domingo, 26 de octubre de 2014

DE LEON A MONO


De león a mono
Ciro Bianchi Ross * digital@juventudrebelde.cu
25 de Octubre del 2014 18:27:51 CDT

Un lector de Sancti Spíritus que firma su mensaje solo con su nombre
de pila --Miguel-- y dice ser trabajador del Poder Popular en esa
provincia, dice que recuerda haber leído, cree que en este mismo
diario, la historia de un hombre que, en un circo de Matanzas, se
enfrentó con un mono y que quedó tan mal parado en el combate que no
alcanzó a cobrar al final la recompensa. Refiere que días atrás
comentó este incidente con su esposa y que la señora se resiste a
creerlo, pide al escribidor que precise el asunto.
Vayamos por partes. Fue en verdad una pelea entre un ex boxeador de
los pesos medianos, Evangelio Valiente, y un gorila, y no en Matanzas,
sino en La Habana. No ocurrió el tope en un circo cualquiera, sino en
el famoso Ringling, que hacía visitas anuales a Cuba y se presentaba
siempre en el Palacio de Convenciones y Deportes, sito en Paseo y Mar,
más o menos donde se halla la llamada Fuente de la Juventud.
Razón tiene el lector cuando asegura que conoció esta historia gracias
a Juventud Rebelde. La contó en este diario el colega y amigo Elio
Menéndez, premio nacional de Periodismo, que la recogió luego en su
libro Swines a la nostalgia, publicado en Cienfuegos, en el año 2005,
por la editorial Mecenas; una coedición con este periódico.
La historia es así.
Como boxeador profesional, Evangelio Valiente alcanzó más triunfos que
derrotas. De 97 combates que efectuó, ganó 65, de estos 52 por nocaut,
e hizo 12 tablas. Peleaba en la división mediana y su mejor mano era
la derecha, con la que, decían los cronistas, pegaba como un mulo. Con
esa puso fuera de combate al español Lorenzo Gómez Naya y anestesió al
triple campeón nacional Mario Raúl Ochoa, titular mediano,
semicompleto y completo. Además de fracturarles el maxilar a dos
rivales.
Entre 1935 y 1946, Evangelio se presentó en diversas plazas del país,
algunas de primera, como la Arena Cristal y el Palacio de Convenciones
y Deportes. Pero jamás llegó a alcanzar una bolsa decorosa.
A comienzos de 1957, Valiente llevaba varios años en retiro y pasaba
de los 40. Se aproximaba el 6 de enero y su corazón de padre se laceró
con las carticas en las que sus cinco hijos pedían juguetes a los
Reyes Magos. Esta vez los niños quedarían sin juguetes, pues Valiente
no tenía dinero para comprárselos.
Un amigo que sabía de la desesperación de Valiente por la proximidad
del Día de Reyes, corrió a decirle que el circo establecido en Paseo y
Mar buscaba a alguien que se metiera en una jaula con un gorila a fin
de escenificar un combate de boxeo distinto y diferente. Quien lo
hiciera recibiría cinco pesos por cada minuto que pasara enfrentado a
la fiera. El animal saldría al ring con un bozal de hierro y dos
guantes enormes confeccionados en especial para aquella pelea.
El Palacio de Convenciones y Deportes se había inaugurado el 1ro. de
octubre de 1944 con un tope boxístico sensacional. Fue demolido en la
segunda mitad de los años 50 con el objetivo de ampliar el Malecón,
que llegó entonces a su límite en la orilla del río Almendares. En
aquel Palacio de Convenciones y Deportes se instaló una pista de hielo
para patinadores y fue además la sede habitual en Cuba del famoso
circo norteamericano Ringling, que visitaba La Habana todos los años,
en ocasión de las fiestas navideñas.
Valiente escuchó con atención lo que le decía su amigo y no lo pensó
dos veces. Se enfrentaría al gorila, si aquella era la única forma de
obtener el dinero que necesitaba para los juguetes de sus hijos.
Antes de meterse en la jaula planificó su estrategia. Se movería sin
cesar alrededor del animal, tiraría algún que otro jab al aire para no
enfurecerlo. Y como hacía en sus peleas a 12 rounds, se dosificaría,
no malgastaría energías para que el combate se alargara el mayor
tiempo posible. Mientras más durara, más ganaría el ex campeón.
El amigo, desde fuera de la jaula, iba contándole los minutos, y a
medida que pasaban, Valiente sacaba la cuenta: Ya tengo el camioncito
de Pepe y la muñeca de Lala; ahora voy por los patines de Tomasito...
Cuando pasaron cinco minutos, se sintió tentado de abandonar el
combate. Ya no tenía la agilidad de antaño ni la resistencia tampoco.
Estaba cansado de tantas y tantas vueltas y, en definitiva, tenía
resuelto ya el problema de los juguetes de Reyes de los niños.
Años después contaba el mismo Evangelio Valiente al cronista Elio
Menéndez: <<Al comienzo, la gente me gritaba: "¡Evangelio, tú estás
loco! ¡Ese gorila te va a matar!" Pero al pasar los minutos y ver que
el animal no podía alcanzarme, los espectadores fueron ganando
confianza y, entusiasmados, me pedían que le pegara. Los más
enardecidos vociferaban "¡Tíralo!, ¡tíralo!, ¡tíralo!">>.
<<Me volví loco; la verdad es que aquellos gritos me enloquecieron>>,
recordaría años más tarde Evangelio Valiente.
Solo así se atrevió a hacer lo que hizo. Pensó que el Palacio de
Convenciones y Deportes era el escenario de sus grandes triunfos,
recordó a todos los rivales que allí había tirado a la lona y se dijo:
<<¿Y si le meto un derechazo al bicho y lo tiro?>> Se acercó al animal,
hizo una finta y le coló la derecha. El bicho se sintió el derechazo.
Y no demoró su respuesta. Aquel animal echó fuego por los ojos, se
golpeó el pecho, como lo hacen los monos en las películas de Tarzán, y
se abalanzó sobre el boxeador con grandes alaridos. Evangelio Valiente
trató de girar, pero apenas podía arrastrar las piernas y vio venir el
golpe que el orangután le lanzó sin poder quitárselo de encima. Lo
sacaron urgente de la jaula y lo llevaron a la enfermería. Le dieron
cinco puntos en la cabeza...
Cuando su mujer lo vio llegar a la casa, vendado, le preguntó si lo
había atropellado una guagua.
¡Qué guagua ni qué guagua!--respondió Valiente--. Échate un vestidito
por encima, vieja, que vamos a comprarles los juguetes a los niños.

