lunes, 26 de agosto de 2013
GRANDES CEMENTERIOS SOBRE EL NILO
PERIODICO EL PAIS DE ESPANA
Guardar ¿Qué importa, en estos momentos, lo que pueda pensar cada cual sobre los Hermanos Musulmanes, sobre su oscura genealogía y su ideología mortífera?
¿Qué importa la responsabilidad de los unos o los otros en el abominable engranaje que está desfigurando Egipto y arruinando, de una vez y para siempre, las conquistas de su primavera?
Hoy hay una urgencia y solo una: hacer todo lo posible para detener el baño de sangre en el que el general Al Sisi y sus acólitos han ahogado las sentadas de protesta que sucedieron a la destitución del presidente Morsi y, de paso, desmontar la máquina propagandística que, como de costumbre, cubre el crimen y en la que, lamentablemente, se han dejado enredar algunos de los portavoces de la juventud rebelde de El Cairo.
¿Los seguidores de Morsi se lo habían buscado? ¿Estaban haciendo política del caos? Como practicantes del culto del martirio, ¿en realidad deseaban de todo corazón esta efusión de sangre, que es su verdadero combustible? Puede ser. Seguramente. Pero así no es como se hace política. Cuando uno pretende ser garante de una transición democrática nunca replica al delirio con delirio. Responder a la pulsión de muerte del fanatismo mediante su satisfacción implica hacerse cómplice, profundamente cómplice, de ese fanatismo.
La atroz e inadmisible realidad es esta: los generales se comportan como matarifes
¿Los Hermanos Musulmanes eran terroristas? ¿Ocultaban armas bajo sus chilabas? ¿Y los tiradores de élite apostados en los tejados de las plazas de Nahda y Rabaa actuaron en legítima defensa? El argumento es indigno. Huele de lejos a discurso amañado. Y aunque, en efecto, hubiera habido armas en tal o cual campamento, eso no justifica en absoluto un asalto masivo con blindados, apoyados por helicópteros y francotiradores, que golpeaban a ciegas, sin distinguir entre familias y milicianos, manifestantes pacíficos y yihadistas. ¿El pueblo estaba harto? ¿Fue él quien, al retirar la soberanía que había delegado en unos dirigentes que demostraron ser incapaces y corruptos, confió a los militares la tarea de liberar el impulso democrático confiscado por un faraón de semblante islamista? En cambio, esto es verdad. Pero, aun así, no era lo que querían los millones de manifestantes que desfilaron a comienzos de julio por las calles de El Cairo y Asuán. No era esta matanza, esta masacre calculada, esos 38 muertos asfixiados en la parte trasera de un furgón celular lo que deseaban y pedían.
Los demócratas egipcios no hicieron la revolución de la plaza de Tahrir en 2011 y, luego, el segundo Tahrir de esta primavera de 2013 para ver volver a los generales de Mubarak como si tal cosa, sin haber aprendido ni olvidado nada, y matar en unos pocos días a más civiles que durante las terribles semanas de enero-febrero de 2011. ¿Había que sofocar al fascismo en ciernes? ¿Detener, antes de que fuera demasiado tarde, un totalitarismo en formación? ¿Impedir un nuevo Irán? Esta vez la comparación no tiene sentido. Pues un Morsi mal elegido, financiado por los norteamericanos y vigilado por la comunidad internacional, no puede compararse con el Jomeini de 1979, alentado por un fervor popular que parecía tan irrefrenable como el soplo de la historia de entonces. Hubiera bastado con destituirlo; con dejar crecer y luego extinguirse las manifestaciones de apoyo a un régimen que, mes tras mes, se había hecho cada vez más impopular. Lo repito: nada obligaba a dispersar a cañonazos las tiendas improvisadas de los irreductibles partidarios del rais destronado ni, de escalada en escalada, a hundir al país en una inevitable guerra civil.
¿Y los coptos, finalmente? Los seguidores de Morsi mostraron su verdadero rostro al vengarse de la más humilde y vulnerable de las comunidades de Egipto. Eso también fue innoble, por supuesto. Pero no se responde a la ignominia con ignominia. O, más exactamente, responder con una ignominia anticipada es una irresponsabilidad. Y la verdad es que el Ejército, en este frente, no tenía —y no ha tenido nunca— sino un deber: garantizar la libertad de culto de estos nuevos cristianos de las catacumbas desplegando en las inmediaciones de sus iglesias al menos una parte de la fuerza empleada por el momento contra los Hermanos Musulmanes.
No. Se mire como se mire y por muchas contorsiones semánticas que se hagan para calificar este golpe de Estado que no es tal y esta matanza encubierta, la realidad, la atroz e inadmisible realidad es esta: al igual que los Sadam, los El Asad, padre e hijo, y que el Gadafi que amenazaba a Benghasi con los mismos ríos de sangre que han corrido en Egipto, los generales egipcios se comportan como matarifes.
Y, para una comunidad internacional que acumula meteduras de pata (Tony Blair, 6 de julio: “El golpe o el caos”), análisis erróneos (John Kerry, 1 de agosto: “Establecimiento de la democracia por el ejército”) o, simplemente, las medias tintas (Obama anulando unas vagas maniobras militares sin tocar, o eso parece, las ayudas financieras que mantienen al Ejército egipcio), solo hay una opción: utilizar la poca autoridad que le queda y, en cambio, los importantes medios de presión de los que dispone para obligar a la junta militar a organizar las elecciones que ha prometido y para reforzar, en esa misma perspectiva, a los partidarios de una tercera vía (liberal, democrática) que cuenta, cada vez con mayor claridad, con el favor de los egipcios.
Ni el regreso de Morsi ni el espectro de Mubarak, el espíritu de Tahrir.
Bernard-Henri Lévy es filósofo.
Traducción de José Luis Sánchez-Silva
domingo, 25 de agosto de 2013
!NI UN CIEGO TEODORO!
¡Ni un ciego Teodoro!
ELIGIO DAMAS
Uno, quizás por viejo ufano, suele creer que no habrá nada que le asombre.
-“Lo he visto todo. Nada habrá de suceder que me sorprenda o cause asombro”.
Es frecuente que uno diga eso y no siempre en son de chanza, sino hasta cuando intentamos asumir el rol de oráculos o pretender horadar el futuro. Pero la realidad es tan terca y uno tan ingenuo que siempre habrá de sorprenderse por algo.
Al hablar de Teodoro, desde tiempos atrás, hemos asegurado que nada de lo que hace y hará, es ajeno a un cálculo. Por ejemplo, cuando Teodoro se le ofreció a la derecha, bajo el gobierno de Caldera y la poderosa influencia del FMI, para resolver los problemas de la economía venezolana, encontrar los equilibrios de la misma de conformidad a las imposiciones de ese organismo, no nos sorprendimos; al contrario, pensamos, lo dijimos y lo escuchamos de otros, que “el catire”, estaba preparando su nueva propuesta de candidatura presidencial, tomando en cuenta que el electorado se distanciaba de los viejos partidos gobernantes. Intuyó que Caldera, pese haber aglutinado al chiripero, sería el último de los “Mohicanos”, como solíamos decir en nuestro tiempo para referirnos a un grupo por extinguirse, usando el nombre de una originaria tribu indígena norteamericana.
No nos sorprendió, y lo rechazamos, cuando Teodoro hizo aquella oferta engañosa, que ahora hacen a los españoles, de modificar el régimen de prestaciones sociales, para que los empresarios, entre otras cosas, pudiesen con “generosidad” aumentar los salarios. El FMI en España, reformula su propuesta “solicitando” – que es en verdad un imponer - al gobierno que baje el salario en 10 % para los empresarios empleen trabajadores, tomando en cuenta que el desempleo sobrepasa el 25 %. El ex guerrillero – por cierto Teodoro lo fue, cosa que algunos deberían recordar -, viniendo de la izquierda y cuando todavía se le contaba entre ella, quiso ganarse el favor del FMI para, de ese lado, apuntalar su candidatura. Nosotros, no nos asombramos. Si nos asombró, que Chávez cambiase de posición, optase por la salida electoral y dejase al Ministro de Cordiplán de Caldera con los crespos hechos.
Chávez, el militar, presenta su candidatura con un programa opuesto a los designios del FMI y Teodoro, ya un advenedizo de la izquierda, que se intentó ligar a esa institución, quedó como la guayabera y repleto de odio.
Por esas cosas, los pasos posteriores del director de “Tal Cual”, no producen asombro ni siquiera al más desprevenido.
Teodoro no es sólo un viejo político, como todo el mundo sabe; además de ello economista, conocedor de las teorías marxistas y de principios básicos de la sociología y el comportamiento de clases, experto y relancino en muchas cosas, nada fácil de engañar; menos por una clase de individuos adinerados, hábiles para los negocios, pero no tan inteligentes y competentes para engatusar a un hombre como el ex militante comunista.
