lunes, 9 de septiembre de 2013

A 80 ANOS DEL GOLPE

A 80 años del golpe Ciro Bianchi Ross • digital@juventudrebelde.cu 7 de Septiembre del 2013 19:08:54 CDT La cosa estaba cada día peor. El caos se entronizó tras la caída de Machado, el 12 de agosto de 1933. Carlos Manuel de Céspedes presidía el Gobierno, pero no gobernaba y la combatividad de los cubanos asustaba al Embajador estadounidense. Había hambre y desempleo y huelgas. La llamarada popular quemaba la Isla y obreros y estudiantes estaban en pie de lucha. En el puerto habanero dos buques de guerra estadounidenses permanecían con los cañones desenfundados y los marines prestos al desembarco. El clima de indisciplina e insubordinación crecía en el Ejército. Los oficiales, desmoralizados por su complicidad con la recién derrocada dictadura, estaban a la defensiva y el complot de los sargentos agrupados en la llamada Junta de Defensa o de los Ocho ganaba adeptos entre los alistados. Formaban parte de esa Junta los sargentos Pablo Rodríguez, que la encabezaba, José Eleuterio Pedraza y Manuel López Migoya, el sargento taquígrafo Fulgencio Batista, el soldado Mario Alfonso Hernández... Demandaban beneficios para clases y soldados, que no se les rebajara el sueldo y que se aumentara el monto de las pensiones; reclamaban gorras de plato y dos botones más en la guerrera y que dejaran de ser utilizados como sirvientes por parte de la oficialidad. Pero bien pronto, el 4 de septiembre, el movimiento revelaría su matiz político: no era menester pedir lo que ellos mismos podrían agenciarse. En la mañana de ese día, el capitán Mario Torres Menier, del cuerpo de Aviación, se personó en la jefatura del Sexto Distrito Militar, con sede en el campamento de Columbia. Llevaba el encargo del coronel Julio Sanguily, jefe del Estado Mayor, de reunirse con clases y soldados y enterarse de sus peticiones ya que el mando tenía conocimiento de la agitación que reinaba entre la tropa y de la asamblea que proyectaba. Al teniente coronel José Perdomo explicó el propósito de su visita. Pero Perdomo no estaba para el paso. Acababa de ser relevado de la jefatura del Distrito, que quedó bajo el mando provisional del comandante Antonio Pineda, y no demoraría en partir para Santiago de Cuba a ocupar su nuevo destino. Quiso bajar el tono a las preocupaciones de Torres Menier. «Esa reunión, que no tiene la mayor importancia, está autorizada; es más, me parece que los “muchachos” hacen bien en plantear sus demandas», dijo, y recordó que poco antes había expresado a Batista que luego de conocer las quejas de los soldados, no quería seguir siendo el teniente coronel Perdomo, sino el sargento Perdomo. Aun así insistió el capitán en reunirse con alguno de los cabecillas del movimiento. Lo haría con Batista, que acababa de entrar en el campamento. Se encontraron en el portal del Club de Alistados. Ya dentro del Club, Batista, cauteloso, habló sobre su esposa y su hijita, por las que, dijo, velaba al igual que lo hacían por sus familiares el resto de los allí reunidos. Dio vueltas y más vueltas a sus palabras, sin tocar lo esencial, hasta que el soldado Mario Alfonso Hernández le cortó la perorata con un: «Mira, Batista, no hables más mierda y di que lo que queremos es un cambio de régimen». ¡Basta ya! Al sargento le daba mala espina la insistencia de Torres Menier de que pusiera por escrito las peticiones de la tropa para trasladarlas a Sanguily. El documento podía utilizarse en su contra. Por eso, en cuanto el capitán abandonó el Club, salió él también disparado de Columbia no sin avisar antes a algunos de los complotados que la conspiración estaba descubierta. Con dos compañeros, se fue a su casa en el cuchillo de Toyo. Elisa, su esposa, preparó para el grupo algo de comer y fue ella la que los tranquilizó cuando comentó que por radio hablaron sobre «algo» que sucedió en Columbia, pero que estaba resuelto. Decidió Batista entonces volver al campamento. Con el pretexto de redactar el petitorio, reuniría a su gente. Todas las unidades fueron convocadas para las ocho de la noche. A esa hora unos 800 alistados, en representación de unidades del ejército y la marina destacadas en La Habana y Matanzas, se daban cita en el cine del campamento. Concurrían además algunos oficiales. Lo que allí sucedió ha sido contado de muy diversas maneras. A la hora convenida, Batista subió al estrado. Comenzaron los reunidos a hablar sobre las demandas y no se sabe ya quién dio el grito de guerra. Algunas fuentes refieren que alguien gritó de pronto: «¡Basta ya! Desde este momento los alistados nos hacemos cargo de la situación. Los señores oficiales pueden retirarse a sus casas y esperar órdenes». Se cuenta que a partir de ahí Batista siguió la rima y se adueñó de la situación. Otros autores le atribuyen todo el protagonismo. Aseguran que el sargento taquígrafo expresó que no se obedecerían más órdenes que las suyas y añadió que los sargentos primeros se harían cargo de sus unidades respectivas. Pidió respeto y consideración para los oficiales… Dijo a sus compañeros: «Ahora vayan a sus unidades, tomen las armas y manténganse dentro de la mayor disciplina hasta que reciban de mí las órdenes que dicte el nuevo Estado Mayor». Mientras los sargentos primeros salían a ocupar los mandos y los sargentos cuartel maestre se presentaban a recibir órdenes, Batista pasaba al edificio de la jefatura del distrito y ocupaba el despacho del coronel jefe. Le urgía comunicarse con los cuarteles de provincia a fin de recabar el apoyo de clases y soldados. De inmediato se sumaban las fuerzas destacadas en la fortaleza de La Cabaña, el baluarte militar habanero más importante después de Columbia. El cuartel de San Ambrosio, sede de la intendencia del ejército, se sumaba también a la sublevación, y lo mismo sucedía con el cuartel de Dragones, sede del Quinto Distrito, tomado por un solo sargento. A las dos de la mañana del día 5 de septiembre las tropas