Otra vez Mojica
Hay dos cosas. O a José Mojica le gustaba mucho La Habana o se resiste
a abandonar esta página. Dediqué una crónica a la visita que el
llamado tenor de la voz de oro nos hizo en 1931, y dos lectores, la
diseñadora Piedad Subiráts y el doctor Diego Artiles, del Hospital 10
de Octubre, salieron enseguida a la palestra para recordar que regresó
en 1953 para una segunda visita. Ya para entonces había tomado los
hábitos religiosos, aunque gozaba de licencia eclesiástica para actuar
y cantar.
Sobre Mojica escribe ahora el historiador Pedro Urbezo, autor del
libro El teatro América y su entorno mágico, que comentamos aquí
oportunamente. Dice Urbezo en su mensaje electrónico que la visita a
la que aluden la destacada diseñadora y el doctor Artiles sería, en
todo caso, la tercera, pues, asegura Urbezo, <<se presentó en la escena
del América durante la semana del 7 al 13 de mayo de 1951>>, en
funciones nocturnas de lunes a viernes y en doble función el fin de
semana, con lo que festejó el domingo 13 el Día de las Madres. Todas
las presentaciones, señala Urbezo, fueron a teatro lleno y Mojica
salió siempre a escena con su atuendo de fraile.

De vuelta y vuelta
Me recriminan desde Remedios, en Villa Clara, porque en la página del
5 de octubre pasado, al hablar sobre el cubano que fue presidente del
Gobierno español, omití mencionar la fuente de donde tomé la
información. El sujeto en cuestión es el general Dámaso Berenguer,
nacido precisamente en Remedios, en tiempos en que Cuba todavía era
colonia.
Para escribir mi nota me basé en la investigación del licenciado
Rafael Farto Muñiz, el fallecido historiador de esa localidad
villaclareña y autor del libro San Juan de los Remedios. Apuntes sobre
su historia y algunos mitos y leyendas representativos de la tradición
oral. Aunque no hay justificación en la omisión de la fuente, debo
aclarar que mi documentalista me pasó los datos sobre el referido
general, no consignó la bibliografía utilizada, y yo, sencillamente,
me fui con la de trapo.
Respuesta a Solange: En la década de los 50 del siglo pasado, el
turismo se concentraba en La Habana y en muy menor medida en Varadero
e Isla de Pinos. La capital disponía de más de 50 hoteles --cuatro de
estos de lujo-- con 4 900 habitaciones y 9 800 capacidades. En la Playa
Azul no pasaban de 700 las habitaciones e Isla de Pinos podía acomodar
a lo sumo a unos 200 visitantes. Unos 223 000 turistas extranjeros
vacacionaron en Cuba en 1956. Otros 272 000 lo hicieron en el 57 y al
año siguiente la cifra descendió a 212 000.
Pedro M. Calzada Ajete inquiere sobre una canción que interpretaba
Benny Moré y que se titula, dice, Rezo en la noche. Asegura que se
estrenó en 1957 y desea saber quién es su autor y qué reacción provocó
en las autoridades de la dictadura batistiana.
Dice: <<Hoy dedico mi canto a las madres que sufren la ausencia / del
hijo idolatrado que valientemente cayera / defendiendo el sagrado
derecho de la libertad / y a la patria, que solemnemente jurara
lealtad / hoy dedico mi canto a las madres que sufren la ausencia /
del hijo idolatrado, que nunca jamás volverá / a la esposa que sufre
en silencio el cruel abandono / y al nené que inocente pregunta:
¿Dónde está papá? ¿Dónde está mi papá?>>.
El escribidor recuerda perfectamente la letra, pero duda que sea, como
dice el lector, de 1957, sino de después del triunfo de la Revolución.
La censura batistiana no hubiera permitido algo así.
Osmany Santiago, párroco de Encrucijada, desea información sobre la
Gran Duquesa de Luxemburgo, que es cubana, habanera por más señas, y
Pedro Vives Machado, inquiere sobre el obelisco de 100 y 31, en
Marianao.
A ambos responderé oportunamente.