Pero a uno “le llama poderosamente la atención” –nunca antes creí más pertinente esta manida frase-, por lo menos en principio, lo que ratifica que siempre habrá un motivo para ello, que Teodoro Petkof, se sienta sorprendido y hasta defraudado que Guillermo Zuloaga, al vender Globovisión, haya sobrepuesto sus intereses materiales “a la libertad de la patria”.
¿Puede uno creer en la sinceridad de esa expresión de Teodoro? Muy difícil. Lo que asombra, tampoco es que lo crea, sino que se atreva a decir, como ingenuamente aquello, creyendo que los demás somos pendejos.
Nosotros y Teodoro también sabe que esa gente no tiene patria y además le da poco valor a la libertad de la gente. Si acaso cree en la relativa a negociar sin regla alguna para que sus capitales se multipliquen velozmente con el menor esfuerzo.
Pero Teodoro pretende hacernos creer que fue víctima de “un engaño de gente de quién él no sabía podrían ser así”. ¡Ni un ciego, Teodoro!, dirían en mi pueblo. Si le creyéramos en lo que dice, tendríamos que pensar que es un pobre corderito.
Teodoro sabe bien lo que es el capitalismo, de su lógica y la moral de los capitalistas. Bastante de quien pronunció aquella vergonzosa y cínica frase “puede que especulemos pero damos empleo”. Pero asombra que “el catire”, cree o, por senil, haya llegado a creer que en Venezuela predominan los cogidos a lazo.
Además de simplista, luce como desentonado, para decirlo con sutileza, cuando expresa que la “libertad de la patria”, depende que Globovisión siguiera en la misma tónica.
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Publicado por Eligio Damas para BLOG DE ELIGIO DAMAS el 8/25/2013 06:27:00 a.m.
ENTREVISTA A DMITRI PRIETO SAMSONOV
Entrevista a Dmitri Prieto Samsónov*
Desde La Habana, Félix Sautié Mederos
Conocí a Dmitri Prieto Samsónov en el desparecido Instituto de Estudios Bíblicos y Teológicos de La Habana (ISEBIT), durante mi desempeño como profesor de Cooperación al Desarrollo, Elaboración de Proyectos y Sistemas y Ética Cristiana, que durante sus casi 10 años de existencia impartí en aquella memorable institución ecuménica; disuelta como resultado de su enfoque independiente y progresista que mucho molestaba a ciertos sectores religiosos fundamentalistas concertados en singular contubernio con la burocracia política ateísta. Dmitri era entonces uno de los jóvenes profesionales e intelectuales que se habían acercados al ISEBIT para estudiar Biblia y Teología, disciplinas que no es posible cursar en ninguna universidad cubana. Recuerdo que en clase era respetuoso y disciplinado, pero no aceptaba sin análisis exhaustivo lo que no entendía y siempre con él era necesario establecer un diálogo profundo y provechoso, en mi criterio, al que un profesor no bien preparado en su asignatura y/o con limitaciones culturales no le era posible sostener. Confieso que aquella actitud de mi hoy amigo Dmitri fue motivo de admiración y respeto. Así fue como comenzó un encuentro en las ideas y en el despeño socio político que se ha fortalecido en el tiempo.
En la actualidad coincidimos en múltiples propósitos, entre los que se encuentra la participación en la Red del Observatorio Crítico, en la que Dmitri es uno de sus más reconocidos promotores dentro del sentido ácrata y horizontal sin jefaturas que caracteriza al Observatorio; también coincidimos en nuestras ideas cristianas de izquierda, así como en el apoyo y participación en múltiples propósitos como es la labor del Laboratorio Casa Cuba, del cual Dmitri es uno de sus fundadores, el apoyo a los esfuerzos de diálogo y encuentro que se realizan por la Revista Católica Espacio Laical, los esfuerzos a favor del respeto a la diversidad y contra cualquier tipo de discriminación, así como en la lucha a partir de nuestras respectivas concepciones e interpretaciones personales a favor del Socialismo Participativo y Democrático.
Son múltiples y profundas nuestras coincidencias ideológicas, religiosas y políticas. En este sentido, publiqué hace algún tiempo en Por Esto! una serie de cinco crónicas con el título genérico de Conversaciones con un amigo de la Nueva Izquierda Cubana, fundamentadas en el planteamiento bíblico sobre la importancia de acumular tesoros en el cielo donde no hay polilla ni herrumbre que lo corroan, ni ladrones que lo socaven y roben
(Mateo 6, 19 al 21), así como las concepciones de nuestro José Martí sobre la amistad sintetizadas en su inmortal poema que plantea que en el monte seco y pardo tiene el leopardo su abrigo, pero que él tiene más que el leopardo porque tiene un buen amigo.
Finalmente, quiero expresar a manera de introducción que su libro Transdominación en Haití. Editorial Ciencias Sociales, La Habana 2010, Premio Pinos Nuevos 2000, constituye una importante contribución al análisis sociológico en nuestro continente.
El gran problema que me fascina en Ciencias Sociales (¡y en la praxis revolucionaria!) es por qué tantas Revoluciones sin fracasar explícitamente, ni resultar derrotadas desde el exterior- han dado a luz sistemas socio-económicos-políticos-culturales opresivos y dominadores
siendo hijo de madre rusa y conocedor del idioma y la cultura del país eurasiático, viví con bastante cercanía y visibilidad (la prensa soviética aún entraba libremente a Cuba) el llamado proceso de la perestroika
Martí fue y es fuerte por su praxis; lo debemos aprender como hombre-comunidad, que supo crear una fuerza a partir de la dispersión, por medio exclusivamente de la auto-organización, y en el caso del Martí-hombre- un tremendo auto-control y respeto a la otredad en libertad
Nos hace falta una estrategia política del amor, cuya nostalgia evangélica se siente tanto en lo que Isaías el profeta dice de eliminar todo yugo de entre nosotros
Compartimos el ideal antiautoritario y anticapitalista, y nuestro propósito es que el futuro de Cuba y del planeta se acerquen cada vez más a él
La política de ateísmo científico es una de las más desafortunadas manifestaciones de las relaciones sociales de dominación que fueron copiadas o clonadas en Cuba
La revista Católica-Romana Espacio Laical (EL) es un importantísimo medio de comunicación y debate social en Cuba
(EL) es una excelente oportunidad para compartir criterios controversiales en el marco de un sano debate, para acceder a amplios públicos, y para enterarnos de cómo piensan l@s demás, aun cuando discrepemos
definimos la soberanía como respeto a todos los derechos humanos de todas las personas en toda Cuba. Y quisiera que tales derechos humanos en su plena implementación fueran prolegómenos eficaces de la sociedad libertaria, hermanada y equitativa
Felix Sautié: Dmitri tú eres abogado, también estudiaste una licenciatura en Estudios Bíblicos y Teológicos, y trabajas como investigador antropológico. Posees pues una formación humanística muy intensa. Puedes explicarnos qué influencias concretas ha tenido tu origen, tu formación, tus ideas y convicciones ideológicas y políticas. ¿Qué haces en concreto, cuál es tu actividad cotidiana, a qué te dedicas? ¿Cómo te definirías tú mismo? Te hago estas preguntas porque con mis entrevistas en Por Esto! me propongo presentar a la nueva izquierda cubana de la cual considero que eres un importante exponente.
Dmitri Prieto: Gracias Félix. Efectivamente, he estudiado en distintos ámbitos educativos; mi formación básica es como bioquímico (1994) y trabajé como Biólogo Molecular en un laboratorio de ingeniería genética, lo cual, por cierto, me acercó a los riesgos que esa tecnología implica. Después tuve que abandonar tal ocupación que me fascinaba (y mi Grial en Biología era el sentido de la evolución
)- a causa de algunos problemas sobre los cuales no hay por qué extenderse aquí; hay que decir que aproveché el tiempo para estudiar Derecho por el sistema a distancia, y me gradué en el 2000 en esa carrera. En 2007/08 tuve la oportunidad de estudiar Antropología en la London School of Economics and Political Sciences (LSE). Cotidianamente, trabajo como investigador social en temas relacionados con la cultura del trabajo y antropología del hábitat urbano; también escribo un blog en el medio digital Havana Times, y contribuyo con otros espacios de debate.
