sábado, 21 de enero de 2017

CON MOTIVO DE LA ERA TRUMP, LO QUE DEBERIAMOS PRIORIZAR

Con motivo de la Era Trump, lo que deberíamos priorizar.


CRÓNICAS CUBANAS.

Por Félix Sautié Mederos

Queridos lectores de Crónicas Cubanas, precisamente porque lo que escribo son Crónicas Cubanas, no acostumbro a plantearme análisis de estricta índole internacional con los que pudiera eludir sin complicarme la vida a  mi pretendido interés de ser un cronista de mi tiempo en Cuba. Lo que hago con un criterio de objetividad  y con pensamiento propio desde mi Rincón de Centro de Habana, desde donde les escribo cotidianamente  sobre las realidades y los problemas que vivimos los cubanos y cubanas de hoy. Pero  en esta ocasión,  no podía pasar por alto la toma de posesión del nuevo Presidente de los Estados Unidos Donald Trump y su discurso de investidura, por el significado que podría tener para el mundo y para Cuba el inicio de lo que se ha dado en denominar la Era Trump.

Por tanto, en consecuencia aquí van mis primeras impresiones muy preliminares con la esperanza de que pueda publicarlas en tiempo, como corresponde a un periodismo de opinión que plantea mantenerse al día. Lógicamente, de acuerdo con mi muy específico propósito en Crónicas Cubanas, las planteo  relacionadas muy especialmente en mi criterio muy personal, con lo que podríamos esperar en Cuba de todo esto, tan controvertido y quizás enigmático.

No  olvido el muy especial significado negativo que podrían tener estas palabras de Trump para mi muy querido México, América Latina y el mundo, pero tal y como es mi especialización me referiré a mi Cuba natal, desde mi Habana del alma.

Comienzo por decir que fue evidente que se planteó un discurso esencialmente nacionalista y proteccionista con palabras populares, que en definitiva será el tiempo quien diga lo que verdaderamente significarán un conjunto de criterios que en esencia de acuerdo a como se apliquen podrían ser positivos o negativos, sobre todo para el pueblo norteamericano y los demás pueblos del mundo. En este sentido considero que hay que tener mucho cuidado con las presunciones que al respecto se planteen desde un inicio, aunque siempre habría que mantenerse muy alerta cuando dormimos con un ojo cerrado y con el otro abierto, más allá del significado semántico que pudiera ser realmente un sentido figurado que en sí mismo que plantean las palabras.

Pero hubo una frase que quiero escoger porque la considero esencial para una alerta muy dirigida para Cuba y los cubanos que bien pudiera servir para los queridos mejicanos también. Parto del hecho de que por aquí, me refiero a Cuba,  considero que  estamos viviendo como detenidos en el tiempo y en mundo interior que muchas veces nos impiden ver los árboles específicos en el gran bosque que son el conjunto de los demás países en el mundo exterior que nos rodea.

Específicamente me refiero a lo que en la traducción al español significó su frase en la que planteó que UNA NACIÓN PREVALECE EN LA MEDIDA QUE LUCHE. Aquí en mi criterio está el meollo del problema que tenemos por delante los cubanos de hoy, porque considero que eso con independencia de quien lo haya expresado, es lo esencial de la respuesta que en Cuba deberíamos plantearnos en el inicio de la ya controvertida Era Trump.

Luchar todos sin exclusiones onerosas, de acuerdo con nuestros propios criterios e ideas que deberían ser respetados por todos de todos, para resolver los graves problemas que afrontamos. Hacerlo más allá de los inmovilismos que nos detienen, del autoritarismo que lo complica todo, de la burocracia que lo mediatiza todo y de las corrupciones que tanto daño nos hacen , para alcanzar el desarrollo de una República en donde quepamos todos, democrática , de derecho, participativa , de paz y de  justicia social, con todos y para el bien de todos.

Precisamente, considero que nuestras fortalezas y oportunidades para hacerle frente a lo que nos viene encima son éstas y no otras, para lo cual tendríamos que comenzar cambiando todo lo que deba ser cambiado con la mayor agilidad posible.

Así lo pienso y así lo expreso en mi derecho a opinar con pensamiento propio y mis respetos por el pensamiento diferente, sin querer ofender a nadie en particular. fsmederos@gmail.com

Publicado en Por Esto!, Sección de Opinión, el sábado 21 de enero del 2017,




LA SOLUCION NO PUEDE IR EN UNA SOLA DIRECCION


Los problemas migratorios y cambiar todo lo que deba ser cambiado.

CRÓNICAS CUBANAS.