-- 
Ciro Bianchi Ross
cbianchi@enet.cu
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EL PRESIDENTE SALIENTE DE URUGUAY JOSE MUJICA

Mujica: “A los que les gusta mucho la plata hay que correrlos de la política”
PROGRESO SEMANAL



El presidente saliente de Uruguay se define como “el presidente más pobre del mundo”, defiende que los políticos tienen que “vivir como la mayoría” y que la búsqueda de la felicidad colectiva ha de ser el eje de cualquier política
El presidente uruguayo, José Mujica, ha defendido su modo de vida “sobrio” y su manera de ver la política como “la lucha por la felicidad de todos”, por lo que ha considerado que “a los que les gusta mucho la plata hay que correrlos de la política”.
Uruguay celebra este domingo elecciones presidenciales en las que la coalición que respalda a Mujica, el Frente Amplio, parte con ventaja según los sondeos pero no la suficiente como para evitar una segunda vuelta entre su candidato, Tabaré Vázquez, y el candidato del Partido Nacional, Luis Lacalle Pou.
“No soy pobre, soy sobrio, liviano de equipaje, vivir con lo justo para que las cosas no me roben la libertad”, ha explicado en una entrevista concedida a CNN en Español Mujica, al que se ha calificado como “el presidente más pobre del mundo”.
En su opinión, los presidentes “tenemos que vivir como vive la mayoría, y no como vive la minoría”. Por ello, Mujica, que dejará el cargo el próximo mes de marzo ya que no puede optar a la reelección directa, tiene claro que “a los que les gusta mucho la plata hay que correrlos de la política” porque “son un peligro”, según él.
Para el antiguo guerrillero, “la política es la lucha por la felicidad de todos” si bien cree que las repúblicas actuales “se han desviado hace mucho tiempo”. “Las repúblicas vinieron al mundo para decirle no a la monarquía, y a los méritos de sangre y suscribir que los hombres básicamente somos iguales… pero si los otros se desvían de la esencia del republicanismo, yo no tengo la culpa”, ha argumentado.
Mujica ha lamentado que el personal que “rodea a los presidentes remeda a la vieja corte” y ha insistido en que “el presidente es un funcionario que eligió la gente para un momento y una etapa” pero “nadie es más que nadie”.
Defensa de la vida
Por otra parte, ha defendido que “nuestra religión tiene que ser la defensa de la vida”. “Hay que luchar y defender esta vida” y tambiér por ser “feliz”. “Tú con plata no puedes ir a un supermercado y decir: véndame cinco años más de vida. No se puede. No es una mercancía, entonces no hay que malgastarla, hay que tratar de usarla y gastarla en las cosas que nos motivan para vivir”, ha añadido.
Aunque no es partidario de hacer balance sobre sus cinco años al frente de Uruguay, sí ha resaltado que ahora hay “menos pobres, menos indigentes, 11 por ciento de pobreza, medio por ciento de indigencia, hace 10 años teníamos 38. Se ha mejorado sustancialmente”.
El presidente, que estuvo en prisión durante los años de la dictadura en el país, ha lamentado que aún “nos falta la verdad” sobre esa etapa y “como nos falta la verdad no se hizo justicia”. “Yo en mi manera de pensar, si me dijeran la verdad, no tengo más nada que castigar, pero eso no es lo que piensa la mayoría de mi sociedad (…) quiere castigo”, ha afirmado.
En su opinión, “que se sepa la verdad es un castigo fuerte, muy fuerte”. “Para mí el camino era el de (Nelson) Mandela, si la gente se hace cargo de lo que hizo, punto, no tengo más nada que cobrar, pero te haces cargo públicamente y ese es el castigo”, ha explicado, en referencia al fin del apartheid en Sudáfrica.