El gran problema que me fascina en Ciencias Sociales (¡y en la praxis revolucionaria!) es por qué tantas Revoluciones sin fracasar explícitamente, ni resultar derrotadas desde el exterior- han dado a luz sistemas socio-económicos-políticos-culturales opresivos y dominadores. En 1986-1991, siendo hijo de madre rusa y conocedor del idioma y la cultura del país eurasiático, viví con bastante cercanía y visibilidad (la prensa soviética aún entraba libremente a Cuba) el llamado proceso de la perestroika. Me impresionaron, consecutivamente y bien duro, dos hechos: el genocidio estalinista, del cual resultó que se conocía bastante, pero del que casi totalmente se evitaba hablar hasta 1987 (lo mismo en la URSS que en Cuba), así como el desmoronamiento final del sistema soviético en 1991. ¿Cómo una heroica y epocal revolución, hecha para construir libertad e igualdad desde el gobierno de las clases trabajadoras, pudo haber resultado en el estalinismo y (después) en un sistema que se derrumbó casi sin un solo disparo? El marxismo en su versión recibida por nosotros no respondía de modo consistente a esa pregunta; los pensamientos pro-capitalistas sí daban una respuesta, pero ésta consistía en la inevitabilidad del régimen del capital y el salario; sólo podemos gozar la libertad en su versión occidental, dicen sus promotores, nunca más allá: contentémonos con la dosis exacta de (neo)liberalismo y mejor no nos hagamos preguntas sobre cosas etéreas como la explotación económica y la (in)justicia global (¡!)
postura para mí aburrida, pesimista, injusta y anti-histórica, pero respeto a quienes le creen, como aquellos autores del libro ese del Manual del perfecto Idiota
. Es que la barbarie generada por el socialismo en su variante realmente existente, de veras, fue mucha y mucha gente se han decepcionado
pero lo más triste no es eso, sino que la izquierda planetaria, salvo algunas honrosas excepciones, al parecer, ha renunciado a seguir intentando resolver el problema de las dominaciones post-revolucionarias y del proceso que las genera.
Proceso para el cual inventé un nombre: TRANSDOMINACIÓN, y tengo escrito un libro y varios artículos sobre el tema. No es que domine alguna clave, pero me interesa problematizar y llamar la atención sobre el tema, hasta tanto se llegue a alguna conclusión antropológica. El proceso cubano no ha sido ajeno a la transdominación, como lo prueban las UMAP (Unidades militares de apoyo a la producción), la Era Gris, la exclusión de tantas y tantos, la promoción de la uniformidad ideológica y muchos otros hechos deletéreos
en fin, como lo prueba el actual descalabro moral tan consistentemente expresado por el reguetón.
La transdominación es un proceso bastante universal, también se dio cuando las revoluciones burguesas, en China con la dinastía Ming, y en Nuestra América en Haití (caso que estudié) y en otros Estados emergidos con la primera independencia
¿Mis influencias?... primero que todo, mis padres, abuelos y primeros maestros, teniendo en cuenta que la infancia y primera pubertad la viví en Moscú, y eso me marcó fuertemente con el gusto por la belleza de la ciencia: mi modo de pensar y ver la realidad. Ya universitario (en Cuba), mis primeros ancestros ideológicos han sido Herbert Marcuse, Jean François Lyotard y Cornelius Castoriadis (en ese orden: Marcuse me entusiasmó combinando Freud y Marx, críticas al imperialismo y a la URSS; Lyotard me lo viró todo al revés; y Castoriadis me sacó del trauma postmoderno que tal acto me produjo). A propósito del totalitarismo (desafortunadamente, ese concepto crítico aún no le gusta a ciertas izquierdas), leí a Orwell, Popper, Djilas, Voslensky, Kundera
las novelas son a veces más convincentes y potables que la mejor epistemología
y, por la izquierda, no puedo dejar de mencionar a SimoneWeil (Iliada: poema de la fuerza) y a Peter Weiss (Estética de la Resistencia). Me gustan mucho Dostoievski, Bulgákov, G.K.Chesterton, Severo Sarduy y Reinaldo Arenas
en un tiempo, me marcaron Charles Bukowski y Albert Camus.
Tuve la suerte de conocer algunas tesis de Castoriadis conversando con el joven historiador cubano Adrián Lopez Denis. Eso ocurrió en los 90s, cuando un segmento importante de la escena intelectual cubana en el mundo de las artes, literatura, humanidades y ciencias sociales estaba dominado por lo que a Cuba llegaba de la obra de Michel Foucault. Este es un pensador fascinante y crítico, pero hay en su visión un momento ciertamente apabullador, pues resulta difícil leyendo a Foucault desprenderse de la idea de que el poder social su principal preocupación- es algo así como el océano pensante del planeta Solaris (de la homónima y famosa película de Tarkovsky), capaz, incluso, de crear a los propios sujetos humanos
Algunos de los lectores de Foucault, como el propio Adrián, leían también a Castoriadis. Hay que decir que los textos de ambos eran y todavía son (aunque gracias a la tecnología digital hay cambios muy favorables) bastante escasos en Cuba.
Entonces, por el 2000 tuve acceso a dos libros de Castoriadis, y ello me refrescó extraordinariamente la visibilidad mental en torno a lo humano. Tuve muy rápidamente la posibilidad de gracias a las lecturas de Castoriadis- aprehender también algo de la obra ensayística del clásico y muy poco comprendido escritor habanero José Lezama Lima, quien me fascinó con su noción de Eras imaginarias y Sistema poético. Lezama a su vez me abrió las puertas a una mejor comprensión de José Martí.
A Martí lo tenemos en Cuba convertido en una especie de icono (en el sentido más pedestre del término), o, peor, en un ídolo-tapón kitch de cierta propaganda y de cierta pedagogía, muy aburridas, siempre, porque huelen a moralina
mientras uno no de-construya la visión estándar de Martí, lo tendrá por alguien impuesto a la fuerza. Detesto el término ideario que tanto se ha aplicado a Martí porque Martí fue y es fuerte por su praxis; lo debemos aprender como hombre-comunidad, que supo crear una fuerza a partir de la dispersión, por medio exclusivamente de la auto-organización, y en el caso del Martí-hombre- un tremendo auto-control y respeto a la otredad en libertad. Martí fue muy consciente de cuáles eran las causas de la degradación de las revoluciones americanas de la Primera Independencia.
Lezama también junto con la belleza de los iconos rusos (¡Andréi Rubliov!) y el compromiso cristiano de la Teología de la Liberación latinoamericana (¡Biblia como historia del Pueblo!)- me abrió el camino a Jesús de Nazareth
La búsqueda de la libertad y del amor es una búsqueda de autoconocimiento, pero también de Dios.
Y es que la falta de consideración a la otredad radical lo que los cristianos llamamos pecado, término que no le gusta a much@s- creo que fue también la perdición de mucho movimiento social. Nos hace falta una estrategia política del amor, cuya nostalgia evangélica se siente tanto en lo que Isaías el profeta dice de eliminar todo yugo de entre nosotros. La fórmula de la liberación debería prevalecer también en la Iglesia, y no la lógica administrativa, piramidal, mimética del Estado que se ha impuesto en el tiempo. Un proceso por cierto- que también puede ser leído como la conversión de un proyecto liberador en praxis autoritaria (es decir, la ya comentada transdominación)
Creo que en la problemática de la transdominación están las claves para unos cuantos enigmas humanos y sociales, tanto teóricos como práxicos. Por algo se es anarquista
De Rusia también aprendí mucho, de la Rusia cristiana, de la Rusia roja, de la Rusia anarquista, la Rusia científica y la Rusia que sueña. No caben acá todos los nombres
¿Cómo fue que te integraste a la Red del Observatorio Crítico y qué es en concreto esa Red que tiene una importante página WEB y envía por correo electrónico un compendio de artículos e informaciones a un listado importante de personas en Cuba y en el exterior. ¿Cuáles son sus propósitos?
Por el 2000, yo coordinaba un Taller Literario en la Casa de Cultura de la comunidad donde vivo Santa Cruz del Norte-. En verano, unos fans de la música electrónica hacían una especie de rave en la cercana playita de La Rotilla y decidimos ir un día algun@s talleristas y yo a mirar cómo era aquello, a conocer gente nueva y quizás a divertirnos un poco. Ya en la playa, me puse a conversar con dos chicas suramericanas, a una de las cuales ya había visto en un curso de narrativa que el escritor Jorge Alberto Aguiar impartía en la capital. Cuando llegué, esa muchacha estaba teniendo un animado diálogo con uno de los empleados gastronómicos del lugar.
Me asombró sobremanera que la chica no sólo hablaba de política con el hombre, sino que le intentaba trasmitir una visión reivindicativa desde una perspectiva proletaria. Una visión crítica con el Estado cubano. Yo sabía ya bastante de política de izquierdas, y pude identificar en el mensaje que la joven intentaba compartir con el trabajador una perspectiva trotskista.
En Cuba, por aquellos tiempos, no existían aún la mayoría de los colectivos de activismo que hay hoy, ni se habían hecho tampoco aún debates públicos sobre los destinos del llamado socialismo real eurasiático; Padura, por supuesto, no había escrito su famosa novela sobre el asesino de León Trotsky, y el trotskismo en particular había sido visto como una herejía peligrosa y marginal (lastre de la época del dominio ideológico soviético). Mi experiencia política práctica, a su vez, consistía sólo en haber editado por los 90s una serie de materiales en samizdat (edición por cuenta propia), conteniendo algunas posturas críticas de la situación que vivía el país, y textos poco conocidos, rescatados de la controvertida historia de Cuba.