Por Félix Sautié Mederos

Mucho revuelo mediático se ha creado con la decisión de los gobiernos de Estados Unidos y Cuba de eliminar la política de “pies secos y pies mojados”, que incita a la emigración ilegal; y que verdaderamente es muy riesgosa para los cubanos que por distintas vías cargadas de peligros ponen en riesgo sus vidas para emigrar, incluso usando la vía marítima en frágiles embarcaciones muchas veces improvisadas con naufragios, desapariciones y ahogamientos que han convertido al Estrecho de la Florida en una gran fosa común.

Desapasionadamente considero ha sido una decisión muy importante que significa una victoria diplomática del diálogo respetuoso, para solucionar un grave problema;  pero ojo además de la persistencia del Bloqueo que tanto daño ha hecho a Cuba, y de la Ley de Ajuste Cubano; queda pendiente lo que sería en mi criterio, una verdadera y raigal solución completa del problema en su conjunto. Ya que considero que es preciso realizar sin posiciones preestablecidas,  un análisis a fondo de las causas que están determinando esa fuga permanente y sistemática de la población. Son cuestiones que van muchas veces más allá de las ideas políticas y sociales e incluso también de la situación económica de algunos quizás no de la mayoría,  que de conjunto han determinado el cálculo que anda rondando por ahí en el que se estima que un 11% de la población cubana vive fuera del país. Es pues, evidente que estamos ante un problema complejo que necesita soluciones complejas que no pueden ir en una sola dirección.

Si todo se queda solo en la eliminación de esta política evidente errada y dañina y de que se derogue la Ley de Ajuste Cubano y no se analizan y se toman medidas para contener las causas internas; entonces todo y valga la redundancia del término, podría empeorar sensiblemente. En esto la solución no puede ser acallar las realidades subsistentes. De nuevo el secretismo será mucho más dañino que la información y el debate público y abierto, porque el problema no puede ser solucionado por si solo ni por algo caído del cielo. Las soluciones tienen que ser raigales y profundas con la participación de todos, especialmente de los jóvenes que día a día se hacen por derecho propio de su edad, dueños del presente y emperadores del futuro, cuando ya no estemos presentes las generaciones de la Revolución Triunfante.

Hay que preguntarse por la falta de creatividad que subsiste en la Cuba de hoy. Creatividad que es un don natural de la vida, y que ha estado contenida durante  mucho tiempo por la acción de un único criterio y una única forma de resolver los problemas, que en muchas ocasiones hacen insostenibles las situaciones que se le plantean a muchos jóvenes todos de a pie se abren a la vida. Especialmente cuando los horizontes de futuro se cargan de consignas promisorias, mientras que aparecen ensombrecidos por realidades que empeñan ese mismo futuro. En mi opinión de viejo revolucionario que vengo de los años 50 del siglo pasado, ahí está el meollo del problema que se abre para el país ahora con mayor fuerza que nunca. Esto es urgente tomarlo en consideración, porque las generaciones de la Revolución insurgente y Triunfante, ya estamos terminando nuestro ciclo de vida; y tenemos la obligación moral ineludible con la Patria, con la Historia y con los que vienen detrás de nosotros de quitar del medio los escollos que nosotros mismos hemos  creado o que desde el exterior se han planteado para complicarnos la vida. Compulsar y ahogar a las responsabilidades del pensamiento para buscar complacencias temporales  que agravarán las situaciones, no es el camino a seguir.

Si cuando la República de los años 40 y 50 se hubiera aplicado esa lógica, todo hubiera continuado igual y no se hubiera producido la Revolución Cubana. El momento es por tanto de cambiar todo lo que deba ser cambiado rechazando de plano el concepto gatopardiano de cambiarlo todo para que no cambie nada. Hay que cambiar todo lo obsoleto y abrirse a una modernización verdadera y profunda, sin miedos inducidos ni dudas de quienes ya estamos envejecidos y el paso de los años nos hace conservadores por naturaleza biológica y social. Los tiempos han cambiado y hay que resolver efectivamente que se pueda salir, estar a fuera todo el tiempo que se quiera y volver a entrar sin restricciones de ningún tipo e incentivar con iniciativas y aperturas concretas la permanencia en el país. Eso no es extraño ni nuevo en el mundo. Eso es natural, justo y lógico.

Hay que abrirse al mundo de la ciencia y de las nuevas tecnologías de la información que están renovando al planeta y posiblemente al universo, no vaya ser que nos quedemos atrás para siempre y despoblados con una población cada vez más envejecida. Muy pocas familias cubanas no tienen a nadie afuera que haya emigrado, luego hay que plantearse de fondo lo que tenemos que hacer adentro sin echarle la culpa solo a los demás; para crear una República en la que quepamos todos, de derecho, democrática de justicia social, próspera, sostenible, con igualdad de oportunidades y donde la participación y la creatividad sean potenciadas al máximo posible.