sábado, 25 de octubre de 2014

A CUARENTA Y SEIS AÑOS DE LA HAZAÑA DE MOROCHITO. PRIMERA MEDALLA OLÍMPICA




ELIGIO DAMAS


          Muchos de los que estábamos en la fiesta matrimonial, con discreción, puestos de acuerdo en susurro y señas convencionales, abandonamos el local, incluyendo los contrayentes, y fuimos a la calle donde estaban estacionados los automóviles, para escuchar por radio los pormenores de la pelea final por la medalla de oro del peso de los 48 kilos, la recientemente creada división minimosca, en los juegos olímpicos. El evento se desarrolló el 26 de octubre de 1968, en la ciudad de Méjico.
         El venezolano Francisco “Morochito” Rodríguez, después de una brillante campaña anterior y luego en aquellos juegos, a fuerza de coraje, disciplina y calidad, se había ganado el derecho a combatir por la medalla de oro contra el coreano Joun-Ju Lee.
          Para alcanzar aquella oportunidad, el cumanés tuvo que combatir con los mejores de la división en el mundo, sin haber podido lograr un triunfo sin pelear, lo que le hubiese permitido descansar en medio de combates tan difíciles, como si pudo su contrincante final.
          Empezó su ascenso al puesto principal del podio con la pelea contra el cubano Rafael Carbonel. Es bien conocida la calidad de los púgiles cubanos y éste particularmente siempre estuvo entre los mejores. No podìa ser más difícil el inicio. Aquello pareció indicar que la suerte no le acompañaría. No obstante, el venezolano pudo obtener el triunfo por decisión unánime, no sin haber tenido que combatir intensamente.
          Ganó su segunda pelea por la vía del nocaut técnico en el segundo asalto, al enfrentarse al zelandés Khata Karunarathe. Rodríguez, valiéndose de su rapidez y fuerte pegada, envió dos veces a la lona a su contrincante, lo que obligó al árbitro  a detener el combate y declararle vencedor.
            En Venezuela crecían las esperanzas en él depositadas. Pues a quien fuese uno de los aventajados alumnos del brillante entrenador Heli Montes, a quien llamaron la máquina de hacer campeones, le veíamos como uno los atletas que nos podìa dar la satisfacción de conquistar una medalla de oro, tomando en cuenta su brillante carrera.
             Llegó la tercera pelea. Esa vez, el 23 de octubre, subió al ensogado para enfrentarse al norteamericano Harlan Marbley, a quien pese haber vencido en los Panamericanos de Winnipeg de 1967, donde obtuvo la medalla de oro,  era considerado uno de los difíciles escollos. Aquella noche el pequeño gladiador del barrio Plaza Bolívar de Cumanà y sobrino de la folclorista María Rodríguez, dio lo que en el lugar común se le llama un “recital de boxeo”, venciendo por la amplia ventaja de 4 a 1.
            Con este triunfo había asegurado la medalla de plata y alcanzaba el derecho a medirse por la de oro. Para esto tendría que combatir a quien, en paralelo, con menos dificultades, había llegado al mismo nivel.
            Aquella noche habíamos asistido al matrimonio porque era un compromiso ineludible. Los contrayentes mismos no pudieron adivinar que en esa misma fecha el insigne combatiente venezolano estaría disputando la medalla olímpica de su peso,  menos que la ganaría y que cuarenta años después,  ninguno de nuestros atletas hubiese podido repetir la hazaña.   Sólo, recientemente, el esgrimista guayanés Rubén Limardo, subió al puesto principal del podio olímpico para reunirse con el cumanés.
            El local donde se celebraba la fiesta matrimonial había quedado casi en solitario. Sigilosamente fuimos saliendo hacia la calle. Los radios de los automóviles, en una calle de Barcelona, estaban encendidos y a todo volumen, para escuchar la narración de la pelea que se desarrollaría en el famoso Arena de Méjico,  mediante  la narración de Carlitos González, entonces un conocido y muy popular del oficio. La televisión todavía no había alcanzado a esta ciudad oriental.
            Sabíamos por las informaciones que llegaban a través de las agencias noticiosas internacionales y periodistas venezolanos que seguían allá los acontecimientos, que aquella noche del 26 de octubre, las condiciones físicas del nuestro habían mermado por el duro recorrido que tuvo que hacer, al enfrentarse casualmente a los mejores de la división.
            Aquella fue la primera pelea de la noche y, si mal no recuerdo, la escuchamos como a las ocho, hora de Venezuela. En el primer asalto, el coreano salió triunfante. El nuestro había dado muestras de agotamiento, mientras que su opositor, quien no tuvo que combatir con la misma intensidad, parecía fresco y en excelentes condiciones.
           En el segundo asalto, Morochito repuntó a base de coraje y calidad; pudo ganar ese round pero aún se mantenía por debajo de su oponente.
           En el tercer asalto, los asistentes al matrimonio, nos habíamos olvidado del mismo; hasta de los tragos; los recién casados habían roto las formalidades y obligaciones y estaban dedicados por completo a lo que sucedía allá en Méjico.
           El pequeño gladiador oriental, según palabras del narrador y las versiones periodísticas que leímos al siguiente día, saltó al centro del cuadrilátero vuelto un gigante y moralmente superior. Sencillamente, con valentía y pundonor, estaba absolutamente decidido a ganar aquel combate, pese las dificultades.
           Morochito atacó con insistencia a su adversario, quien ante aquella avalancha se sintió acorralado. El púgil venezolano sacó fuerzas que no parecía tener y golpeó al final casi a mansalva a su adversario.
           Esa noche, en Arena de Méjico, el puesto principal del podio, en la premiación de los pesos minimoscas, lo ocupó el venezolano y Venezuela ganó medalla de Oro olímpica, la única que hasta hace poco había ostentado.
            Aquella fue la fiesta matrimonial más extraña, atípica y al mismo tiempo celebrada y alegre a la que he asistido en mi vida. Este 26 de octubre, día sábado, se cumplen cuarenta y seis años de aquel inolvidable acontecimiento. Honremos al atleta.
            Desgraciadamente, pocos días atrás, la tía de Morochito, la insigne folclorista, fina y consecuente artista y creadora, María Rodríguez, fue al descanso definitivo.


     


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Publicado por Eligio Damas para BLOG DE ELIGIO DAMAS el 10/24/2014 06:08:00 p. m.