Pues me interesó sobremanera la conversación, e hice amistad con la muchacha. Resultó que era una estudiante que formaba parte de un grupo de jóvenes de Cuba (mayormente) y algunos otros países, quienes ya graduados en su mayoría- desde su época de estudiantes universitarios hacían círculos de estudios sobre política de izquierda, incluyendo temas no abordados en los programas oficiales (como trotskismo, anarquismo, disidencias en la URSS; y autores diversos como Michel Foucault, Walter Benjamin, Czeslaw Milosz, Vaclav Havel o Rosa Luxemburg). Era un colectivo políticamente activo, que por aquella época se identificaba con el nombre de Joven Izquierda Cubana, y que había protagonizado acciones explícitas en contra de manipulaciones que habían ocurrido en elecciones de la Federación de Estudiantes Universitarios (FEU), así como contra la intervención de la OTAN en la crisis de Kosovo (en Cuba no son comunes las manifestaciones auto-convocadas); hacían extenso uso de la divulgación de sus ideas y propuestas mediante volantes (pasquines), intentando también hacer contactos con espacios similares dentro y fuera del país.
La Joven Izquierda Cubana estaba integrada por estudiantes y graduad@s de las carreras de Derecho, Historia y Sociología. Yo sabía de la existencia de grupos similares en aquella época, pero lo normal era que se disolvieran una vez graduados sus integrantes; este colectivo, en cambio, mantuvo vitalidad aún fuera de las aulas universitarias. Pasé entonces a ser miembro de la Joven Izquierda, y tomé parte en varias de sus acciones.
Teníamos también relaciones de trabajo con GrupoUno, colectivo promotor de los primeros festivales del Rap cubano (el cual había sido despojado ilegítimamente de su protagonismo en la organización del festival, y permanecía en un estado de efervescencia con ánimo de seguir promoviendo esa manifestación cultural desde abajo, mientras parte del movimiento rapero era cooptada por las dinámicas burocrático-empresariales del emergente capitalismo del espectáculo, fenómeno que posteriormente transmutó en la actual movida reguetonera; como GrupoUno estaba en contra de esas dinámicas burguesas-estatistas, decidimos colaborar ampliamente con ese proyecto). También hicimos eventos conjuntos con los performers de OMNI, un interesante colectivo del barrio de Alamar, organizando eventos de debate sobre hechos tan trascendentales y poco conocidos en Cuba como la contestación juvenil de 1968 y los sucesos argentinos de 2000/2001. Posteriormente algunos integrantes de OMNI tomaron otros derroteros, mientras que la Joven Izquierda Cubana mantuvo esencialmente su rumbo anticapitalista y también antitotalitario.
Vari@s personas de nuestro colectivo pasamos en 2002 a formar parte de la Asociación Hermanos Saíz (AHS), una organización oficial que promueve a jóvenes artist@s, escritor@s, investigador@s y crític@s. La idea era proyectar nuestras demandas al interior del mundo de la efervescencia intelectual juvenil, y también aprovechar los espacios existentes para hacer trabajo comunitario en las bases, ya que estamos en contra de la división que fija lugares distintos para el intelectual y el hombre/la mujer de a pie, para la labor cerebral y la manual, para la reflexión profunda y comprometida y la vida cotidiana. Hacemos nuestra la consigna de las feministas: lo personal es político. La AHS en aquel entonces tenía potentes estructuras locales, con gran espíritu crítico y de diálogo espontáneo, y poder real de decisión autónoma en asuntos de membresía, organización de acciones y eventos, relaciones con otras entidades, incluidas las organizaciones políticas y el gobierno
hoy, lamentablemente, eso cambió, dominando explícitamente la función de brindar servicios de promoción a lo que se considera la vanguardia artística, a partir de currículos de calidad cuidadosamente seleccionados por una comisión a nivel nacional. En aquel entonces, creamos en los marcos de la AHS una Sección de Crítica e Investigación, y un proyecto autónomo que lleva el nombre de Colectivo Autogestionario/Cátedra de Pensamiento Crítico y Culturas Emergentes Haydée Santamaría (KHS).
Lo de Cátedra, porque suena a intelectual y hay un montón de ellas (la Antonio Gramsci, la de Teoría de la Complejidad en La Habana, la del Caribe
) y no hace falta ningún permiso para constituir una (a diferencia de una asociación, proyecto comunitario u ONG); lo de Pensamiento Crítico, a partir del nombre de una revista homónima de debate de izquierda que existía en los 60s y fue cerrada por el establishment (le pedimos permiso a Fernando Martínez quien fue su director- para usar la expresión, y nos lo dio, previamente tomándonos la garantía de que seríamos bien críticos en serio). Lo de Culturas Emergentes, por las movidas artístico-populares del Hip-Hop, el Reggae, el Rock´n´Roll, el performance, la nueva literatura, que aglutinaban a personas ideológicamente diversas, contestatarias, incluyendo jóvenes, afrodescendientes y minorías socio-culturales que buscaban vías de expresión espiritual, crítica, debate e incidencia real en los destinos del país. Haydée Santamaría, por la asaltante del Moncada, cuyos hermano Abel (segundo a cargo de la acción) y novio Boris (anarco-sindicalista) perdieron la vida aquel Julio de 1953, y quien a su vez en los 70s cobijó en la Casa de las Américas (que presidía) a jóvenes intelectuales que pensaban y creaban a contracorriente de la Era Gris de la cultura cubana, hasta su fatídico suicidio en 1980. Haydée era famosa por su humanismo y por su capacidad para responder con un no a los mandatos del establishment; la respetaban por igual amigos y adversarios.
Lo de Colectivo Autogestionario representaba y representa un ideal que compartimos.
La Cátedra organizó unos cuantos eventos, de los cuales los más recordados son un foro juvenil y multimedia, donde debatimos la problemática del fascismo, pudiendo compartir con el gran trovador cubano Pedro Luis Ferrer, con importantes investigadores y una vez más con los performers de OMNI en Alamar; donde gracias a una científica y activista de la izquierda alemana pudimos ampliar el tema al análisis del totalitarismo en general, incluyendo autores poco citados en Cuba (como Hannah Arendt). Por vez primera sacamos a la luz pública el cuestionamiento abierto y complejo a lo que había sido el socialismo realmente existente de Eurasia (se veía como gran ángulo rojo en un mapa del Atlas escolar cubano por 1989), en un gran taller-debate llamado Las Otras Herencias de Octubre- que logramos organizar en la UNEAC (Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba). Ahí se nos sumó Celia Hart Santamaría, hija de Haydée, física, escritora y activista, con una ponencia sobre Trotsky. Celia fue entrevistada por La Jornada de México, y la Cátedra fue conocida por primera vez fuera de Cuba. Lamentablemente, Celia quien fue promotora del trotskismo en Cuba- murió en 2008 en un trágico accidente cuando su auto chocó contra un árbol.
Otro evento notable fue un coloquio sobre el reguetón la emergente cultura de masas que promueve valores machistas y capitalistas-; pero probablemente la acción más sistemática y popular de la Cátedra es el multitudinario homenaje que hacemos anualmente a 5 héroes negros que el 27 de noviembre de 1871 se inmolaron al intentar rescatar a unos estudiantes de Medicina que iban a ser asesinados legalmente por el régimen colonial español vigente en la Isla. Los negros eran ñáñigos, es decir, miembros de la confraternidad afroancestral Abakuá, que ya era racialmente integradora y en que participaba también uno de los muchachos de Medicina. Las organizaciones oficiales FEU, principalmente- solían conmemorar la matanza de los estudiantes (blancos), pero de algún modo se olvidaron de los ñáñigos negros. Son parcelas de la historia y de la sociedad que por diversas razones no aparecían visibilizadas, y que logramos poner en el tapete para el análisis, compromiso y debate público.
También, fue famosa La Escuelita, un club de debate espontáneo que operábamos en los parques habaneros y donde se trataron muchos temas peliagudos.
Mientras hacíamos todo eso, fuimos conociendo a otros colectivos, inconexos pero también autogestionados, y con diversos perfiles de compromiso socio-cultural y activismo. Decidimos que era necesario crear un espacio de comunión. Así surge en 2006 Observatorio Crítico (OC), que al principio fue un evento anual de investigación, crítica y promoción cultural organizado por la Cátedra bajo auspicios oficiales de la AHS. Comenzamos a trabajar junto con grupos como Esquife, importante revista digital cubana, o El Trencito, colectivo pedagógico-barrial que llevaba 15 años haciendo juegos no-competitivos con l@s niñ@s de su comunidad, o la Cofradía de la Negritud, organizando debates sobre la situación presente y futura de afrodescendientes en Cuba, o BlackHat4All, equipo de activistas de la informática y el software libres, o Socialismo Participativo y Democrático (SPD), que preparó varias propuestas programáticas para un cambio de orientación socialista-autogestionaria. En 2009, en pleno Observatorio (esos eventos duran 2 ó 3 días, por lo general), decidimos que no nos dispersaríamos hasta la próxima, sino que convertiríamos a OC en una Red permanente. Con el tiempo, comenzamos a editar un Compendio de noticias y materiales distribuido por email, y un blog, acciones que se realizan por voluntari@s de OC en su tiempo libre y en un contexto donde las posibilidades de acceso al email y la web son aún demasiado irregulares.