de la capital del país hacían firme su respaldo al golpe de Estado, y no tardaban en imitarlas las del resto de la nación. A las cinco el Gobierno de Céspedes no existía. A esa hora la Orden General número 1, dictada en Columbia, daba cuenta de que Batista estaba al mando del movimiento golpista. Se dice que a Batista lo invitaron a incorporarse a la Junta de Defensa porque era el único sargento que tenía automóvil y los conspiradores necesitaban de un vehículo. Fue, sí, el más audaz del grupo; se adueñó del movimiento. Protagonizó la asonada en el mismo campamento de Columbia, y, antes, envió a Rodríguez a Matanzas. En ausencia de Rodríguez, Batista dictó la orden en la que se designaba a sí mismo jefe del movimiento. Nombró a Rodríguez jefe de Columbia y a López Migoya, ayudante de Rodríguez. Pero no firmó el documento. Lo hizo Migoya como ayudante de Rodríguez, que desconocía el asunto. Se dice que los soldados protestaron la decisión de Batista, pero Rodríguez dejó las cosas como estaban. Si quiere va y si no, no va Los civiles arribaban poco a poco al campamento militar. Algunos no pudieron entrar porque los guardias, tachándolos de politiqueros, lo impidieron. Llegaron, entre otros, Ramiro Valdés Daussá, de la organización Pro Ley y Justicia, y «Pepelín» Leyva y «Willy» Barrientos, del Directorio Estudiantil. Se creyó prudente avisar a Rubén de León y a Carlos Prío, también de la organización universitaria, y Batista pidió que se le avisara al periodista Sergio Carbó, director de la revista La Semana. «Pepelín» fue a avisarle a su casa de 17 e I, en el Vedado. Tocó el timbre de la puerta de los bajos y cuando Carbó se asomó al balcón, gritó desde la acera que Batista le pedía que fuera a Columbia porque ya el golpe estaba andando. «Oiga, ¿usted sabe lo que me está diciendo?», ripostó Carbó. Y Pepelín: «Bueno, si quiere va y si no, no va. Ya yo se lo dije». Fue Prío quien convenció a Batista de que el objetivo inmediato de aquel movimiento debía ser la toma del poder, pues el pliego de demandas de los alistados, que había seguido engrosándose, no era más que expresión de una rebeldía sin contenido político. Se consiguió que el sargento taquígrafo y sus compañeros asumieran el programa del Directorio y, presidida por Prío, se constituía la Agrupación Revolucionaria de Cuba, conocida también como Junta Revolucionaria de Columbia. La «Proclama de la revolución al pueblo de Cuba» firmada por casi todos los miembros de esa organización presentes en el campamento y por Fulgencio Batista como «sargento jefe de las Fuerzas Armadas de la República» fijó líneas de conducta y anunció la toma del poder. La Agrupación, decía el documento redactado por Sergio Carbó, surgía para impulsar, de manera integral, las reivindicaciones revolucionarias por las que luchaba el pueblo de Cuba dentro de líneas amplias de democracia y sobre principios de soberanía nacional. Esas reivindicaciones eran la reconstrucción económica de la nación, la convocatoria de una asamblea constituyente, el castigo de los grandes culpables de la dictadura machadista y el respeto a las deudas contraídas por la República. Precisaba la Proclama: «Por considerar que el actual Gobierno (el de Céspedes) no responde a la demanda urgente de la Revolución, no obstante la buena fe y el patriotismo de sus componentes, la Agrupación se hace cargo de las riendas del poder como Gobierno Provisional Revolucionario, que reasignará el mando sagrado que le confiere el pueblo tan pronto la Asamblea Constituyente, que se ha de convocar, designe el Gobierno constitucional que regirá nuestros destinos hasta las primeras elecciones generales». Para alejar el fantasma del caudillismo, se optó por el Gobierno colegiado. Batista aseguró que el Ejército y la Marina acordaban apoyar el Gobierno que decidiera la Agrupación. Cinco figuras conformarían la Comisión Ejecutiva —llamada popularmente Pentarquía—. De estas, a esa hora, estaban ya en Columbia Sergio Carbó y José Miguel Irisarri, y se decidió invitar a los profesores universitarios Ramón Grau San Martín, de Medicina, y Guillermo Portela, de Derecho, a que se sumaran al grupo. Irisarri propuso que Batista fuera el quinto pentarca, pero el prudente sargento dijo que prefería mantenerse en el ejército. Hubo dos propuestas más: Carlos de la Torre, el sabio de los caracoles, y el banquero Porfirio Franca, que ganó por mayoría. ¿Y Céspedes? A esa altura solo quedaba la sustitución formal de un Gobierno que había ya dejado de existir. Al presidente Céspedes lo sorprendieron los acontecimientos fuera de La Habana. Regresaba de las provincias centrales, donde evaluó los destrozos del huracán del primero de septiembre, cuando su secretario interceptó la caravana del mandatario en San Francisco de Paula y lo impuso de los sucesos de Columbia. Eran las 11 de la mañana del día 5. Le dijo: «Dice Summer Welles que no haga nada hasta que no hable con él». Porque era el Embajador norteamericano quien, a la caída de Machado, había impuesto en la presidencia a aquel hombre de 62 años de edad, hijo del Padre de la Patria y que, como diplomático, había pasado buena parte de su vida fuera de Cuba, desconectado de los problemas del país. La prensa, ya en Palacio, quiso interrogarlo, pero Céspedes rehuyó las preguntas. «El ciclón ha sido una verdadera catástrofe», declaró y subió a su despacho acompañado de algunos de sus ministros. Luego Batista, aún con sus galones de sargento, y los pentarcas entraron en la oficina del Presidente y penetraron además algunos miembros del Directorio. Prío, que acudió a Palacio en mangas de camisa, tuvo que pedir una chaqueta prestada. Silencio. Expectación. Siguió un diálogo tenso entre Grau San Martín y el mandatario que, sin renunciar, abandonó Palacio. (Fuentes: Textos de N. Briones Montoto, E. de la Osa y L. Soto) -- Ciro Bianchi Ross ciro@jrebelde.cip.cu http://wwwcirobianchi.blogia.com/ http://cbianchiross.blogia.com/

