los que desciendo» a aquellos
a los que querían ofrecer amistad eterna.

Llega la Toledano a Columbia en el auto que puso a su disposición
Pepín Rivero, director del Diario de la Marina. «¡Ah, pero no os
figuréis que este coche es como cualquiera!, detalla la periodista.
Desde el día en que por defender sus ideales políticos hubo de recibir
Pepín tres balazos en el hombro izquierdo, lleva por bastón una
ametralladora y su coche es blindado, con motor estilo tanque, vidrios
de seis centímetros de espesor y una portezuela que no se abre si la
aguja de la brújula, fija en su abridor, indica la mención peligro».

Desciende del automóvil y camina hasta que una reja pequeña y un rifle
enorme le cierran el paso. Un centinela negro le presenta el arma,
pide que se identifique y pregunta si trae el pase que le permita el
acceso. No tiene pase la periodista, pero sí la carta que un amigo
remite a Batista. Quiere el centinela ver ese documento y como ella se
niega a entregárselo, el custodio le advierte que no la dejará pasar
si no lo hace. Pese a que el amigo de Batista tuvo la acertada
precaución de indicar profusamente que se trataba de un texto
«Particularísimo», «Personalísimo», «Confidencialísimo», como se deja
leer en el sobre que lo contiene, el soldado lo despliega ante sus
ojos y lo examina. No le satisface lo que lee o no lo entiende, y pasa
la carta a un compañero que lee el escrito en silencio. De pronto,
coloca el papel en el suelo y, con un dedo, traza un círculo a su
alrededor. Saca de uno de sus bolsillos un puñado de caracoles, los
tira sobre el documento y los observa «con aire de médico pendiente
del enfermo agonizante», dice Hilda de Toledano, que no sabe lo que
está pasando y desconoce que los caracoles son parte de un sistema de
adivinación en la santería.

—Pero, ¿qué hace este hombre? —pregunta la periodista, impaciente, al
borde ya de la rabieta.

—Cumple con su deber. Mira en los caracoles si puedes pasar o no
—responde el escolta que le cerró el paso.

Dos horas de espera
Es afirmativa la respuesta de los caracoles y la periodista española,
ya dentro del campamento militar, busca la Escuela de Aplicación del
Ejército, donde Batista tiene su oficina. En las inmediaciones del
polígono, anota en su agenda, se hallan la casa del coronel y las
viviendas de los jefes del Estado Mayor y de algunos de sus
subalternos; más allá, hangares que guardan una flotilla de aviones
recién comprados, y está también el depósito de municiones. Pasa junto
a soldados flexibles y musculosos, limpios y correctísimos en sus
uniformes color caqui que montan guardia con unos fusiles enormes y, a
veces una ametralladora, y la miran con desconfianza. Uno de ellos, el
último de los centinelas que le corta el paso, no desperdicia la
ocasión de piropearla.

Es ya la una de la mañana cuando llega al edificio de la Escuela de
Aplicación. La antesala del despacho del Jefe del Ejército está casi
vacía. Se ven algunos oficiales, todos soñolientos; ningún civil. Las
conversaciones son breves y siempre en tono menor. El enervante
susurro de un ventilador, el crujir de las mecedoras, el tecleo de una
máquina de escribir, el timbre de un teléfono… rompen el silencio en
el amplio local. En las paredes, varios carteles repiten esta
precavida advertencia: «En pocas palabras se pueden expresar las más
grandes ideas. Recuerde que otras personas esperan que usted termine».

La periodista capta el mensaje del anuncio a las mil maravillas. El
mensaje sugiere a un visitante que hable poco a fin de que el
visitante siguiente hable tres veces más para decir exactamente lo
mismo. De cualquier manera, son ya las dos de la mañana cuando Batista
manda a decirle que la recibirá después de evacuar todos los asuntos
pendientes a fin de poder dedicarle tiempo y la mayor atención.

«Estoy muy agradecida por esta indudable prueba de consideración,
pero, la verdad, empiezo a sentir un hormigueo en las piernas que
compite muy ventajosamente con los mosquitos del techo».