Así lo pienso y así lo afirmo en mi derecho a opinar  para que no haya derrumbes totales y se salve todo lo positivo de la Revolución, negando para siempre lo negativo tal y correspondería a un análisis verdaderamente marxista, porque el marxismo es un concepto filosófico que no tiene dueños particulares, infalibles, ungidos o consagrados. Lo afirmo todo con  mis respetos más plenos para el pensamiento diferente y sin querer ofender a nadie en particular.

Publicado en el periódico Por Esto! de Mérida, Yucatán , México, el miércoles 17 de enero del 2017.



jueves, 19 de enero de 2017

LLANTO POR JUAN ANTONIO ALDAZORO, NUESTRO "TONITO"

llanto por Juan Antonio Aldazoro, nuestro “Toñito”.

Eligio Damas

"Nuestras vidas son los rios
que van a dar a la mar
que es el morir"
Jorge Manrique


            Quiero antes de iniciar esta nota, agradecer a los compañeros y camaradas de Aporrea, le den pronta cabida o entrada. Me sobran las razones para este ruego.
               Estoy de luto. Tengo un dolor profundo. Los motivos son hondos e inmensos como una montaña. Una flecha envenenada, con la muerte pintada en la afilada punta, vino avisarme de un amigo. Algùn tiempo llevaba sin saber de èl, aunque siempre en mis recuerdos estaba. Lo veìa reir o por lo menos sonreir discretamente y a travès de ella esparramar su ternura. Por eso, ahora mismo, al saber de èl, su alegrìa, mi alegrìa, se transformò en una tristeza que sòlo a uno lo visita cuando, pocas veces, como esta, como dijese Facundo Cabral, "cuando un amigo se va".
            Esta mañana de martes, al abrir la página de Aporrea, como decimos los cumaneses “me llevé un rudo golpe”. Murió en Caracas, el domingo dice la página, el sábado nuestro amigo y hermano de toda la vida Rómulo Henríquez, Juan Antonio Aldazoro, para sus amigos de los viejos tiempos, “la vieja muchachada”, como dijese Gardel, simplemente “Toñito” o el “Gordo”.
            La nota que anuncia su muerte, habla de sus luchas dentro del gremio de periodistas, del cual formó parte, y que en buena medida se merece, pero no de las grandes cualidades humanas de aquel muchacho que repartía sus amores entre su Carora natal, el Barquisimeto de sus vivencias adolescentes y la enorme cantidad de amigos que se había ganado no tanto por la militancia revolucionaria y los riesgos que la lucha clandestina comportaban, sino por su don de gentes y disposición a ayudar a los amigos. El gordo, decía hace pocas horas, a Romulito Henríquez, fue para muchos de nosotros algo así como “la madre Teresa de Calcuta”.
            Dentro de la precariedad en que vivíamos muchos de sus amigos, luchadores clandestinos, perseguidos por el régimen, que implicaba dormir una noche en un sitio y otra en otro, pasando dificultades de toda naturaleza, aquel extraordinario personaje se las ingeniaba para ayudar y contribuir con cualquiera de aquellos que a él acudiese. Porque el gordo, como sugerí antes era un enorme paño de lágrimas. Por lo menos, una amplia sonrisa y un abrazo fraterno en èl se hallaba.
            Recuerdo los viejos tiempos cuando él era residente de lo que llamaban oficialmente la residencia número uno (Nº 1) y los muchachos la Estalingrado o Leningrado, ahora bien no recuerdo. Aquella que una noche fue invadida por la Digepol, por una comisión comandada por aquel siniestro personaje que llamaban el Capitán Vegas, antes que aquel cuerpo policial pasase a ser controlado por los cubanos como Posada Carriles. Y como el comandante o jefe de aquella banda de rufianes sacó de los enormes bolsillos de la chaqueta que vestía “un bojote” de ramas que esparció por todo el salón de entrada, mientras los fotógrafos que le acompañaban sacaban fotos. Al día siguiente, lo único que exhibió el parte policial a través de la prensa, como ilegalidad hallada en la residencia eran aquellas ramas que fueron identificadas como marihuana. Me hallaba esa noche en aquel sitio precisamente porque había acudido en solicitud del “gordo” para que buscase la manera de ayudar a un compañero que necesitábamos proteger de la policía.
            Jorge Rodríguez padre, entonces joven dirigente universitario del MIR, partido del cual el "Gordo" y suscrito tambièn formaban parte, tuvo una cercana amistad al “Gordo”, por ser ambos nativos de Carora, compañeros de partido, luchas difìciles y residentes de la residencia Nº 1.
           ¿Cómo olvidar aquel persistente optimismo del “Gordo”, quien para todo tenía una agradable sonrisa y una oportuna respuesta?
          ¿Cómo no llorar por aquel bello amigo, solidario, lleno de alegría, que nos tendía la mano, solución a muchos de los problemas que comportaban nuestras difíciles circunstancias, quien compartió con nosotros en la edad juvenil los mismos ideales, sueños y esperanzas?
            Pues sí, nada me cuesta ni me avergüenza, a esta dilatada edad mía, reconocer que al leer la nota puesta en el portal Aporrea que habló de la muerte de nuestro querido e inolvidable “Gordo”, acá lejos, en la costa oriental de Venezuela, en el estrecho espacio de una biblioteca de un humilde maestro de escuela jubilado, cuyo único capital es su vida, vivida con intensidad y dedicada a lo que siempre ha creído como causas bellas y el orgullo de haber tenido amigos como este que ahora se nos ha muerto, el rostro se me ha anegado de lágrimas.
          La última vez que nos vimos estaba encargado de la Imprenta Nacional, aquella vez hablamos de los viejos tiempos y nos despedimos con un fuerte abrazo. A sus familiares envío mi mensaje de solidaridad y mi declaración por lo que me ha afectado esta triste noticia.

