martes, 4 de septiembre de 2018

EL LEGENDARIO PERIODISTA BOB WOODWARD DICE QUE ASESORES DE TRUMP HAN ROBADO DOCUMENTOS PARA PROTEGER AL PAIS

ADVERTENCIA: esta historia contiene lenguaje perturbador
(CNN) - Los colaboradores más cercanos del presidente Donald Trump han tomado medidas extraordinarias en la Casa Blanca para tratar de detener lo que consideran sus impulsos más peligrosos, llegando incluso a deslizar y esconder documentos de su escritorio para que no los firme, según un nuevo libro del legendario periodista Bob Woodward.
El libro de Woodward de 448 páginas, "Miedo: triunfo en la Casa Blanca", proporciona una mirada tras bambalinas sin precedentes a través de los ojos del círculo interno del presidente. Desde la Oficina Oval hasta el Situation Room y la residencia de la Casa Blanca, Woodward usa entrevistas confidenciales para ilustrar cómo algunos de los principales asesores del presidente lo ven como un peligro para la seguridad nacional y han intentado eludir al comandante en jefe.
Muchas de las peleas y enfrentamientos diarios han sido bien documentados, pero la imagen pintada por los más cercanos a Trump, el personal de alto rango y los funcionarios del gabinete revelan que muchos de ellos ven una situación aún más alarmante, peor de lo que se sabía o entendía previamente.
Woodward ofrece un retrato devastador de una Casa Blanca de Trump que es disfuncional, y detalla cómo los asesores sénior -tanto los exfuncionarios de la administración Trump como actuales- se exasperaban con el presidente y cada vez se preocupaban más por su comportamiento errático, su ignorancia y su inclinación a la mentira.
El secretario general de la Casa Blanca John Kelly describe a Trump como un "idiota" y "desquiciado", informa Woodward. El secretario de Defensa James Mattis describe a Trump como alguien con el entendimiento de un niño de "quinto o sexto grado". Y el ex bogado personal de Trump, John Dowd, describe al presidente como "un jodido mentiroso", y le dice a Trump que terminaría en un "traje naranja" si testificara ante el fiscal especial Robert Mueller.
"Es un idiota. No tiene sentido tratar de convencerlo de algo. Se ha descarrilado. Estamos en una ciudad loca", se cita a Kelly en una reunión de personal en su oficina. "Ni siquiera sé por qué estamos aquí. Este es el peor trabajo que he tenido".
CNN obtuvo una copia del libro de Woodward, cuyo lanzamiento está programado para el 11 de septiembre. Es probable que las explosivas revelaciones sobre Trump de parte de quienes están más cerca de él jueguen en la batalla electoral de mitad de período de noviembre.
El libro también cuenta con nuevos e impresionantes detalles sobre la obsesión de Trump con la investigación de Rusia, describiendo por primera vez las conversaciones confidenciales entre los abogados del presidente y Mueller. Recuerda una sesión dramática en la residencia de la Casa Blanca en la que Trump falló en una entrevista de preparación con Mueller con sus abogados.
Woodward resume el estado de la Casa Blanca diciendo que Trump es un "líder emocionalmente exagerado, voluble e impredecible". Woodward escribe que la decisión del personal de eludir al presidente fue "un colapso del poder ejecutivo del país más poderoso del mundo".

Evitando al presidente

El libro comienza con una escena dramática. El ex asesor económico principal, Gary Cohn, vio un borrador de carta que consideraba peligrosa para la seguridad nacional en el escritorio de la Oficina Oval.
La carta habría retirado a los Estados Unidos de un acuerdo comercial crítico con Corea del Sur. Los asesores de Trump temían que las consecuencias pudieran poner en peligro un programa de seguridad nacional de alto secreto: la capacidad de detectar un lanzamiento de misiles norcoreanos en solo siete segundos.
Woodward informa que Cohn estaba "consternado" de que Trump pudiera firmar la carta. "La robé de su escritorio", le dijo Cohn a un asesor. "No iba a dejar que la viera. Nunca va a ver ese documento. Hay que proteger el país".
Cohn no estaba solo. El ex secretario de personal Rob Porter trabajó con Cohn y utilizó la misma táctica en múltiples ocasiones, escribe Woodward. Además de literalmente robar u ocultar documentos del escritorio de Trump, buscaron retrasar las decisiones o distraer a Trump de órdenes que pensaban que pondrían en peligro la seguridad nacional.
"Un tercio de mi trabajo fue tratar de reaccionar a algunas de las ideas realmente peligrosas que tenía y tratar de darle razones para creer que tal vez no eran tan buenas ideas", dijo Porter, quien como secretario del personal manejó el flujo de documentos presidenciales hasta que renunció en medio de acusaciones de violencia doméstica. Él y otros actuaron con el beneplácito Reince Priebus, informa Woodward.
Woodward describe los repetidos intentos de eludir a Trump como "nada menos que un golpe de Estado administrativo".

La obsesión con Rusia

El libro de Woodward se basa en cientos de horas de entrevistas grabadas y docenas de fuentes en el círculo íntimo de Trump, además de documentos, archivos, diarios y notas, incluida una nota escrita a mano por el mismo Trump. Woodward explica que habló con fuentes con la condición de que podría usar toda la información pero no decir quién la proporcionó.
Su informe viene con la credibilidad de una larga historia que separa este libro de los esfuerzos anteriores en Trump. El autor y periodista del Washington Post ha ganado dos premios Pulitzer, incluido uno por su cobertura del escándalo Watergate que condujo a la renuncia del presidente Richard Nixon.
En una anécdota reveladora, Woodward describe una escena en la residencia de la Casa Blanca. El abogado de Trump, convencido de que el presidente se perjuraría a sí mismo, sometió a Trump a una prueba, una entrevista de práctica para la que podría tener con Mueller. Trump falló, según Dowd, pero el presidente aún insistió en que debía testificar.
Woodward escribe que Dowd vio la "pesadilla completa" de una entrevista potencial de Mueller, y sintió que Trump actuó como un "rey de Shakespeare agraviado".
Pero Trump parecía sorprendido por la reacción de Dowd, escribe Woodward. "¿Crees que se me dificultó?", preguntó Trump.
Luego, en un movimiento aún más notable, el abogado personal actual de Dowd y Trump, Jay Sekulow, fue a la oficina de Mueller y volvió a representar la entrevista simulada.
Su objetivo: argumentar que Trump no podría testificar porque era incapaz de decir la verdad.
"Él inventó algo. Esa es su naturaleza", le dijo Dowd a Mueller.
El pasaje es un vistazo sin precedentes detrás de las escenas de la operación secreta de Mueller: por primera vez, las conversaciones de Mueller con los abogados de Trump son capturadas.
"Necesito el testimonio del presidente", dijo Mueller. "¿Cuál fue su intención con Comey? ... Quiero ver si hubo intención corrupta".
A pesar de los esfuerzos de Dowd, Trump continuó insistiendo en que podía testificar. "Creo que el presidente de los Estados Unidos no se puede acoger a la Quinta Enmienda", dijo Trump.
El argumento de Dowd fue escueto: "No hay forma de que puedas superar esto ... No testifiques. Es eso o un traje naranja".
Lo que no le pudo decir a Trump, según Woodward, era lo que Dowd creía cierto: "Eres un maldito mentiroso".