domingo, 8 de septiembre de 2013

NO PUEDO SILENCIAR A MI CONCIENCIA

NO puedo silenciar a mi conciencia Félix Sautié Mederos Crónicas cubanas Tristemente de nuevo el mundo se mueve hacia una guerra generalizada; el peligro es tan inminente como lo fue en octubre de 1962 cuando se produjo la denominada Crisis de Octubre. El escenario principal en aquella oportunidad se focalizó en Cuba en donde estaban emplazados cohetes soviéticos con ojivas nucleares. En esta ocasión se concentra en el Medio Oriente con Siria en el epicentro de lo que podría ser una devastadora guerra, con posibilidades de arrasar con la humanidad, porque en aquella zona y en sus latitudes cercanas hay conflictos bélicos en pleno desarrollo y están concentrados efectivos militares con cargas nucleares que podrían convertir en un juego de niños menores de 5 años a la Crisis de Octubre en Cuba, con todo lo que entonces significó. La amenaza actual está dada por el anuncio de un ataque directo de Estados Unidos a Siria, que podría desencadenar una guerra generalizada de incalculables proporciones con la implicación de varios países con grandes arsenales bélicos. El Papa Francisco ha planteado un dramático llamado a la paz y ha convocado a la oración y al ayuno tanto a creyentes como no creyentes para rogar y manifestarse públicamente a favor de la paz y contra la guerra. Los oídos sordos y la no movilización contra estas criminales acciones guerreristas y genocidas, en mi criterio podría ser algo así como entrar en una complicidad silenciosa con una acción con capacidad para liquidar nuestro planeta junto con toda la humanidad. No estamos en estos momentos para callar en espera de una paz de los sepulcros, hay que movilizar nuestras conciencias y salirnos de la rutina, la desesperanza y el hastío que nos invaden y me refiero a mis compatriotas los cubanos. Esa pasividad en espera de que las soluciones que necesitamos vengan desde afuera nos afecta incluso para comprender las realidades en que nos encontramos inmersos aunque no lo queramos así. La posible ampliación de la guerra en Siria constituye un problema de escala universal que también nos atañe como a todos los pueblos del mundo porque hay mucho en juego. Las guerras son cada vez más inhumanas, injustas y arrasadoras. Las justificaciones que se plantean por quienes las provocan pasan por encima de la verdad, la razón y la justicia porque de cualquier índole que pudieran ser, en cambio siempre las muertes, las desgracias, las destrucciones y las angustias que causan estos conflictos bélicos recaen sobre la población inocente que en nada podría beneficiarse de sus resultados que no sea una victoria pírrica si en definitiva hubiera vencedores, porque tal y como se están planteando los acontecimientos en el Medio Oriente podría definitivamente no haber ni vencedores ni vencidos. Todo podría perderse definitivamente alcanzándonos a todos y valgan las redundancias del término totalizador. Confieso que cuando desde mi rincón de Centro Habana me informo y percibo las graves situaciones que se están produciendo en el mundo de hoy; y miro hacia mi alrededor, encuentro en mi Habana de siempre una pasividad generalizada en medio de una angustiosa vida cotidiana cargada de un más de lo mismo. Pienso que hemos pasado de una etapa de movilizaciones constantes y llamados repetidos hasta el cansancio, a un ambiente de pasividad conformista que nos está lacerando por dentro de manera sutil y galopante a la vez que adormece nuestras conciencias y deshace el interés por la vida. En estas circunstancias, alzo mi modesta voz en contra de la guerra y por la paz en el mundo juntando mis ruegos y mis intenciones con el llamado del Papa Francisco a plantear un grito por la paz. No puedo hacer otra cosa en medio de tantas descalificaciones, exclusiones y silenciamientos que poco a poco desarticulan nuestra sociedad en Cuba. Así lo pienso y así lo afirmo con mis respetos para quienes piensen diferente y sin querer ofender a nadie en particular. fsautie@yahoo.com Publicado en por esto! el domingo 8 de septiembre del 2013. http://www.poresto.net/ver_nota.php?zona=yucatan&idSeccion=22&idTitulo=267101