Dulzura azucarada y azucarera
Después de tan larga espera, la entrevista de Batista con la Toledano
no fue nada del otro jueves. Nada que ver con la que, por aquellos
mismos días, le hizo, en su calidad de enviado especial de El Heraldo
de Madrid, el periodista y escritor español Luis Amado Blanco —luego
con una larga permanencia entre nosotros— y mucho menos con la
entrevista que, en esa época asimismo le hizo el cubano Ramón
Vasconcelos y que con el título de Media hora en Columbia incluyó en
su libro Dos años bajo el terror. Meses después del encuentro de la
española con el Jefe del Ejército cubano, el corresponsal en La Habana
del periódico madrileño La Voz, calificaba a Hilda de Toledano como
una escritora «monárquica y tonta» y le reprochó que no hubiera
advertido que, con Batista, el fascismo ya asomaba en Cuba su oreja
peluda.

Nada dice la reportera en su texto acerca de cómo el Coronel quita y
pone presidentes a su antojo ni de los hombres y mujeres que se pudren
en las cárceles por sus ideas políticas. Ni una palabra acerca de su
fortuna ilícita ni de sus ambiciones políticas, que ya despuntaban.
Tampoco habla de los palmacristazos que manda a administrar a sus
opositores. No menciona la Toledano ni de pasada la manera brutal con
que Batista reprimió la huelga de marzo del 35 ni su responsabilidad
en la muerte de Guiteras.

En su reportaje, en cambio, ella no eludirá mencionar el largo vestido
de organdí que llevó a su primer encuentro con el Coronel

—fueron dos las reuniones, al menos, las confesadas— y no olvidará
referirse a la caja de polvos faciales y al creyón de labios que lleva
en la cartera. Habla del té que ofreció en su honor, en el Country
Club, un grupo de damas distinguidas, y de la petición de matrimonio
que, de sopetón, le hizo «uno de los cuatro marqueses que quedan en La
Habana». Alude al banquete al que la convidaron los notables de la
colonia china habanera y que incluyó como primer plato una sopa de
tiburón que se elaboró con «el más gordo y cebado» escualo capturado
en la bahía. Los chinos dieron a la española el nombre de «Ciruela
Perfumada». No olvida el portaplumas, con su nombre grabado en la
madera preciosa, que desde el Castillo del Príncipe le envió un
recluso con un asesino indultado por esos días… Y delata su
preferencia por el daiquirí, que ella escribe daikiri, «un coctel
ligerísimo, hecho a base de limón, pero de limón dulce, como todo lo
de Cuba, que embriaga más rápidamente que una bodega entera de las
nuestras».

Dice en un recuadro de su reportaje:

«Señoras y más señoras. Palabras melosas, azúcar en retórica, azúcar
por todas partes, azúcar para hacer una zafra de palabras, y labios de
mujer. ¡Y azúcar! Estoy sorprendidísima. Muy agradablemente
sorprendida por tales pruebas de amistad y consideración.

«Me creía ignorada en Cuba. He aceptado el primer té y la sopa de
tiburón —no le podía hacer un feo al tiburón— pero rehusé todo lo
demás, incluso la petición de casamiento. ¡Habrán visto qué tonta, con
lo escasas que están en estos tiempos!

«Por la tarde, una colección de bellezas femeninas me rodea. Visten a
la última moda de París, prolongada, incrustada. Me prodigan mil
amabilidades, mil afectos, mil atenciones inolvidables con aquella
dulzura azucarada y azucarera tan propia del país».

Mientras Hilda de Toledano conversa en el Country Club con sus
anfitrionas, entre ellas María Luisa Gómez Mena, condesa de Revilla de
Camargo, en la pista pulida del círculo se acoplan las parejas en la
voluptuosidad del son.

«Es el mismo baile que he visto bailar en la Frita (de Marianao), pero
allá lo bailan los negros, mientras que aquí son las más puras
doncellas, los caballeros de alcurnia, la gente seria quienes lo
bailan. Y aún aquí, tampoco puede ser el son una danza, tampoco es una
danza; es amor».

Cara a cara
Se abre al fin la puerta del despacho y aparece Batista con una
guerrera blanca. Su piel bronceada llama la atención de la periodista.
Lo ve elegante y simpático. Firme, lleno de confianza en sí mismo, con
un brillo metálico en la mirada. Le recuerda a Napoleón. Lo dice y
Batista, aunque niega cualquier parecido con el emperador de los
franceses, no puede ocultar que la comparación lo halaga. Parece que
se hincha, da la impresión de que, de pronto, no cabe en su uniforme.

