lunes, 2 de diciembre de 2019

ENTREVISTA CON CARLOS AZNAU


Hartazgo latinoamericano frente al neoliberalismo
HEDELBERTO LOPEZ BLANCH
La Revolución Cubana está en pie tras 60 años de bloqueo estadounidense porque existe una ideología muy sólida, una meta que es el socialismo renovándose constantemente y la unidad entre pueblo y Gobierno, afirmó el destacado periodista argentino Carlos Aznárez
por Hedelberto López Blanch
Carlos Aznárez ha ejercido el periodismo durante más de 30 años como redactor en los diarios Noticias, La Razón, Sur, Página 12 y las revistas Crisis y Fin de Siglo. Hace dos décadas fundó y se desempeña como director de la revista impresa y del sitio web Resumen Latinoamericano, y con su pluma en ristre desnuda las fake news que aparecen en los medios de prensa occidentales. Conversé con él a propósito de la situación que vive hoy la América Nuestra.
-¿Cómo definiría el reciente golpe de Estado contra Evo?
-Indiscutiblemente lo ocurrido en Bolivia forma parte de un plan perfectamente diagramado desde las usinas del imperio, en el que se logró meter en el escenario principal de los últimos comicios que dieron la victoria a Evo a ese apéndice de las políticas de Washington en el continente que es la OEA. Queda claro que Luis Almagro jugó un papel meritorio en este desenlace. Primero simuló «respaldar» la legalidad de la votación, entrando en aparente contradicción con los fascistas de Santa Cruz, y luego apuró la auditoria para legalizar el golpe cívico-policial-militar y dar luz verde para que el dúo Camacho-Mesa y sus huestes asesinas descargaran su brutalidad acostumbrada. 
El imperio no podía soportar que un presidente indígena hubiera puesto a Bolivia de pie como nadie antes, que su economía estuviera a la cabeza del continente y que su pueblo más humilde por primera vez fuera incluido en la vida social y política. Pero además, el plan imperial necesitaba cortar de raíz una política exterior independiente y reivindicadora de las mejores tradiciones del nacionalismo popular latinoamericano, anticolonial  y antipatriarcal. De ahí la necesidad de mentir sobre un fraude que solo existió para la OEA, o la apuesta por desencadenar una ofensiva racista, supremacista y fascista tan emparentada con las iglesias pentecostales y la ideología de Donald Trump.
Aprender de estas experiencias será importante para que esta tragedia boliviana dure el menor tiempo posible.
—¿Y qué opina sobre lo que ocurre hoy en América Latina?
—Estas rebeliones que ocurren actualmente en Puerto Rico, Haití, Argentina, Ecuador, Perú, Chile y Panamá evidencian  que los pueblos están hartos de las políticas neoliberales. Siempre digo que el neoliberalismo se expresa con brutalidad en lo económico y que para mantenerse necesita de la represión, y eso es lo que estamos viendo.
La gente no tolera más las políticas de ajuste que han saqueado sus salarios y provocado la pérdida de sus puestos de trabajo (400 000 en Argentina), o la embestida contra cuanto lograron algunos gobiernos progresistas y hasta contra las conquistas históricas de la clase obrera.