CAPRILES Y LEGISLADORES DE MIRANDA COMO QUE JUEGAN "ESCONDÍO



ELIGIO DAMAS

Aurora Morales, presidente del Consejo Legislativo de Miranda
            En mi niñez, uno no se la pasaba manipulando un teléfono, tabla o un Ipod (¿es así cómo se escribe?), sino en aquellos juegos que la creatividad popular nos iba dejando como herencia. En mi barrio, más bien una endeble aldea de pescadores, jugábamos a las peleas de gallos que no eran tales, sino conchas de pepitonas que se golpeaban unas con otras como si fuesen cocos. Cada quien tenía su “cuerda de gallos”, donde las conchas estaban amarradas por un cordel cuyo otro extremo se amarraba a un palo hundido en la tierra. La “cuerda de gallos”, solía rodearse por un pequeño corral de ramas de cují seca para dejar claro la propiedad de cada quien. Pese la generosidad del mar, que era de todos, ya habíamos internalizado “lo mío”.
            Por supuesto, también practicábamos otros juegos muy conocidos en Venezuela, como el ya mencionado de pegar cocos, picha o metra como dicen los caraqueños, el Pancho Joló en el río, pelota, trompo, béisbol; juegos  donde se apostaba, utilizando como medio de pago o monedas, pedazos de platos de loza, que ahora no sabría decir por qué tanto abundaban en el basurero, donde los camiones del aseo urbano dejaban su carga traída del centro de la ciudad y era parte del escenario para que los zamuros bailasen su danza funeraria. Había otros tantos juegos que sería largo enumerar. Pero también entre ellos se jugaba el “escondío”.
            Era un juego apropiado para los tramposos. Pues mientras nos escondíamos, quien debía encontrarnos marcaba al más pendejo y le miraba, como decíamos, “por el rabo del ojo”. De manera que ya sabía dónde hallar a alguien; sólo que por fingir la trampa, el juego sucio, daba algunas vueltas demás hasta llegar donde estaba el escogido.
            Este juego del “escondío”, sabiendo dónde está a quién buscar, que practican ya con demasiada frecuencia los legisladores de Miranda y el gobernador de ese Estado, se caracteriza porque los buscadores nunca encuentran a quien buscan y hasta deben buscar, sabiendo dónde está sin hacerle trampa alguna y éste aparece cuando le da la gana, muy orondo, riéndose de aquellos, eso sí muy quedo, ni los nombra, quienes al verle aparecer olvidan que le buscaban hasta el próximo juego o show. De donde uno concluye que, al parecer todos ellos, los buscadores y el buscado, terminan también como éste, discretos, burlándose de todo el mundo, o sea de nosotros.
            Los compañeros del gobierno de Allende, intentado encontrar una forma de profundizar el proceso, hallar como cambiar aquello, buscaron incesantemente en la legislación chilena  y encontraron un decreto con fuerza de Ley, dejado por allí y en vigencia, de lo que se llamó la “República Socialista” chilena del año 1932. Es el antecedente más lejano a lo que ahora se llaman “Ley habilitante”. Con aquel decreto pudieron legalizar acciones que el congreso, dominado por la derecha, no aprobaría.
           Lo anterior lo digo, porque por más que pienso en el asunto Capriles, concluyo que debe haber alguna disposición aplicable a un Gobernador que tenga su conducta. Rara vez está, no digamos en su despacho, sino en su jurisdicción; cuando no anda en campaña por sitios lejanos como los andes, está por acá, por oriente o, como es mucho más frecuente, se va por tiempo indefinido al exterior. Me niego a creer que eso sea así de fácil y no tenga sanción o limitación en la legislación venezolana.
           Las leyes de indias, en la etapa colonial, no permitían a un gobernador abandonar su jurisdicción sin la autorización del funcionario correspondiente. Es más, una vez que era sustituido, debía permanecer dentro del territorio de la Gobernación a esperar el juicio o investigación acerca de sus gestión. Sólo después de la decisión del organismo competente podía irse a donde se placiese.
          En Venezuela, el presidente, el funcionario más alto de la República, debe pedir permiso a la Asamblea Nacional para ausentarse y por un tiempo determinado, generalmente muy corto.
           La Ley del Trabajo, desde tiempos ancestrales, establece que pasado un tiempo determinado de ausencia injustificada de un trabajador a sus labores, este pierde la estabilidad y otorga al empleador el derecho a despedirlo.
           Algo debe haber en la Ley que sirva para poner coto a esa conducta irresponsable e irresoluta del gobernador de Miranda. Algo hay que hacer, buscar, encontrar o crear para situaciones tan absurdas como esas.
           Nada hace el Consejo Legislativo de Miranda, por intermedio de Aurora Morales, con esa amenaza, ya repetitiva, de “Gobernador Capriles le damos 72 horas para que se presente y explique lo que hace”. Ya sabemos la respuesta. El funcionario llegará cuando, como decimos en lenguaje coloquial, “le salga del forro” y los legisladores de nuevo se hundirán en donde se acumula el silencio; hasta la próxima, cuando Capriles, con su proceder caprichoso e indiferente frente a los problemas de las comunidades, les vuelva a dar la oportunidad de coger palco o reunir a la prensa.

           Creo debe haber algo qué hacer. La simple lógica del derecho así me lo indica. Es cuestión de acudir a los expertos en derecho constitucional, administrativo, quienes podrían hallar una respuesta. En todo caso, la creatividad humana es infinita y no puede agotarse en convocar a unos periodistas para dar unas declaraciones que llamen la atención, tanto como intenta llamárnosla el señor Capriles con sus caprichos y mediocridades, para luego hundir todo aquello en el olvido hasta la próxima.


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Publicado por Eligio Damas para BLOG DE ELIGIO DAMAS el 10/22/2014 01:44:00 p. m.