—Napoleón fue un héroe y yo no lo soy —dice—. Supo dominar a su pueblo
y a muchos países. Venció a la oposición. Inventó reyes y repartió
reinos… se hizo coronar emperador. Yo eché a los jefes solamente.
Luego nombré coroneles a los sargentos de mi clase, incluso a mí
mismo.

Enseguida lamenta su suerte. Lo agobia el sacrificio del poder,
comenta con hipocresía. Dice que vive prácticamente prisionero en su
oficina, que solo sale del campamento de Columbia para asistir a actos
oficiales. Puntualiza: «Estoy enclaustrado aquí por el deber. No es
muy divertido,

créame». A veces, añade, se le escapa a la escolta y se va a donde
nadie es capaz de encontrarlo. Sale de Columbia solo, a bordo de una
motocicleta, igual que lo hizo —y esto es un dato desconocido— cuando
el golpe de Estado del 4 de septiembre de 1933, en que utilizó un
vehículo como ese para ultimar los detalles de la asonada y darle una
vuelta a la familia. Su esposa, relata Batista a la Toledano, se
disgustó al saber que no comería en la casa y que regresaría acaso
tarde en la noche. Para tranquilizarla, decidió comer, y comió con
toda calma, unas rodajas de piña acompañadas de un vaso grande de agua
mineral.

Comenta que su entretenimiento preferido es escribir versos, y su
mayor ambición, ser periodista, aunque se muera de hambre y se vea
obligado a viajar de polizón. Refiere, ante una pregunta, que el
detalle hace el conjunto, pero que él gusta más del conjunto cuando
está terminado. Se va por la tangente cuando se le pregunta si cree en
Dios y dice más adelante, aunque ni él mismo se lo crea: «Soy un
infeliz».

La comparación con Napoleón ha animado tanto al coronel Fulgencio
Batista que —constata la periodista Hilda de Toledano en su segunda
visita a Columbia— se hizo traducir la relación de los sucesos del 18
brumario, fecha del golpe de Estado que dio el poder a Napoleón. Pero
prefiere, dice, la gorra de coronel a la corona del emperador. La
muestra con orgullo a la periodista. Una gorra grande como la Luna,
redonda, con un plato enorme y una visera de tal dimensión que podía
dar cobijo a un automóvil.




Ciro Bianchi Ross
ciro@jrebelde.cip.cuhttp://wwwcirobianchi.blogia.com/http://cbianchiross.blogia.com/

viernes, 26 de abril de 2013

LA EDUCACION FORMAL , UN TEMA ABORDADO EN LA SUPERFICIE Y DEVENIDO PRETEXTO DE ALGUNO


 
ATENCIÓN FRANK
 
La educación formal, un tema abordado en la superficie y devenido pretexto de algunos



Crónicas Cubanas

Por Félix Sautié Mederos


Durante muchos años ha sido objeto de mención constante en los discursos e intervenciones oficiales el tema de las indisciplinas sociales y ocasionalmente de la carencia de una educación formal, enfocados ambos como culpa de los demás y sólo excepcionalmente de los estratos oficiales. Estas intervenciones reiteradas se han referido tanto a lo que realmente subsiste al respecto, como a lo virtual improvisado por quienes no quieren reconocer sus reales responsabilidades en problemas que se suscitan dentro de la sociedad cubana contemporánea. Su uso extendido ha sido y es casi un recurso de uso automático, principalmente cuando se refiere a las manifestaciones extemporáneas que se califican como indisciplinas sociales, utilizado por la burocracia de manera tácita quizás no concertada, pero devenido una justificación con vistas a conservar su estatus institucional y político.

Es cierto que intrínsecamente las indisciplinas sociales se interrelacionan con lo que podríamos denominar como educación formal, un término muy al uso que quizás no sea fácil de comprender para quienes usan el concepto de la vieja asignatura denominada “Cívica” que como tal fuera abolida desde hace mucho tiempo de los programas docentes y que en mi época de niño y joven se impartía en los distintos niveles de enseñanza de la época.