En síntesis, frente a las políticas neoliberales la dignidad de los pueblos ejerce su autodefensa y la gran pelea se gana en las calles, no en los parlamentos, ni en las elecciones que a veces se pierden por la traición de los políticos.
—¿Cómo analiza los nuevos Gobiernos en México y el próximo en Argentina?
—Hoy hay una vía, la de la rebelión en la calle, y otra, la de las urnas, mediante la cual se eligieron hombres progresistas como Andrés Manuel López Obrador y Alberto Fernández, que son una alternativa al neoliberalismo salvaje en México y Argentina. Claro, esos procesos tienen ciertas limitaciones pues mantienen el capitalismo, aunque lo humanizan y suavizan y lo que pueda ocurrir en ellos lo dirá la vigilancia de los pueblos. Yo sigo diciendo que quiero el socialismo para mi país, creo en la revolución.
—¿Qué efecto ejercen en los pueblos los medios de comunicación de la derecha?
—Los medios hegemónicos juegan un papel fundamental como estandarte de la invasión, colonización y restauración conservadora, al presentar el discurso del invasor como algo que te va a salvar de los problemas y al final es todo lo contrario. Para enfrentarlos hemos ido generando nuestros propios medios y lenguaje periodístico. Somos muchos en el continente los que a partir de los adelantos tecnológicos, las redes y los celulares adquirimos la posibilidad de contrarrestar esos discursos con la verdad, con la cobertura de los ataques que sufren los pueblos. Si no hubiera medios alternativos como Telesur, golpes como el de Honduras, o las represiones en Chile y Ecuador no saldrían a la luz pública.
—¿Qué piensa sobre Cuba, en estos momentos en que se recrudece el bloqueo económico y financiero estadounidense?
—El pueblo cubano siempre ha resistido el bloqueo con valentía y mucho coraje. No es casual, un bloqueo de esa magnitud solo se resiste con ideología y garantizándole las cosas fundamentales a la población: salud, educación, alimentos, seguridad. Creo que el Gobierno revolucionario con Fidel, con Raúl y actualmente con Díaz-Canel, siempre lo ha entendido y ha tratado de minimizar los efectos del bloqueo en la población a pesar de que es brutal. Cuando llegas a Cuba te das cuenta de la proeza que realiza este pueblo para tratar de superarlo o minimizarlo. Ahora es más de lo mismo con la nueva vuelta de tuerca que ha dado la administración de Donald Trump. Pienso que Cuba ha vencido y va a vencer con la fuerza y la unidad de su pueblo, y si hay algo que garantiza que esta Revolución esté aun en pie, después de 60 años, es que existe una ideología muy sólida, una meta que es el socialismo renovándose constantemente y la unidad entre el pueblo y el Gobierno. Es algo que los pueblos latinoamericanos debemos meternos en la cabeza, que sin la unidad de la izquierda es muy difícil vencer a esta derecha voraz contra la que peleamos.