viernes, 6 de septiembre de 2013

UN EQUIPO DEL PROGRAMA DE TELEVISIVO PISO 6 , LLEGO HASTA TRINIDAD PARA PROPORCIONAR LA CAMPANA DE LOS0 ANOS DE DICHA CIUDAD

JOSE ANTONIO CAMELLON CUBA Un equipo del Programa televisivo Piso 6 llegó hasta Trinidad con el objetivo de promocionar la campaña por las celebraciones del aniversario 500 de la ciudad, y dedicará una de sus próximas emisiones al patrimonio inmaterial y en específico a la música. El popular espacio de la televisión nacional contó entre los entrevistados con el trovador Pedro González, uno de los integrantes del dúo Escambray, a quienes también se le dedican los festejos fundacionales. El músico dio a conocer los detalles sobre la Canción Cerca del mar y del monte, no solo el primer tema dedicado a la villa, sino un verdadero himno de amor y nostalgias, que cumplirá 40 años de estrenado en la Primera semana de la cultura de Trinidad y Cuba. Las cámaras y micrófonos de Piso 6 invitaron además al dúo Cofradía, colaboradores cercanos del Proyecto Carrusel de Colores, concurso de interpretación infantil promovido por la Oficina del Conservador de la Ciudad y el Valle de los Ingenios, que regresa en su nueva edición, en coincidencia con los festejos de fundación de Trinidad. Yeni Medina, directora del Centro de Promoción Cultural reseñó las principales propuestas que animarán a la ciudad y sus habitantes durante los primeros días de enero del 2014 y el proyecto Senderos trinitarios, que promueve el conocimiento sobre el patrimonio azucarero y los valores intangibles de Trinidad. La grabación del conocido espacio televisivo figura entre las acciones de promoción diseñadas aquí por el medio milenio de la ciudad y contó la colaboración del equipo de trabajo de la corresponsalía Trinidad TV y en especial del camarógrafo Iván Izquierdo.