Debo añadir que además esas manifestaciones, sus consecuencias, su uso y su abuso, los he abordado con relativa frecuencia en mis crónicas y artículos, porque de acuerdo con mis percepciones se encuentran muy extendidas y forman parte de nuestro devenir existencial en el día a día cotidiano. Considero que silenciarlas y/o no abordarlas en búsqueda de sus reales causas subjetivas y objetivas cogiendo el toro por los cuernos, tal y como se plantea en una expresión muy castiza, se convierte en una actitud verdaderamente vergonzante y facilista de quienes optan por no buscarse problemas con lo que está establecido, ni con la burocracia política y administrativa que lo determinan. Siguen pues, tras la corriente de utilizarlos como pretexto y explicación universal de todo, ya sean las insuficiencias, los incumplimientos o las actitudes ciudadanas muchas veces sin distingo de si son correctas o no. Lo importante para quienes promueven estos planteamientos y los expresan con recurrencia es no dar su brazo a torcer.

En una última Mesa Redonda, que es un programa de la media tarde en la Televisión cubana, hace poco se abordaron con un conjunto de destacados especialistas los temas de la Educación Formal en Cuba, su actualidad y perspectivas. Quiero expresar que apoyo sus planteamientos y me regocijo por algunas de las medidas docentes que al respecto, según explicaron, se están implantando y se implantarán próximamente en los ámbitos docentes. En honor a la verdad y con toda honradez las aplaudo; pero considero que hay causas intrínsecas que en mi criterio van más a allá de las carencias educacionales y formativas. Son causas sociopolíticas y económicas que durante años han estado determinando sobre la sociedad cubana contemporánea y que mucho tienen que ver con la falta de oportunidades de participación y de perspectivas para el presente y el futuro, así como y muy especialmente por motivo de la centralización excesiva de la sociedad, los esquemas dogmáticos en vigor, la falta de libertad de conciencia y de expresión incluyendo las sistemáticas descalificaciones al pensamiento diferente que se han concentrado en una búsqueda a veces paranoica de enemigos en todas partes, incluso en donde verdaderamente no los hay.

En este orden de cosas quiero recordar que el primer paso para la solución de cualquier problema, insuficiencia, deficiencia o error, ante todo es la imprescindible necesidad de reconocer plenamente su existencia en todas sus manifestaciones y consecuencias. Si no se comienza por ahí, lo demás que se haga en búsqueda de soluciones efectivas quedará latente en la superficie con muy pocos resultados.

Lo que precisamente en muchas ocasiones se obvia en reconocer por parte de esas tendencias que endilgan a la indisciplina social todo lo malo y muchos de los incumplimientos, es el concepto integral de la sociedad y los efectos dañinos de su centralización excesiva que durante muchos años se ha puesto en práctica pasando por encima de la familia y de los individuos, devenidos verdaderas fichas de un ajedrez sociopolítico en el que su participación y la democracia de su desenvolvimiento han sido formales. La no utilización o bien las formalidades en la puesta en práctica del concepto que determina que para exigir responsabilidades hay que otorgarla efectivamente, es una clave importante que debería utilizarse en los análisis y los esfuerzos para la recuperación de una educación formal que sea verdaderamente útil y efectiva y valgan las redundancias de los términos, en el enfrentamiento de las indisciplinas sociales.

En este orden de cosas, nuevamente reitero lo que hube de expresar al respecto en mis últimos artículos parafraseando los planteamientos del Padre Roberto Betancourt, Párroco y Rector de la Basílica de la Caridad del Cobre, cuando en una de sus últimas homilías nos planteó la necesidad de tomar en consideración que quizás las indisciplinas sociales que hoy se identifican con tanta fuerza en nuestra sociedad habanera, sea su forma de protestar por quienes durante mucho tiempo han sido excluidos y no tomados en cuenta. Actuar en contra de su marginación, respetarle su libertad de conciencia y de expresión y darles participación efectiva en la sociedad teniendo muy en cuenta sus angustias y anhelos de realización, así como restituir decisivamente el papel que juega la familia hoy afectada, preterida y dispersa por una diáspora galopante, debería ser el complemento práctico fundamental a los esfuerzos encaminados a recuperar la Educación Formal.

