domingo, 10 de diciembre de 2017

PARADIGMAS FANTASIOSOS


   
Sun, Dec 10, 2017 10:41 am
Lorenzo Gonzalo (miamiradioo@gmail.com)To:you (Bcc) + 1 more Details
                                      Paradigmas fantasiosos
                                                 Por Lorenzo Gonzalo, 10 de diciembre del 2017

La convivencia social se funda sobre paradigmas que encajan perfectamente en las realidades del momento. Cada época los desarrolla y en un instante histórico quedan acuñados hasta que nuevas brisas los desplazan, no sin permanecer por un tiempo en contra de las nuevas codificaciones del entorno. Criterios que tuvieron explicación objetiva, se conservan como cuerpos inertes en nevera mortuoria. El resultado de esto es una mezcla de fantasía y realidad.

El embargo estadounidense en contra de Cuba que, el 10 de diciembre de 1992, hablando ante un grupo de estadounidenses “defensores” de los Derechos Humanos, lo denuncié como la mayor violación de esos “derechos” que ellos precisamente defendían, es una piedra en el zapato gubernamental cubano.

En la década de los noventas, sectores llamados moderados, cabildearon tenazmente en Washington, denunciando esa violación. Se trata sin dudas de un engendro, único en la historia, instrumentado por Washington con el propósito de cambiar el régimen de Cuba. La táctica consistió en señalarle a los Congresistas que esa política no había logrado su objetivo y por consiguiente no tenía razón de ser.

La teoría detrás del Bloqueo fue la “olla de presión” o sea, “matamos de hambre al pueblo y éste se inmola en aras de derrocar a los gobernantes”.

El llamado Derecho de No intervención, se puso al centro de la política exterior cubana en el preciso instante que comienza el proceso revolucionario en 1959. A partir de abril de 1961, una invasión a la Isla por un cuerpo de ejército financiado y entrenado por Estados Unidos de América, lo profundiza al punto de sacralizarlo, convirtiendo la defensa física del territorio en una constante que se extiende hasta nuestros días.

Con el desarrollo de la ONU y el proceso de interdependencia entre naciones, el concepto de no intervención ha perdido algo de su carácter absoluto, exceptuándose en casos de masacres sistemáticas y abusos criminales del Poder del Estado dentro de un territorio o país. Es un asunto delicado, pero se entiende que su carácter absoluto debe condicionarse a normas elementales de convivencia.

En Cuba ese criterio es visto con recelo y aunque la salvedad es válida, su puesta en práctica exige serios análisis y un sensible entendimiento de las circunstancias.

En relación a la No Intervención de Estados Unidos en los asuntos internos de Cuba, el criterio oficialista cubano, parece a veces sobrepasar los límites de la realidad actual del término. Esto se puso en evidencia con el establecimiento de relaciones diplomáticas y la nueva política instrumentada por el Presidente Obama.

Una cosa es desembarcar fuerzas armadas y otra pretender influenciar, por medios de “lícita apariencia”, para cambiar el sistema político de Cuba. La No Intervención interpretada en términos impositivos no tiene cabida en los días de hoy, independientemente que su espíritu se viole y sea aplicado en casos aislados con bochornosas artimañas.

El ideal de toda persona es hallar otra que piense de manera semejante y de diversos modos, todos pretendemos influenciar con nuestras ideas en el otro. El Poder de Estado agudiza esa tendencia a tales extremos, que llegan a utilizar diversos medios a los cuales me he referido como de “lícita apariencia”.

Históricamente no existen excepciones en este sentido. La cubana por su parte, tiene dos de gran significado que son incluso ajenas, a las conocidas prácticas injerencistas de Washington. Una de ellas fue China, país que a mediados de la década de los sesentas se dedicó a difundir criterios opuestos al proceso cubano entre las delegaciones extranjeras que visitaban ese país. Dentro de Cuba difundían esas ideas a través de las revistas Pekin Informa y Tiempos Nuevos y llegaron a disminuir las importaciones de alimentos con el ánimo de chantajear a Cuba, aspectos denunciados por Fidel Castro en un discurso en la Plaza de la Revolución el 13 de marzo de 1966. Peor aún los soviéticos, con quienes Cuba cerró filas durante la Guerra Fría, durante la Crisis de Octubre actuaron a espaldas de las sugerencias de Fidel Castro, cuyo país corría los mayores riesgos en esa etapa, acercando la brasa a su sardina*. El afán de las grandes potencias de influenciar en otros países es algo inevitable. La misma Cuba tuvo el Departamento de América, a cargo de dirigir los procesos revolucionarios en contra de las dictaduras latinoamericanas. Ese Departamento, aunque no se definía como órgano directriz de esas insurrecciones, tuvo obviamente a su cargo la función de influenciar en dichos movimientos para que imitasen al proceso político cubano.

No es una novedad que Estados Unidos de América pretenda influenciar en Cuba y desarrolle políticas para impulsar un cambio de régimen. El asunto no es denunciar lo obvio, porque Estados Unidos de América influencia hasta en sus propios socios, de manera coercitiva muchas veces. Lo que ha cambiado respecto a Cuba son las agresiones físicas de carácter militar y dentro de esta otra realidad se debe actuar.

El bloqueo debe ser el único elemento central de las conversaciones con Washington. Sus políticas para descarrilar el proceso revolucionario es asunto de la defensa cubana, como lo es también definir políticas económicas, establecer un sistema monetario adecuado, resolver las prácticas mercantiles, depurar las empresas estatales y legislar con claridad sobre el ejercicio privado.

 Pienso que el enfoque es simple: Estados Unidos de América seguirá sus propósitos de cambio de régimen en Cuba. Por su parte, Cuba debe continuar con su reclamo a no ser bloqueada económica y políticamente, denunciar cualquier intento de agresión física y convencer a Washington que cambie esa política por impotente e inoperante. Que quite el bloqueo. Creo que sería más fácil lidiar con el imperio si su política de cambio de régimen fuese sólo de carácter diplomático. Si le proponemos eso estaríamos jugando con sus propias cartas y el tiempo mostrará dónde está la razón.