SEGUN MEDIO DERECHISTA , OBISPO DE BARCELONA LLAMA A REBELION POPULAR

ELIGIO DAMAS “Dollartoday.com”, es una página cuyo nombre ya la define. Es más, pareciera estar ligada de manera específica a un conocido periodista opositor. Ese medio tituló las declaraciones recientes del obispo de Barcelona, ciudad donde vivo hace más cuatro décadas, cuyo nombres es -….esperen mientras consulto el texto- ¡ah sí! Ramón Ortega Herrera, de la siguiente manera: “El Obispo de Barcelona llama a la rebelión popular”. Si accede a la página podrá constatar lo relativo al título, aunque advertimos que el sacerdote no dijo exactamente eso, pero si lo necesario para que la interesada página hiciese lo que hizo. En otros medios, como InfoCatólica y El Universal, en cuyo caso la nota aparece firmada por Miriam M. Rivero, encontramos el mismo texto informativo aunque con títulos menos alarmantes. De manera que si alguien se le ocurriese acusar al obispo de desestabilizador y hasta como formando parte de un plan conspirativo, no sería del acusador la culpa sino de la página “Dollartoday” que interpretó de esa manera las declaraciones de la autoridad eclesiástica. Es decir, un medio de la derecha, cree entender que el padre Ramón Ortega, está llamando a los venezolanos a alzarse contra la legalidad y en este caso, se podría decir con todo fundamento “a confesión de parte”. Porque no se trata que un chavista cualquiera o miembro del gobierno, incluso de quienes estuvieron presentes cuando el sacerdote pronunció su discurso, le hizo tal acusación. Pero analicemos qué dijo el obispo de Barcelona, mientras el padre Francisco, actual Papa, llama a la paz. Comenzó por lanzar un misil de fuerte capacidad explosiva, como hay que “animarse a acabar con esta barbarie que no la detiene sino Dios”. La frase en sí es una contradicción o quizás fue elaborada con premeditación para generar engaños. Llama a la gente a “acabar con la barbarie”, ésta es el gobierno y el estado de cosas imperantes; pero luego, como quien trata de tirar un velo engañoso, agrega “que no la detiene sino Dios”. ¿En qué quedamos, nos tiramos a la calle, guarimbeamos para provocar un cambio inesperado, violento o dejamos que Dios determine lo qué haya por hacer? ¿Será que el cura no está seguro de los designios de Dios? ¿Por eso nos llama a animarnos para “acabar con esta barbarie” y en verdad olvida a Dios? ¿Estará invocando el nombre de Dios para incitarnos a tirarnos por la calle del medio contra la constitucionalidad? ¿Pero cómo vamos a acabar con la barbarie? No dijo cómo; tampoco llamó a la gente a votar contra el gobierno. Bien pudo hacerlo si te atrevió a tanto. ¿Por qué no lo hizo? ¿Será que el padre – debo consultar otra vez el nombre – Ramón Ortega, también tiene su plan B? No obstante lo anterior preguntemos: ¿Qué quiso decir cuándo expresó “salgamos a defender al país sin miedo”? ¿Quién tiene miedo y de quién? Parece un discurso estereotipado de la derecha sin esperanzas ni paciencia. ¡Cómo se parece a aquello de “salgamos a desatar nuestra arrechera”! A todas estas, ¿dónde y con qué motivo habló el sacerdote? Lo hizo en la “Iglesia Nuestra Señora de Coromoto de Puerto La Cruz, en la oportunidad de “confirmar 218 jóvenes y adultos”. Es decir, no fue en la calle, en ejercicio de su condición ciudadana sino en un acto ritual de la iglesia, al cual asistían personas de todas las tendencias y opiniones políticas, eso sí, católicos todos. La versión periodística de lo que llamó la redactora “homilía”, que no fue más que un discurso político de la más baja categoría intelectual y estirpe, lleno de lugares comunes, pedestre en demasía, al tratar de explicar lo que sucede en Venezuela, puede leerse en los espacios que ya identifiqué. Pero puedo adelantarles cosas además como estas: -“Venezuela ha sido rica, tiene petróleo y durante 15 años ha caído en manos de la corrupción”. Con lo citado arriba y esto último, nada más hace falta para entender la buena fe y solidaridad cristiana del sacerdote. Pero podemos agregar que juzga al gobierno de espaldas a los pobres y es mentira todo lo que este ha hecho para ellos, como falso lo que dice la ONU de Venezuela en materia de salud, educación, alimentación, misiones y vivienda. Mentira que se haya duplicada la inversión social y prive el interés por los pobres. Lo mismo que dicen los políticos de la oposición. Pero estos son esos políticos de la derecha deseosos de regresar a la fiesta aquella que el cura defiende y uno los entiende y hasta debe tolerarles. ¿Dónde estaba ese cura antes de esos 15 años? 0 mejor ¿con quién estaba? No es difícil saberlo. Tampoco cuesta entender que esté empeñado en lo que de él dijo “Dollartoday”. Como no es nada difícil comprender que el Obispo, no está en la línea de la paz de Francisco sino en otra, ajena a la cristiandad y por supuesto a la bondad humana. La falta de objetividad, equilibrio, sindéresis y sensatez del “ministro de Cristo” es tal que, no se trata de un “mal gobierno, ineficiente” u otra cosa como es habitual en el lenguaje opositor, sino ni más ni menos que una “barbarie”. El término no parece nada cristiano ni menos asertivo para calificar lo que sucede en Venezuela, salvo que quien habla esté obcecado. Pero si es bueno para alentar rebeliones y eso lo percibió hasta “Dollartoday”. Lo triste de todo esto para el verdadero católico, es que como cuando en una misa habla un cura de estos, la mitad de los feligreses se retiraron y como agrega la nota periodística – no lo decimos nosotros – decidieron “que sus hijos fueran confirmados en otro fin de semana”. El promotor del espectáculo no fue un “curita” cualquiera sino el mismísimo Obispo de Barcelona. ¿Qué espera uno de quienes de antemano sabe insensatos? -- Publicado por Eligio Damas para BLOG DE ELIGIO DAMAS el 9/05/2013 06:49:00 a.m.