            El viejo amigo fue de los buenos y nobles e irá donde corresponde a los tipos como él. Abrazos hermano, tu recuerdo como siempre estará conmigo. 



--
Publicado por Eligio Damas para BLOG DE ELIGIO DAMAS el 1/18/2017 05:45:00 a. m.

martes, 17 de enero de 2017

LOS RETOS DE UNA GUERRA ECONOMICA

Venezuela, los retos de una guerra económica
Hedelberto López Blanch

La guerra económico-financiera lanzada contra Venezuela por parte de las fuerzas de derecha no se detiene, pero contra cada acción, el gobierno de Nicolás Maduro ha respondido con otras medidas que le han permitido salvar las conquistas sociales puestas a disposición del pueblo en los 17 años de Revolución Bolivariana.
No ha existido ni un momento de respiro para Venezuela desde que en 1999 el presidente Hugo Chávez llegó al poder y que después esos retos se intensificaron tras la toma de posición de Nicolás Maduro en 2013.
Muchos analistas se preguntan cómo Venezuela ha podido resistir los violentos sabotajes económicos contra el gobierno, los cuales en América Latina solo tienen como antecedentes a Cuba que ha soportado 57 años de bloqueo económico-financiero impuesto por Estados Unidos.
Con el apoyo de la oligarquía criolla y de los poderosos medios de comunicación occidentales, la Revolución Bolivariana ha sufrido numerosos ataques que van desde intentos de golpes de Estado, atentados contra la producción petrolera, acaparamiento de alimentos y medicinas, contrabando de mercancías hacia las fronteras y violentas campañas de desinformación.
En una comparecencia televisiva a principios del presente mes de enero, Maduro señaló: "Mantenemos a un país funcionando más allá de los sabotajes, por eso Venezuela no se somete más nunca al Fondo Monetario Internacional. Somos un país libre y cada vez debemos ser más libres con el desarrollo de las fuerzas productivas y económicas del país".
Las presiones contra el gobierno tomaron fuerza tras el triunfo de la derecha venezolana obtenido en las elecciones de diciembre de 2015 que le dio mayoría en el Parlamento. El resultado parlamentario se debió a la ofensiva desestabilizadora de la derecha nacional e internacional dirigidas desde Estados Unidos y Europa Occidental, lo cual motivo que capas populares dieron la espalda al gobierno con la ingenua creencia de que esas fuerzas integradas en el Movimiento de Unidad Democrática (MUD) le podrían resolver la pérdida de la estabilidad alimentaria.
Como manifiestan algunos analistas, muchas personas pensaron en ese momento con el estómago y no con la cabeza lo que hubiera podido eliminar todos los avances sociales alcanzados por el pueblo a partir de 1999.
Durante el año 2016 dos grandes planes de desestabilización fueron puestos en acción por las fuerzas opositoras de derecha de la llamada MUD.
El primero fue continuar y mantener el constante desabastecimiento de alimentos, útiles del hogar, productos de primera necesidad y hasta de combustible, con la complicidad de numerosos productores privados y dueños de almacenes, cuya finalidad es la de crear incertidumbre y hambre entre la población y echarle la culpa al gobierno.
Como las grandes distribuidoras se encuentran en manos de la oligarquía se impulsó el contrabando de bienes de primera necesidad, de producción nacional o importada, hacia Colombia con la colaboración de narcotraficantes que operan en la frontera. Esta operación recibió una respuesta del Estado y de las Fuerzas Armadas que lograron neutralizarla.
Para contrarrestar las carestías provocadas, se crearon los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (Clap) que abastecen con productos de primera necesidad a 4 000 000 de núcleos familiares, y se estima que en el transcurso del año se beneficiarán cerca de 24 000 000 de personas.
La otra táctica fue buscar un golpe financiero que primero comenzó desde el exterior al cortar los países occidentales (siempre encabezados por Washington) las inversiones y préstamos al país sudamericano.
En días recientes, Maduro informó que neutralizaron una extensa operación protagonizada por “banqueros, dirigentes políticos de la MUD y mafias de Cúcuta y Maicao (municipios colombianos) que trasladaron enormes cantidades de billetes de 100 bolívares hacia Colombia donde se “lavaban”, entre otros motivos para falsificar dólares. Se lograron recuperar más de 4 300 millones de bolívares.
El gobierno ha tenido que invertir grandes divisas convertibles para fabricar nuevos pesos de diferentes denominaciones en el exterior que llegaron con atrasos al país debido a “un sabotaje internacional”
El último acontecimiento de la oposición parlamentaria fue declarar al presidente Maduro, en abandono de funciones para sacarlo del puesto, lo que resultó rechazado por el Tribunal Supremo por inconstitucional.
La intentona tenía los mismos visos de los golpes parlamentarios que se han realizado en los últimos tiempos con los presidentes Fernando Lugo, de Paraguay y Dilma Rouseff, de Brasil.
La razón de la ofensiva desatada por las minorías adineradas de América Latina con el respaldo de las potencias occidentales es que han encaminado políticas sociales y económicas a favor de los pueblos lo cual está en plena contradicción con el neoliberalismo y el sistema capitalista.
En los 17 años transcurridos, la Revolución Bolivariana ha salvado gratuitamente la visión a miles de ciudadanos; ofrece servicios de salud a toda la población; logró alfabetizar a millones de habitantes los que pueden continuar estudios hasta la universidad; ha entregado más de 1 300 000 viviendas completamente amuebladas a miles de familias que ya no viven en condiciones infrahumanas.
Hasta ahora, tanto el gobierno de Hugo Chávez como el de Nicolás Maduro, con el apoyo del pueblo, han logrado salvar los constantes ataques económicos y financieros que les impusieron pero no cabe dudas de que en futuro persistirán los desafíos.