PROPONGO PREMIO"TONTO DE CAPIROTE" PARA RAFAEL CORREA

Propongo premio "Tonto de Capirote" para Rafael Correa. Vuelve base militar de Malta, Ecuador
 - www.aporrea.org
 - www.aporrea.org/internacionales/a268764.html
Enviado por Eligio Damas (Venezuela)

Cuando haya que juzgar a Rafael Correa, sin duda habrá que objetarle haber sido "tonto de capirote". Los contrabandistas suelen pasar grandes cargas, al margen del significado, cuantitativo, cualitativo y hasta crematístico que se le dé a la palabra, pero para ello usan o se valen del auxilio de "chivos pesados". Por ejemplo, cómo entender que para pasar grandes cantidades, en gandolas, de gasolina hacia Colombia, de manera ilegal, pues creo es la única manera de hacerlo, no aparezcan enredados personajes con gran influencia. Lo contrario sería pensar como infantilmente. Pero el asunto, cuando pensamos en el alto gobierno, no es como para solicitarle solamente que lo piense como adulto sino que además proceda a actuar y la expresión "caiga quien caiga" deje de ser usada solamente para distraer a la gente. Eso no es difícil saberlo. Es más, seguro estoy, que lo saben, pero pasa eso como que eso pudiera suceder como a la silla que, estando ocupada con los glúteos de alguien pesado, para más vainas, de un tajo, le corten dos patas
A mi edad, por mi formación, me es suficiente hablar un poco con alguien para identificarle políticamente y con muchas otras cosas. Con los años y hasta la experiencia de participación en distintos espacios y circunstancias, uno desarrolla ciertos "programas" que le advierten hasta detalles que pudieran en muchos casos pasar desapercibidos. Uno termina convirtiéndose como en un sabueso.
Siendo muy joven, cuando todavía no había nacido Pdvsa, muchos antes de la "nacionalización" de la industria petrolera venezolana – puesta entre comillas la palabra por la historia nefasta detrás de eso – pero existía la CVP o Corporación Venezolana del Petróleo, un amigo con posición más o menos importante en esa empresa, intentó que yo entrase, en un momento que buscaban personal. Trataba de ayudarme, estando yo en una situación difícil. La semana anterior a los acontecimientos que narro, tres amigos comunes, con mucho menos currículo que el suscrito, recomendados por el mismo personaje, habían sido incorporados. Eran todavía los tiempos de la ilegalidad del partido del cual era militante y hasta dirigente, pero por diversas circunstancias me había puesto al margen o en actitud de irme "a la producción", como decíamos en nuestra jerga de clandestinos.
Después de llenar la solicitud y aportar mis credenciales fui llamado a la entrevista respectiva. Debo reconocer que mi entrevistador resultó un sabueso y sobre todo con una cultura poco habitual en esos espacios. En el curso de la conversación me fue metiendo en temas y asuntos que yo manejaba más o menos, como relacionados con la historia venezolana, de América Latina, economía y hasta sobre literatura de los mismos espacios. Yo le respondía y argumentaba según mis capacidades y limitaciones, pero pude hablar con él sobre esos asuntos. Cuando aquello terminó, pese el tipo me despidió cortésmente y como con simpatía, ya en la calle, revisando lo acontecido, concluí que había caído en una trampa y no me iban a llamar como a los otros, a quienes bien conocía y conozco y ni sabían y todavía nada saben de los asuntos que se habló en mi entrevista. Concluí, pese eso me frustró en aquel momento, que el tipo me había descubierto como persona no "pertinente" para entrar a aquella empresa del Estado, estando manejado éste por los adecos. Y en efecto, conmigo se le quebró el record a mi amigo, que lo sigue siendo, de meter gente a aquella empresa naciente del Estado venezolano. A lo mejor, nunca me lo dicho, le cree un problema.
Todavía recuerdo como Lenin Moreno, pese haber llegado de primero en las elecciones presidenciales para sustituir a Correa, tuvo que ir a lo que los sureños llaman el balotaje o la segunda vuelta. Y como el presidente en ejercicio tuvo que entrar en campaña y "botar el resto", como decimos los venezolanos, para convencer a buena parte de indecisos, abstencionistas que votasen por Moreno. Y lo logró. Y la noche cuando se celebraba el triunfo allá en Quito, Moreno no se cansaba, casi con voz llorona, que uno creyó de agradecimiento de verdad, de decir "Gracias Rafael".
Pero para decirlo como en la canción "Juan Charrasqueado", Correa no tuvo tiempo de "montar en su caballo" o mejor avión que le llevaría a Europa donde se dirigiría al descanso, cuando Moreno y sus cómplices "se le echaron de a montón".
Pero lo de Moreno no llega sólo a desconocer el liderazgo de Correa y comportarse como si hubiese sido de por vida su enemigo, un asunto o conducta que quizás nunca antes se haya visto, sino que responde ahora, en lo inmediato, a intereses absolutamente distintos y hasta contrarios a los que defendió siendo vicepresidente y hasta en las dos campañas electorales que hizo el jefe de Estado en su país.
Si existiesen tribunales morales el señor Moreno sería condenado de por vida, porque la suya ha sido una conducta inmoral a toda prueba. Un cristiano, con razón, como el Papa Francisco, dirá, aunque sea para sus adentros, que no se escapa al juicio de Dios. De esto no me cabe duda. Ahora mismo, se ha informado que después de 10 años, cuando Correa sacó al ejército norteamericano de la Base de Malta, con el apoyo de Moreno, esta renace de sus cenizas para instalarse de nuevo.
Pero ahora, no sólo vuelve el ejército de EEUU en actitud y capacidad de controlarnos sino en condiciones más ventajosas que antes, pues según se informa, "Al utilizar una OCS, les permitirá ahorrar los altos gastos logísticos de personal militar e infraestructura, además de brindarles flexibilidad y escalabilidad ya que ‘cooperan’ con las Fuerzas Armadas locales, obteniendo los mismos o incluso mejores beneficios". Es decir, Moreno se presta para que, hasta a más bajos costos, nuestros espacios sean vigilados y controlados por una potencia extranjera y con la estrategia de subyugarnos.