EL PRESIDENTE ACCIDENTAL



APUNTES DEL CARTULARIO
Ciro Bianchi Ross

El Presidente accidental

Los acontecimientos se precipitan tras la caída del presidente Carlos
Manuel de Céspedes. Batista, artífice del golpe que lo derrocó el 4 de
septiembre, pasa en una noche de Sargento Taquígrafo a Sargento Jefe
del Ejército y cuatro noches más allá es ya Coronel. El gobierno
colegiado —Pentarquía— da paso a la presidencia de Ramón Grau San
Martín. Los oficiales depuestos por la asonada militar se refugian en
el Hotel Nacional e intentan desde allí la restitución de Céspedes. Se
cierne sobre la Isla la amenaza de la intervención norteamericana.
«Por mí no se derramará sangre en Cuba ni habrá intervención
extranjera», declara Céspedes con mucha dignidad. Batista, a
cañonazos, desaloja del Nacional a los oficiales amotinados; a la
salida del hotel, ya rendidos, diez militares son asesinados a
mansalva. Crecen las desavenencias entre el Coronel y el Presidente.
Guiteras, secretario  de Gobernación, Guerra y Marina, impulsa con sus
decretos las medidas más revolucionarias del llamado Gobierno de los
Cien Días, decretos que, justo es decirlo, Grau firma. Es intervenido
el monopolio eléctrico, propiedad norteamericana. El 15 de enero de
1934 Grau decide suspender el pago de la deuda externa. Es el fin. Al
día siguiente, presionado por Batista, debe presentar su renuncia.
    Carlos Hevia, designado sustituto de Grau, no goza del respaldo del
Coronel. A las dos de la mañana del 18 de enero Hevia renuncia a la
presidencia, abandona el Palacio Presidencial y deja acéfala a la
República, pese a su compromiso de aguardar el arribo de Carlos
Mendieta, escogido por Batista para Presidente.
    Es así que alguien recuerda a Manuel Márquez Sterling, a la sazón
Secretario de Estado de los gobiernos de Grau y de Hevia, que a esa
hora duerme a pierna suelta en la habitación 412 del Hotel Nacional.
Es uno de los grandes periodistas cubanos de todos los tiempos, y un
hábil diplomático que, en 1913, siendo embajador en México, trató en
vano de salvar la vida del presidente Madero.
    Tocan a la puerta de la habitación que ocupa Manuel Márquez Sterling
en el Hotel Nacional y le ofrecen la presidencia de la República que
ocuparía de manera transitoria. Sería una presidencia más breve que la
de Hevia. Eran las 4:30 de la mañana. Don Manuel se niega a aceptarla.
Pide a Hevia, por teléfono, que regrese a Palacio y espere a Mendieta
a fin de traspasarle el cargo. Si no, Mendieta debía recibir la
presidencia de manos de Batista; algo muy feo pues el embajador
Jefferson Caffery ya había comunicado a Washington que la trasmisión
del poder sería exclusivamente entre civiles, sin participación de los
militares.
    Márquez Sterling reclama la presencia de algunas figuras políticas.
Quiere escuchar opiniones y consejos. La ciudad duerme, pero entre los
interesados la noticia corre veloz. Pronto la habitación 412 se llena
de gente.  Llega Ramón Zaydín, a quien apodan «Mongo Pillería». Llegan
los emisarios de Batista que transmiten  a Márquez Sterling el deseo
del jefe del Ejército de que asuma la presidencia de modo transitorio.
Llegan los representantes de organizaciones y sectores oposicionistas:
el ABC, el ABC Radical, los marianistas, los menocalistas…No hay cita
más acudida que la del jamón. A las 5:30 aparece don Federico Edelman,
presidente del Tribunal Supremo. Se salva la dificultad que tres horas
antes parecía insuperable. Edelman está de acuerdo con la fórmula del
triple play: Hevia a Márquez a Mendieta. Empieza a planearse la
transmisión de poderes. Todo marcha… Llega un soldado con un mensaje
urgente. Trae un sobre que contiene la renuncia de Hevia y una carta
de Batista en la que expresa que estima que es a Mendieta a quien
corresponde ocupar la presidencia. A Márquez Sterling no le interesa
leer la carta.S abe bien, por el embajador norteamericano, a quien
debía entregar «la cuestión entre civiles».
    Los «patriotas» de la oposición proponen fórmulas cada vez más
inviables y parece que la reunión no terminará nunca. Cortan la
electricidad y cunde el pánico entre los reunidos: recuerdan el
cañoneo del hotel, en octubre del año anterior. Márquez Sterling no
espera más. A la luz de las velas que los camareros traen de la sala
Taganana jura la presidencia ante el presidente del Supremo. Son las
6:10 de la mañana del 18 de enero. Será Presidente hasta las doce
meridiano del propio día. Un Presidente accidental.
   
   