POR AHORA, TRUMP ME PARECE UN JODEDOR. PUDIERA SER COLA DE LEÒN


ELIGIO DAMAS

            Cuando Obama ganó las elecciones y llegó a la oficina oval de la “Casa Blanca, pareció una palomita blanca, pese ser afroamericano, dicho así para no calentar a quienes les disgusta sigamos usando en estos casos el calificativo negro, el cual en su versión femenina uso desde siempre para mi compañera sin causar ningún problema. Nosotros, los ilusos del mundo, siempre buscando pajaritas preñadas e intentando llegar al cielo estando medio muertos en este mundo de “vivos”, nos ilusionamos y creímos en una nueva era y relaciones con EEUU. Pensamos que Bush había sido lo peor y más cruel, por lo menos en los últimos años, en ocupar aquel cargo.
            Pero si nosotros caímos por inocentes, no sé a ciencia cierta, no me atrevo a afirmar nada, al pensar en qué pasó con los miembros de la Academia Sueca que otorga el premio de Alfredo Nobel, quienes sin motivo, aparente causa y demasiada premura ungieron a Obama con el premio “de la Paz”. Algo así como pasar a un muchacho de un grado a otro sin evaluación alguna sino simplemente por la pinta. ¡Son trampas de Lucifer!
           El mismo Obama que, en la primera reunión con los gobernantes latinoamericanos, creo en Trinidad, llamó a olvidar el pasado, es decir las tropelías contra nosotros por los anteriores gobernantes  y capitales de su país, y prepararnos para una nueva historia. La misma oferta hizo al mundo entero. Ahora cuando se va, deja tras sí un esterero de muertos, países destruidos, hambre acumulada en cada rincón del mundo donde “pisó su caballo”, como Atila y lo que es peor, organizado y armado un poderoso ejército de terroristas que amenazan a la humanidad toda, incluyendo a sus aliados de la OTAN y hasta a EEUU mismo.
            Primeramente a Obama se le debe el drama de las multitudes de hombres, mujeres y niños que desde el África y el Oriente Medio, aventados por el hambre y la guerra, hacen proezas para llegar a Europa en busca de la paz, tranquilidad y bonanza que les quitó la política imperial y guerrerista de aquél y sus aliados del Tratado del Atlántico Norte. Ahora mismo han llegado más de 28.000 menores sin custodia a Italia por la misma causa.
           Obama hizo que Bush, el de la guerra preventiva, consistente en invadir a un país por sólo considerarlo peligroso, sospechoso o nada dócil, quedase ahora como un cordero o un simple “niño de pecho”. ¿Qué pensarán aquellos académicos suecos si actuaron de buena fe? Si así fue, cosa como dudosa, pasarán a la historia cual tontos de capirote; menos mal para ellos y sus descendientes, que nadie se ha ocupado de averiguar sus nombres. Quedarán donde deben estar, en la oscurana.
            Donald Trump, rubio y rojo, como mandan las reglas del gran poder y el Kukuxklán, no sólo ha sido ignorado sino adversado por la Academia sueca. Ya el premio Nobel se lo dieron a Santos por adelantado, cuando uno comienza a sospechar que éste cerró una guerra para que se prenda otra. Quizás, como uno mismo, ha pensado darle a Trump cuerda, dejarle que despliegue su juego, sus cartas, para decidir el año próximo. Pudieron haber aprendido una vieja lección que en el lenguaje popular venezolano se expresa diciendo, “quien come cigarrón se atora”; si es que son dignos que uno albergue esa duda.