lunes, 3 de septiembre de 2018

VENEZUELA, ESQUIVANDO LA GUERRA ECONOMICA


Venezuela, esquivando la guerra económica
Por Hedelberto López Blanch

Desde que en 1999 llegó al poder el presidente Hugo Chávez y posteriormente Nicolás Maduro, Venezuela ha tenido que enfrentar todo tipo de agresiones por parte de Estados Unidos y la oligarquía criolla que van desde intentos de golpes de Estado, guerras mediáticas, políticas, financieras y económicas, las que han sido sorteadas con gran inteligencia y decisión por el pueblo y la dirección del país.
Muchos analistas se preguntan cómo Venezuela ha podido resistir los violentos sabotajes económicos, los cuales en América Latina solo tienen como antecedentes a Cuba que ha soportado 58 años de bloqueo económico-financiero impuesto por Estados Unidos.
Con el apoyo de la oligarquía criolla y de los poderosos medios de comunicación occidentales, la Revolución Bolivariana ha sufrido numerosos ataques que van desde intentos de golpes de Estado, atentados contra la producción petrolera, acaparamiento de alimentos y medicinas, contrabando de mercancías hacia las fronteras y violentas campañas de desinformación.
La Guerra económica contra Caracas es una estrategia diseñada para derrocar al gobierno: la desestabilización parte de una turbulencia económica que genera trastornos sociales, vinculados a malestar y conflictividad que pueden surgir de esa situación.
Su expresión concreta es el repunte inflacionario, derivado de una especulación inclemente con los precios, producto de acaparamiento, ataque a la moneda nacional, sabotaje a sectores claves productivos y contrabando exagerado de alimentos. Para cerrar el cerco, las naciones occidentales encabezadas por Estados Unidos, imponen sanciones arbitrarias, impiden acceso a créditos financieros y tratan de sabotear el sector energético del país, principal fuente de divisas.
Motivados por esa guerra económica-financiera, el gobierno Bolivariano lanzó el pasado 20 de agosto, el Plan de Recuperación y Prosperidad Económica a partir de la reconversión monetaria.
Entre los objetivos se propone lograr un nuevo orden económico centrado en el trabajo y la defensa del salario anclado en el petro, y el aumento de la producción a diferencia de las recetas del Fondo Monetario Internacional que se centran en el capital y los recortes sociales.
Recordemos que ante el violento bloqueo que llega al extremo de impedir las transacciones más elementales para el pago de deuda externa e importación de medicamentos y alimentos, Venezuela anunció hace varios meses la creación de la criptomoneda petro que ofrece una alternativa a las sanciones, ya que puede funcionar como mecanismo de financiamiento en divisas y pago por fuera de la banca estadounidense y está respaldada por las reservas de petróleo, diamantes, gas y oro de la nación.
Entre las novedades del Plan, el petro pasa a ser el eje rector de la economía, convirtiéndose en el centro de la nueva política cambiaria y monetaria del país, con lo cual se intenta desplazar la influencia negativa del dólar y la fijación de precios al constituirse la relación del nuevo billete bolívar soberano (Bs.S)-petro, tratando de dejar atrás los vicios de la economía que estaban anclados en bolívar fuerte-dólar y que ahora centran las expectativas por el precio internacional del petróleo.
El salario queda fijado al petro y se establece el valor de un petro igual a 3 600 bolívares soberanos y por ende el salario mínimo legal a medio petro, igual a 1 800 Bs.S.
Mientras entre en vigencia este método se otorgará un subsidio de bono de reconversión por 600 Bs.S, y el diferencial salarial de los trabajadores de las pequeñas y medianas industrias será asumido por el gobierno en los próximos tres meses para evitar que las empresas no puedan resistir el impacto del aumento y lo trasladen a los precios.
El trabajo entonces, en base a la recuperación del salario, pasa a ser el centro de la economía a diferencia del recetario del FMI.
Otra de las claves es la política fiscal que se fija la reducción a cero del déficit, mediante un impuesto al Valor Agregado (IVA) de 16 % a bienes suntuarios; el pago adelantado sobre la renta para las empresas entre el 1 % y 2 %, y el impuesto a las grandes transacciones financieras del 0 % al 2 %. Los que más ganan, pagan más gravámenes quedando exentos del IVA los alimentos y las medicinas. De tal forma se evitan las transacciones especulativas y el Estado no pierde a la hora de recaudar.
En cuanto al tema cambiario se establece un tipo único y flotante de tres subastas a la semana vía DICOM para posteriormente pasar a cinco subastas semanales, escenario que permitirá fijar, al igual que el salario, los precios de bienes y servicios en petro y su equivalencia en Bs.S estableciendo precios máximos de venta.
A la anterior medida se agregan otras como la elevación del precio del combustible (con determinados subsidios) a precios internacionales para evitar el contrabando hacia países vecinos. En Venezuela el litro de gasolina costaba centavos lo que era aprovechado por los contrabandistas.
Para garantizar que la cesta de consumo esté por debajo de medio petro, se suscribió un documento con empresarios, agroproductores, distribuidores y comercializadores para anclar 25 productos básicos, cuyo costo suman 1,149 bolívares soberanos o 0,3191 petros. El salario mínimo que entró en vigencia a partir del 1 de septiembre corresponde a 1,800 bolívares soberanos o medio petro.
En la reunión con el Gobierno participaron 35 empresas entre las que se encontraban grandes corporaciones como Alimentos Polar, Cargill de Venezuela, Central Azucarero El Palmar, Corporación Venezolana de Café, entre otros.
En el documento firmado por los agroindustriales éstos se comprometieron a respetar los precios acordados, "garantizar el abastecimiento, luchar en contra del contrabando de productos venezolanos a países vecinos y fijar las estructuras de costo en función del petro".
De esta forma, el Gobierno junto a los sectores productivos buscan fortalecer la productividad y proteger la estabilidad de los precios en todo el país, los que antes eran fijados de manera arbitraria, sin atención a las leyes económicas que regulan el mercado, con base al dólar paralelo o ilegal, lo que generaba altos índices de especulación, inflación, acaparamiento, reventa, entre otras irregularidades.
En una de sus comparecencias públicas para explicar esas medidas, el presidente Maduro enfatizó: Mantenemos un país funcionando más allá de los sabotajes, por eso Venezuela no se somete más nunca al Fondo Monetario Internacional. Somos un país libre y cada vez debemos ser más libres con el desarrollo de las fuerzas productivas y económicas del país”.
De todas formas, la lucha del pueblo bolivariano será larga pues Estados Unidos continuará tratando de derrocar al Gobierno para debilitar la integración latinoamericana y a la par adueñarse de los yacimientos petroleros y las riquezas minerales del país. La unión cívico-militar resultará fundamental para mantener la soberanía e independencia de Venezuela.