LA FAMILIA GOURRIEL

JOSE ANTONIO CAMELLON La familia gourriel se estrena en el latinoamericano, despues de ser liberados.- Dirección del INDER en Sancti Spíritus autorizó la liberación de los tres jugadores. Los hermanos Yulieski, Yunieski y Lourdes Yunielki Gourriel Castillo no jugarán con el equipo de Sancti Spíritus en la venidera Serie Nacional de Béisbol. Escambray tuvo acceso a las cartas de la Dirección de Deportes en la provincia que liberan a los mencionados atletas tras las solicitudes presentadas debido a la mudanza de toda la familia para la capital del país. De acuerdo con Heriberto Moreno, director del Instituto Nacional de Deportes (INDER) en Sancti Spíritus, se realizaron los análisis correspondientes en virtud de lo que establece el Reglamento del Decreto No. 140 sobre el régimen de participación deportiva, aplicable para todo el sistema competitivo cubano desde 1988. Tal como consta en la misiva, en el caso de Yulieski se decidió concederle la liberación de manera excepcional, toda vez que de acuerdo al mencionado reglamento (Artículo 46), “Los atletas de los Centros Nacionales (…), mientras se mantengan activos en estos centros, participarán por el territorio que los promovió”. En el caso de Yunieski y Lourdes Yunielki Gourriel se decidió obviar el período de espera que establece el Articulo 49: “Los atletas de primera categoría que hayan participado en la competencia de mayores representando a un territorio, al cambiar de domicilio para otro territorio tendrán que esperar un año para participar por el nuevo territorio. Ese año podrán pasarlo sin participar o en su defecto participando por su antiguo territorio”. La solución la aportó el propio artículo que a seguidas abre las puertas para hacer exactamente todo lo contrario a lo que proclama inicialmente: “Si el territorio por donde debe participar el atleta durante ese año autoriza mediante escrito del Subdirector Provincial de Actividades Deportivas, se podrá obviar ese período de espera”, justamente lo ocurrido en estos últimos dos casos. La posible partida de los hermanos Gourriel se venía barajando desde la pasada serie, cuando se supo que Lourdes, ícono del béisbol local y padre del trío de jugadores espirituanos, se había mudado a la capital del país por razones de salud. Desde entonces la falta de información oficial y la prolífera imaginación de los aficionados abonaron toda clase de rumores al respecto, algunos de los cuales se van convirtiendo en realidad con esta confirmación. Los Gourriel se vestirán de azul Los Gourrieles se vestirán de azul. Tras ser liberados oficialmente por parte de la Dirección Provincial de Deportes en Sancti Spíritus, los hermanos Yulieski, Yunieski y Lourdes Yunielki Gourriel Castillo se incorporarán esta semana a la preselección del equipo de Industriales con vistas a la venidera Serie Nacional de Béisbol. La confirmación la ofreció el mayor de los hermanos, Yunieski, desde la capital del país donde ahora radica la familia Gourriel-Castillo. “Ya habíamos conversado con Lázaro Vargas, el director del equipo de Industriales, y con el Comisionado Provincial, solo estábamos esperando por las cartas de autorización. “Nos sentimos contentos de que finalmente se hayan entendido nuestras razones, nos mudamos para acá por problemas de salud de mi padre como ya hemos dicho”. Interrogado sobre su relación con Sancti Spíritus y la particularidad de tener que enfrentar a sus antiguos compañeros de equipo, Yunieski aclaró que no han tenido ningún problema particular con la provincia, ni con los atletas, ni mucho menos con el director del equipo. “Siempre jugamos por nuestra provincia y en el caso de Aragón mantenemos excelentes relaciones con él y apreciamos el trabajo que hizo el pasado año con los Gallos, aún cuando no pudimos obtener el título, esa es precisamente una de las deudas con que dejamos Sancti Spíritus”. “Será muy difícil enfrentarnos a los Gallos como rivales, pero la afición puede dar por seguro que aunque llevemos el traje azul no dejaremos de ser espirituanos”, dijo. Muchos comentan que solo Yulieski tendrá opciones de hacer el equipo y jugar con Industriales, “Hemos hablado sobre eso, lo primero es que todos debemos esforzarnos en la preparación para tratar de hacer el equipo y luego luchar por jugar como regular, si no se puede, entonces asumiremos el rol que nos toque y apoyaremos en lo que sea.”