*Para conocer más sobre el particular que lea la entrevista de Pat Michell a Fidel Castro a principios de los noventas

NICA, SANCIONES FINANCIERAS CONTRA NICARAGUA


Sanciones financieras contra Nicaragua
Hedelberto López Blanch

Nuevamente, Estados Unidos lanza sanciones económicas contra otro gobierno latinoamericano cuyo “delito” ha sido llevar beneficios sociales y económicos a la mayoría del pueblo y no obedecer las directrices de Washington de implantar el sistema capitalista neoliberal.
En esta ocasión, Nicaragua es el país amenazado con aplicársele un bloqueo económico-financiero, al aprobar en primera instancia la Cámara de Representantes el proyecto de Ley Nica Act, debido a que el Gobierno Sandinista, encabezado por su presidente Daniel Ortega desde 2007, ha impulsado un desarrollo nacional independiente y a la par, estrechado relaciones con países catalogados por Estados Unidos como enemigos, entre los que aparecen Venezuela, Cuba, Bolivia, Ecuador, Rusia, China, irán.
El proyecto fue presentado por los ultraderechistas Ileana Ros Lehtinen y Albio Sires, ambos de origen cubano, que se han caracterizado por sus posiciones extremistas en contra de cualquier país latinoamericano que no obedezca las órdenes de la Casa Blanca.
La Nica Act (Ley de Condicionamiento a la Inversión Nicaragüense) pretende impedir que el gobierno Sandinista tenga acceso a créditos o inversiones de instituciones financieras internacionales.
Para levantar las sanciones o mejor dicho, el bloqueo financiero, Nicaragua deberá “tomas medidas efectivas para celebrar elecciones libres, justas y transparentes, combatir la corrupción y respeto a partidos opositores”. Solo faltó poner en el documento, y entregar a Estados Unidos y las compañías transnacionales el control del país.
El proyecto pasará al Senado que al contar con mayoría republicana se da por descontado que lo apruebe. En septiembre de 2016 (antes de las elecciones generales donde fueron elegidos Daniel Ortega y Rosario Murillo con el 72,5 % de las boletas) la Nica Act no se llevó a votación en esa instancia legislativa por no contar con los sufragios necesarios.
Para el gobierno sandinista, la “Nica Act 2017 es una amenaza más, de las muchas que a lo largo de la historia se han cernido sobre Nicaragua, en el afán de las mentalidades imperialistas de apropiarse de nuestro país”.
Lo que ocurre actualmente es que Estados Unidos ha retornado a su larga historia de mantener como su patio trasero, por cualquier medio, a todas las naciones de América Latina. Pero esos tiempos ya han pasado.
Las verdaderas razones de esa agresiva política es la de derrocar a un Gobierno que ha alcanzado éxitos económicos y sociales desde que en 2007 el Sandinismo regresó al poder después de 16 años de nefastos regímenes neoliberales.
Vale la pena hacer un poco de historia para entender mejor el porqué de las sanciones económicas.
Nicaragua sufrió a principios del siglo XX, varias invasiones e intervenciones norteamericanas las que combatió fuertemente, bajo la dirección del general Augusto César Sandino. En 1979 el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) alcanzó el poder tras una larga lucha contra la dictadura somocista, impuesta y apoyada por Washington.
Durante 10 años, (1979-1989) el FSLN llevó a cabo transformaciones socio-económicas: grandes campañas de alfabetización; introdujo la atención médica gratuita e inició una reforma agraria para beneficiar al empobrecido campesinado, pero una violenta guerra impuesta desde Estados Unidos, desangró al país y le abrió las puertas a las fuerzas de derecha que ocuparon la presidencia en 1990.
Siguieron 16 años de profundas políticas neoliberales. Se sucedieron tres regímenes de derecha que aplicaron y llevaron adelante las políticas de privatización diseñadas por el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM) las que provocaron graves afectaciones a los programas sociales y a la débil economía nicaragüense.
Datos del Banco Mundial señalaban que el 46 % de los nicaragüenses sobrevivía con poco más de un dólar al día y el desempleo alcanzaba al 60 % de la Población. El analfabetismo subía al 35 % y casi un millón de menores estaban fuera del sistema educacional. Como consecuencia directa, en 2006 existían más de 1 400 000 personas pobres, en su mayoría niños, y el país tenía el índice más alto de desnutrición de Centroamérica.
Al retornar el FSLN y Daniel Ortega a la presidencia en 2007, se dio un vuelco completo a esa política neoliberal. Se restablecieron la educación y la atención médica gratuita en las instituciones públicas. Se logró alfabetizar a toda la población con el programa cubano Yo Si Puedo y Nicaragua fue declarada por la UNESCO en 2009 como el tercer país del área, libre de ese flagelo. Con la ayuda económica entregada a las familias disminuyó la alta deserción escolar debido a que ya los menores no tenían que buscar sus propios sustentos en infames labores.
La salud pública llegó a todo el país y se establecieron programas como la Operación Milagro (en colaboración con Cuba y Venezuela) que ha devuelto la visión a miles de ciudadanos. La misión Todos con Voz detectó a personas con discapacidad para atenderlas gratuitamente.
A través del convenio Usura Cero se ofrecen micro créditos a bajos intereses a los pobladores de las zonas rurales para incrementar los pequeños negocios familiares lo cual ha favorecido a miles de ciudadanos.
Mediante el programa Hambre Cero, familias pobres que poseen pequeños pedazos de tierra, reciben ayuda financiera y animales de crianza para mejorar e incrementar las crías y poderlas comercializar.
Se han otorgado 28 000 inmuebles a familias pobres que solo disponían de chozas cubiertas de cartón y pedazos de lata.
Si en el 2006 Nicaragua apenas cerró con 280 millones de dólares en inversiones, para el 2016 alcanzó más de 1 500 millones, mientras el número de países inversionistas se duplicó de 20 a 40 en ese mismo período.
Una encuesta del Instituto Nacional de Información de Desarrollo, detalló que en el período 2009-2014, hubo una disminución de 13 puntos porcentuales en la pobreza nacional, que descendió de 42.5 % a 29.6 %. Para el mismo período, la pobreza extrema presentó una disminución de 6 %, al pasar del 14.6 % al 8.3 %.
Las palabras y los datos huelgan. La realidad es que Estados Unidos no quiere gobiernos progresistas en la región y trata por todos los medios de desestabilizarlos.


LIBORIO, FOTOGRAFO DE FIDEL

Ciro Bianchi Ross (cirobianchiross@gmail.com)To:you + 53 more Details
Liborio, fotógrafo de Fidel
Ciro Bianchi Ross
ciro@juventudrebelde.cu