domingo, 2 de septiembre de 2018

APUNTES DEL CARTULARIO

Ciro Bianchi Ross (cirobianchiross@gmail.com)To:you + 53 more Details
APUNTES DEL CARTULARIO
Ciro Bianchi Ross

Cuando quisieron clausurar Tropicana


No creo que sean muchos los que conozcan que en 1940 quisieron
clausurar el cabaret Tropicana. Sacerdotes del colegio de Belén, que
colindaba con el centro nocturno, y varios vecinos de la zona,
encabezados por Francisco Xavier de Santa Cruz y Mallén, Conde de San
Juan de Jaruco, solicitaron a Ortelio Alpízar, alcalde de Marianao, su
cierre inmediato ya que, decían, resultaba una ofensa a la moral de la
barriada y atentaba contra el descanso de los alumnos. Con su pedido
ponían en tres y dos a la máxima autoridad municipal, pues él mismo
había acreditado la apertura del cabaret el 31 de diciembre de 1939.
Por aquellos días andaba anclado en La Habana el prestigioso Ballet
Ruso de Montecarlo, dirigido por el coronel Bazil. Lo había traído la
Sociedad Pro-Arte Musical para presentarlo en el Teatro Auditorium
(actual Teatro Amadeo Roldán) y si bien gozó de buena crítica y no
poco público, fue un fiasco económico por el alto costo de producción
del espectáculo. Aquella compañía, en la que figuraban bailarinas que
clasificaban entre las mejores del mundo, quedó varada en la Isla y
sin posibilidades de regresar a Europa ya que no había sacado ni para
el pasaje.
Y ahí fue donde a Víctor de Correa, propietario del cabaret
Tropicana, se le encendió la chispa y quiso y logró que ese elenco de
estrellas bailara en Tropicana al compás de los tambores de Chano
Pozo, el tamborero más grande del mundo. A cambio de garantizar al
Ballet los boletos de retorno, Correa haría realidad su más cara
ambición: lanzar la revista musical Conga Pantera, algo no visto antes
en Cuba.
Encargó la música al genial Gilberto Valdés, el compositor de
Tambó. La coreografía a Sergio Lifar y David Lichini. La orquesta
sería conducida por Alfredo Brito, y Chano Pozo estaría al mando de
los tambores batá. En el escenario, junto a un centenar de bailarinas
y bailarines cubanos, Ivón Lebrand, Nina Verchinina y Ana Leontieva,
entre otras integrantes del Ballet Ruso, se moverían al ritmo de una
música alucinante y lujuriosa.
Dicen que fueron los tambores de Chano los que sacaron de quicio a los
jesuitas de Belén y al Conde de San Juan de Jaruco, pues en los meses
precedentes nadie objetó la existencia del cabaret. El alcalde de
Marianao, a quien acudieron los demandantes, no halló razones de peso
en sus alegatos para determinar la clausura de Tropicana. Pero como se
ejercían presiones y se movían influencias, tomó la decisión
salomónica de recomendarles que hicieran la denuncia en el juzgado
correccional correspondiente. Como los fallos de esa instancia
judicial eran inapelables, si el juez se pronunciaba a favor de la
demanda, se le revocaría el permiso al centro nocturno.
El día de la vista, el juez Rigoberto Cabrera, joven, de pelo negro y
aspecto cordial, se situó en su estrado. A su derecha se ubicaron la
representación del colegio de Belén y el Conde San Juan de Jaruco a
nombre de los vecinos. A la izquierda, Víctor de Correa, asistido por
su abogado, el doctor Carlos M. Palma. En la audiencia se agolpaban
familiares de los estudiantes y no pocos de los trabajadores de
Tropicana.
El secretario del juzgado dio lectura al acta de denuncia. Hablaron
los sacerdotes y el Conde. Palma, a su turno, reconoció que los
demandantes podían haberse opuesto no solo a la apertura del cabaret,
sino a su continuidad, que tenían el tiempo y el derecho que les
concedía la ley para haberlo hecho, pero como no lo hicieron en el
momento justo ya ese tiempo y ese derecho estaban caducados. No veía
motivo, añadió, para que por un ruidito de más durante las noches se
privara a La Habana de lo que iba siendo ya una de sus grandes
atracciones. El cierre de Tropicana llevaría a sus trabajadores al
desempleo y al hambre, adujo, y como el Conde de San Juan de Jaruco
había dicho en su deposición que la música del cabaret no lo dejaba
dormir de noche, le recomendó que durmiera de día.
Al final, el juez Cabrera, en atención a los argumentos
incontrovertibles de Palma, dictó fallo absolutorio. Tropicana
mantendría abiertas sus puertas y a nadie más se le ocurriría
solicitar su clausura.