También, hemos hecho varias declaraciones públicas sobre hechos tan diversos como las rebeliones en los países árabes, el rechazo al terrorismo o el derecho a usar los espacios públicos en Cuba por personas que profesan diversas posiciones ideológicas.
En 2011, la Asociación Hermanos Saíz nos informó que los eventos anuales de Observatorio Crítico se habían vuelto un proyecto demasiado grande y complejo para ellos seguir auspiciándolo, y pasamos a organizarlo autónomamente en formato de Foro Social. No desdeñamos, sin embargo, la colaboración con las instituciones cubanas oficiales. El apoyo solidario, en cambio, viene mayormente de colectivos de izquierda en diversos países, con ideologías diversas, pero que comparten su respeto y preocupación por el futuro de la Revolución Cubana; quienes en más de una ocasión también han hecho pública su solidaridad política con OC.
Actualmente nuestra Red, además de los colectivos mencionados, aglutina varios proyectos colectivos o personales de activismo, de orientación ecologista, anarquista o socialista-libertaria/democrática/participativa, teológico-liberadora, autogestionaria, feminista/anti-sexista/anti-homófoba, antirracista/popular/pro-afrodescendiente, histórico-reivindicativa, no-violenta/anti-militarista, con diversos grados de articulación entre sí, pero siempre compartiendo empeños en la lucha contra diversas dominaciones y por la emancipación integral del ser humano entendido en su multidimensional diversidad y en comunión con la sociedad toda y con nuestro entorno planetario. Tratamos siempre de que nuestras acciones no sean sólo cerebrales, sino también prácticas, como pudiera ser organizar un taller comunitario, divulgar un boletín con denuncias ecológicas, sembrar árboles, filmar un video, armar una rumba en recordación de un héroe, poeta o músico olvidado, o simplemente salir a limpiar el Malecón.
Compartimos el ideal antiautoritario y anticapitalista, y nuestro propósito es que el futuro de Cuba y del planeta se acerquen cada vez más a él, lo cual consideramos- permitiría evitar la trágica repetición de múltiples errores y horrores que han sufrido históricamente los pueblos, tanto de nuestro país como de otras tierras.
Tengo entendido que practicas la Religión Ortodoxa Rusa, lo que en Cuba realmente puede ser una novedad interesante dadas las circunstancias. Podrías explicarnos un poco al respecto, porque considero que ello le daría una interesante panorámica a los lectores de Por Esto! sobre tu origen y sobre la existencia de esta confesión religiosa en Cuba, en donde durante tanto tiempo estuvo en vigor una política de ateísmo científico.
Efectivamente, Félix, soy hijo de madre rusa y padre cubano. Hay miles de ciudadanos cubanos y rusos (así como ucranianos, georgianos, bielorrusos, kazajos
) que compartimos tal origen mixto, y much@s de nosotr@s tenemos doble nacionalidad (aunque no lo permite la Constitución Cubana, es tolerada de-facto). Somos vástagos de hombres cubanos que fueron estudiantes en la URSS, crearon relaciones duraderas con muchachas de allá, y tuvieron hij@s (en muchas casos creando familias: estables como la nuestra mis padres tuvieron un amor que duró hasta su muerte; o bien que se separaron con el tiempo
). Por alguna razón relacionada probablemente con políticas de género, prevalecieron casi absolutamente las parejas donde el hombre es cubano y la mujer, de la ex-URSS
aunque me consta que existen casos opuestos. La diáspora post-soviética en Cuba cuenta con miles de personas tanto de primera como de segunda y tercera generación, y junto con otr@s coleg@s- he contribuido a la investigación socio-antropológica de esa comunidad1, bastante invisibilizada, por cierto, a pesar del creciente culto cubano a la diversidad cultural y al mestizaje.
La política de ateísmo científico es una de las más desafortunadas manifestaciones de las relaciones sociales de dominación que fueron copiadas o clonadas en Cuba durante el periodo posterior al triunfo insurreccional de 1959 (para ser más exactos, desde los primeros años 60s) a partir de las prácticas instaladas en la llamada Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (Cornelius Castoriadis decía: URSS 4 letras, 4 mentiras
soviet realmente significa consejo obrero
) por la nomenklatura clase política de cuadros burócratas- que se anquilosó en el poder con carácter totalitario ya en el primer lustro de 1925
Una de las secuelas de ese ateísmo (nunca declarado tal, pues se proclamaba una ficción de libertad de consciencia, con derecho a la propaganda atea, pero ciertamente no a la religiosa) en la URSS fue la planificación en el marco del 3er. Plan quinquenal de la desaparición de las religiones para 1943. En la práctica, era común la más despiadada represión a sacerdotes y laic@s. Pero cuando en 1941 la II Guerra Mundial llegó a tierras de ese Estado multinacional, el Sustituto del Patriarca (sustituto porque el régimen no permitía que existiera un patriarca con plenos derechos) de la Iglesia Ortodoxa se pronunció por la resistencia popular patriótica antes que el mismísimo Stalin (quien estuvo desmoralizado y prácticamente en shock los primeros días de la contienda y, por otra parte, ¡qué muestra de coraje por el liderazgo de una Iglesia que llamó al pueblo ruso a luchar del lado de un régimen [coyuntural] que la tenía por enemiga, contra la barbarie de los nazis (quienes se presentaban como liberadores]!)
entonces, con el tiempo comenzó un discreto acercamiento entre Estado e Iglesia, pero, más que nada y, lamentablemente, en las altas esferas
lastrándose muchas veces la práctica y la vida cristiana en las bases con manifestaciones de hipocresía que perduró en aquel país hasta 1988 (y que tiene una no menos lamentable continuidad en determinadas esferas que prefieren concebir la actual Iglesia Ortodoxa como nacional, o incluso estatal, llegando al extremo de l@s burgues@s que profesan la fe de un Cristo cómodo que ayuda en la prosperidad y el poder
).
En Cuba, el cuento es bastante diferente, y no toca acá desarrollar el complejísimo tema de la historia de las relaciones régimen político-religión en los últimos 60 años.
Existió en La Habana una comunidad cristiano-ortodoxa fundada por comerciantes griegos. Después del triunfo insurreccional, estos en su gran mayoría abandonaron el país (se imponía un sistema social donde, obviamente, no habría mucho lugar para comerciantes griegos). Se dice que el Templo Griego de Constantino y Elena, que se había construido cerca del habanero Cementerio Colón fue transferido a la emergente comunidad de colaboradores provenientes de la URSS, pero al existir en aquel país un régimen que no era favorable a la práctica de la religión (y para venir a trabajar a Cuba los soviéticos debían ser confiables para el Partido y el Gobierno: o sea, ateos) el templo quedó en desuso. Se afirma, sin embargo, que en los 70s y los 80s sí se congregaba ahí una pequeña comunidad eclesial ortodoxa ruso-parlante, pero por lo pronto ésta dejó de existir. El edificio fue reconvertido y hoy es utilizado por un colectivo teatral (el Grupo Buendía).
Cuba sufrió en los 90s una crisis estructural, debido a la pérdida de relaciones comerciales y de colaboración con lo que fue el llamado campo socialista, y en 1992 se modificó la Constitución, así como la política frente a la fe, en sentido de permitir la práctica de todo tipo de creencias siempre que no chocara con los principios del sistema vigente. En el 2000, -Putin al poder- también cambió la política del gobierno de la Federación de Rusia frente a sus diásporas de Ultramar, volviéndose mucho más favorable (antes, gente como yo o mi mamá éramos sistemáticamente discriminados por los burócratas
) y constructiva. Recuerdo la reunión en la Embajada donde pedimos la construcción de un templo. Enseguida mandaron un cura ruso, comenzaron las Divinas Liturgias en algunos locales prestados, recuerdo cómo el Padre me bautizó en la bañadera de su casa
(Ese Sacramento en la Ortodoxia se administra por inmersión, y el ritual es bien largo, ya que el catecúmeno se constituye en Guerrero de Cristo). Mientras tanto, fue emergiendo también una pequeña comunidad cristiano-ortodoxa cubana, que se adhiere al Patriarcado Ecuménico2. Como esta vez el Estado cubano decidió apoyar a ambas comunidades, al tiempo que no se consideró la devolución del viejo templo cercano al Cementerio, resultó la anomalía de que La Habana ciudad donde el Cristianismo Ortodoxo sigue siendo una confesión muy minoritaria- tiene en su área intramuros no uno, sino dos Templos ortodoxos-orientales a menos de 300 metros de distancia entre sí (hay que decir, empero, que comunidades religiosas islámicas, budistas, rastafari y otras aún no tienen templos propios). Pertenecen a las Iglesias Rusa (del Patriarcado de Moscú) y Griega (del Patriarcado Ecuménico de Constantinopla).