A lo largo de cincuenta años las fotos de Liborio Noval aparecieron
a diario en la prensa, y la televisión hizo célebre su figura. Tenía
en su haber treinta y dos premios nacionales, y algunos en el
exterior. Fue corresponsal de guerra en Viet Nam y Nicaragua, y como
fotorreportero «cubrió» todas las Cumbres Iberoamericanas, menos las
de Bariloche y Margarita, y también otras citas magnas desde las de la
Tierra hasta la del Milenio. Como periodista acompañó al presidente
Fiel Castro en numerosos viajes al exterior.
Esa constancia en la fotografía política, su fidelidad al periodismo
y la insistencia en la foto noticiosa hicieron que se conociera menos
otro Liborio Noval que se empeñaba en hacer arte aun en sus fotos de
urgencia.
Sabía que en ellas capturaría un instante que tal vez no se
repitiera, y eso lo obligaba a decidir, en cuestión de segundos,
sobre el ángulo y la composición de la foto. Sin embargo, las
trabajaba luego en el laboratorio, que es donde de veras disfrutaba su
profesión: revelaba e imprimía él mismo, «las limpiaba», y no las
entregaba hasta estar conforme con ellas. «A medidas que la foto de
prensa sea más artística, esa foto gana», comentaba. Buscaba y
encontraba , y sabía también que a veces una buena foto «se chifla»
Liborio Noval (La Habana, 1934-2012). se inició en la fotografía un
poco por casualidad y accidente al lado Raúl Corrales. Fue
laboratorista y luego fotorreportero del periódico Revolución, y
laboró como fotógrafo en el diario Granma desde su fundación en 1965.
Fotos suyas aparecen en varios libros En 1998 publicó Instantáneas,
selección de fotos que tomara a Fidel Castro desde 1960, una historia
cuidadosamente narrada en imágenes de la trayectoria política y
también humana del estadista. La primera iconografía de Fidel que
viera la luz.
En un lienzo de pared de su casa, Liborio colocó la réplica del
machete de Máximo Gómez con que las Fuerzas Armadas lo distinguiera en
1987 y una foto de Eddy Martin (hijo) en la que se le ve conversando
con Fidel. También dos fotos de éste, autografiadas, otras dos
imágenes captadas y dedicadas por Alberto Korda, su amigo de toda la
vida, y otras fotos, pocas, del propio Liborio. «Son mis pequeñas
medallas olímpicas», decía.
¿Cómo se gestó Instantáneas? ¿Cómo vio Liborio a Fidel a través de
visor de su cámara? ¿Qué buscó en sus retratos? Esas y otras
preguntas le formulé al destacado fotorreportero hace ya muchos años,
y vale la pena recordar sus respuestas hoy cuando se han expuesto
varias exposiciones de retratos y apareció alguna que otra iconografía
del líder cubano.
Liborio Noval se afeitaba la lengua todos los días. Hablaba mucho y
alto. Era un discutidor sin tregua, y peleaba sin cansancio contra lo
mal hecho. A veces, en tono de broma, «soltaba» grandes verdades. Era
un cubano más que por añadidura llevaba el nombre con el que, durante
más de un siglo, se ha identificado al cubano de a pie. Cuando publicó
Instantáneas pidió al Comandante en Jefe que se lo dedicara, y Fidel
lo hizo con sólo dos palabras. Escribió: «Para Liborio» Comentó
enseguida: «Decir Liborio lo dice todo».
EL CAZADOR
-Se dice que usted tiene unos noventa mil fotogramas de Fidel. ¿Pasará
a la historia como el fotógrafo del Comandante en Jefe?
-No soy el fotógrafo de Fidel ni aspiro a serlo. Me he cansado de
repetirlo. Soy un fotógrafo de prensa que desde 1960 en el periódico
Revolución y desde octubre de 1965 en Granma he tenido como otros
colegas la oportunidad de fotografiar al Presidente cubano.
«Quizás me hayan puesto “el cartelito” por el libro. Instantáneas que
agrupa imágenes de Fidel, algunas de ellas inéditas, que tomé entre
1960 y 1998, siempre en actividades públicas. Eso quiere decir que
mientras yo hacía mi trabajo había otros muchos fotógrafos que hacían
el suyo.
«Bueno, es verdad, a nadie se le ocurrió la idea de un libro como el
mío. La vida, el destino, no sé, me deparó esa posibilidad, esa
dicha».
-¿Reservó usted exprofeso las imágenes inéditas del libro?
-Siempre hay imágenes que uno hace por hacerlas porque sabe que el
periódico no las publicará y al final de la jornada, cuando uno revela
e imprime y entrega el material a la redacción se queda con ese
pedacito de negativo que a veces se lleva para la casa o se archiva en
la publicación.
-Imagino que Instantáneas recoge sus fotos preferidas del Comandante en Jefe.
-De todas, prefiero la que le hice en el Cacahual, el 7 de diciembre
de 1960. Fidel aparece tocado con su boina verde olivo de la época, y
la foto tiene una rara cualidad: desde cualquier ángulo que se le
mire, el retrato le sostiene la mirada a quien lo ve. Esa expresión de
los ojos la logran los pintores, pero no es muy frecuente en la
fotografía.
-¿Alguna más?
-La de Fidel en guayabera, en Cartagena de Indias, Colombia, a su
arribo al recinto donde se celebraría la jornada inaugural de la
Cumbre Iberoamericana de 1994. Es la primera foto de Fidel en ropa de
civil y yo pensé que la prensa le daría una gran «pelota», pero no
pasó nada; se publicó en Granma así de chiquita. Se trata de una foto
que trabajé mucho en el laboratorio. Por los efectos de la luz tuvo su
complejidad a la hora de imprimirla.
-¿Le han censurado alguna foto?
-Nunca me han prohibido tomar una fotografía ni me la han censurado.
Pero en un periódico, y usted lo sabe tan bien como yo, prima el
criterio del director y del consejo editorial. Para algo están allí y
dicen la última palabra.
«Puedo ponerle el ejemplo concreto de otra de la fotos del libro. Se
celebraba el V Congreso de la Unión de Jóvenes Comunista y el día de
la clausura el Comandante se acercó a la campana de La Demajagua,
traída especialmente para la ocasión, y se inclinó para verla mejor,
y yo lo capté así, tomé la fotografía con Fidel inclinado sobre la
campana con la que Carlos Manuel de Céspedes llamó a iniciar la guerra
por la independencia de Cuba… La foto no se publicó en su momento
porque alguien concluyó que esa imagen de Fidel inclinado no debía
aparecer en Granma. Fue un criterio que se impuso.»
-¿No podían vetarla también en el libro?
-Cuando entregué las imágenes de Instantáneas al Instituto Cubano del
Libro para su publicación, dije en tono jocoso, pero con mucha
firmeza, que no permitiría que ningún cacique metiera las manos en mi
obra, que el único que podía pronunciarse sobre ella era el brujo de
la tribu que siempre, a lo largo de la historia, ha mandado a los
caciques.
«Entre esas imágenes hay una que no es precisamente una foto de Fidel,
sino de sus botas. Corre el año de 1976 y Fidel ejerce su derecho al
voto en el referendo constitucional; lo hace detrás de una cortina y
lo único que se le ve de él son sus botas.
«Yo había hecho una investigación muy privada en torno a esa foto y
todo el que la veía estaba convencido de que estaba viendo las botas
de Fidel. A la hora de revisar el libro, alguien con poder de decisión
en el Instituto dijo que había que excluir esa imagen. Yo riposté:
“Entonces el libro no va”.
«Cuando se preparó la maqueta de la obra, se incluyó la foto, y la
maqueta se envió al Consejo de Estado para que la vieran. A los dos
días regresó con felicitaciones. Por tanto, no objetaron ninguna de
las fotos, ni ésa de las botas.
«Pasó el tiempo, el libro se publicó al fin y un buen día entré yo al
despacho del hombre que quiso excluirla. Atendía a una visita y le
escuché decir: “Mira qué clase de foto esta de las botas… Qué
perspicacia la de Liborio”».
-¿Cómo surgió la idea de Instantáneas?
-Yo no tenía ninguna foto mía firmada por Fidel. Siempre estaba a
punto de pedírselo y de hecho cada vez que como fotógrafo lo
acompañaba al exterior me echaba arriba un par de fotos con el
propósito de pedirle que me las firmara… no me atrevía.
«Así llegó el año de 1995. Lo acompañe a China y allí durante la
reunión que sostuvo con el grupo de periodista cubanos- —esas
reuniones informales que él siempre hace con nosotros en cada viaje
para saber cómo nos sentimos, si descansamos, si comemos bien… —me
tiré de cabezas y se lo pedí. Me firmó las fotos y me dijo que le
hiciera llegar una de ellas pues no la tenía en su archivo.
«Cuando regresamos a La Habana volví a lanzarme de cabeza y le envíe
catorce fotos de distintos viajes. Ahí estaba la idea del libro o tal
vez de una exposición personal, pero de manera coincidente ganó cuerpo
otro proyecto y postergué la idea de mi libro.
-Cuando usted lo retrata, ¿qué busca? ¿El estadista? ¿El dirigente? ¿El hombre?
-Eso depende. Si es una Cumbre, un recibimiento oficial, un acto de
protocolo, busco al estadista, y al dirigente si es un acto de masas.
Pero trato siempre de captar su humanidad. Hay múltiples ejemplos de
eso en mis fotos. Recuerde usted aquélla en la que Fidel le pone el
sombrero aun campesino. O ésa otra en la que sentado en uno de los
taburetes de una casa guajira bebe el café que acaba de colar la dueña
y luego se retrata con ella, es casi una foto de familia.
-¿Fidel le ha posado alguna vez?
-Rara vez preparo una foto. La noticia no te da chance para eso, y con
una personalidad como la de Fidel es punto menos que imposible. No me
queda otro remedio que «cazarlo».
-¿Cómo es Fidel a través de ese visor?
-Un hombre muy fotogénico, en primer término. Aprendí a conocerlo a
través del lente. Lo veo llegar y sé cuál es su estado de ánimo. A
veces es el de un hombre que viene con grandes preocupaciones,
agobiado por los problemas, o se le ve cansado, muy cansado, y luego
te enteras de que en efecto lleva dos noches sin dormir. Sin embargo,
se mete en cuerpo y alma en el acto, escucha dialoga, reflexiona en
voz alta y al cabo de un rato reverdece. Cuando transcurren cinco o
seis horas él luce como nuevo y tú eres el que estás hecho “«tierra».
«Un día, en la Republica Dominicana, comenzó muy temprano su jornada,
cumplió diversos compromisos y por la noche habló, de pie y durante
cinco horas, en un acto que terminó a las tres de la mañana. A esa
hora regresó al hotel donde lo esperaba un grupo de empresarios. Fidel
pidió que le sirvieran un vaso de agua y, otra vez de pie, habló a los
empresarios durante tres horas».
-¿Resulta más fácil fotografiarlo en el exterior?
-No es más fácil. En el exterior sucede que te ves obligado a luchar a
brazo partido con las decenas y decenas de fotógrafos que quieren
lograr una imagen suya. Entonces yo hago lo mío y me aparto, dejo el
campo para que los demás se banqueteen y busco el sitio desde donde
fotografiar a esas decenas de fotógrafos en su asedio al presidente
cubano. Fidel Castro es el hombre más fotografiado del siglo XX.