APUNTES DEL CARTULARIO
Ciro Bianchi Ross

El fin de Meyer Lansky

Aquel 31 de diciembre de 1958 fue para Meyer Lansky un día de trabajo
como otro cualquiera. La larga reunión que presidió en la casa de Joe
Stassi concluyó a las nueve de la noche. Pese a que su esposa estaba
en La Habana y lo aguardaba en el hotel Riviera, el jefe mafioso
prefirió pasar el año con Carmen, su amante, y decidió hacerlo en el
hotel Plaza, un establecimiento que no tenía el brillo de otras
instalaciones habaneras, pero que le permitiría cierta tranquilidad.
A Teddy, la esposa, no se le ocurriría, ciertamente, buscarlo en ese
lugar. Lansky indicó a su chofer y guardaespaldas Armando Jaime
Casielles que invitara a su novia a sumarse a la velada.
Fue una cena estupenda. Sonaron las doce campanadas; se comieron las
uvas y hubo el tradicional chinchín de copas. Jaime bailaba con su
prometida cuando Charles White, del casino del Capri, entró en el
salón y lo recorrió con la vista. Localizó a Lansky en su mesa, se le
acercó y se inclinó para hablarle a oído. Lansky escuchó el mensaje
con absoluta tranquilidad. Los barbudos habían ganado la guerra. Salió
a pie y dejó a la amante en su casa y, con ella, a la novia de
Casielles, y volvió, siempre a pie, al Plaza. No hay tiempo que
perder, dijo al encargado del casino de juego y le ordenó que
recogiera todo el dinero en existencia, lo llevara a casa de Stassi,
en las márgenes del río Almendares, y no demorara en cerrar el
establecimiento. Poco después, en el cabaret Sans Souci hacia las
mismas recomendaciones a Santo Trafficante. Lo mejor que podemos hacer
ahora, le dijo, es volvernos invisibles. Porque en cuanto se sepa que
Batista se fue, la gente se echará a la calle y no habrá Dios que la
pare, expresó. Dio idénticas instrucciones en los casinos de los
hoteles Nacional y Riviera. El gerente del Plaza y Trafficante
llevaron el dinero a la casa de Stassi, pero demoraron en cerrar sus
respectivos establecimientos. A la vuelta de pocas horas, ambos
casinos estaban destrozados. Sufrirían también daños los casinos de
los hoteles Sevilla y Deauville
Los mafiosos fueron dándose cita en la residencia de Stassi. A las
nueve de la noche había montañas de dinero en la sala de estar. Stassi
sudaba pese al aire acondicionado. Lansky, calmado, muy calmado y con
el rostro impenetrable, llegó con una maleta y metió en ella todo el
dinero posible. Lo hizo al bulto, sin contarlo. Vio la entrada de
Fidel en La Habana el día 8 de enero y salió de la Isla de manera
legal, por el aeropuerto de Boyeros.
Regresó en marzo a fin de llevarse consigo a Carmen, su amante cubana.
No la encontró en el apartamento que montó para ella en el Paseo del
Prado ni en ninguna parte; se esfumaría para siempre, sin paradero
conocido hasta hoy.. Tampoco apareció la maleta repleta de dólares
que en la noche del 1 de enero de 1959 sacó de casa de Stassi y es
forzoso pensar que dejó con la amante
El empeño de Lansky de reproducir en Santo Domingo el imperio
perdido en La Habana se precipitó en el fracaso en 1961, a la muerte
de Trujillo. Abrió después dos grandes casinos en Bahamas e
Inglaterra, pero lo perdió la notoriedad que, en contra de sus deseos,
le otorgó un diario norteamericano cuando en 1969, le calculó una
fortuna de 300 millones de dólares. Luego, El padrino, la película de
Francis Ford Coppola, lo convirtió en un icono cultural: Lansky era
el mago judío al que se atribuía haber transformado el crimen
organizado en una empresa. Ahí mismo comenzaron sus desgracias.
Washington lo declaró «Enemigo público número 1». Inspectores de
impuestos empezaron a examinarle hasta los calzoncillos y complicó su
vida una falsa acusación de tráfico de narcóticos. Quiso establecerse
en Inglaterra, no se lo permitieron ni tampoco en la República
Dominicana. Tampoco lo aceptó Israel cuando pretendió ampararse en la
Ley del Retorno. Sus últimos años los pasó en Miami Beach en medio de
una lucha feroz contra el cáncer, y vigilado de cerca y sin ningún
disimulo por agentes del FBI. Falleció el 15 de enero de 1983.
En las historias que solía contar sobre La Habana, Lansky aludía por
lo general a los 17 millones de dólares en efectivo que, «por un
pelito» no pudo sacar de Cuba. Decía que había sufrido aquí pérdidas
enormes, mucho mayores, desde luego, que aquellos 17 millones que tuvo
que dejar. Los que lo escuchaban acogían en este punto sus palabras
con una sonrisa sardónica. Lansky era, como le llamaron en su tiempo,
«el chico más listo de la Combinación», el financiero, el más astuto
de los mafiosos, ¿moriría en una situación económica desfavorable?
Cincuenta y siete mil dólares fue todo lo que legó a los suyos. Así
consta en el testamento que en presencia de su nieta y otros
familiares se leyó en el despacho de un juez del condado de Dade.
¿Solo eso? Este cronista lo duda. Cree más bien que el viejo zorro
pasó dinero por debajo de la mesa.




--
Ciro Bianchi Ross
cbianchi@enet.cu
http://wwwcirobianchi.blogia.com/

sábado, 1 de septiembre de 2018

LA JORNADA DE MEXICO - POR RAUL ZIBECHI

[BLOG DE ELIGIO DAMAS] FRANTZ FANON: DE LA DESCOLONIZACIÓN AL PENAMIENTO CRÍTICO
Thu, Aug 30, 2018 9:52 am
Eligio Damas (no-reply@blogger.com)To:you Details
Frantz Fanon

Por Raúl Zibechi
Tomado de La Jornada. México. 29-08-18

Uno debe ponerse del lado de los oprimidos en cualquier circunstancia, incluso cuando están equivocados, sin perder de vista, no obstante, que están hechos del mismo barro que sus opresores.
Emil Cioran