UN ATRASO QUE LO COMPLICA TODO



ATENCIÓN FRANK

Crónicas Cubanas

Percibo una situación generalizada de retraso socio económico,
político e incluso científico que crece por días en Cuba como parte
esencial de las más diversas manifestaciones subjetivas y objetivas
presentes en nuestra realidad del momento, con independencia de
algunos campos como la medicina, la biotecnología y algún que otro
más. Me refiero a un fenómeno que amenaza con embargar y complicar a
todos los ámbitos de la sociedad cubana contemporánea, incluyendo a
los que he mencionado como excepciones en algunos de los cuales
también comienzan a manifestarse síntomas de decadencia y retraso.
Estamos ante una obsolescencia sostenida que pienso no aguantará por
más tiempo sin afectar estructural y definitivamente a la totalidad de
la nación y del territorio nacional en el cual se asienta y da origen
la cubanía que nos distingue a los cubanos asentados adentro y en el
exterior de nuestras fronteras geográficas. En consecuencia, considero
que no se debería desconocer a ese retraso, pasarlo por alto o bien
negarlo tal y como algunos se empeñan en hacerlo con persistencia y
empecinamiento, subestimando además a la inteligencia popular de
compresión de lo que sucede a nuestro alrededor y considerando que
pueden continuar estableciendo los contornos de una realidad virtual
como imagen de lo que realmente es sin que en verdad lo sea.

Me refiero en específico al atraso evidente y generalizado en que se
encuentra Cuba en los sectores básicos de la economía incluyendo los
procesos de elaboración de azúcar en los que en un tiempo fuimos
punteros en el mundo, así como al respecto de la puesta en práctica
efectiva de las nuevas tecnologías digitales y de información, además
de la espiritualidad de la sociedad en su conjunto, muy especialmente
entre otras manifestaciones las de la política e incluso la ética
ciudadana así como el respeto por el pensamiento diferente y por la
diversidad, por tan sólo mencionar algunos ámbitos esenciales que
considero más importantes a escrutar y analizar con vistas a la
identificación de esta tendencia que nos mantiene detenidos en el
tiempo.
No exagero, Cuba se retrasa con ritmo galopante y por días crece la
brecha que nos está separando del proceso en que marcha el mundo en
este siglo XXI, si bien cargado de peligros, injusticias y amenazas,
pero también de avances científico técnico y de perspectivas para el
futuro. Es como si no formáramos parte de ese mundo real con sus
peligros y sus amenazas, pero también con sus perspectivas de futuro.

En este orden de pensamiento, quiero añadir además, que quizás algunos
no hayan percibido que desde hace algún tiempo los cubanos estamos
ante una ventana que día a día nos abre las puertas que teníamos
cerradas para apreciar en tiempo real al mundo que nos rodea desde
nuestro aislamiento provocado por los bloqueos externos e incluso
internos. Escribo sobre la posibilidad que tenemos en nuestros
televisores de ver las transmisiones de Telesur, que si bien algunos
en el exterior las consideran, según expresan, insuficientes y
parcializadas, para los cubanos que estamos en Cuba son realmente de
una apertura no vista en nuestros medios locales de información, que
nos permite contrastarnos con el dinamismo que se manifiesta en
América Latina. Incluso hay algunos de los post publicitarios en
Telesur como el que habla de las nuevas posibilidades de conexión a
Internet que abre Cantv (1) a todos los venezolanos, que plantea algo
que es inusitado para los cubanos carentes de conexión a INTERNET, muy
a pesar del tan publicitado cable extendido desde Venezuela a un costo
de unos 70 millones de dólares por iniciativa del Comandante Hugo
Chávez. Ya ha transcurrido más de un año de aquel acontecimiento y
todavía no aparecen para los cubanos las posibilidades de aperturas
generalizadas de acceso a INTERNET, sólo algunas muy tibias y con
precios muy altos que excluyen el acceso universal desde las
residencias de las personas, algo que caracteriza a nuestra época en
el mundo exterior. Realmente no se pueden continuar esgrimiendo
excusas válidas para privarnos de INTERNET porque China, Argentina,
Brasil e incluso Venezuela, por no hablar de Bolivia y otros más,
poseen tecnologías al respecto que no están limitadas por el bloqueo a
Cuba, como se ha hecho con la televisión digital de tecnología china
recientemente establecida en Cuba.

La realidad es que en nuestro país no hay voluntad política para
modernizarse; parece ser que las cúpulas lo consideran muy riesgoso y
subsiste un estado de cosas detenidas en el tiempo que lo entorpece
todo. Cuba tiene urgencia de una modernización integral y
generalizada, así como de una efectiva agilidad de vida institucional
que nos saque del letargo tan prolongado en que nos encontramos
sumidos que poco tiene que ver con la vertiginosidad de lo que
acontece en el mundo, especialmente en América Latina. Las luchas y la
pasión de masas que provocan las elecciones que últimamente se están
realizando en diversos países latinoamericanos, contrasta con el
hastío y la falta de vida institucional ciudadana que subsiste en
Cuba. Además considero con especial preocupación, que es urgente tomar
muy en cuenta las razones para hacerlo de los muchos que se marchan
definitivamente del país, lo que se mantiene en un ritmo ascendente.
Es necesario escuchar los clamores de la población angustiada con la
cual es imprescindible dialogar, pues tal parece que sólo se dialoga
entre los tecnócratas y los burócratas “friéndose en su propia salsa”
para plantear medidas impopulares, restricciones y advertencias. Por
otra parte hay que decir: Basta ya de descalificar a los que se
atreven a realizar análisis objetivos sobre la realidad en que estamos
insertados, incluso a los que lo hacen desde adentro a partir de las
perspectivas socialistas y progresistas en general, señalando los
retrasos de Cuba que son cada vez más contrastantes con lo que sucede
en América Latina, la región de la que forma parte nuestro país.
Estamos bordeando el precipicio en sus bordes más peligrosos, lo
percibo con dolor a partir de mis convicciones revolucionarias,
socialistas participativas y democráticas. Así lo pienso y así lo
afirmo con mis respetos para el pensamiento diferente y sin querer
ofender a nadie en particular. fsmederos@enet.cu

(1) Empresa estatal venezolana de telefonía.