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Ciro Bianchi Ross
cbianchi@enet.cu
http://wwwcirobianchi.blogia.com/
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¡TODO EL PODER PARA CORRUPTOS Y LEALES! ¡VIVAN LA PEPA Y LAS GUABINAS!


ELIGIO DAMAS


            Si algo ha logrado la sociedad venezolana de hoy, los grupos dirigentes, tanto dentro del gobierno y la oposición, es descalificar la disidencia, sobre todo aquella que reclama, no volver al pasado, aquel paraíso de las trasnacionales, privatizaciones y regalo de los recursos nacionales al extranjero. Ya no es sólo aquello de “no le hagas caso a ese pendejo quien, para más vainas, está loco”. Ahora el proceder es intrincado y cruel.
            Es un ya demasiado manejado truco, que quienes de Venezuela huyen por ladrones, al exterior van dándoselas de víctimas y hasta héroes; y por allá se les recibe como tales.  El proceder no es curioso y menos extraño, pues si llevan dólares o ya los tiene allá, en buenas cantidades para invertir, eso les compra aquellos títulos, como quien antes adquiría a buen precio uno nobiliario. Pero si está dispuesto, como es lógico que lo esté, por darle “brillo” a su nombre, a decir lo que convenga y servir de arma para agredir a quienes antes apoyó y abusó, mucho mejor para recibirlos, como a aquel personaje, presidente derrocado por un movimiento popular, que encarnó Charlie Chaplin en una de sus primeras películas habladas. El personaje, un dictador de la derecha, con perdón de la redundancia, al llegar a suelo gringo, lo primero que dijo fue algo parecido a esto, “que bueno para un demócrata como yo, ser recibido con todo merecimiento en este país de libertades”.
            Ha sucedido también que gente del gobierno ha sido procesada y hasta encarcelada por corrupción, cosa poco frecuente, que han apelado al recurso de mostrarse como disidentes, discrepantes y críticos y eso ha sido suficiente para que la oposición les tome como figuras dignas de reconocimiento y hasta liderazgo. Luisa Ortega, al margen de lo que haya hecho, por acción u omisión, eso lo sabe bien Maduro y Tarek William Saab, al llegar donde llega trata de ganar indulgencias hablando hasta por los codos y diciendo lo que las autoridades de allá esperan justamente diga, hasta contrariando lo que antes decía ser, lo mismo por lo que no sólo llegó a las alturas del poder sino gozó de muchos privilegios.
            Pero el gobierno, en fin de cuentas, también resulta beneficiado por tal proceder. No hay mal que por bien no venga, podrían decir los jerarcas del mismo. Ha sido habitual en Venezuela que la gente común viendo u oyendo a alguien discrepar desde adentro o cerca de quienes manejan el gobierno, razone sobre aquello interrogándose “¿Qué le habrán negado o no lo dejaron tomar que decidió irse de donde hay y anda con tanta quejadera?”
            Hay hoy, diría que un amplio campo de “opinión”, haciéndose eco, inmediatamente, a priori, partidario de la idea que “los investigados por corruptos” en PDVSA, lo son de verdad por disidentes. Eso lo ha venido sosteniendo un conocido columnista de Aporrea y, en una de sus recientes declaraciones, lo afirmó Rafael Ramírez. Lo que pudiera ser cierto, la vida es muy rica; es posible que alguno de ellos esté limpio de culpas. No lo pongo en duda, porque dudar es una obligación de la inteligencia. Pero también es seguro que en la empresa petrolera todavía hay corruptos en abundancia que hasta pudieran no sacar por miedo a tirar de la cuerda, no vaya a ser cosa que del otro lado haya un “histórico” y además de los “leales”. Y Hasta miedo de lo que pueda “salir pa´ fuera”. Por esto,  ante la explicación dada por Jonathan Marín, alcalde Guanta, hasta ratificado por la Cámara, de irse a escondida,  sin hacer los trámites pertinentes, como pedir permiso a aquella, esa del hijo enfermo, que parece como infantil, es suficiente para dejarlo en el olvido. ¿Quién pudiera estar pegado al otro lado de la cuerda? En este país hay demasiados “Protectores” y “Comendadores” y pese todo lo constitucional, “Fuenteovejuna” todavía no sale de terapia.
           Pero, si hay algo de verdad en lo que dice Ramírez, es eso que la corrupción no sólo está en PDVSA, es un cáncer que hizo metástasis.

