jueves, 20 de octubre de 2016

YO NO FIRMARÍA. CORDIAL MENSAJE A NÉCTOR NAVARRO

ELIGIO DAMAS


            Confieso que me ha sorprendido la posición de Héctor Navarro y quienes le acompañan. He leído sus argumentos que, salvo lo del Arco Minero, asunto de data reciente, son los mismos que ya conocía. Como también sé lo que piensan los amigos, invisibles o no, de “Marea Socialista. Lo de invisible no es nada peyorativo, sino para hacer alusión a quienes no conozco, pero de lograrlo despertarían en mí el mismo afecto de todos a aquellos con quienes he tenido contacto o sé de su pensamiento y apego a las causas nobles.
            Con anticipación escribí acerca de una reunión de cuando los amigos que ahora forman la “Marea Socialista” opositora, aún estaban en el Psuv y abrazaban la idea de irse a otra parte. En aquella oportunidad sostuve que eso no era lo más acertado y les aconsejé, basado en mis experiencias que siguiesen adentro dando el combate, pues allí estaba la gente y ellos podían acceder a ella bajo las relaciones de compañerismo y tripulantes de la misma nave. Para mayor información, propongo al lector seguir este link http://www.aporrea.org/actualidad/a211539.html.
            Han pasado los días, el saldo de frustraciones ha aumentado, tanto que ellos, los de “Marea”, al fin se fueron, abandonaron aquel campo de batalla, para plantear un combate desde afuera. Pensaron, fue su derecho, era la mejor salida. Quizás se sintieron ahogados o desbordado su orgullo, sometido a respaldar algo en lo que no creen y, de paso, marcha en el sentido contrario de lo que piensan. La historia venezolana está repleta de esos gestos más cargados de romanticismo que otra cosa.
           Navarro no se fue. Lo fueron. Le quitaron sus galones y las llaves del cuarto. Ana Elisa Osorio, quien con éste se solidarizó desde un principio y los dos con Giordani, ahora hace causa común con el primero y ambos con otro grupo, para lo que han escogido un nombre, de esos que les gusta mucho a quienes quedan como atrapados en el medio; eso es historia ya contada. Sin percatarse que corren el riesgo que los bloques se junten y los despaturren. A ellos, a Navarro y Ana Elisa Osorio, se les unió Gustavo Márquez, alguien quien si mal no recuerdo, fue parte de un grupo de miristas de la segunda etapa que trabajaba en Cantv y fueron de allí botados por sus posiciones políticas. Creo haberle escuchado eso alguna vez a mi viejo y entrañable amigo que fue Moisés Moleiro. Márquez, quien llegó al Psuv procedente del MAS, ocupó importantes posiciones en el chavismo, como embajador y más de una vez ministro. Exactamente no sé por qué se separó del chavismo oficial, aunque supongo, por lo mismo que muchos, percibir el enredo en que anda el gobierno, cual barco en alta mar sin brújula, zozobrando y buscando cualquier puerto para arribar – no exactamente palo en qué ahorcarse, pero por allí se va - y también por el sectarismo, del cual habla Diosdado, que hay allá adentro.
            Lo de “Marea” no me extraña. Se concilia con lo que han venido diciendo sus voceros, como Nícmer Evans y hasta por lo que creo su verdadero origen. No comparto su posición en muchas cosas; percibo como si en el debate hubiese traspasado ciertos límites que le hacen ver como si estuviese donde de verdad no está y menos debe. Esa es la sensación que deja a mucha gente y por lo que medios de la derecha, con la que sé su pensamiento no se compagina, le reproducen en abundancia. Es decir, pareciera le usan como mascarón de proa. No quiere esto decir que se deje usar. A mí también, cuando me descuido, me usan para mi pesadumbre. Pero no me sorprendió, por el ritmo y la forma que traía el debate, que “Marea” terminase apoyando el llamado a Revocatorio. No sé bien si lo quiere para ahora o para cuando, de acuerdo a lo constitucional y legal, disponga el CNE. En todo caso, desde el punto de vista político y de acuerdo como andan las cosas, pareciera ser lo mismo.
            No sé si estoy en lo cierto, pero según una información no confirmada, en esos mismos pasos anda Juan Barreto y sus Redes. No me asombro porque no está en el Psuv desde tiempo largo y su organización, como otras del GPP, no la toman en cuenta para nada. Los otros de ese frente, salvo el Psuv, están de observadores, expectantes y mudos. Esto no asombra. Barreto además ha estado, siendo del GPP, expresando libremente sus inconformidades y hasta ha entrado en conflicto casi público con líderes de Psuv.