--
Ciro Bianchi Ross

NOSOTROS Y EL AMOR IMPOSIBLE

Nosotros y el amor imposible
Ciro Bianchi Ross
Si Total es, como se ha dicho, la pieza más cantada de toda la
historia del bolero, ¿dónde queda Nosotros? Aludo, por supuesto, a la
melodía imperecedera del compositor cubano Pedro Junco. Reafirmación
de amor y despedida esa canción es, a la vez, expresión de un amor
real, pero ya imposible por la cercanía de la muerte. Junco murió a
los 23 años de edad, poco después del estreno de su música, y la mujer
que lo inspirara ya no estaba a su lado. Sin embargo, muchos años
después del suceso ella confesaba a una amiga: “Todavía lo recuerdo”.
    ¿Quién fue esa mujer? ¿Todas las composiciones de amor que compuso
tuvieron como referente a un ser real? ¿A cuál de ellas amó en verdad?
¿A cuántas es posible identificar realmente al cabo de los más de 75
años transcurridos desde la muerte del compositor? Y en lo que toca a
su muerte, ¿de qué murió? ¿Tuberculosis como se repite con
insistencia, cáncer de pulmón o
    Así como se escucha decir con frecuencia que Pedro Junco nació en
México y no en Cuba, fueron varias las que en Pinar del Río, la
localidad natal del creador, en el occidente de la Isla, se
adjudicaron la inspiración de Nosotros. Su autor, que cuando en su
caballo blanco recorría las calles de su ciudad, enloquecía a las
mujeres, tuvo una vida tan breve como apasionada, y al saberse enfermo
de muerte se entregó a excesos que aceleraron el final. Se consumió en
sus pasiones; amores tormentosos con mujeres casadas, con la
trapecista de un circo… Una vez, más allá de lo explicable y de lo
inexplicable, se enamoró de una monja, aunque a nadie le consta que
ella le correspondiera… ¿Fue esa monja la que inspiró Nosotros?
–inquirí una vez con el escritor Aldo Martínez-Malo, muy cercano, la
igual que su hermano Amado, a la obra y al recuerdode Pedro Junco.
    -No. Fue otra mujer que aún vive y que al fin se casó luego de
guardarle luto. Dejémosla en el anonimato; el secreto le pertenece.
    Pero el secreto no permanecería guardado por los siglos de los
siglos. En 1997 se reveló el nombre de María Victoria Mora Morales.
Años más tarde, Amado Martínez-Malo ahondó en el asunto en su Pedro
Junco: viaje a la memoria.
SOLO UNA NOVIA
Amado, en su libro, habla, entre otros, de los amores del compositor
con una mexicana casada y con “Cubita la bella”, la trapecista del
circo Montalvo, a quien Junco dedicó su bolero Por ti. Amores estos
llenos de sobresalto por la presencia del guardián a quien el  padre
de la muchacha confiara su custodia y que se interrumpieron de ahora
para ahorita cuando una madrugada el circo levantó la carpa y se fue
para no volver. Triste historia la de los hermanos Montalvo. El
guardián murió atropellado por un camión del propio circo, al quedarse
dormido debajo. “Cubita” dicen que murió el mismo año que Pedrito. Los
dos hermanos menores, ahogados en el hundimiento del barco Junquera
cuando viajaban con el circo Razzore, y Raúl, el mayor, despedazado
por un tren.
    “Aunque amores sí tuvo muchos, yo solo le conocí a Pedrito una sola
novia, María Victoria Mora”, dice Amado, y cuenta que procedía ella
del poblado de San Juan y Martínez, de una familia acomodada, de
profesionales. “Vino a estudiar a Pinar del Río […] en el colegio
Inmaculado Corazón de María hasta que terminó el octavo grado: Pedrito
la conoció en la apertura del curso escolar del Instituto de Segunda
Enseñanza,  donde ella había matriculado […] La vio y se interesó por
ella, al punto de hacer que yo se la presentara enseguida. Allí nació
un romance que apenas duró dos años”.
    Los que la conocieron recuerdan a María Victoria como una mujer
bellísima, alta, elegante, que “afinó” con el compositor para hacer
una “pareja ideal” con una empatía poco común. Precisa Amado que un
estudio de María Victoria, Las campañas de Antonio Maceo en la