             Frantz Fanon fue un ser extraordinario. Vivió su breve vida entre cuatro países: en su Martinica natal, en Francia y en Argelia-Túnez, donde se comprometió con la lucha por la independencia integrándose como militante al Frente de Liberación Nacional (fln). La coherencia entre su vida y su obra es un faro que nos debe guiar en estos momentos de incertidumbre, cuando afloran riesgos notables que ponen en peligro la existencia misma de la humanidad de abajo.
             Intervino en una de las guerras más crueles de la historia moderna. El fln estimó que fueron asesinados un millón 500 mil de argelinos entre el comienzo de la guerra en 1954 y la proclamación de la independencia en 1962, lo que representa el quince por ciento de una población que no llegaba a los 10 millones. Historiadores franceses reducen esa cifra a un tercio, lo que sigue siendo un porcentaje asombroso. Una cantidad similar de argelinos fueron torturados.
             Como médico-jefe del hospital psiquiátrico de Blida (nombrado en 1953), Fanon tuvo una experiencia fenomenal: recibió y atendió tanto a franceses torturadores como a argelinos torturados, lo que le permitió acceder a los recovecos más recónditos de la opresión y la humillación coloniales. Uno de los aspectos menos conocidos de su maravillosa vida fue haber convertido el hospicio-prisión en “una nueva comunidad que introdujo el deporte, la música, el trabajo, y donde se tiraba un periódico escrito por enfermos”.
             Su profesión como psiquiatra le permitió comprender actitudes de los seres humanos que nunca fueron explicadas adecuadamente por el pensamiento crítico. En esos años se había consolidado el giro hacia el economicismo y el materialismo vulgar, que todo lo apostaban al desarrollo de las fuerzas productivas, camino en el cual las ideas emancipatorias tendieron a mimetizarse con los postulados capitalistas.
La interiorización de la opresión
             La generación militante de las décadas de 1960 y 1970 conocimos a Fanon a través de Los condenados de la tierra, su obra póstuma publicada en 1961. Es el libro/manifiesto de un combatiente que afirma la necesidad de la violencia para enfrentar y superar la colonización, porque sabe que “el colonialismo no cede sino con el cuchillo al cuello”.
             Los condenados… es un texto luminoso, plagado de ideas que marchan a contrapelo del sentido común revolucionario de la época, como su defensa del campesinado y del lumpen-proletariado como sujetos políticos, ya que observa que en las colonias los proletarios son el sector más “mimado por el régimen colonial”. Critica también la cultura política de las izquierdas, que se dedican a captar a las personas más “avanzadas” –“las élites más conscientes del proletariado de las ciudades”, constata Fanon- sin comprender que en el mundo del colonizado el lugar central, y liberador, lo juegan la comunidad y la familia, no el partido o el sindicato.
Su apasionada defensa de la violencia del oprimido debe ser tamizada. Siempre es necesario recordar, como enfatiza Immanuel Wallerstein, que “sin violencia no podemos lograr nada”. No es un tema menor, porque el grueso de los partidos y movimientos antisistémicos parecen haberlo olvidado en su apuesta por incrustarse en las instituciones estatales.
             Pero también es cierto, como reconoce el sociólogo, que la violencia por sí misma no resuelve nada. Fanon va más lejos cuando afirma que “la violencia desintoxica”, porque “libra al colonizado de su complejo de inferioridad”. En esa línea de argumentación, en Los condenados de la tierra concluye: “La violencia eleva al pueblo a la altura del dirigente.” Sabemos que las cosas son más complejas, como lo enseña medio siglo de lucha armada en América Latina.
             Pese a la importancia que tuvo en nuestra generación el último libro de Fanon, considero que el primero, Piel negra, máscaras blancas, de 1952, es el que nos brinda mejores pistas sobre un siglo de fracasos de las revoluciones triunfantes. Aporta una mirada desde la subjetividad del oprimido, algo que los marxistas nunca habíamos conseguido desentrañar de forma tan cristalina. Nos dice que el complejo de inferioridad del colonizado tiene dos raíces: la económica y la interiorización o “epidermización” de la inferioridad. El varón negro desea blanquearse la piel y tener novia rubia. La mujer negra se plancha el pelo y sueña con un varón blanco. Deben abordarse ambos aspectos o la liberación será incompleta.
             Fanon pone el dedo en la llaga cuando afirma que “el colonizado es un perseguido que sueña permanentemente en convertirse en perseguidor” (Los condenados de la tierra). En consecuencia, el colonizado no sólo quiere recuperar la hacienda del colono, sino que también desea su lugar, porque ese mundo le suscita envidia. Mira de frente el núcleo duro de los problemas legados por las revoluciones y que no podemos seguir eludiendo, en vista de dramas como los que atraviesa Nicaragua. ¿Por qué los revolucionarios se colocan en el lugar, material y simbólico, de los opresores y los capitalistas, y en ocasiones de los tiranos contra los que lucharon? Nos deja con la pregunta, ofreciendo apenas pistas sobre los caminos posibles para salir de este terrible círculo vicioso que reproduce la opresión y el colonialismo interno en nombre de la revolución. Fanon recorre los vericuetos de la psiquis del oprimido, con el mismo rigor y valor con que cuestiona a los revolucionarios que, cegados por la rabia, cometen abusos en el cuerpo de los colonizadores.
            Las similitudes entre oprimidos y opresores sólo pueden desbordarse desde una lógica distinta a la del poder, y sólo pueden desarmarse si somos capaces de reconocerlas. Los dirigentes sandinistas comenzaron ocupando las residencias de Somoza y usando sus coches por razones de “seguridad”, hasta que el clan gobernante terminó actuando como el dictador.
La zona del no-ser
             Fanon comprendió en carne propia que existe una zona de nuestras sociedades donde la humanidad es vulnerada sistemáticamente por la violencia del opresor. Se trata de un lugar estructural, que no depende de las cualidades de las personas. Estima que es justamente en esa zona, que denomina “zona del no-ser”, donde puede nacer la revolución por la que está dando su vida, y advierte que el mundo colonial tiene compartimentos cuyas fronteras están señalizadas por cuarteles y estaciones de policía. Esos dos mundos tienen vida propia, reglas particulares y se relacionan jerárquicamente. Sostengo que el período actual de acumulación por despojo/cuarta guerra mundial, implica la actualización de las relaciones coloniales. Es probable que la potente actualidad de Fanon venga de la mano de la creciente polarización entre el uno por ciento más rico y la mitad más pobre y humillada de la humanidad, rasgos propios del período colonial.
             En todo su trabajo, el autor se empeñó en mostrar que lo que vale para una zona, no necesariamente puede trasladarse a la otra. Que los modos de hacer política en la metrópoli no pueden ser los mismos que en la colonia. Que las formas de organización legales y abiertas de las zonas donde rigen los derechos humanos de los ciudadanos, no pueden ser copiadas por quienes viven en territorios arrasados como las favelas, los palenques, las comunidades de los pueblos originarios y las barriadas de las periferias urbanas.
            Para Fanon, los pueblos oprimidos no deben caminar detrás de los partidos europeos de izquierda, cuestión que en el mismo período denunció su maestro Aimé Césaire en la Carta a Maurice Thorez, donde enuncia el “paternalismo colonialista” del Partido Comunista Francés, que consideraba la lucha de los pueblos contra el racismo como “una parte de un conjunto más importante”, cuyo “todo” es la lucha obrera contra el capitalismo.
*
            En América Latina existen varios movimientos que muestran cómo los oprimidos y las oprimidas van resolviendo a su manera los dos asuntos que he abordado. Los textos “Economía Política i y ii” del subcomandante insurgente Moisés del ezln, las memorias del dirigente nasa-misak
del Cauca colombiano, Lorenzo Muelas, así como las reflexiones y análisis de autoridades mapuche, entre muchas otras que no puedo citar, son buenos ejemplos de pensamiento critico en la zona del no-ser.
            En el mismo sentido, las voces de las mujeres de abajo pueblan el grueso volumen recopilado por Francesca Gargallo, Feminismos desde Abya Yala. Ideas y proposiciones de las mujeres de 607 pueblos en nuestra América. A esa multiplicidad de voces habría que sumar otras formas no occidentales de expresar cosmovisiones, desde el tejido y la danza hasta el cuidado de los animales, las plantas y la salud.
            En segundo lugar, descubren que para despojarse de la imagen del opresor no alcanza con recuperar los medios de producción. Es un paso necesario sobre el que debe crearse algo nuevo, pero sobre todo diferente al mundo viejo, tejido de relaciones sociales no jerárquicas ni opresivas. La historia de las revoluciones nos enseña que este es el aspecto más complejo y la piedra con la que hemos tropezado una y otra vez.
            Fanon advirtió los riesgos de que la acción rebelde termine reproduciendo la lógica colonial, en una luminosa y premonitoria referencia a Nietzsche: al final de Piel negra, máscaras blancas advierte que siempre hay resentimiento en la reacción. Sólo la creación de lo nuevo nos permite superar las opresiones, ya que la inercia reactiva tiende a invertirlas.
Medio siglo después podemos celebrar que muchos movimientos están empeñados, aquí y ahora, en vivir con dignidad en la zona del no-ser, esquivando las jerarquías estadocéntricas y patriarcales. Imaginemos que en esas creaciones late el corazón generoso de Fanon, desbordante de compromiso y creatividad.