           Los corruptos descubiertos y denunciados por el Estado se hacen pasar por disidentes y se exhiben como mártires buscando se les tienda la alfombra en cualquier sitio dónde vayan y se les utilice como “testigos” del diablo. Pero es evidente que ese sólo hecho les denuncia como lo que han sido, fueron y serán siempre.
             Entonces, corruptos y gobiernos, en este sentido comparten la misma práctica para beneficiarse. Porque hay corruptos que no se van porque nadie les denuncia como tales pese los hechos, escándalos, la simple vida cotidiana que es el vivir a sus anchas en un país donde la pobreza se ha expandido. Ellos se aprovechan de las circunstancias y se muestran como demasiados “leales”, pese la ostentosa vida que llevan. Basta que todo vean como bien, luz estando todo oscuro y avance justo donde  una enorme cuneta tiene atrapado todo lo que hasta ella llegue.
           Es más, pareciera que hay corruptos que parecen no saberlo y así no se califican. Ven como muy natural, es su cultura, no trascendieron lo que antes fueron y el espacio y escuela vieja en la cual se formaron, beneficiarse de todo cuanto esté a su alcance. Aquel que reparte las bolsas o cajas del CLAP, para poner un ejemplo sencillo, cree muy natural y hasta justo, apropiarse de lo reduce en el contenido de ellas. Para gerentes, de los muy leales, no es pecado ni trasgresión de la moral revolucionaria, ni siquiera de la simple moral, “recibir” su comisión en cada operación y contrato. Y este personaje de ahora, agregado al bachaquero, pero hasta más asqueroso, que reúne efectivo para venderlo. Estafa, no sé si bien lo sabe o no le importa, mientras el gobierno se hace su cómplice al ignorarlo, porque es un secreto que todo el mundo sabe. Porque eso es lo natural y normal en la moral, cultura y lógica capitalista y ellos eso no han trascendido. La corrupción es su estado natural. La lealtad, la de ellos y esas prácticas no están reñidas, menos cuando la primera sirve de coraza protectora.
          Lo riesgoso en este país nuestro es ser disidente, discrepante por inconforme cómo se maneja la cosa pública. Manifestarse en contra de todas esas lacras. Por estar del lado del cambio, de un país distinto al que quieren agiotistas y enemigos del interés nacional, conscientes de lo mal que se hacen las cosas y denunciarlo. Porque eso es ponerse en el medio de dos fuerzas colosales que por lo menos te invisibilizan y hacen pasar por “loco y pobre diablo”. Estar en desacuerdo como se hunde el país en la pobreza y una minoría se enriquece, acumula más y más y todo eso sucede mientras quienes gobiernan se dicen “socialistas”, e intentan, en el discurso, deslindarse de una forma imperialista, se entregan como gozosamente a otra u otras. Denunciar como se  intenta sustituir un rentismo por otro. Oponerse a una práctica a lo interno, donde el derecho de las mayorías está secuestrado por un cogollo, en poco diferente al pasado. Contrariar a quienes se hacen pasar por demócratas, partidarios de lo participativo y protagónico mientras ponen en práctica aquello viejo de la publicidad “ARS”, “déjennos pensar por usted”. A quienes contradicen de hecho aquello de Chávez que “hasta las piedras hablen” por “quédate tranquilo que todo tenemos bajo control”.
               ¿Cómo no  arrecharse viendo como el venezolano de hoy para adquirir dinero “efectivo” para alguna emergencia, lo que sucede mayormente a los pobres, tenga que comprarlo pagando un interés altísimo, mientras el gobierno se hace el loco, evade, dedicándose a discursear sobre temas de poco interés colectivo como ofrecernos una moneda encriptada para el lejano futuro mientras el hambre está aquí mismo? ¿Cómo soportar tranquilamente que unos cuantos, hasta intelectuales, a esta conducta le hagan  coro o callen haciéndose cómplices, por omisión, de todo eso?
            A este tipo de disidente se le anula cuando se le asocia a los “disidentes” corruptos laureados por el bando opositor, factores políticos y económicos externos, deseosos de   engrosar sus filas y darle el lustre que mucha falta hace. ¡No importa la moral ni la verdad!

           El disidente verdadero, distinto al adulante, inconforme, consecuente y limpio, en el más amplio sentido de la palabra que tantos hay, es  señalado y vituperado por quienes no aciertan, incumplen pero se refocilan en el poder,  lo gozoso que este tiene y los interesados que todo siga como viene o vuelva a lo que antes era. Pero también por los corruptos mismos a quienes no les importa de qué se les acuse, pues su cielo les acoge como almas piadosas.


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Publicado por Eligio Damas para BLOG DE ELIGIO DAMAS el 12/10/2017 04:10:00 a. m.

lunes, 4 de diciembre de 2017

¿SE AGOTÓ EL RENTISMO PETROLERO O DESGUAZARON A PDVSA? ¡CÓMO NOS VOLVIERON LEÑA!