En ambos, la mayoría de la feligresía la componen personas de la diáspora post-soviética, y cubanos que se convirtieron a la fe; a veces asisten diplomáticos, empresarios y turistas de países tradicionalmente ortodoxos o no tanto. Una vez tuve el gusto de traducir al inglés la extensa ceremonia de bautismo a un canadiense que entraba a la Iglesia gracias a su esposa, también angloparlante, pero descendiente de rusos en tercera generación. El hombre que ya peinaba canas- vino a bautizarse a nuestro Templo ruso. En otra ocasión, pude dialogar en el Templo griego con un matrimonio en que ella era serbia y él croata. Ella ortodoxa, él católico-romano. Habían perdido todas sus amistades durante las guerras en la ex-Yugoslavia. Amistades que veían como traición el que permanecieran juntos
Pero lograron mantener el amor, el decoro y la fe en Cristo, a pesar de la sangre que se derramaba, de los prejuicios y las diferencias étnicas y canónicas.
También, aunque confesionalmente no eres católico, porque practicas la Religión Ortodoxa Rusa como ya hemos visto, eres un importante colaborador de la Revista católica Espacio Laical y de su equipo de dirección. Puedes explicarnos qué es lo que haces en Espacio Laical y cuáles son tus razones para hacerlo.
Bueno, sí soy Católico, pero no Romano. Hasta los cataclismos generados por la revolución de 1917, nuestra Iglesia se llamaba oficialmente Iglesia Católica Ortodoxa Griega-de-Rusia, aun cuando en esa época ya no dependía de los griegos y era administrada por una oficina ideológico-burocrática gubernamental llamada santo sínodo.
Fue Stalin se dice- el autor del actual nombre Iglesia Ortodoxa Rusa, en la época de reacomodo de las relaciones Iglesia-Estado. Rusa y de Rusia significan calificativos bien distintos según criterios de exclusión o de inclusión étnica-. La era soviética (insisto en las comillas: los soviets eran ficción, mandaba la nomenklatura del PCUS) fue tiempo de martirio para la Iglesia; esos mártires fueron recientemente canonizados, pero, en mi humilde criterio, el conteo de los nuevos mártires debería comenzar el 9 de enero de 1905 (cuando una pacífica manifestación proletaria fue diezmada a tiros en Petersburgo; los manifestantes llevaban iconos, reliquias, y una petición al Zar) y terminar el 9 de septiembre de 1990, cuando fue asesinado con un hacha el Protopresbítero Alejandro Meñ, famoso teólogo, ecumenista y defensor de la democracia en Rusia (nunca encontraron al homicida). Ha habido resistencia entre sectores conservadores para canonizar al Padre Alejandro, y los defensores del chovinismo gran-ruso prefieren olvidar a las víctimas del Domingo Sangriento de 1905. Nuestro Símbolo de la Fe define el cuerpo místico de la Iglesia como Una, Santa, Católica y Apostólica. En eslavo, el vocablo que significa Católica tiene la misma raíz que la palabra Concilio, por lo que se suele entender en su sentido de Conciliar. Hay un famoso concepto socio-teológico basado en ese término y relacionado con los verdaderos soviets, que es Sobornost.
La revista Católica-Romana Espacio Laical (EL) es un importantísimo medio de comunicación y debate social en Cuba; es una pena que la tirada no sea mayor y los números más seguidos. El papel que usan en EL, y la profunda densidad del contenido, siempre me recuerdan el rol que jugó antes de 1959 la revista Bohemia. Ambas tributa[ro]n al diálogo intelectual y político aún en condiciones bastante difíciles.
Actualmente, existen otras publicaciones periódicas donde también hay diálogo y debate, como por ejemplo Caminos, editada por el Centro Memorial Martin Luther King, de orientación ecuménica y que promueve la socio-teología de liberación; o Temas, editada por un equipo adscrito al Instituto Cubano de Artes e Industrias Cinematográficas (ICAIC). Pero EL ha sido pionera en tocar unos cuantos temas bien ásperos (pero para ser justo hay que decir que tampoco los toca todos), y además mantiene una pauta de lenguaje comprensible para personas sin una formal preparación académica, es decir, sus textos son accesibles en cuanto a la escritura- a la mayoría del pueblo. Lamentablemente no se puede decir lo mismo sobre la revista como tal, ya que la tirada se agota rápidamente y no llega a muchos de los lugares apartados de la Capital, y por la falta de acceso del pueblo a internet/intranet tampoco se logra que pueda leerla en formato digital, lo que podría llamarse su público potencial total.
Colaboro en EL, como lo han hecho otras personas del Observatorio Crítico; asistimos sistemáticamente a los eventos que organiza su equipo rector, y mantenemos con ellos una relación amistosa. EL es una excelente oportunidad para compartir criterios controversiales en el marco de un sano debate, para acceder a amplios públicos, y para enterarnos de cómo piensan l@s demás, aun cuando discrepemos. Rosa Luxemburg decía que la libertad sólo tiene sentido cuando es libertad para quien piensa diferente.
Eres fundador del Laboratorio Casa Cuba. ¿Qué es esa entidad surgida dentro de Espacio Laical, cuáles son sus objetivos? ¿Por qué razones tus participas en el Laboratorio Casa Cuba?
El Laboratorio Casa Cuba (LCC) es un colectivo autónomo que surgió por iniciativa de dos colegas de Espacio Laical y agrupa a personas de distintas posturas ideológicas. Se basa en la idea de la Casa Cuba, noción creada por Monseñor Carlos Manuel de Céspedes, casa que humildemente creo que no debe tener cuartos para sirvientes, como expliqué en un largo ensayo publicado en EL hace ya par de años.
Pretendemos elaborar algunas propuestas que, sin ser un programa político, aglutinen importantes recomendaciones aplicables en una Cuba del futuro inmediato, y que estén planteadas de modo que en vez de remitir a polémicas de tipo histórico, ideológico, económico, produzcan un sentido de legitimación inmediata, a partir de una identificación con los deseos que ya tantas veces han sido soñados y proclamados en el seno de las comunidades cubanas. No es que pretendamos ignorar las diferencias clasistas o socavar la polémica ambas pretensiones llevarían a un resultado fatal-, sino gestar una experiencia de trabajo, pensamiento y debate en-común que podría validarse también desde-abajo en otros espacios del país.
Hay que decir que LCC no surge en el vacío; además del Observatorio Crítico, del que ya hablé, y algunas otras propuestas, han surgido colectivos que me gustaría mucho que fueran embriones de verdaderos movimientos sociales, como la Articulación Regional de Afrodescencientes (ARAAC) o la Alianza por la Unidad Racial, así como un sinnúmero de grupos y equipos de trabajo que representan diversas parcelas de la ya muy fluida y ya transnacional cultura cubana. LCC busca una comprensión y entendimiento con todos esos nuevos espacios; de hecho, el documento que sacamos al inicio del año fue muy bien recibido dentro de importantes medios de análisis y debate. Quisiéramos que el principal resultado de dicha propuesta sea que resulte debatida también en las comunidades y en esos nuevos colectivos de la sociedad civil emergente. También, planeamos sacar pronto algunas propuestas nuevas.
Hay algo clave que me gustaría resaltar sobre ese documento: definimos la soberanía como respeto a todos los derechos humanos de todas las personas en toda Cuba. Y quisiera que tales derechos humanos en su plena implementación fueran prolegómenos eficaces de la sociedad libertaria, hermanada y equitativa.
Félix, todo lo que te he dicho es fruto de vivencias, reflexiones y compromisos míos como creyente, estudioso, observador y activista, integrante también de unas cuantas comunidades de afectos. Lo comparto entero, exclusivamente a título personal, sin pretender hacerlo en nombre de ninguna institución o de otros compañeros. Las posturas compartidas que expreso aparecen en medios de dominio público. Respeto, por otra parte, los criterios de cualquiera que desee discrepar.
Notas:
(1) Véase un ensayo de Dmitri publicado en la antología Caviar withRum, editada por Palgrave, en 2012.
(2) Las Iglesias de tradición ortodoxa poseen la autocefalía; ese término griego significa literalmente «con propia cabeza». Es decir, cada una de las iglesias tiene su propia estructura orgánica que no depende de las otras, aunque todas comparten doctrina y Comunión. Así, la Iglesia Ortodoxa Rusa, la Búlgara, la Serbia, la Polaca, la de Antioquía, etc., así como el propio Patriarcado Ecuménico de Constantinopla, son comunidades eclesiales autocéfalas. fsautie@yahoo.com
* Moscú 1972.
Unicornio, domingo 25 agosto 2013.
http://www.poresto.net/ver_nota.php?zona=yucatan&idSeccion=24&idTitulo=264229
sábado, 24 de agosto de 2013
POEMA DE AMOR Y CANCION DESESPERADA
ATENCIÓN FRANK
POEMA DE AMOR Y CANCION DESESPERADA
1 Propiedad estatal mayoritaria.
2 Ideología de Estado.
3 Fusión de poderes (Estado, gobierno, partido, parlamento,
poder judicial, sindicato y organizaciones de masas.