Publicado en Por Esto!, el jueves 23 de octubre del 2014.


http://www.poresto.net/ver_nota.php?zona=yucatan&idSeccion=22&idTitulo=358819

viernes, 24 de octubre de 2014

AL FIN UNA VOZ JOVEN E INTELIGENTE SIN TRASTIENDAS


FELICIDAES YADIRA Y GRACIAS POR SER TAN ACERTADAS ,. ESA ES LA CUBA DEL FUTURO QUE LOS QUE HEMOS LUCHADO TANTO DESDE 1952 DESEAMOS PARA CUBA , SIN ODIOS NI RENCOR , EL TIEMPO TODO LO BORRA , NO SE PUEDE VIVIR EN EL PASADO
"SIN ODIOS NI RENCORES"

Racial profiling/Yoani Sánchez

by Yadira Escobar on October 24th, 2014
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Yoani Sánchez al no contar con una ideología definida, o una plataforma política coherente para justificar su negocio, arremete contra las personas basándose en su apariencia física. Esta vez se mete con la barba de un cubano del cual sabemos muy poco, pero que al parecer la bloguera culpa por su apellido.
Hay mucha imaginación popular con el poder y el apellido Castro, pero a veces eso no nos permite entender que la barba es algo natural en los hombres. Algunos se la afeitan, algunos se la recortan, mientras que otros se la dejan crecer a todo esplendor como mismo hace ella con su cabello largo. Todo el mundo tiene derecho a decidir sobre su estética personal. Claro, no todos los empleadores privados permiten cabellos o barbas infinitas pues desde mediados del siglo XX  los patrones mas “profesionales” del físico en el mercado laboral son bastante estrictos. Es esta la razón por la cual muchos empleos no permiten lucir tatuajes, piercings o chancletas.
Ella seguramente asocia los barbudos a la Revolución, y eso es comprensible, porque tiene que ver mucho con la imagen inicial del Ejercito Rebelde. Pero de ahí a decir públicamente que es un barbudo mas en el gobierno, demuestra una obsesión con el poder que quizás no permite ver con seriedad el complejo funcionamiento de un estado.
Me gusta imaginarme una Cuba futura donde las personas no sean discriminadas por su apariencia. El racismo, el antisemitismo, el muchísimo y todos esos pretextos que la gente con pereza intelectual y egoísmo usan para descalificar al contrario, deben dejar de existir.  De las buenas costumbres depende muchas veces hasta el plato de comida de los buenos ciudadanos. El choteo y el ataque personal, impiden  que la buena cultura política se abra paso.
Un viejo y hermoso pensamiento dice: “No hagamos a los demás lo que no nos gustaría que nos hiciesen a nosotros“. Nuestro José Martí, tambien dijo: “yo quiero que la ley primera de nuestra república sea el culto de los cubanos a la dignidad plena del hombre. Con choteo y ataques personales no avanzaremos por el camino más civilizado, sino por el mas bárbaro, por ese camino oscuro que nos derrotaría como nación.
Gracias a los “hipsters”, desde los años 70 las barbas siguen incrementando en popularidad. No solo esta el movimiento “Movember”, donde por un mes los hombres se dejan crecer las barbas para despertar la conciencia colectiva sobre el cáncer del colon, tambien más recientemente tenemos otro movimiento que promueve  el dejarse la barba crecer por un mes para combatir el cáncer intestinal.”Decembeard“.
Ambos movimientos me parecen muy originales y creativos, pues muchos muchachos por la web han declarado que el reto de dejarse crecer por primera vez la barba les ha dado una fuerte dosis de autoestima y liberación personal.
Como es lógico, estas fundaciones, organizaciones y movimientos culturales han afectado a las compañías del aseo personal masculino, que ganan mucho dinero vendiendo millones de cuchillas y toneladas de crema para afeitar. Sin contar que esta comprobado que cuando un hombre se libera y deja crecer su adorno natural, lo más probable es que tampoco se fastidia mucho con el vello corporal y afecta por lo tanto más aún a la industria del afeitado.
Personalmente creo que el diseño original del ser humano es maravilloso y aprovecho el momento para decir que no debemos nunca avergonzarnos de la natura. Que caso más patético por ejemplo, el de aquel emperador romano que desde niño bebía un elixir especial para jamás desarrollar barba, obviamente no funcionó.
¡Que bonita sería una campaña entre jóvenes cubanos por dejarse aunque sea un mes la barba, y así demonstrar que las nuevas generaciones saben vivir en sociedades de pluralidad! Es mas, si alguno de ustedes decide hacerlo, o simplemente ya tiene barba o los comienzos de una, y esta orgulloso de ella, mandeme su foto a mi cuenta de Facebook que se la publicare aquí mismo en el blog. :P

EL DIPUTADO "SAL PA´FUERA". "SI PERO COMO TONEL EN EL FONDO DEL BARCO"