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Publicado por Eligio Damas para BLOG DE ELIGIO DAMAS el 8/30/2018 06:52:00 a. m.

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EL VERBOSO CORTINA

Ciro Bianchi Ross (cirobianchiross@gmail.com)To:you + 53 more Details
El verboso Cortina
Ciro Bianchi Ross
ciro@juventudrebelde.cu

Un reportaje trasmitido el pasado sábado 25 en la emisión de las ocho
de la noche del Noticiero Nacional de TV trajo a los primeros planos
de la actualidad la figura de José Manuel Cortina y García. El
material, acometido por ese periodista incansable y de riesgo que es
Lázaro Manuel Alonso, ilustraba acerca de las labores de restauración
que devuelven su esplendor a la llamada Hacienda Cortina, en San Diego
de los Baños, Pinar del Río, una finca de solaz y descanso donde su
propietario supo construirse un mundo aparte de refinamiento y
belleza que Fidel y Celia insistieron en mantener intacto para las
generaciones venideras.
Cortina llegó por primera vez a San Diego en 1906. Era entonces un
abogado recién graduado, espigado y de apariencia enfermiza y
melancólica, pero famoso ya por su elocuencia. Descendía de un
destacadísimo político autonomista, fallecido en plena juventud y
notable también por la brillantez de su oratoria. Militaba en el
Partido Nacional y había tenido cierta participación en el Consejo
Estudiantil Universitario creado al cesar la dominación española en
Cuba. Los propietarios de la finca La Güira solicitaban sus oficios
para que los representara en un pleito de partición de bienes. No
había dinero para el pago de los honorarios del letrado, pero sabrían
recompensarlo si el tribunal fallaba su favor.
Ganado el pleito, Cortina entraba en posesión de cinco caballerías de
aquellas tierras de las que se había enamorado no más de verlas. Culto
y amante de lo bello, demostraría con el tiempo ser también un buen
negociante. Sumando tierras aledañas o apartadas, situadas incluso en
otros municipios, llegó a ser en Pinar del Río propietario de unas 1
800 caballerías, a las que supo dotar de una estructura que aseguraba
un emporio de ganadería vacuna y caballar, cultivo de tabaco y
frutales y de extracción y comercialización de resina de pino. Al
promulgarse la primera ley de la Reforma Agraria, en 1959, la Hacienda
Cortina, con su entrada que remeda la de un castillo medioeval, devino
símbolo del latifundio en Cuba. La portada del número inicial de la
revista INRA, órgano del Instituto Nacional de la Reforma Agraria,
mostraba una foto del gran Raúl Corrales en la que se ve a un oficial
del Ejército Rebelde en el momento en que acciona el aldabón del
portón de acceso al predio: había llegado el interventor.
Cortina fue, en lo político, lo que se llama un cambia casacas.
Nacional en tiempos de Estrada Palma, liberal con José Miguel Gómez;
popular con Alfredo Zayas… Los ocho años de la dictadura de Machado
los pasó en la Alta Cámara, si bien, ya al final, hizo ostentosas
demostraciones oposicionistas que nadie le tomó en serio quizás
porque en la conciencia nacional asomaba la convicción de que no eran
machadistas todos los que servían a Machado ni revolucionarios todos
los que se le oponían, aunque justo es decir que su gestión salvó de
la muerte a los jóvenes opositores Rubén de León, Rafael Escalona y
Ramiro Valdés Daussá al ser apresados, en medio de un tiroteo,
cuando preparaban un atentado a Machado con un coche bomba.
La caída de Machado no fue el fin de su carrera política. Cortina era
un hombre persistente, aferrado a sus ideas. Defendió con calor al
general Francisco Franco en los días de la Guerra Civil española. Fue
uno de los 76 delegados electos a la Convención Constituyente de 1940.
Ministro con Zayas y con Miguel Mariano. Fulgencio Batista en su
primer gobierno le confió la cartera de Estado (Relaciones
Exteriores). Le echaron en cara sus simpatías por Hitler y la
comercialización que hacía con los pasaportes que Cuba entregaba a los
judíos, y una moción de censura en el Congreso lo obligó a renunciar.
Tampoco fue su fin. Volvió al Senado. El 1 de enero de 1959, tras la
fuga de Batista, Carlos Modesto Piedra y Piedra, el Presidente que no
fue, lo nombró Canciller.
Vivía en 27 y K, en el Vedado, en lo que hoy es la casa de la FEU.
LAS TRES C
José Manuel Cortina nació en La Habana el 3 de febrero de 1880 y en
1903 recibió su título de abogado. Era un hombre eminente, pero de
escasos recursos a quien un problema de salud —posiblemente una
tuberculosis— obligaba a pasar en cama casi todo el tiempo. En 1905 se
asoció con otro abogado, tan brillante y tan pobre como él, Carlos
Miguel de Céspedes. Mientras este recorría juzgados, archivos y
dependencias oficiales, Cortina, sin salir de su modesta vivienda en
el barrio de Arroyo Apolo, estudiaba los casos que iba consiguiendo su
colega.
Por aquellos días (1911) alguien reclamó la propiedad de un muelle.
Se trataba de un asunto difícil de resolver y lo rechazaban todos los
bufetes capitalinos. No así los jóvenes letrados de esta historia que
no estaban en condiciones de rechazar ninguna propuesta. En la
Capitanía del Puerto, entre papeles amarillentos y apolillados,
encontró Céspedes un expediente sobre el dragado de los puertos de la
Isla confeccionado en tiempos del último Capitán General español. El
novel abogado vio enseguida la posibilidad de crear una sociedad como
la que se esbozaba en el proyecto y agenciarse un buen sueldo con
ella. Corrió a la casita de Arroyo Apolo y el tema tomó otra dimensión