4 Partido y pensamiento únicos.
5 Proliferación de estructuras de control social.
6 Restricciones a libertades y derechos civiles y políticos.
7 Sistema salarial rígido con bajas periódicas sin compensación
de su valor adquisitivo.
8 Uso constante y combinado, como método de gobierno, de secretismos,
paternalismos, verticalismos y autoritarismos.
9 Prensa subordinada al Estado-Partido y control absoluto de Internet.
10 Ausencia de crítica real, razonada, opinada libremente y recogida
de forma mediática.
11 Ausencia de diálogo ramal especializado, sostenido y democrático
en las diferentes instancias: educación, medicina, salud, deportes,
artes y cienciaindustria, agricultura, producción y economía.
12 Ausencia de participación popular efectiva, decisoria y constitucional.
en los principales proyectos nacionales de desarrollo económico.
13 Ausencia de sistema electoral que permitan la elección directa
de los gobernantes a todas las instancias: municipal, provincial y nacional.
14 Vida política e ideológica de la nación, a base de consignas,
Proliferación de efemérides, sucesos marcados y saturación de
los medios.
15 Priorizar pertenencia a partido y organizaciones políticas y de
masas, como razón de promoción, por encima de experiencia
calificación técnica y profesional, prestigio social, vocación,
talento, aptitud e inteligencia demostrados.
16 Aspirar oficial y mediáticamente a la incondicionalidad de
personas, individuos y ciudadanos, así como a la de estudiantes,
profesionales, artistas y deportistas, etcétera.
17 Ausencia de planes definidos y sustentables, como parte de
análisis transparentes y objetivos claramente debatidos, divulgados y
establecidos.
18 No reencuentros periódicos de la Nación en foros de participación
democráticos y con la presencia de la totalidad de corrientes
posibles del pensamiento vigentes en el País.
19 Escasa preocupación sobre promesas y metas y el momento
en que se cumplen, no se cumplen o se olvidan definitivamente.
20 No tener presentes, en mente y el corazón, que el fin no
justifica los medios.
UNA SOCIEDAD, UNA NACION Y UN SISTEMA NO SOPORTAN TAL
CARGA SIN GRANDES MENOSCABOS Y ASFIXIAS. LAS CONSECUENCIAS SON.
1 Improductividad social.
2 Pérdidas de creatividad.
3 Desideologización y despolitización.
4 Pérdidas de autoridad familiar, educacional y de las estructurales
sociales en conjunto.
5 Pérdidas múltiplesdevalores sociales, culturales y patrios.
6 Pérdidas de legitimidad institucional y jurídica.
7 Pérdidas de credibilidad y confianza.
8 Pérdidas de nuevos actores y talentos naturales
9 No renovación de valores éticos, estéticos, nacionales,
patrimoniales, acarreados normalmente por las nuevas generaciones.
10 Importantes deformaciones y graves pérdidas generacionales.
11 Pérdidas del sentido de pertenencia y de identidad
12 Grandes incrementos de marginalidad.
13 Burocratización creciente.
14 Corrupción de las estructuras civiles, policiacas, gubernamentales
y estatales
15 Cancelación de horizontes y expectativas de futuro.
16 Desencanto, indiferencia e incredulidad.
17 Emigración.
18 Ingobernabilidad.
19 Pérdida de prestigio de las palabras Revolución y Socialismo.
20 Daños profundos a la izquierda continental y las Utopías mundiales.
Félix Guerra
Agosto de 2013.
POEMAS DE LA SANGRE COTIDIANA.
CIUDAD DE LA HABANA. CUBA.
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CONCEJAL, ESPECIE EN EXTINCIÓN
ELIGIO DAMAS
Quien esto escribe vive hace más de cuatro décadas en Barcelona, Estado Anzoátegui. Pero si se quiere, también en Puerto La Cruz, pues es bien conocido que se trata de un área conurbada, circunstancias que me permiten hablar con propiedad de mi propia experiencia. Es posible que alguien no comparta estas opiniones y hasta lo que encierra el título, pues eso significaría haber tenido una suerte diferente, por lo que le felicito a él y al municipio donde habita. En ese caso deberían reelegir con regocijo sus concejales y hasta velar para que la especie no se extinga. Pero por algo que dije a un amigo, si las comunas llegasen alcanzar el desarrollo que deberían, por razones de distribución del excedente, la contribución tributaria y sus demandas inherentes a los problemas de la gente y la comunidad misma, se podría plantear una contradicción que demandaría un cambio como que esos funcionarios, tales como ahora son y actúan, dejen de ser.
Los políticos de la IV República, solían pagar favores a compañeros “duros de entender”, relancinos en ¿cuánto hay pa´ eso?, con concejalías. Por las manos de estos pasaban muchas vainas que se resolvían resolviéndoles a ellos la limpieza que traían desde cuando se encaminaban al cargo.
Pero como les iba muy bien, tanto que a poco uno les veía embutidos en carros costosos, visitando sitios prohibidos a la mayoría, ocupando mansiones soñadas, hacían el esfuerzo para mantenerse en los cargos. Eso incluía darle “su mitá” al jefe, dejarse ver en los espacios o jurisdicciones inherentes a su concejalía y hasta lograr que los medios los nombrasen por cualquier motivo, así fuese por algo fútil o diciendo una simple bolsería.
Eran los tiempos de cuando a nadie, ni siquiera en el campo de la izquierda, se le había ocurrido la idea de cambiar la sociedad empezando desde abajo, como lo concibió Chávez, a través de las comunas. Por eso, los concejales, además de tipos que se llenaban de real con frecuente rapidez, lo que no niega que hubo honrosas excepciones, aparecían como algo indispensables y hasta útiles. Lo que les obligaba además, a estar pendientes de las cosas o problemas de la ciudad, velar por soluciones a tiempo y hasta hacer denuncias necesarias en favor del colectivo. Aunque en ese morisqueteo no lograsen nada. Tampoco era ese su interés.
Ahora, los concejales parecen de verdad elefantes blancos, dignos de adoración por lo extraños y hasta por un vaho de cadáveres insepultos. La comuna, si se desarrolla el plan de la patria, les estaría elaborando el acta de defunción. Pero, pese a todo, allí estarán quién sabe hasta cuándo. Por esto último, uno ruega a los partidos, a todos, que al escoger concejales, desechen los zombis y piensen en los vivos-vivos, pero no para hacer vivezas, sino algo que les justifique. Merecemos concejales terrenales, no fantasmas o gnomos holgazanes.
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Publicado por Eligio Damas para BLOG DE ELIGIO DAMAS el 8/23/2013 06:24:00 p.m.
viernes, 23 de agosto de 2013
PARTIDA DE NACIMIENTO DE MADURO POR FE DE VIDA DE PABLO MEDINA
ELIGIO DAMAS
Partida de nacimiento de Nicolás Maduro
Cada vez que Pablo desaparece de la escena, lo que hace habitualmente, pese su “enorme peso político entre las masas y capacidad poco común para producir ideas novedosas”, uno inmediatamente sospecha que en algo trascendente anda. Por eso, uno espera que se materialice de repente, en cualquiera esquina, gritando eufórico “Eureka”, como Arquímedes. Sólo que éste, corrió por las calles de Siracusa desnudo de ropas, pero armado con la idea acerca de la densidad de los cuerpos. Mientras aquel reaparece, pero normalmente vestido de ropas, gritando “Eureka”, también como el griego, una y otra vez, cada cierto tiempo y con más y más ideas novedosas y sorprendentes. Aunque por incomprendido, después cuando las risas se diluyen, vuelve al tenebroso lugar donde reposa.
Si uno se arma de equilibrio o mejor dicho, hace el cuatro como demandan las reglas o de manera circunspecta, tiene que admitir que Pablo, desde hace mucho tiempo para acá, poco aparece, pero cuando lo hace, “siempre trae entre manos y hasta en ceja y ceja algo digno de admirar, aplaudir y hasta para provocar ajustes”.
Cuando muchos creímos “quizás” que Pablo estaba muerto o por lo menos andaba de parranda, una como para no volver, hace su aparición rutilante, atrae hacia él todas las luces, cámaras, micrófonos y la atención del mundo, para informar que solicitará a los organismos internacionales exijan a Juan Manuel Santos, presidente de Colombia, no continúe ocultando la partida de nacimiento que hace de Nicolás Maduro, presidente de Venezuela, ciudadano colombiano.
Este grito de ¡Eureka! de ahora, sirvió para anunciar que ahora “viene por Maduro” y cuando Pablo regresa inesperadamente del mundo de los muertos, para anunciar que por alguien viene es un asunto peligroso. Pese a que no pudo con personajes menos importantes o rivales de menor peso como Andrés Velásquez y Henrique Capriles. Porque Pablo ha hecho, como política suya, aquella vieja idea que los muertos pueden regresar a llevarse con ellos a alguien del mundo de los vivos. Se cree como un Caronte, el de la Divina Comedia, que llevaba muertos al infierno, en su caso, lleva vivos al mundo de los muertos. Una triste manera de vengarse por su triste destino.