ELIGIO DAMAS

            -“Lo volvieron leña”.
            Al robusto árbol lo derribaron. Le cortaron las ramas,  estas las deshojaron y luego cortaron en pequeños pedazos. El robusto tallo fue cortado en forma de cilindros desde arriba hasta llegar al límite con las raíces y a ellas las dejaron allí para que languideciesen. Quizás como un hito o un desagradable recuerdo, muro para lamentaciones. Las hormigas y los bachacos se llevaron hojas y migas de madera que dejaron ellos, quienes arrastraron con aquella para venderla en el aserradero y nos dejaron sin sombra, frutos y oxígeno.
           -“Le volvieron leña”.
            Le golpearon tan fuerte que apenas le dejaron un hálito de vida. Un solo respirar. Le volvieron chicha.
            Lo desguazaron con hacha y con madero; lo rompieron con saña  reforzado con odio como para no retoñase.
            Desguazar prefería decir el cumanés de mi tiempo en lugar de “volver leña”. Parecía como una manera de describir lo acontecido con más acento o rasgo de tragedia.
             -“Anoche, en la riña del bar de putas de Punta de Mata, a Eleazar lo desguazaron a golpes dos policías”. “Uno de ellos es el cabrón de la niña de los rizos amarillos, quien la celó con Eleazar.”
             “Volver leña o desguazar a alguien”, y hasta “volverlo chicha”, es ni más ni menos lo que le hicieron a PDVSA. Por eso el título; no hallé mejor manera de decir lo que pasó.
            Entonces, a nosotros nos han mentido o quizás hablando con conmiseración, nos quisieron ocultaron la verdad. Porque ellos, quienes manejan desde el gobierno y hasta de la oposición, todavía creen que el venezolano es aquel mismo a quién se le cambiaba pepitas de oro y perlas por espejitos.
            Como suelen decir propagandistas del gobierno, “tal recurso sirve para darle tal cosa al Poder Popular”; pero esa concepción pareciera referirse no a un poder, sino a un indigente a quien hay que darle y a quien de paso nada le concierne, no sabe ni tiene por qué saber. El Poder Popular es una mentira más, un recurso de la propaganda.
            Por eso, un buen día, cuando los precios del petróleo se derrumbaron, uno de los magnates políticos, ese que ahora es “protector”, nos vino con un discurso barato según el cual el modelo rentista petrolero habíase agotado, como si fuese Arquímedes, acabando de descubrir por qué los cuerpos flotan en el agua y salía de la bañera gritando ¡¡Eureka!!
         Olvidó que, el pueblo les llevó al poder a él y todos los demás, por haber ofrecido en 1998 que harían realidad una política para acabar con el rentismo como se venía clamando desde el instante mismo que se comprobó que el petróleo nos impuso su dictadura y decrepitud, por lo que Pérez Alfonzo, años más tarde, pero muchos también antes que quienes ahora gobiernan, le llamó “Excremento del Diablo”. Habían pasado más de 15 años en el gobierno y nada hicieron. Por eso aquel grito de “se agotó el rentismo”, dicho en tono doctoral, no fue más que una morisqueta.
           Pero el rentismo es malo desde el mismo momento que se impone. Lo es porque todo especializado es débil, concepto tan viejo como la vida misma. Es tan malo el rentismo que destruyó toda nuestra economía, cambió nuestra cultura y hasta vida. Nunca se ha agotado, porque nunca ha sido una opción estratégicamente valedera. Lo que en verdad anunció el hoy protector, ocultando la verdad (no sé de quién ni cómo, pues antes nunca lo ha sido), fue la brusca caída de los precios del petróleo y del ingreso en divisas por esa razón y otra de la cual se guardó los detalles por complicidad con la gerencia que aquello causó, que la producción petrolera, en los tiempos de cuando Ramírez era el jerarca o visir de la economía venezolana toda, venía en picada por un muy mal manejo y estrategia productiva. Cuando Chávez arribó al poder, el  barril de petróleo sólo valía en el mercado internacional siete dólares y así subsistimos, sin hablar de precios anteriores. Venezuela fue acusada por los países de la OPEP, en los tiempos de la IV República, de violar la cuota, es decir, producir por encima de lo que le correspondía, para con ello, entre otras cosas, contribuir con los grandes consumidores a deprimir los precios. Casi desde los mismos días del golpe petrolero del 2002, según los expertos, nuestra producción comenzó a declinar y las instalaciones a deteriorarse. Han sido muy sonadas las denuncias de cómo se ha descuidado la inversión y hasta el mantenimiento de las instalaciones; como se ha perdido lo invertido costa afuera, tanto que hay quienes vaticinan un fatídico momento para 2018. A ello se le unen que las políticas anti rentistas anunciadas por años, sobre todo de hace cuatro para acá, parecen dudosas; esas relacionadas con una “Venezuela Potencia”, supuestamente impulsada por unos presuntos motores a los que  no se les escucha el ronronear.
            El rentismo siempre ha sido negativo. Eso no lo descubrió el “Protector” ni tampoco Maduro, lo sabemos desde que estábamos chiquitos. No fue necesario llegar a universidad alguna para saber del mal del cual ya nos estábamos muriendo. Por eso, desde temprano, aquí se empezó a gritar contra él y clamar por una política que se expresó en la frase “sembremos el petróleo”. Aquí hubo muertos, asesinados, torturados y desaparecidos por luchar para que se sembrase el petróleo y eso hubo, porque los gobiernos anteriores fueron enemigos fingidos y declarados de derrotar al rentismo, porque es justo lo que conviene a la política imperial. 

            Lo más triste, es que quienes creímos enemigos del rentismo y le dimos nuestro aval, por años se las echaron encima, se valieron de los falsos y altos precios del petróleo para repotenciar la fiesta importadora y la cultura dilapidadora y de paso esguazaron a PDVSA con el rentismo atrás. ¿Cómo sembrar el petróleo si la renta que produce se esfuma? Porque se la robaron y dejaron que la industria decayese. Ese balance, al margen de las culpas específicas de los gerentes investigados, detenidos y los hasta ahora evadidos, nada tiene que ver con el tan clamado antiimperialismo, nacionalismo y menos con el interés de romper con el rentismo. Quizás, pensaron muchos de ellos, se acabó o acabamos con la renta petrolera, entonces: ¡Muera el petróleo y viva el Arco Minero! ¡Qué nos desguace el rentismo! ¡Cómo nos volvieron leña!