            Mientras tanto, a la espera de sacar a Obama de la que será su nueva casa, Trump trae al mundo de cabeza. No sé si es loco, vaina que en verdad descartó por simplista, le gusta lo histriónico o pantallear como decimos nosotros, trata de confundir a medio mundo para que cada quien despliegue su propio juego y descubrirlo para saber a qué atenerse o simplemente juega por ahora al jodedor para reírse de todos. Puede ser. Trump es un millonario fuera del montón. En términos capitalistas ha sido exitoso, es blanco, no como la leche, porque no es así, sino como los blancos anglo parlantes, rojo el cuero y engreído por su color blanco y sus millones. Con sus reales, hechos en sus negocios, llegó a la presidencia de los EEUU aún teniendo en contra hasta buena parte de la élite del partido republicano, su partido. La más conocida derecha, de la derecha, norteamericana, se puso en contra suya y por la “independencia” que le daban sus reales, hizo una campaña atípica, contrariando el discurso formal y convencional, y derrotó a la Clinton. Esta, pese tener a su lado a todo el partido Demócrata a su lado, hasta Bernie Sanders, la ultraderecha conocida del Republicano y todos los poderosos medios del mundo, empezando por los de su propio país, no pudo derrotar como debía a su oponente. No vale de nada quejarse que la Clinton obtuvo más votos populares que Trump; eso no es cosa novedosa en aquel país.
            Así como Trump en la campaña se rió y se metió en los bolsillos a sus adversarios, a los poderosos medios que intentaron derrotarle, ahora antes de asumir el poder se ríe e intenta enredar al mundo entero. Se da el lujo de decir, como nosotros mismos, que la gran prensa gringo y sus medios televisivos son tramposos e inundan al mundo de mentiras.
            Electo presidente se va a México, después de agredir a los nacionales de ese país, se “amapucha” con Peña Nieto y a lo Juan Gabriel se juran “Amor eterno”; luego declara que no sólo hará el muro más alto y largo, sino hasta “bonito”, con sorna. Luego remata que México tendrá que pagarlo, lo que obliga a su “pana”, presidente mexicano, a responder con desagrado. De la misma manera que parece condenar al terrorismo, pero pide al gobierno de Israel, condenado por la ONU por terrorista, con la abstención de EEUU, a que “aguante, resista”; es decir, espere que él llegue.
           Declara hoy, con su voz y gesto de dios malvado, de truenos y centellas, capaz de desbocar los ríos y lanzar tsunamis sobre la tierra poblada, de una manera y mañana de otra, como en tono conciliador. Amenaza a Rusia hoy y mañana declara su intención de mejorar las relaciones con la patria de Putin. A los sempiternos aliados de los gobernantes de su país, el Pentágono, Departamento de Estado, los grandes medios, el capital al cual está asociado, deja atónitos y bocas abiertas, cuando dice que la OTAN está obsoleta y la acusa de alentar el terrorismo. Cuando uno y todo el mundo espera que Trump, por razones obvias, como la naturaleza de su propio país, el centro del armamentismo mundial, insista como sus antecesores mantener estrechas las relaciones con los países de la UE y la OTAN, casi les acusa de “chulos” y les conmina a “pagar lo que deben” para el funcionamiento de la diabólica cofradía. Sugiere mejorar sus relaciones con Rusia para acorralar al terrorismo, mientras acusa a la señora Merkel de promover o permitir la entrada en masa de indocumentados a Alemania, sugiriendo con ello favorecer el terrorismo, que derrotado en el campo de guerra, busca refugio en otro nuevo escenario.
            Hasta ahora me he limitado a leer lo que dice el señor Trump. Lo analizo y me confunde. No tengo motivos ni serios fundamentos para predecir lo que en verdad hará. Si me sujeto a la tradicional y pertinente conducta del capitalismo y los grandes intereses de su país, no espero nada nuevo ni sustancialmente distinto a lo que hizo Obama. Será, creo yo, más de lo mismo. Pero si creo que nos está jodiendo y como millonario que es, se siente poderoso, no el tímido Obama que llegó a allí dispuesto a escuchar a los amos. Trump se cree, no sé si con razón o sin ella, uno de los poderosos, llamados a imponer la política y eso marca una diferencia.
            Obama fue una simple cabeza de ratón. Trump, por sus millones, que unos cuantos son, pudiera creerse cola de león.