historia militar de América, mereció premio de la Sociedad Colombista
Panamericana. En el año 2001, casada y con dos hijos, vivía aún en
Nueva York.
SOY COMO SOY
A María Victoria Mora parecen estar dedicadas también otras
composiciones de Junco como Tu mirar, Soy como soy, Te espero, Estoy
triste, Cuando hablo contigo, Una más y Yo te lo dije. También el
poema “Versos míos para ti”, que publicó el 8 de octubre de 1941 en el
Diario de la Marina “en ofrenda a los 15 años de una joven
sanjuanera”. A ella están dedicadas además las melodías Mi santuario y
Gracias, y el poema “Lo que yo quiero”.
    Salvo Nosotros, ninguna de las canciones de Pedro Junco ha tenido
suerte, ni siquiera se conocen. Aun así, dice Amado Martínez-Malo: “De
entre un grupo de buenas canciones que compuso, Nosotros es la más
famosa. Tus ojos, la más bonita y Estoy triste, la más compleja, pero
todas llevan un sello inconfundible que las hace imperecederas”. Aldo,
por su parte, me decía en 1990: “Tiene algunas composiciones muy
buenas y yo diría que hasta mejores que Nosotros. Hablo de Me lo dijo
el mar, Tus ojos, Soy como soy, Yo te lo dije… Fue un pianista
excelente, extraordinariamente dotado, y nadie cantaba como él sus
melodías, aunque raras veces lo hiciera fuera de un ámbito reducido.
Era también hombre de otras inquietudes: hizo estudios de derecho, que
dejó inconclusos, y fundó en Pinar del Río la Asociación de Prensa y
Radio”.
    Nosotros se estrenó en público en febrero de 1943, apenas dos meses
antes de la muerte de su autor. La cantó Tony Chiroldes a través de
las ondas de la emisora pinareña CMAB, y poco después la cantaba Mario
Fernández Porta en la RHC Cadena Azul, de La Habana. Ese mismo día
Junco graba en su voz Mentiras tuyas, de Porta, y en la misma placa
Porta grabó Nosotros. Pero ese disco, que era un ejemplar  único, se
partió en dos; lo pegaron y siguió dejando escuchar la voz de Pedro
Junco, en la única grabación que se le conoce, hasta que desapareció
para siempre.
    En 1945 el cantante mexicano Pedro Vargas visitó a los padres del
compositor. Les llevaba el diploma de la Asociación de Artistas de
México que acreditaba que Nosotros se había mantenido en el hit parade
de ese país durante dos años consecutivos. Ese era solo el comienzo de
la carrera exitosa que conocería la melodía. Pero Pedro Junco no
sabría de ese triunfo. Había muerto el 25 de abril de 1943.
    Aldo Martínez-Malo me dijo que murió de tuberculosis. Pero otros
aseguran que no se conoce con certeza la causa de su muerte. La
enfermedad apareció en agosto de 1942 envuelta en el misterio que aún
la rodea, afirma Amado Martínez-Malo. Fue de todos modos una dolencia
pulmonar la que devastó aquel cuerpo joven de 180 libras y unos seis
pies de estatura y que a la postre lo fulminó.
    Una recaída había aconsejado la hospitalización de Junco en una
clínica de La Habana. Allí tenía, junto a su cama, un aparato de
radio. Una noche, aquella del 25 de abril, escuchaba la emisión de un
programa cuando el locutor anunció su melodía Soy como soy,
interpretada por René Cabel, “El Tenor de las Antillas”. Al escuchar
el anuncio, Junco se incorporó en el lecho y, muy agitado, comenzó a
llorar. Tuvo un golpe de tos y una expulsión de sangre que empapó la
sábana. Su hermana, que lo acompañaba, salió de la habitación en busca
de ayuda. Cuando regresó con la enfermera ya Pedro Junco estaba
muerto, mientras que del radio seguían brotando las notas de su
música.
    Lo enterraron en su ciudad natal. El tránsito allí se paralizó. Los
comercios cerraron sus puertas. La emisora de radio local se declaró
en duelo. El ataúd, cubierto con la bandera cubana, fue llevado en
andas por la calle Martí, la principal arteria de la urbe. Las
mujeres arrojaban flores al paso del cortejo. Y un coro gigante
cantaba Nosotros.