Así lo pienso y así lo afirmo, con mis respetos para el pensamiento diferente y sin querer ofender a nadie en particular.
fsautie@yahoo.com
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Publicado en Por Esto!, el viernes 26 de abril 2013.


miércoles, 24 de abril de 2013

TRANSNACIONALES DE LA MEDICINA

Transnacionales de la medicina

El dinero primero, la salud después

Hedelberto López Blanch
Publicado en Opciones, Rebelión, Diario Universal, kadadiasomosmas, Telesur, Aporrea

19 de abril de 2013
La multimillonaria transnacional suiza Novartis sufrió una derrota cuando el Tribunal Supremo de la India rechazó una demanda de esa compañía y el pasado primero de abril dictó sentencia favorable a los fabricantes indios de medicamentos genéricos.
El fallo también salvará a millones de personas que se benefician con productos genéricos mucho más baratos y con la misma efectividad en la salud de las personas que los ofrecidos por la transnacional.
La decisión representa una victoria para la industria de medicamentos genéricos de India y otros países del mundo, que ofrecen medicinas baratas a millones de personas.
Novartis se enfrascó desde 2006 en una larga batalla judicial para tratar de revertir la negativa de India de aprobar la patente de una versión actualizada de su medicamento contra el cáncer, Glivec.
Basándose en la Ley Nacional de Patentes, el Tribunal Supremo determinó que Glivec no es un producto nuevo, sino la versión mejorada de uno ya existente y, por tanto, no representa una nueva invención con lo cual no resiste la prueba de patentabilidad.
Además, se enfatizó que la aprobación de esa patente podría amenazar el acceso en naciones pobres a alternativas menos costosas del fármaco.
Este medicamento, una crema cristalina beta del mesilato de imatinib, se utiliza para tratar la leucemia mieloide crónica y otros tipos de cáncer pues el cuerpo absorbe hasta 30 % más que otros compuestos. Cuesta unos 2 600 dólares al mes, mientras que su equivalente genérico está actualmente disponible en India por solo 175 dólares.
Como era de esperar, y a pesar de los tres fallos adversos en su contra (2006, 2009 y 2013), la transnacional volverá a apelar el fallo para lo cual cuenta con 90 días.
La organización Médicos Sin Fronteras (MSF), que labora con gran cantidad de genéricos indios, había anticipado en una declaración que si Novartis "tenía éxito, las patentes se concederán más ampliamente en la India, algo que bloqueará la competitividad entre productores que hace que bajen los precios".
Médicos Sin Frontera denunció en el documento que la concesión de la patente a Novartis restringiría "el acceso a medicinas asequibles a millones (de personas) en la India y el mundo en vías de desarrollo".
Si la transnacional ganaba el pleito, se hubieran expandido las concesiones a más patentes dentro del inmenso y populoso país lo que habría debilitado ala India como el principal abastecedor de medicamentos baratos a muchos países en desarrollo.
Según leyes que rigen en organismos internacionales, impuestas por presiones de los países ricos y de las grandes compañías, los derechos intelectuales son propiedad de los laboratorios farmacéuticos sobre las fórmulas de los medicamentos que crean.
Durante cierto tiempo, el autor tiene esa medicina en exclusiva y la vende al precio que estima conveniente. Después de 20 años esos derechos caducan, y cualquier laboratorio del mundo puede copiar la fórmula y fabricar los mismos medicamentos, que venden mucho más baratos. Pero las empresas realizan todo tipo de presión para que eso no suceda.
Una de las personas más competentes y conocedoras del tema, como el estadounidense Premio Nóbel de Economía, Joseph Stiglitz, significó que el sistema de patentes "pone en riesgo el acceso de la gente a los medicamentos, a la par que las compañías farmacéuticas gastan más dinero en marketing y publicidad, y desestiman la investigación. El sistema de propiedad intelectual genera hoy presiones monopólicas, altos precios y poca innovación".
Stiglitz añadió que hoy se investiga lo que el mercado determina, no la necesidad de las personas, y sobre todo, la cantidad de clientes que padecen las enfermedades tienen que ser ricos.