            Lo que sí me asombró, lo confieso, corriendo el riesgo me traten de iluso y desvalido de perspicacia, es la posición de Navarro y quienes con él hacen causa común.
            Como habitualmente, por estos medios, me expreso inconforme con el rumbo del gobierno y su manera de abordar la crisis y la estrategia del cambio, he sentido necesidad de fijar posición sobre ese asunto de Referendo Revocatorio. Firmar, llamar a revocatorio significa romper con todo lo que intenta liderar la gente del gobierno; con el pueblo chavista que se quedó allá dentro con ellos. Querámoslo o no, las masas chavistas están todavía allí. Por el encanto del de Sabaneta, su legado, luchas e historia. Hasta asuntos muy íntimos y emocionales, simbólicos, están de parte de quienes gobiernan y también a la disposición de los dispuestos a reivindicar los sueños de Hugo Chávez.
             Seguiré insistiendo sobre lo que dije en el artículo sobre la reunión con gente de “Marea”, cuyo link he colocado, en el sentido que la lucha es adentro. A Navarro lo votaron, pudiera decir que no está adentro, pero tiene derecho a estarlo porque con él no se procedió legal ni revolucionariamente. Adentro está la gente ganada para el cambio, porque está el pueblo dispuesto a todo por sus derechos, la soberanía y por la herencia de Chávez.
            Llamar a firmar el Revocatorio es hacer causa común con la oposición. Es una propuesta original de ella, que si bien no es un bloque, como para llamarla toda de derecha, si todos han participado, por acción y omisión, en una política contraria al interés nacional y aparecen insertos en los planes y metas de los enemigos tradicionales del movimiento popular. Es confundirse con ellos y oponerse a quienes aun estando equivocados y erráticos están más cerca de nosotros que aquellos. Llamar a referendo ahora, que es un derecho constitucional, es ponerse del lado del verdadero enemigo. Es una bandera de ellos y se vería muy feo ver a gente nuestra llevarla al campo de batalla.
            Seguiré criticando al gobierno, tan intensamente como sea necesario. Mientras no dé muestras de querer cambiar, lo que pasa por autocriticarse y que quienes tienen la responsabilidad del fracaso se bajen del puesto de mando, sin dejar de llamar antes a zafarrancho. Seguiré censurando a políticos e intelectuales que hacen de publicistas a cambio de una sinecura, un programa de televisión, un premio literario, unos frecuentes viajes al exterior por una u otra causa, embajada, representación cultural, pero no me confundiré cobijándome con las mismas banderas, o para mejer decirlo sin causar dolor, asumir tareas y banderas de quienes son la representación de todo lo contrario por lo que he luchado a lo largo de mi vida.
           Las elecciones a gobernadores, el revocatorio mismo, hágase cuando se haga, dejarán claro el panorama político venezolano y dentro de este, el estado del sector que ahora maneja lo que llamamos el chavismo. Si no han sabido cumplir con las demandas de la historia, del Plan de la Patria, ejecutar con pertinencia el “golpe de timón”, como creemos, las urnas lo dirán. Quedarán señalados y responsables de lo sucedido. En esa coyuntura, quienes adentro queden en actitud crítica, ajenos a lo que ha venido sucediendo, tendrían la oportunidad de asumir el liderazgo. Afuera y promoviendo referendo contra Maduro, sólo lograrían el rechazo de las masas chavistas y sirviendo como causantes, de trompos servidores, de lo que acontezca o para decirlo también a la manera coloquial, como simples pagapeos.
            Compatriota Héctor Navarro, créame, heriría mi sensibilidad verle en esa acera y confundido entre una multitud donde no se hayan los suyos. No confunda a la clase dirigente aislada, encerrada en una cámara oscura y donde no entran las ondas sonoras y menos la gritería, con el pueblo y gente que ansía, quiere y está dispuesta a luchar por una sociedad justa, nueva y distinta a lo que de ella harían el FMI, el BM,  sus accionistas y servidores.
            Estoy seguro que usted no es de esos. Le valoro.

            


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Publicado por Eligio Damas para BLOG DE ELIGIO DAMAS el 10/20/2016 04:33:00 a. m.

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