--
Ciro Bianchi Ross

domingo, 1 de diciembre de 2019

MOVIMIENTOS SOCIALES EN BOLIVIA , ¿EL PODER A LA RESISTENCIA?

29 noviembre 2019
7626
Movimientos sociales en Bolivia, ¿del poder a la resistencia?
En la coyuntura boliviana actual, constatamos que el 10 de noviembre último se consumó un Golpe de Estado cívico-cristiano-militar promovido por el gobierno de los EEUU.
Movimientos sociales en Bolivia, ¿del poder a la resistencia?
De lo contrario, ¿cómo se le llama a la ruptura del orden constitucional mediante la insubordinación cívico-militar que obligó al gobernante democráticamente elegido a exiliarse en México? ¿Cómo se denomina la autoproclamación inconstitucional y el ejercicio de poder de facto como Presidenta de Jeanine Añez quien jamás fue electa para dicho cargo?
El Golpe de Estado consumado, instauró un régimen violento que en cuestión de una semana masacró más de 30 indígenas que protestaban contra el Golpe, centenares de heridos de bala, y una persecución jurídico-militar contra todo lo que respire a dirigente social. Cerró, ocupó y/o expulsó a todos los medios de comunicación que mostraban las acciones populares de resistencia al Golpe. Así, se instauró la Dictadura cívico-militar en Bolivia.
Una vez “sofocada” la resistencia popular en las calles, el gobierno de facto de Jeanine Añez obligó al Órgano Legislativo del Estado Plurinacional (con mayoría parlamentaria del MAS) a anular las recientes elecciones generales (del 20 de octubre pasado), le exigió sancionar la Ley de convocatoria a nuevas elecciones (sin Evo Morales, ni Álvaro García, como candidatos), y les mandó a agilizar la selección de nuevos vocales de los tribunales electorales para que organicen las próximas elecciones generales en Bolivia.
Simultánea a esta acción, el gobierno de facto, con el Decreto (Nº 4078) de masacre indígena en mano, sentó a la mayoría de los dirigentes de los movimientos indígenas, campesinos y obreros del país “al diálogo”, y les obligó a levantar los bloqueos de caminos. ¿Cuánto costó esta subordinación dirigencial al gobierno de facto? La historia lo dirá.
En cuestión de horas destituyó a los funcionarios públicos y administrativos principales de las empresas públicas, y colocó en dichos puestos a los familiares y amigos de los actores principales del Golpe de Estado, provenientes de las empresas privadas. Y éstos, ya comenzaron a difundir el conocido discurso neoliberal: “empresas públicas son ineficientes, están sobre endeudados, debemos privatizarlas…”.
Antes que Evo Morales aterrizase en México como exiliado político, el conocido asesor de lo que fue la Embajada de los EEUU en Bolivia ingresó al Palacio de Gobierno de Bolivia como asesor principal de la autoproclamada Añez, y ésta restauró las relaciones diplomáticas con los EEUU e Israel. ¿Dónde están los movimientos sociales que una década atrás sacaron de Bolivia a la Embajada gringa?
¿Y los potentes movimientos sociales que llevaron a Evo Morales al poder?
Por casi 14 años se sostuvo que el gobierno de Bolivia era un gobierno de los movimientos sociales. Morales, políticamente fue producto de los movimientos sociales que a su vez contaban con su propio instrumento político: MAS-IPSP.
Los movimientos indígenas y campesinos, en alianza con otros movimientos, no sólo llevaron al poder (y lo mantuvieron) al primer Presidente indígena en la América Latina criolla, sino también emprendieron las “nacionalizaciones” de los bienes naturales privatizados, impulsaron y concretaron la redacción y aprobación de la nueva Constitución Política del Estado Plurinacional.
¿Qué pasó con esa apoteósica potencia plebeya que expulsó incluso a la Embajada norteamericana y a la DEA de Bolivia? ¿Acaso sus dirigentes como Morales no eran funcionarios del Estado?