DIOS MIO DE UN MAZASO TUMBARON A DIOSDADO

 ELIGIO DAMAS


            Te lo advertí Diosdado, no me hiciste caso. Sé bien que una que otra vez me lees. Antes lo hacías con más frecuencia, pero los tiempos han cambiado y sabes bien, como los venezolanos, al hablar de tiempos, como en este caso, nos referimos al todo y al casi todo.
           La última vez que escribí específicamente sobre ti, lo hice para advertirte que quienes te hacían el programa te banalizaban. Desconozco si lo vienen haciendo de manera deliberada o por incompetencia. ¡Todo es posible en esta viña del Señor! No sé si intentaste darme una respuesta el miércoles siguiente, como otras veces lo hiciste nombrándome, como decimos los orientales, con nombre y apellido, pero diste una explicación disimulada de lo que es tu programa de donde concluí que esa vez también me habías leído pero subestimaste o, para decirlo de la misma manera, también banalizaste mi advertencia.
            Siempre he creído que gozaste de la más absoluta confianza del presidente Chávez, porque fuiste su subalterno en el ejército y él dio muestras de valorar muy bien a quienes desde el inicio, cuando comenzó sus luchas en el seno de aquel cuerpo, le respaldaron. Llegado al ocaso de su vida, no me cabe la menor duda, cada día me convenzo más de eso, en la misma medida que más me interrogo acerca de quién fue Chávez, hubiera preferido que fueses tú quien le sustituyese. Él creyó mucho en eso mismo que llamas lealtad, que más que con los principios pareciera corresponderse con el individuo, el hombre de carne y hueso y a nadie tiene porque extrañarle eso sea así tomando en cuenta se formó en una escuela, la de los militares, donde por la verticalidad del mando, el poco apego a aceptar la discrepancia del subalterno, la contingencia de la guerra para la cual ellos se forman, lo que pudiera confundirse con irrespeto a la disciplina. Sabía bien de tu lealtad, te había medido o mejor evaluado con detenimiento. Pero ante  aquel “sobrevenido” momento, pensó no sin razón, que todavía no habías crecido lo necesario, sobre todo para manejarte políticamente y el escogido era un político, por esencia díscolo, pero con cierta experiencia y además apoyado por un bien organizado movimiento que se había conformado como un fuerte partido dentro del partido, desde los primeros días de cuando nació el MVR. Maduro tenía la experiencia política y además la fuerza organizada que le favorecían para manejar la herencia de Chávez en aquel momento. Y él, tu comandante, bien lo sabía.
            Es más, sospecho, que en aquellas difíciles circunstancias, cuando ya Ramírez estaba derrotado, por muchas de las cosas que ahora se ventilan, pudo haberse producido un acuerdo, explícito o no, según el cual tú serías el sustituto de Maduro. Eso es coherente con lo de haber quedado de vicepresidente del partido y vocero principal del mismo sin que nadie te eligiese para ese rol, en un tiempo cuando se venía reconociendo al militante el derecho a elegir sus dirigentes y candidatos. Al parecer habían llegado a un acuerdo y a la equilibrada repartición de deberes y derechos, con lo que cerraron el proceso que venía restando participación a la militancia.
             Para eso creaste tu programa “Con el Mazo Dando”. Sería tu ventana semanal para comunicarte con el partido y eso que el lenguaje estereotipado suele llamar las masas, promover tu imagen presidenciable y cambiar la que la derecha y sus medios habían construido para el público de ti. Quizás por eso, el hacedor de la tuya, quiso que el individuo bonachón, alegre y chistoso, sin dejar de ser irónico y en veces hasta ácido, como típico oriental, la que bien conozco porque es la que siempre me ha acompañado, se contrapusiese a aquella de hombre cruel, detrás del trono, oscuro, hasta de bajos sentimientos, malhumorado, capaz de todas las villanías y bajezas que tus enemigos te habían construido y la que muchos de ellos, como tú mismo lo sugieres, conservan. Pero esos hacedores de tu imagen, que en buena medida, hablando de buena fe, quizás por ser oriental como tú, es coherente contigo, se les pasó la mano o para mejor decirlo, por su poca imaginación y madurez, exageraron o cayeron en lo repetitivo y terminaron por lo que ya dije, banalizarte. En lugar de mantener tu imagen en el nivel que estaba, empezaran a descenderte hasta que la fuerza de gravedad comenzó a halar tu proa. El tiempo, la poca creatividad y falta de talento político de aquellos hacedores de tu imagen - no basta la lealtad - te tiraron una emboscada. Tu programa, créemelo, busca analistas que te ayuden a interpretarlo, pero no entre “leales”, donde abundan muchos adulantes, sino entre gente de vanguardia, libre, de buena fe y los méritos necesarios, parece uno divertido para pasar el rato y enterarse de los chismes relacionados con los pequeños políticos de la derecha, pero no para hacerte la imagen presidenciable. Para aquello ya existen “Los Roberto” y se dice que, “nunca segundas partes fueron buenas”. Las copias, aunque sean de un Stradivarius y del siglo XIX, siempre serán eso, copias. Sin olvidar que el sonido del original nadie ha podido copiar.
            Con el apresuramiento de la crisis y debacle económica, la hambruna que amenaza a Venezuela, tragedia que envuelve a PDVSA, el arrume de corruptos allí hallados y los que fuera de ella se descubrieron y están por descubrirse, tanto que los adecos quedaron como unos niños de pecho, entre los cuales hay muchos “leales” y hasta históricos, y los hechos electorales, se nos “sobrevino” la escogencia como adelantada de candidato presidencial. Eso “sobrevenido”  te sorprendió con la línea defensiva abierta y descuidada. Tu imagen que debiera ser presidenciable parece como inmadura y la de artista de carpa de circo trashumante y con un guión que se repite y habla de cosas intrascendentes, sobre la vida de políticos de baja estirpe del bando opositor, mientras allá fuera, la vida real demanda un discurso denso, original, atrevido y una comandancia tan seria como ella.
             El año pasado, Elías Jaua, allá en Ecuador, sin consultarle al partido, menos a las bases y seguro que tampoco a ti, lanzó la candidatura de Maduro para el 2018. Tú ignoraste aquello, casi nadie se dio por enterado, menos Maduro, quien comenzó a comportarse en concordancia con lo propuesto por quien entonces era su canciller.
            Tú seguiste desgastándote en tu programa, creyéndote con “el mazo en la mano” y blandiéndolo para tumbar todo lo que creías se entorpeciese en tu camino. Llegamos a este cruce de vías. Y no esta una simple frase. El carácter, la profundidad de la crisis, la ausencia de un sólido liderazgo, violación de todas las normas democráticas del PSUV y el GPP, parecen haber bifurcado el camino por el que veníamos. La candidatura de Samán y otros hechos quizás menos sonados pero sí serios y hasta lamentables, avivó la crisis. O mejor, esta estalló por distintos ángulos. El llamado a la unidad, o a “zafarrancho” como dicen los marineros, en virtud de la gravedad de los acontecimientos se produjo en mal momento para ti. Tanto que alguien a quien siempre he ubicado entre los tuyos, por eso está ahora en la vicepresidencia, Tarek El Aissami, ha salido a proponer, como antes lo hizo Jaua, la candidatura de Maduro. Casi seguro estoy, por los hechos, a ti te consultaron y diste tu visto bueno dado que tu figura no subió lo suficiente y tus líneas estaban en desorden y hasta “distraídas”; o quizás los “leales”, una vez más, probaron no serlo tanto. Por supuesto en eso pudieras mal decidir por estar mal asesorado o acompañado. Pese la sorpresa, pudieras invocar se respete el derecho de la militancia a ser consultada y considerar las propuestas que el derecho democrático debe admitir, incluso el de tu pre candidatura. Sería esta una forma de mejorar tu imagen y acercarte con una nueva a eso que la demagogia de muchos llama “el Poder Popular”, pero sigue siendo el pueblo preterido e ignorado. Pues rescatarías un derecho conculcado por la cúpula.
           En la guerra, y estamos en una muy confusa, uno no sabe en veces de dónde salta la liebre y se hallan los desleales.

           No dejes uno crea lo que dice el título, “De un mazazo tumbaron a Diosdado”.

domingo, 3 de diciembre de 2017

!TENGO RECUERDOS DE HART QUE NUNCA PODRE OLVIDAR!


Atención Frank

¡Tengo recuerdos de Hart que nunca podré olvidar...!
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Félix Sautié Mederos

Crónicas cubanas

Queridos lectores de Crónicas Cubanas, ya han transcurrido unos pocos días de la partida definitiva, que nos espera a todos y de la que no podremos escapar, de Armando Hart; para mí el hecho fue un golpe espiritual muy intenso. Aunque, lógicamente, dado su estado de salud siempre era esperable, pero con la esperanza de la demora en el tiempo, mientras que estaba ahí en la posibilidad de verlo y de saber que aún se encontraba entre nosotros y podía orientarnos. Es una sensación muy socorrida hacia nuestros familiares y amigos más cercanos porque aunque la muerte constituye un destino natural que no podemos obviar, es muy difícil acostumbrarse voluntariamente a ella; no obstante, reitero que las realidades de la vida nos obligan, por así decirlo, a aceptarla y a prepararnos para lo peor.