CIRO BIANCHI , EL MEMORIALISTA

Ciro Bianchi, el memorialista Laidi Fernández de Juan Este periodista habanero nacido en 1948, se ha convertido, sin duda alguna, en uno de los escritores más prolíficos de los cuales tenemos noticia. En su afán por conservar la memoria de tiempos idos, carga en su haber de escritor cerca de diez libros, la mayoría de los cuales está integrada por sus entregas periódicas a la prensa. De igual forma, este cronista del ayer hace gala de su generosidad al facilitar que circulen en formato digital sus escritos, bajo el irresistible anuncio de “Ciro te recomienda”. No solo los cubanos y las cubanas que permanecemos de este lado del mundo esperamos la llegada de sus mensajes: muchos de quienes se encuentran en otras latitudes lo hacen periódicamente, entre otras razones porque todos y todas sentimos que gracias a sus investigaciones, a su memoria, y a su empática forma de contar, permite descubrir hechos y reencontrarnos con el país donde nacimos. La densidad de algunos libros de Historia; la franca parcialización de sus autores, o simplemente la extensión desmesurada de los textos, provoca cierta resistencia en el público lector, sobre todo el más joven. Nada de esto ocurre con las lecciones de Ciro Bianchi, caracterizadas por la ligereza, la simpatía, el buen gusto, y también, ¿para qué negarlo? son muy aceptadas popularmente porque devela misterios, descubre noticias secretas tanto de personas como de momentos, de avenidas y de construcciones, en fin, de todo un universo integrado por el país que fuimos. Ciro Bianchi logra transportar al televidente (cabe elogiar el Programa Como melo contaron, sustentado también por las dotes narrativas de este periodista memorioso) y al lector, hasta tiempos que parecen remotos, pero cuya impronta está al alcance de todos, sin que lo sepamos. De esta forma, revisitamos aquellos sitios que nos parecían carentes de atractivos, o revaloramos a figuras históricas de antaño que dormían injustamente, sin que nadie les reconociera sus méritos o sus desmanes, para al cabo, darnos cuenta de cuán rico es nuestro pasado. A pesar de que los textos de Ciro ya forman parte de nuestra cultura inmediata, en el sentido de que hemos incorporado su lectura a nuestra realidad cotidiana con la misma naturalidad con que escuchamos las noticias diarias, cuesta trabajo, sin embargo, clasificarlos. ¿Cómo se le llama a un texto escrito hoy, acerca de un hecho ocurrido hace, por ejemplo, ochenta años? ¿Qué nombre recibe quien reseña un suceso de un siglo atrás? No digo que tenga importancia delimitar estos términos, es solo que resulta curiosa la pobreza del lenguaje en estos casos. Es evidente que no estamos en presencia de un cronista, si nos ceñimos al concepto de que una crónica es un artículo de prensa sobre temas de actualidad, ni tampoco sería correcto afirmar que Ciro es un escritor puramente costumbrista, ya que la costumbre de un país, o sea, el conjunto de sus inclinaciones y hábitos, varían con el paso del tiempo. Entonces, si tenemos en cuenta que el diccionario señala una palabra que se acerca a lo que hace este autor, no me queda más opción que decir que se trata de un cronicón (crónica antigua). La fonética de dicho vocablo no ayuda, lo reconozco, porque dan deseos de decir: Más cronicón serás tú, pero esto es lo que se ajusta a sus amenísimos escritos, académicamente hablando. En pocas palabras, parece que Ciro hace cronicones según el uso correcto del vocabulario, pero entre nosotros, identificamos sus páginas como estampas del ayer, aunque parezca el anuncio de una noveleta radial. Estoy segura de que los grandes estamperos cubanos, estarían más que satisfechos al ver el nombre de Ciro al lado de los suyos. Pienso en el Emilio Roig de El caballero que ha perdido a su señora, del año 1923, en el Jorge Mañach de las Estampas de San Cristóbal, del año 1926, y en el Eladio Secades de lasEstampas, de 1941 a 1958. Es una suerte para Cuba contar con un memorialista como Ciro Bianchi. Muestra de su tenacidad, es que solo en el pasado año 2012, vieron la luz dos nuevos libros suyos: Viendo La Habana pasar, por Ediciones Boloña, que contiene cien anotaciones históricas al pie de igual número de dibujos hechos por Evelio Toledo, y Contar La Habana, compilación de ochentas seis de sus más recientes artículos, publicados por Ediciones UNION. Además de la ya señalada amenidad en las páginas “cirobianchescas”, otro aspecto que destaca es la capacidad de provocarnos asombro. Cuando ya presumimos de conocer los recovecos, las interioridades y la vida profunda de nuestra Habana, si es que alguna vez caemos en la tentación de hacerlo, aparece una nueva historia antigua salida de esa mezcla de estudio serio con gran dosis de gracia criolla que parecen ser las armas fundamentales de Ciro Bianchi, y el resultado es la enseñanza de algo que ignorábamos. Respetando aquello que pertenece a la imaginería popular, como pueden ser las historias de La casa de las tejas verdes, la de Marcolina o los suicidios en La Manzana de Gómez, este periodista traslada las versiones de ayer para mostrarnos de dónde venimos, cómo éramos, y así, sin que nos demos cuenta, labrarnos el mapa de nuestras más ocultas verdades. Sean bienvenidas estas nuevas entregas de artículos en forma de libros, y loado sea el autor que las regala, llenándonos de conocimientos y de humor. Fuente: La Jiribilla, nro. 642 -- Ciro Bianchi Ross ciro@jrebelde.cip.cu http://wwwcirobianchi.blogia.com/ http://cbianchiross.blogia.com/