¿Acaso 14 años en el poder no les permitió recursos simbólicos y materiales (económicos) suficientes para organizar-formar-comunicar-movilizar a toda Bolivia? ¿Por qué Evo Morales y García Linera (ideólogo del proceso de cambio boliviano) tuvieron que refugiarse en la Provincia del Chapare, Cochabamba, más solitarios que hace 14 años atrás?....
A simple vista, al parecer, a los potentes movimientos sociales de Bolivia (CSUTCB, Bartolinas, CONAMAQ, CIDOB, Interculturales, COB) casi 14 años en el ejercicio del poder los desgastó como sujetos sociopolíticos.
Los cuadros dirigenciales de los movimientos sociales políticamente fueron subsumidos por el “instrumento político” MAS-IPSP. Y, éste, a su vez, se convirtió en un aparato electorero, y “bolsa de trabajo” en tiempos no electorales. El brazo político absorbió casi por completo al cuerpo social (movimientos sociales), al límite de inmovilizarlo.
¿Por qué la “soledad” de Evo Morales en el momento del Golpe de Estado?
Cuando ocurre el Golpe de Estado, ya no mandaban los movimientos sociales sobre el instrumento político. Mandaba el MAS. Y el MAS, como organización política, en el momento del Golpe, estaba casi completamente desmoralizado/desgastado por las denuncias del supuesto fraude. En muchos departamentos, las estructuras de los movimientos sociales se encontraban disgustadas con la dirigencia del MAS por las designaciones verticales de candidatos.
A esto se suma el creciente “cerco comunicacional” que padecía Evo Morales con relación a la coyuntura convulsiva/golpista del país. Sus allegados/asesores, no sólo impedían que actores de los movimientos sociales se aproximasen a Él, sino que le “dibujaban” una realidad ficticia sobre la realidad Boliviana, haciéndole creer que “Evo Morales era inamovible de la presidencia de Bolivia”.
Este fue el campo social fértil que aprovecharon los golpistas para derrotar psicológicamente al gobierno de Morales en las calles, en las entidades públicas, en la Policía Nacional, y finalmente en las Fuerzas Armadas.
Por eso, cuando Morales hace su última conferencia de prensa como Presidente, prácticamente se encontraba sólo, junto a su Vicepresidente. Únicamente acompañado por algunos actores de los movimientos sociales. Los funcionarios públicos (clase medieros) que le habían jurado lealtad ya habían desparecido antes “antes que la Biblia llegase al Palacio”.
¿Y los potentes medios estatales de comunicación y empresas públicas?
Si bien antes y durante el Golpe de Estado los golpistas, mediante las redes sociales y medios privados, instalaron en el imaginario colectivo boliviano el correlato de “Evo Morales es dictador, es el enemigo de la paz social”. Una vez ya en el poder, ocuparon los potentes medios de comunicación estatal construidos en 14 años por Morales (Canal de Tv estatal, Red de Radios Patria Nueva, periódico Cambio), y  desde allí, junto a los medios corporativos privados “bien pagados con los ahorros públicos”, convencen a la audiencia boliviana que: “Morales es narcoterrorista”, “el MAS y las protestas sociales son criminales”.
De este modo, Morales no sólo dejó potentes medios de comunicación estatal para que desde allí, ahora, los golpistas hagan escarnio de Él y de los movimientos sociales, sino también dejó suficiente dinero público ahorrado para financiar dicha campaña. Además, decenas de empresas públicas económicamente solventes, creados por Morales, son repartidas como botín a los “familiares/amigos” de los principales golpistas.
De este modo, los pujantes movimientos sociales indígenas, campesinas y obreros que apenas hace una década atrás hicieron retroceder al sistema neoliberal y pusieron a uno de sus dirigentes como el primer Presidente Indígena en América Latina bajo el lema: “de la resistencia al poder”. Ahora, con la extirpación violenta que el gobierno usurpador hace de todo cuanto respire a movimiento social emancipatorio, éstos, al parecer, se retiran hacia sus territorios bajo la consigna de: “Del poder a la resistencia comunitaria. Volveremos y seremos millones”.