Las transnacionales, basándose en acuerdos internacionales como los de la Organización Mundial de Comercio (OMC), impiden que gobiernos y países produzcan medicinas genéricas que compitan en el mercado con sus productos ya establecidos a pesar de las consecuencias nefastas que estas medidas conllevan para centenares de millones de personas en el mundo que no pueden adquirirlas por sus altos precios.
En 2000, un proyecto de producción de un antimicótico fue abandonado por la farmacéutica Aventis tras evaluar que el potencial comercial sería de solamente 400 millones de dólares y se necesitaban 500 para obtener las ganancias requeridas.
Cálculos conservadores indican que alrededor de 100 empresas de ese sector en el mundo controlan un mercado de 600 millones de dólares.
La situación llega al extremo. Desde 2008, Brasil e India han denunciado antela Organización Mundial del Comercio (OMC) quela Unión Europea incauta frecuentemente cargamentos de medicamentos genéricos bajo el argumento de posibles infracciones de los derechos de patente.
Ese año, Holanda paralizó un envío de Lasortan Potassium (una medicina para la tensión arterial) que India mandaba a Brasil y que serviría para atender a 300 000 personas durante un mes.
Los países dañados denunciaron que las retenciones violan las reglas de la OMC sobre el libre tránsito de mercancías, sobre todo cuando las patentes de esos medicamentos habían caducado.
Los tentáculos de las transnacionales farmacéuticas tienen largos brazos. En Honduras se denunció que varias de esas compañías apoyaron y ayudaron a fraguar el golpe de estado contra el presidente Manuel Zelaya, tras ingresar ese país en la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA).
En Honduras, más de 80% de los medicamentos son provistos por empresas multinacionales, siendo la materia prima para su producción 100 % importada, principalmente desde Estados Unidos y Europa.
Después del ingreso al ALBA, el gobierno de Zelaya trató a principios de 2009 de importar medicamentos genéricos desde Cuba como forma de contrarrestar los altos precios de las medicinas.
Pero las transnacionales, por medio del Colegio Químico Farmacéutico, lo rechazaron pues los poderosos lobby farmacéutico norteamericano y europeo no permitirían la competencia de la industria cubana o de otras naciones, en ese mercado.
Marcia Angell, miembro del Departamento de Medicina Social en la Escuela Médicade Harvard, en su libro La verdad acerca de las compañías farmacéuticas: cómo nos engañan y qué hacer al respecto, señala que la industria farmacéutica de Estados Unidos no invierte en investigación y desarrollo, las sumas millonarias con las que justifica el alto costo de los medicamentos.
De hecho, explica, es una industria altamente rentable gracias a prácticas comunes pero no por ello encomiables: reciclaje de medicinas para suplir la falta de innovación, compra de voluntades por medio de costosos cabildeos o de nada sutiles capacitaciones para el gremio médico; distorsión de las leyes para aprovechar al máximo las patentes, y sobre todo, la venta mercadológica de un mensaje falso, pues no es cierto que los precios elevados sean necesarios para mantener a la industria a flote.
La también exeditora en jefe de The New England Journal of Medicine, una de las más importantes revistas médicas del mundo, asegura que la industria farmacéutica se ha convertido principalmente en una máquina de mercadeo para vender fármacos de beneficio dudoso, emplea su riqueza y poder para cooptar a toda institución que pueda atravesarse en su camino, incluyendo al Congreso de Estados Unidos, ala Administración de Alimentos y Drogas (FDA), a los centros médicos académicos y a la propia profesión médica.
La reciente decisión del Tribunal Supremo de la India, al igual que cuando hace unos años Sudáfrica obligó a 39 transnacionales a firmar un acuerdo con el gobierno por el que reconocen el derecho de ese país a fabricar e importar genéricos antisida, será un excelente paso para ofrecer medicinas asequibles para los pobres.