            Esperemos que el balón se ponga en movimiento y se despliegue el juego. No seamos imprudentes.


--
Publicado por Eligio Damas para BLOG DE ELIGIO DAMAS el 1/17/2017 11:54:00 a. m.

¿EL DISCURSO DE DANIEL ORTEGA SE LO DEDICÒ A MADURO?


ELIGIO DAMAS


            Confieso que siento atracción, mucha tracción, por el estilo discursivo de Daniel Ortega y otros tantos que, como él, hablan pausado, sin estridencias, abuso de epítetos y hasta insultos. Quizás por lo sereno, muy meditado, donde cada palabra sale tras la otra sin atropellarla, su discurso suele ser denso y agradable hasta para quienes le adversan. Se da el tiempo necesario para no decir lo indebido, no insultar por el sólo placer de hacerlo y decir justo lo que hace falta para abrirse espacios o por lo menos que quienes deben oírle “paren los oídos”.
            Desde muy joven me ha atraído ese estilo oratorio que suele decir mucho, porque no sale apurado con los pantalones en los tobillos y la chaqueta en las manos. Surge elaborado para cumplir una tarea acordada o plan cuidadosamente diseñado. No habla para llenar el espacio como quien en un rincón va lanzando cosas inservibles. El estilo lleno de calificativos insultantes, frases altisonantes, mayormente huecas, vacías, no sólo nunca dice nada, sino que de inmediato cierra los canales auditivos hasta de quienes pudieran estar dispuestos a escuchar. Es un estilo contaminante. Cuando se habla en televisión, desde un estudio, espacio casi cerrado o a un pequeño círculo, pegando gritos como quien se halla en medio del desierto del Sahara, cual los locos o predicadores que de paso hablan como loros, ensordece hasta los suyos. Si algo trascendente se dice entre aquel alboroto y promontorio de palabras innecesarias, sólo lo captan quienes están obligados a hacerlo por cualquier circunstancia. Por eso me gusta el estilo de Ortega Saavedra el recién electo por tercera vez presidente de Nicaragua, como me agrada sobremanera la pasividad, sensatez y hasta el irónico y mordaz de Roy Chaderton Matos. ¿Habrá alguna relación entre una cosa y otra? ¡Quién sabe!
             Pero ese estilo comedido, parsimonioso, como estudiado de Daniel Ortega, no se exime de decir lo necesario. En cada escenario, tal como lo hizo anoche en su tercera toma de posesión presidencial, no deja de denunciar la rapacidad del imperialismo, las agresiones contra su pueblo, América Latina y hasta aquellos del mundo que no se le entregan, como tampoco abandona la sindéresis, el buen tono y el cuidado de captar al escucha. Como tampoco deja a un lado su deber de manifestar su solidaridad con las causas nobles del mundo. Y es tan cuidadoso que pone énfasis en no generarse oposiciones ni enemistades innecesariamente. Como dijo el mismo en el discurso que comentamos, la experiencia pasada que experimentó el sandinismo de contribuir estelarmente por consolidar la paz en su país a partir del 2007, le enseñó a cuidar el estilo y la calidad oratorio. Si está decidido a llamar a compartir esfuerzos a un sector no lo duda. Nada de decir una cosa hoy y otra mañana, como tampoco tiene dudas ni temores al dirigirse a sus invitados y hasta discrepantes con altura y respeto, sin calificativos deshonrosos u ofensivos. Menos pretende atraerse a nadie a fuerza de gritos y palabras de grueso tono. Es cuidadoso hasta en la gestualizaciòn; en él la palabra va acompañada de gestos armoniosos.
            Por el contenido de su discurso, su rica carga de sabiduría que da la experiencia convenientemente asimilada, que seguí con mucha atención, pues aparte de lo que significa el orador, como ya dije, su estilo me cautiva, intuí que hablaba como especialmente para Maduro y si alguna duda hubiese tenido, me la disipó porque gestualizaba y miraba hacia nuestro presidente en veces, como si sólo ellos dos allí estuviesen. Evo, al lado de Maduro, quien bien ha sabido manejar la situación boliviana, nunca fue del interés de la mirada y gestos del orador. Quizás pensó que al indio Aimara no le hacían falta aquellas lecciones.