ELIGIO DAMAS

"Si como tonel en el fondo del barco"
Juan Vicente González

Juan Vicente González
            Recuerdo una anécdota atribuida a Juan Vicente González, quien al escuchar a un diputado opuesto a él, en respuesta a un discurso suyo,  decirle “sepa usted diputado González, que he viajado alrededor del mundo”, con lo cual quiso decir que sabía de lo que hablaba, el autor de “Las Mesenianas” le respondió desde su curul, con elegante ironía: “Si, pero como un tonel en el fondo del barco”. Andábamos a mediados del siglo XIX y pese todo, las disputas parlamentarias se ventilaban con altura y elegancia.
              -“Toda fracción de parlamentarios que se respete, debe tener especialistas en todo. Por eso, a alguien se le asigna, según sus cualidades, que pueden estar ocultas, la función de formarle peos  a cualquiera, sobre todo cuando no hay argumentos para rebatirle”.
             Esta interesante perorata – la califico así porque surgió de una conversación de palos – con mucha intención irónica, se la escuché a un gran amigo que en aquel momento era diputado en el viejo Congreso Nacional.
            En cuanto al asunto del diputado forma peos, su respuesta se debió a una pregunta que le hice y me venía haciendo desde hacía algún tiempo:
             -“¿Por qué el diputado adeco por Anzoátegui, fulano de tal, médico traumatólogo, persona que tengo como equilibrada, bien informada y hasta con respetable nivel cultural, más allá de la medicina, cordial, todo eso pese ser un hombre de derecha, asume en el congreso esa actitud de provocador, busca pleitos y hasta potencial “tira coñazos”, contra todo aquel que se le ocurra y sin motivos?”
            Para abundar en su respuesta alegó:
            -“Le conozco bien. Hasta tengo una buena amistad con él. Los adecos, no sé cómo, descubrieron en él esas cualidades ocultas y le asignaron el papel de diputado insultador, forma peos y hasta fingidamente dispuesto a caerse a coñazos con quien sea”.
            Por cierto, ese rol en AD, lo jugó también en una oportunidad Jaime Lusinchi, hasta que pensó en la candidatura presidencial. No fue casual aquella respuesta del expresidente, compañero sentimental de la dama de los gastos “cubridos”, su secretaria, al periodista Luis Guillermo García, de “Tú a mí no me jodes”, mientras con el índice de la mano derecha le apuntaba de manera amenazadora.
            En AD ha habido diputados de esos “tira coñazos” e insultadores por montones; uno de ellos, todavía le queda mucho de aquello, es William Dávila.
           -“Si no tenemos como responderle a ese diputado que habló, provócalo, amenázalo, si no para que se retracte, por lo menos para que quede devaluado si logramos asustarlo”. De esa manera le ordenaban e instruían.
             Así, aquello se volvió una habitual práctica. Tanto que al escoger las planchas algunos partidos se cuidaban de incluir entre los salidores a un tira coñazos hasta genuino para no tener que inventar ninguno.
             La Causa R,  la de R al revés, aquella de Andrés Velásquez tuvo un diputado que si por algo se distinguió fue por eso. No por dirimir sus diferencias con mejores argumentos si no “abalanzándose” sobre el adversario, insinuándole “sal pá fuera”, eso sí, con la debida prudencia no sucediera que el tipo se lo tomara a pecho, que se apellidaba, si mi memoria no me falla, Melo. No recuerdo haya dicho nada interesante, pero si sus arranques de fingida o verdadera, en verdad no sé, furia. En todo caso ese era su papel y su rol de “dirigente”.
             En la Asamblea Nacional de unos pocos años atrás hubo uno de esos diputados insultadores, insidiosos y hasta tira patadas llamado César Pérez Vivas, quien posteriormente sería Gobernador del Táchira, sólo que éste se especializó en comportarse de esa manera con la diputada chavista, por el mismo Estado, Iris Varela a quien Chávez llamó “la fosforito”. ¡Siempre fue extrañó, que nunca se metiese con alguien de su mismo sexo!
              En la Asamblea Nacional del período vigente, pareciera que ese tipo de diputado (a), en un lado y otro, se ha multiplicado. Recuerdo cuando Marquina, en un gesto brutal y guapetón por decir lo menos, intentó golpear al diputado Fernando Soto Rojas y, la señora Machado, votó la clase e insultó al propio presidente Chávez, quien con elegancia y caballerosidad la puso en su sitio, en el mismito que le corresponde por esencia.
             Pero en verdad, sin importar el sexo, abundan en la Asamblea Nacional de ahora, diputados, olvidando el bando donde se encuentren y el nivel que ocupen en el órgano legislativo, que tienen el mismo discurso montado, como si fuesen DVD, para responder con violencia e improperios a todo contrario que diga algo, sin importar lo que haya dicho. No abundan quizás quienes gesticulan como buscando volver aquello un ring de boxeo, como el diputado Berrizbeitia, quien hasta hace amenaza escalofriantes como aquella de “ustedes tienen las horas contadas, pero sí los insultadores que poco les importa salirse del debate; porque hay algo curioso, casi todos ellos se salen del debate y nadie se percata.
             Esa manera de abordar las diferencias, la mayoría de las veces sin justificación, contribuye a indisponer más de lo que ya estamos, por la conflictividad clasista, a los venezolanos de la calle. Tómese en cuenta, que dentro de los mismos partidos, los discrepantes utilizan el mismo estilo. Para comprobar esto último lean los artículos que aparecen en los medios.
             Por supuesto, nobleza obliga, hay muchas excepciones, parlamentarios que teniendo un exquisito lenguaje, gracia para hablar y por lo menos discreción, no recrean esos espectáculos.

            


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Publicado por Eligio Damas para BLOG DE ELIGIO DAMAS el 10/23/2014 01:36:00 p. m.