martes, 3 de septiembre de 2013

ELIAS JAGUA PARECE MEDIO JODEDOR O ABOLENGO DE MARICORE Y LOPEZ

ELIGIO DAMAS A esos tipos discretos, poco locuaces, aparentemente muy serios o tímidos, como Elías Jaua, cuando hacen un chiste a costa de alguien, en Cumaná, el aludido suele manifestar su protesta preguntando en tono de disgusto o mala intención: -” ¿Tú cómo que te la das de medio jodedor?”. La calificación de “medio”, obedece a que se le tiene siempre como todo lo contrario; tipo serio y comedido, y cuando procede de aquella manera nada habitual en él, el referido se siente especialmente agredido por un jodedor a medias, de vez en cuando. Eso no le esperaba nunca de aquel tipo. No es jodedor completo, eso se sabe. Siempre anda serio. Esa jodedera es como más punzante. Eso mismo pensé yo del Canciller, cuando habló de antepasados de “abolengo” de Leopoldo López y María Corina Machado, a quienes mencionó de estar incursos en ofrecer territorio Venezolano a Gran Bretaña en 1861. -“Cónfiro”, dije yo, aunque en verdad usé otra palabra, “este Elías Jaua, como que es medio jodedor”. Dije aquello porque, sabiendo que el Canciller es sociólogo e incluso graduado en la UCV con distinción, no me cupo la menor duda que la palabra “abolengo” la usó con consabida ironía. Abolengo está asociado a la voz ilustre. Para ser ilustre, en esta etapa de la historia, no es bueno que se crea suficiente haber nacido en casa o cuna donde hay títulos nobiliarios o escudos. Sir Walter Raleigh, después de haber sido un despiadado pirata, de esos que navegaban en corso, o corsarios, en favor del gobierno, tan ladrón y asesino como el que más, la corona le hizo “noble”, por los servicios prestados. Pero ese gesto nada meritorio para quien lo hace como quien está dirigido, no le da a éste abolengo y menos lustre. Por ejemplo, al yerno del rey de España, se le concedió título de noble. Pero, ¿puede serlo un tipo que está enjuiciado por escandalosos actos de corrupción? Podrá tener un título de tal, pero de allí a que sea una persona noble hay mucha distancia. A Venezuela llegó mucho “noble”, pero sólo de título, o gente con abolengo a la vieja usanza, pero sin nada noble en la cabeza, ni medio real en el bolsillo, salvo la idea de chulear y vivir sin trabajar, llamados por Herrera Luque, en “Los Amos del Valle”, ingeniosamente, “Las Águilas Chulas”, quienes contrajeron matrimonio con hijas de colonos productores y fundaron familias de aquel abolengo, sin gana alguna de trabajar, pero si ganar bastante real viendo a los demás hacerlo. Lo máximo que hicieron, algunos no todos, fue estar siempre al pie de una máquina registradora, esclavos de la misma, recibiendo real para contar. Son de los mismos que se cogieron cuanta tierra pública pudieron y hasta de campesinos por la violencia o la “pacífica” estafa. El hábito no hace al monje, dice el refranero popular. Lo que significa que los reales, mal o bien habidos, no hace a nadie ilustre. Un mercader puede tener mucho dinero y entrar en ámbitos privados exclusivos, pero eso no le sirve para subir de categoría. Como tampoco puede serlo alguien por volverse banquero y vivir de la usura. Aquí llegó, aún después de la independencia, mucha gente sin talento alguno, ni siquiera buena voluntad, con una mano adelante y otra atrás y hasta huyendo de la justicia, pero si con la experiencia de lo que estaba sucediendo en Europa, lo que se aprendía aunque se pusiera empeño en no hacerlo o siendo incompetente. Eso les facilitó crear cuanta trampa llamada negocio conocían y aquí no existían, para llenarse de dinero con demasiada rapidez. El dinero, generalmente se asocia al poder y a difundir la falsa imagen de importante, de lustre de quien lo atesora. De allí a inventarse, comprarse o pasar de contrabando como cualquier mercancía, lo del abolengo, no hay más que un paso. Eso explica además que ellos y sus descendientes no tengan patria; no tienen la capacidad y sensibilidad para anidar ese valor. Se trata de una categoría exquisita, para espíritus sensibles y generosos que nada tiene que ver con los reales. Para ellos esto sólo es un territorio, una gente inferior, un espacio para hacer negocios y tierra para sacarle el jugo. Es más, esto que uno llama patria, para ellos no es sino una simple mercancía que se le puede vender a quien tenga real para comprarla; por ser así esos personajes no tuvieron ni tienen lustre y menos abolengo. Todo eso lo sabe el Canciller. Por eso dije aquello. ¡Coño, este Elías Jaua, como que es medio jodedor! -- Publicado por Eligio Damas para BLOG DE ELIGIO DAMAS el 9/03/2013 08:38:00 a.m.