cuando consiguieron que el Congreso autorizada por ley una emisión de
bonos para llevar adelante el proyecto del dragado. Eran los tiempos
del José Miguel Gómez en la Presidencia. Como resultado, Cortina y
Céspedes recibieron 800 000 pesos cada uno, y con igual cantidad se
favorecieron José Miguel y Orestes Ferrara, que presidía entonces la
Cámara de Representantes. No en balde en sus memorias, el avieso
italiano menciona a Cortina con cariño. Lo define como un amigo muy
íntimo y evoca sus amenas y eruditas conversaciones.
Llega Menocal al poder con su lema de «Honradez, Paz y Trabajo» y
pone fin al negocio del dragado. No obstante, la República tuvo que
desembolsar no pocos millones de pesos pues los tenedores de los bonos
exigieron su pago. Aun así ya nada era igual para Céspedes y Cortina
con un conservador en la Presidencia. De ahí que decidieran sumar como
socio, a un abogado de tendencia conservadora, el doctor Carlos Manuel
de la Cruz, lo que dio origen al bufete de las tres C, por los
apellidos de sus componentes, en O’ Reilly, 359.
LA PLAYA DE MARIANAO
No tardó en aparecer otro negociazo. En 1916 el Ayuntamiento de
Marianao concedió a la North Havana Land Company, tapadera de las tres
C, la facultad de expropiar de manera forzosa las tierras alrededor
de la playa con vistas a la constitución de un Gran Parque de
Residencias y Diversiones. Surgía así la Compañía Urbanizadora del
Parque y la Playa de Marianao, propiedad de la triada
Cortina-Céspedes-Cruz que obligó a propietarios legítimos a vender
sus bienes por una bagatela, mientras ellos se apropiaban de los
mejores terrenos y especulaban con su valor y recibían la concesión
del balneario de La Concha, el Hipódromo Oriental Park y el Casino
Nacional, único lugar en el país autorizado para los juegos de azar
por la ley de turismo de 1919.
Emprenderían pronto otro negocio. El litoral habanero quedaría en
manos de las tres C. Es una historia complicada. En tiempos de
Estrada Palma, los herederos del Conde de Pozos Dulces, que había
sido propietario de la hacienda El Vedado, parcelada y urbanizada en
1858 para fomentar el reparto del mismo nombre, reclamaron al Estado
los terrenos del mencionado litoral. La señora Enriqueta Robles,
radicada en Madrid, se adjudicaba ese derecho y la apoyaban aquí gente
como Eudaldo Romagosa, propietario de la cervecería Polar y
presidente de la Asociación de Dependientes del Comercio de La Habana,
y José Antolín del Cueto, destacado abogado y profesor universitario.
El Tribunal Supremo declaró improcedente el reclamo, lo que, al
parecer, dio por terminado el asunto. Pero el asunto no estaba
muerto.
En 1912 una ley concedió un crédito para la ampliación del Malecón.
Dicha legislación establecía la prohibición expresa de utilizar el
dinero previsto para la obra en compra de terrenos y pago de
indemnizaciones. Sin embargo, de manera inexplicable en la Secretaría
—ministerio— de Obras Públicas se tramitó un expediente con el que se
pretendía dar vida al pago de la indemnización reclamada por los
herederos de Pozos Dulces. El capitán Castillo Pockorny, al asumir el
ministerio, dispuso el estudio de dicho expediente que fue declarado
sin lugar y archivado y se procedió asimismo a archivar todos los
acuerdos en que pretendía apoyarse la reclamación de los herederos.
Pero no más Castillo dejó de ser ministro, Obras Públicas practicó
nuevas demarcaciones, suplantó informes y llegó a la conclusión de que
el Estado no era dueño de sus propios terrenos.
Las tres C, por supuesto, se movían entre bastidores. Consiguieron
que la North Havana Land Co., adquiriese los bienes y acciones de los
herederos de Pozos Dulces por unos ridículos 13 000 pesos. La
operación no estaba consumada. Se presentó una reclamación y el
fiscal, ingenuo y olvidadizo, dejó vencer los términos para oponerse,
con lo que brindó una base legal a los felices promotores del negocio.
Se dice que la cantidad malversada fue de dos millones y medio de
pesos. De esa cantidad, Céspedes destinó 800 000 pesos a la campaña
presidencial de Machado, y una cantidad similar fue a parar al
bolsillo de José Manuel Cortina. El Interventor General de la
República salió con medio millón de pesos y se entregó al gobierno un
dinerito con el que se «aceitó» a personas interesadas. Y es que los
terrenos fueron comprados a precio de finca rústica —zona marítimo
terrestre— y vendidos como solares en zona urbana.
VIDA CORPORATIVA
Cortina era en 1958 propietario de bienes inmuebles. Colono del
central Cunagua con casi cinco millones de arrobas de caña, y dueño,
en Morón, de una finca de 948 caballerías, además de una finca de
recreo, La Luisa, en Arroyo Naranjo.
Era miembro del Consejo Consultivo del Diario de la Marina. Vocal de
la Asociación de Propietarios del Reparto Miramar y vocal de la
Asociación de Ganaderos de Cuba, que había presidido en 1954.
En 1933 fue delegado, por el Partido Popular, a la Conferencia de
Medicación orquestada por el embajador norteamericano a fin de
frustrar el acceso al poder de los sectores más radicales luego de la
inevitable caída de la dictadura machadista. En la redacción de la
Constitución del 40 supo, con maña de viejo parlamentario, poner
sordina a los planteos más discordantes. Casi todos sus discursos se
publicaron en libros o folletos. Falleció el 9 de marzo de 1970.










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Ciro Bianchi Ross
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