MAS DE 7 MILLONES Y MEDIO DE VOTOS SOCIALISTAS




De la grandeza de Hugo Chávez.

                                         ELIGIO DAMAS

            Allá en mi barrio cumanés, que más bien, era una aldea de pescadores, donde mi padre, pese ser un intelectual pobre o un pobre poeta, quizás por eso mismo, hizo un rancho donde vivía mi familia cuando me asomé a la vida y en el cual crecí hasta el final de mi adolescencia, la gente toda éramos lo que llamaría “socialistas orgánicos” o de hecho, sin saberlo. Vivíamos del mar que era un bien de todos y sus productos se repartían con la mayor generosidad, porque el trabajo también era colectivo.
          “Uno para ti, uno para él, otro para aquel, uno para mí; uno para cada uno y uno  para el bote o el chinchorro”.
         El patrón de pesca se colocaba en medio del círculo que formaban todos aquéllos que de una forma u otra habían participado en la jornada y de esa manera distribuía del producto del trabajo y la generosidad del mar.
        Pero todavía, muchos de aquéllos que habían recibido su beneficio a cambio de su aporte, al llegar a la aldea, daban parte de lo suyo a algún compañero que por alguna razón aquella mañana o tarde, como a las cinco, no había podido acudir a la faena. Hoy por ti, mañana por mí.
        Pero siendo así, la gente tenía un proceder extraño. La palabra satanizada, metía miedo, mucho miedo, tanto a mí mismo como a mi madre, que cuando llegué a saber su auténtico significado, no me dio rabia, sino risa, porque descubrí que temíamos a lo que éramos de hecho. Lo que era lo mismo que temíamos de nosotros mismos; alguien conocido se encargaba de ocultarnos nuestra propia esencia. Pareciera que a nosotros, humildes, sencillos y solidarios seres humanos, alguien nos había metido de contrabando a Satanás en la cabeza.
            “Métanse para adentro”, decían las madres y algunos padres también, a quienes estuviesen a su alrededor, no sólo a los niños, cuando veían a lo lejos, venir hacia ellos,  la figura conocida de Rafael Castro, nombrado como “el bachiller”, un maestro de escuela, conocido como militante del Partido Comunista.
            Más tarde, cuando llegué a ser amigo de aquel Quijote, él un señor ya mayor y yo un joven iniciado en una universidad, supe siempre tomaba la vía que pasaba frente a nuestro rancho, para ir a conversar o reunirse formalmente con un grupo de pescadores, entre los cuales predominaban militantes y simpatizantes del mismo partido.
          Cuando descubrí aquello, me enteré que habíame formado de niño entre socialistas orgánicos y comprendí que era el único modelo para salvar el planeta, preocupación que nos embargó desde joven, por lo que temprano comencé a participar con los grupos socialistas. Pero siempre fuimos pocos y lo que es peor, teníamos “la ceba”, para decirlo como una vez se lo escuche decir a una humilde muchacha, de dividirnos apenas nos salían unas ramas. Parecía, eso siempre creí, que pese nos gustaba llenarnos la boca con la palabra masa, “vayamos a las masas”, teníamos un profundo amor por la soledad. Nos fascinaba ser huraños- Molestaba intercambiar opiniones y encontrar quien discrepase. Eso bastaba para que nos retiráramos, sólo acompañados de unos pocos si acaso, generalmente a una oscura taberna donde servían la cerveza caliente.
         Todo el mundo, cualquier idiota candidato hacía sopa con  nosotros, porque siendo pocos teníamos las bolas de presentarnos con cuatro candidatos. Por eso, los contrarios, se daban a aquella práctica de “Quiquiriquí, de estos cuatro votos dos son para ti y dos para mí.”
          Pero de repente, sin que muchos como yo no nos diésemos cuenta apareció, desde los cuarteles, cosa que si esperaba yo que algún día de allí viniese, lo que en otra oportunidad abordaré para explicar por qué llegué a creer eso, apareció Chávez.
          Además cambió la forma de hacer las cosas, la manera de abordar el asunto del poder, enmendándole la plana a unos cuantos consagrados y aún pudo con audacia, invitar al pueblo, al mismo de la historia que conté al principio, al socialismo y logró la hazaña, que hace pocos días, estando muerto, que más de siete millones y medio de venezolanos votasen por su propuesta. Pero antes, logró unirnos a quienes les costaba andar acompañados, soportar al discrepante y supo contagiar de lo mismo a gente en todo el continente y, hasta en Europa, por él, comienzan a meditar de lo bien que nos ha ido.
            No importa como sumes, cuentes los votos, tengamos que ampliar la auditoría, pienses que si estuviese vivo la pesca hubiese sido más cuantiosa; ¡piensa en la cantidad de gente que votó por el socialismo y compara con mi aldea, donde uno vivía feliz y acompañado, en una forma socialista, pero huía de miedo cuando veía, allá lejos, la figura del bachiller Rafael Castro!
          


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Publicado por Eligio Damas para BLOG DE ELIGIO DAMAS el 4/24/2013 05:36:00 p.m.