Haciendo gala de su habitual originalidad y olfato para acertar en la política, como cuando apeló a los artículos constitucionales 350 y 333, que le valieron “trascendentes victorias” y la creación de los movimientos 4D, con Miguel Otero, el de “El Nacional”, diario que pareciera ser ahora de Alfredo Peña, y 333, se apropió de un bodrio inventado por Cochez, aquel embajador panameño a quien Roy Chaderton sin exageración y más bien un tanto de conmiseración llamó patán, para aparecer de repente ahora de entre el mundo de los difuntos, precisamente estando los venezolanos en los umbrales de nuevas elecciones.
Fe de vida de Pablo Medina
Como suele hacer, porque Pablo nunca le ha gustado estar en el mundo de los pendejos o sentado en la banca, donde para desgracia suya pareciera condenado, apunta hacia arriba, mientras grita desaforadamente ¡eureka!, y señala hacia dos presidentes. Es más, no pretende llevarlos a jefatura colombiana alguna, tampoco a la Registraduría Nacional de Colombia que declaró ilegal la partida exhibida por Cochez, sino a instancias internacionales, donde Pablo “se sabe figura respetada”.
Cualquiera tiene razón para solicitar las averiguaciones que le parezcan pertinentes, hasta Pablo. Aunque uno sabe que todo ese alboroto, apropiación de un “invento ajeno”, aunque sea un pereto, no tiene otro fin que intentar chupar todo el oxígeno que pueda para resucitar y apenas patalear para que en la MUD le den un pequeño espacio donde depositar su urna. Pero para darle lugar al reclamo o al favor “por amor de Dios”, de Pablo Medina, quien sea o mejor le corresponda, para no perder el tiempo, debe pedirle a éste una fe de vida.
Pobre Pablo, después de este revuelo que intenta provocar volverá al lugar donde estaba y cada vez sus regresos se harán más distantes. Pase lo que pase.
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Publicado por Eligio Damas para BLOG DE ELIGIO DAMAS el 8/22/2013 01:47:00 p.m.
martes, 20 de agosto de 2013
TOBY VALDERRAMA MERECE RESPETO. LAS IDEAS VALEN, AÚN NO PARECIENDO PERTINENTES
El pensamiento subversivo se escribe dónde y cómo sea.
ELIGIO DAMAS
Criticando en un cafetín
Opinar por los medios tiene sus riesgos. Si uno actúa a ultranza o acríticamente en defensa del gobierno, sin verle a éste defectos, errores o fallas, se gana la enemistad y hasta el odio de los opositores y de algún sector partidario de la revolución que espera ayuda para corregir lo que ve defectuoso. Es posible que uno y otro sector piensen que se está “enchufado” en 220; es decir, en dos líneas vivas; se está con el gobierno y se recibe algún estipendio por el apoyo dado a través del trabajo escrito u opinión a través de algún medio. Es esta una actitud natural o una manera de pensar coherente con los ideales del capitalismo. Los imbuidos en las ideas del sistema no conciben la existencia de personas capaces de luchar, trabajar por idea alguna al menos que haya algún beneficio crematístico de por medio.
Si el opinador defiende al gobierno, pero usualmente hace crítica o muestra su inconformidad por el ritmo u orientación del proceso, se convierte en objeto de ataques furiosos del bando opositor y hasta es posible que forme parte de alguna lista negra para “cuando llegue el momento preciso u hora de pasar las facturas”; pero habrá también en el gobierno, quienes se toman las críticas para ellos, de manera personal y hasta simples militantes que de buena fe creen que ese proceder es malo y “da armas al enemigo” y predisponen agresivos contra aquél, el opinador.
En estos días, anunciados los candidatos a alcaldes, por haber criticado de manera sutil, como intento siempre hacerlo, el procedimiento o los procedimientos del Psuv, recibí unos cuantos correos de “camaradas” particularmente disgustados; lo digo así por el contenido de los mismos y la calidad del lenguaje. Por lo formal y el “trasfondo”, pues no hubo en ninguno un planteamiento referido al tema mismo, pudiéramos pensar que son opositores y, lo que es peor, enemigos declarados de uno.
En este caso, quienes desde el bando revolucionario, enfilan baterías de alto calibre y las disparan contra camaradas por hacer crítica, también suelen razonar como los capitalistas, diciendo algo parecido a esto:
“Ese lo que está es arrecho porque no lo han nombrado embajador, ministro o no le han puesto dónde pueda coger”.
Otros, con simplismo mayor, intentan descalificar la crítica diciendo de quienes las hacen, “saben de toda vaina”, lo que significa para manifestar acuerdo o desacuerdo sobre asuntos de la política, sólo debe ser para sabios; lo que implica decirle al pueblo que se calle, no piense y sólo actúe. Una posición pues de la derecha extrema.
Pero a veces llegan correos, o como dice una vieja canción “a veces llegan cartas”, diciendo cosas que nos remontan al pasado, quizás quienes las escriben vienen de allá, que dicen como “tú, eres un simple analista, político o crítico de cafetín”.
Ahora mismo recibí uno y confieso que me causó mucha gracia. Me reí cuanto pude, aprovechando mi soledad. Reí porque me retrocedió unos cuantos años atrás, a la época de Betancourt y Leoni, cuando los clandestinos, incorporados o no a las guerrillas, criticaban con dureza a quienes utilizaban los cafetines de las Escuelas Universitarias, aprovechando su situación de legalidad e inmunidad de aquellos espacios, para debatir, fijar sus posiciones y hasta hacer críticas “al desarrollo de la guerra”.
La crítica en si poco importaba, ni siquiera se procesaba, pues bastaba que no viniese de los espacios “donde se batía el cobre” o se “corrían riesgos”, para que fuese desestimada. Pero la desconfianza era algo muy común y compartida; los de un espacio, aparentemente cómodo y “nada riesgoso”, también desconfiaban de la crítica de los otros porque “las circunstancias mismas en que se desenvuelven, demasiados azarosas, faltos de información y alejados de los espacios más conflictivos socialmente les crea falsas percepciones”. Pero habría que acotar algo, la “tranquilidad o ausencia de peligro” de la ciudad era tan falsa que cuando alguien “estaba quemado”, que en la jerga clandestina significaba estar en la mira de policía y considerado cercado, para salvarle se le enviaba a la guerrilla.
Pero cabe anotar algo curioso, en aquella época para un opuesto al punofijismo ningún espacio de lucha estaba libre de riesgos y eso es fácil saberlo.
He hecho los comentarios anteriores porque creo que hoy, cuándo y dónde los izquierdistas y revolucionarios, pueden y deben, eso no es malo – es más, sé que lo hacen con demasiada frecuencia – reunirse en un cafetín, tomarse un café, si les place y hacer sus análisis en grupo, no contravienen la moral revolucionaria. Así como que no hay motivos, salvo alguna excepción, todo tiempo y circunstancia lo tiene, algún grupo opte por reunirse en privado. Eso sí. No lo creo necesario, que siendo chavista u opositor algún grupo tenga que reunirse clandestinamente o en la montaña, a menos que esté conspirando.
No hago análisis de cafetín o en cafetines, no porque no me guste, sino que por la edad, eso creo yo, perdí esos hábitos. Eso sí, me fundamento en los procederes comunes a cualquier analista. Eso incluye reunirse en grupos y escuchar a la gente.
Días atrás, un analista, humano al fin, que en veces incurre en excesos al referirse a cierta gente, hizo mención de dos personajes; uno de ellos fue el Toby Valderrama. He compartido algunas opiniones de éste, quien por tiempo fue articulista privilegiado de VEA y muy promovido por el gobierno, pero también de sus opiniones he discrepado bastante. Lo sustancial es que siento respeto por lo que dice y le analizo con interés y como lo merece, aun cuando confieso, le percibo como muy ortodoxo para mi gusto. Sin que cometa el sacrilegio de calificar lo que dice no merecedor de tomarlo en cuenta, sobre todo en un momento en que muchos parecemos encandilados.
Pero me volví a reír en mi soledad, no en el cafetín, porque alguien intentando defender al Toby Valderrama de ataques injustificados y que bien sé no se merece, dijo a su favor y en contra de su atacante que aquél “había estado en las guerrillas y éste no”.
¡Vaya curiosa manera de darle pertinencia a las ideas!
Todo esto revela que ocuparse de opinar es riesgoso, aunque a uno sólo le vean sentado en un cafetín o detrás de una computadora. Fue igual cuando se escribía con pluma o máquinas de escribir; porque el subversivo gusta escribir sus ideas dónde y cómo sea.
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Publicado por Eligio Damas para BLOG DE ELIGIO DAMAS el 8/20/2013 09:00:00 a.m.
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