            En su exposición, Daniel Ortega habló de cómo pusieron énfasis en lograr la paz interna, aislando las fuerzas nacionales y extranjeras que intentaban mantener el estado de guerra. Cómo pudieron enlazar con los sectores productivos nacionales para incentivar la economía y aprovechar las ventajas de la economía nicaragüense. Puso disimulado interés en llamar la atención como el sandinismo logró vincularse a amplios sectores de la vida de su país del cual se habían distanciado por sus errores infantiles y maniobras del imperialismo.
           Habló, como la mayoría determinante de los nacionales, incluyendo el empresariado, había adoptado como suya aquella constitución vigente desde 1987, en la cual se establece la economía mixta, tal como la nuestra de 1999, que, en nuestro caso, sectores de la oposición sólo la asumen cuando les conviene. Pero dejó claro que esa constitución que adoptó esas formas productivas, se pone en práctica y estimula por parte del Estado sin complejos ni alusiones que pudieran inhibir a determinados sectores. Procuran no dejar dudas ni por acciones, omisiones y menos por discursos ajenos a la realidad y demandas de esta.
              Recordó, sin dejar de mirar y gesticular hacia Maduro, cual padre que habla a un hijo, como amplios sectores de la sociedad nicaragüense, por las iníciales ejecutorias del Frente Sandinista, al volver al poder, seguían viendo en ellos los sempiternos dispuestos a nacionalizar y expropiar lo que se les atravesase y del esfuerzo que tuvieron que hacer, lo que implica adecuar el discurso, decimos nosotros, para convencerles que todos ellos cabían en aquella proeza necesaria para recomponer la vida nacional.
            Se ufanó Ortega de los logros alcanzados, del empuje que hoy caracteriza la economía y la vida toda de Nicaragua, con la participación más amplia, lo que incluye a empresarios, cuestión que las cifras conocidas y los testimonios de amigos nuestros, salidos de aquel país que es el suyo, en tiempos pasados, huyendo del “horror” del sandinismo, confirman.
            Todo aquello lo decía sin dejar de elogiar a Fidel Castro y al Comandante Chávez, sin estridencias ni excesos. Pero justo y necesario, tanto como destacar la generosidad y capacidad solidaria del venezolano ante las dificultades de su país y el resto de los pueblos pobres de nuestro espacio.
            Los resultados electorales que reeligieron por tercera vez y segunda consecutiva a Daniel Ortega, revelan que él y el Frente Sandinista gozan de un sólido respaldo. Tanto que, si mi memoria no me hace una trastada, obtuvo algo así como el 70 por ciento del total de votos depositados.
            Aparte de la ausencia de insultos, tremendismos, frases altisonantes para impactar, gritos, también estuvieron ausentes ofertas sin sustento y hasta aquellas que tienen como fin agradar a una pequeña cofradía pero ahuyentan a la mayoría productiva ; pero si muchas para demostrar la disposición del sandinismo, gobierno y pueblo nicaragüense, en sus más amplios sectores, a defender su soberanía y derecho a construir su economía de manera independiente con la más amplia y pertinente participación ciudadana y clasista.

           Como Daniel Ortega y Saavedra, quien no es como dicen en mi pueblo “un cogìo a lazos”, un revolucionario improvisado, sino  comandante de los ejércitos sandinistas que lucharon contra el imperialismo y la dictadura somocista, dignos herederos de César Augusto Sandino, habló en aquellos términos, dictó clase y puso énfasis en atraer la atención del presidente Maduro, esperamos que eso sirva de algo, tanto como lo de prender motores y confiar en la lealtad de sus allegados.


--
Publicado por Eligio Damas para BLOG DE ELIGIO DAMAS el 1/12/2017 04:31:00 a. m.