En la mística coincidente con el Concilio de Trento en que fui educado desde que era un niño, me inculcaron la necesidad de prepararme para una buena muerte, concepción que confieso que caló en las profundidades más íntimas de mi ser interior y es un tema recurrente en mis escritos, así como en lo que pienso con reiteración. Desde entonces es para mí una realidad que trato de percibirla lo más lejana que me es posible, quizás, en definitiva, sea para mí la base de lo que se denomina la resignación cristiana que se fundamenta en la vida de las almas en la eternidad, en lo que se puede traducir como un cambio esencial de sustancia que nos permite habitar en una casa que nunca se acaba, en la que podemos encontrarnos con Dios.

Todas esas concepciones son componentes esenciales de la fe de vida que muchos comulgamos y para la que muchos nos preparamos durante toda nuestra existencia terrenal, pero que cuando nos toca de cerca y muy adentro de nuestros afectos más queridos, no podemos evitar que el dolor nos dañe profundamente, aunque seamos capaces de ahogarlo en el interior de nuestras conciencias y de nuestra espiritualidad cristiana. Pero también es el caso de que verdaderamente se nos hace muy difícil aceptar su tránsito para el otro mundo de quienes para nosotros son los arquetipos ejemplarizantes en nuestras vidas, que han sido decisivos en la modelación de nuestras ideas existenciales básicas y de nuestras actitudes cotidianas en las relaciones con el medio y con las personas que nos rodean y que son coetáneas con nuestra existencia.

Esto es lo que me sucedió cuando de golpe me enteré de que Fidel se había ido para la inmortalidad definitiva y que dio origen a mi muy sentida crónica titulada “Fidel es Fidel”,1 en la que traté de comunicar mis sentimientos más profundos y los propósitos de vida y de lucha que en mí reverdecieron cuando su partida definitiva. Incluso, confieso que cuando repaso mis Crónicas Cubanas escritas desde entonces a la fecha, encuentro en ellas una actitud muy personal y especial, caracterizada por una mayor defensa de los procesos revolucionarios en que me involucré desde muy joven en favor de la insurrección de Fidel en la década de los 50 del siglo pasado y en la Revolución triunfante de 1959 hasta el presente. Ha sido una prevención innata mía de que podría ser destruida muy cercanamente y de que no podría estarme tranquilo sin actuar con una mayor decisión aún para defenderla ante los nuevos y más agresivos peligros que podrían arrasarnos irremisiblemente. No sé si mis palabras son lo suficientemente explícitas para explicarles a mis lectores lo que en realidad pienso cuando ya estoy próximo a cumplir los 80 años; y por decirlo de una manera muy cubana, en realidad me encuentro más allá del bien y el mal, terminando mi recorrido existencial y sin mayores necesidades de futuro que no sean luchar contra mis dolencias y alargar lo más que me sea posible mi existencia terrenal.

Bueno, pero en caso de la partida definitiva de Armando Hart, es un acontecimiento que confieso más cercano a mi escala de vida y a mis acciones más directas en favor de la Revolución de Fidel, porque Hart estuvo físicamente más cerca de mi cotidianidad y de Hart recibí más directamente los impulsos y los ejemplos existenciales que en realidad me son inolvidables para realizar las tareas que a mí me han correspondido al objeto de cumplir con mis compromisos de vida revolucionaria y militante. Esos son los recuerdos que tengo y que con su partida se han revivido con una fuerza tal que me obligan a compartirlos con mis lectores de Crónicas Cubanas, aun cuando sobre algunos de ellos ya los he mencionado en mis crónicas y escritos anteriores. Estos son recuentos y testimonios de vida que considero muy importante comunicarlos porque de esas pequeñas piedras son con las que en realidad se edifican las murallas que arropan y dan existencia a la Revolución Cubana, que se componen de los grandes hechos extraordinarios y patrióticos y del día a día modesto y cotidiano de los revolucionarios que devenimos la fuerza de trabajo en la base que poco a poco la va edificando y defendiendo.

De Hart debo decir que parto de su trato directo y aleccionador más allá de lo que fue su investidura en la cúpula de la Revolución, en la que por derecho propio siempre participó, para explicarme las concepciones de las cuales partían las tareas y orientaciones que debía darme, nunca órdenes, y confieso que en todos los años que trabajé dentro de la órbita revolucionaria que dirigía Armando Hart nunca recibí ningún planteamiento de ordeno y mando, siempre una propuesta de lo que debía hacer fundamentada en una explicación y una lógica conceptual política y filosófica.

Por otra parte, de Hart siempre pude apertrecharme del concepto de Fidel, del que ya he escrito en algunas otras crónicas sobre la necesidad de tener pensamiento propio, de plantearlo y defenderlo, porque Hart no solo ha sido un adelantado de esos conceptos, sino que básicamente también siempre puso en práctica la capacidad de escuchar a los demás y, sobre todo, a quienes trabajábamos dentro de su órbita de acción. Esa es mi experiencia sobre esta cuestión que la expreso abiertamente porque fue para mí una de las grandes virtudes de su vida: EL PENSAMIENTO PROPIO.

Otro recuerdo y experiencia de vida a la que quiero referirme en el corto espacio de que dispongo para mis crónicas es el anti dogmatismo y el espíritu de búsqueda y sospecha renovadora que siempre nos inculcó Hart desde sus altas responsabilidades del Partido, a los que en aquellos momentos formábamos parte del Buró Nacional de la UJC encabezados por Miguel Martín, primero, y por Jaime Crombet, después de la partida de Martín, para otras tareas revolucionarias. A mí me había enviado el Partido junto con otros compañeros militantes jóvenes a fortalecer el trabajo de la UJC en el año 1964 y en Hart encontramos ideas claras, certeras y renovadoras que nos permitió darle un vuelco al trabajo de la organización política juvenil de la Revolución Cubana. Fue un vuelco en el que el impulso, los debates y diálogos con Hart en la más alta instancia partidista, fueron decisivos, sin que nunca que yo recuerde recurriera al tan socorrido recurso del ordeno y mando. Hart fue un hombre de diálogo y de convencimiento; ese es mi resumen de esta experiencia.

Ya se me acaba el espacio de esta crónica de las ideas y del alma revolucionaria y quizás escriba otras más con el tema porque se me quedan muchas cosas por decir. Espero que el periódico me dispense que me haya pasado un poco en el número de cuartillas y termino como es mi costumbre, afirmando que así lo pienso y así lo expreso en mi derecho a opinar, con mis respetos para el pensamiento diferente y sin querer ofender a nadie en particular. fsmederos@gmail.com

1 Ver en Por Esto! Sección de Opinión, de Mérida, Yucatán, México el domingo 27 de noviembre del 2016,

Publicado en el periódico Por Esto! Sección de Cultura de Mérida Yucatán México el viernes 1ro de diciembre del 2017.