domingo, 17 de febrero de 2013

ESPANA, CORRUPCION ARRIBA, ECONOMIA ABAJO

 PUBLICADO POR: Hector Garcia Soto
Hedelberto López Blanch
Publicado en Opciones, Ajintem, Rebelión, Telesur, Aporrea, Diario Universal
Mientras la crisis económica y social se regodea en la población española impulsada por los grandes recortes presupuestarios acordados por el gobierno, un nuevo escándalo de corrupción envuelve a la cúpula del partido gobernante y a su presidente Mariano Rajoy.

El periódico El País publicó recientemente una serie de documentos que involucran a la cúpula del Partido Popular (PP) con una contabilidad irregular, que incluiría donativos y pagos no permitidos, donde aparece involucrado el ex tesorero del PP, Luís Bárcena, imputado también en el caso Gunter, mediante el cual varias importantes compañías e individuos adinerados realizaban donativos para obtener favores.

Según la ley de incompatibilidades, ninguno funcionario puede cobrar sueldos de partido al estar en el Ejecutivo y en esas listas aparece en 35 ocasiones y como primer beneficiario, Mariano Rajoy.

El presidente español, aseguran los informes publicados por El País, habría recibido 322 231 euros, en su mayoría distribuidos a través de entregas periódicas trimestrales o semestrales.
También aparecen partidas entregadas a Rajoy bajo los acápite de “Trajes Mariano”, “Corbatas presidente” o “Trajes M.R” por valor de 33 207 euros.

El periódico indicó que los registros de entregas comenzaron cuando José María Aznar llegó al Gobierno en 1996 y aparecen involucrados con el recibo de grandes sumas, cerca de 40 personajes importantes de los gabinetes de Aznar o de Rajoy como Rodrigo Rato, Álvarez-Cascos, Mayor Oreja, Javier Arenas, Ana Mato, Jesús Sepúlveda y otros.

Rajoy, en un intento por aminorar las dudas sobre su accionar político y económico, publicó en la página Web de la Moncloa, sus declaraciones de la Renta, pero según análisis realizados por varios medios de comunicación, lejos de disipar las dudas, pueden crearles más problemas pues en los documentos “aparece un desfase de más de 82 000 euros entre lo que ahora asegura haber cobrado del PP en 2010 (181 000 euros) y lo que declaró al Congreso (98 225 euros).

No se sabe cómo explicará las diferencias monetarias de 2010  y tampoco se aclara el por qué no están disponibles los datos de 2011 y 2012.

Pero no importa, el jefe de Gobierno ha sido tajante en su declaración y ha dicho que “es falso” todo tipo de insinuación de corrupción hacia su persona porque “nunca he recibido ni he repartido dinero negro”. 

Como el descrédito se acentúa, el Partido Popular fue más allá y anunció “ejercitar acciones legales contra personas o grupos de personas que han atribuido al PP acciones irregulares, los que lo han podido filtrar y los que lo han publicado”. Es decir, o se olvidan de los posibles casos de corrupción o llevaran a cualquiera a juicio.

La población española que no ha dejado ni un solo día de protestar en las calles por los fuertes recortes al prepuesto social que han decretado tanto el anterior gobierno del Partido Socialista Español (PSOE) como el actual del PP, tienen ahora un fuerte motivo para continuar sus demandas: la corrupción gubernamental.

Las medidas neoliberales aplicadas a instancias de la llamada troika integrada por Unión Europea, Fondo Monetario Internacional (FMI) y Banco Central Europeo (BCE) han llevado a España hacia uno de los peores períodos de crisis económica.

El Instituto Nacional de Estadística (INE) anunció que el Producto Interior Bruto (PIB) se contrajo en 0,7 % en el cuarto trimestre de 2012 y en todo el año fue de -1,37.

Como es lógico, en esas cifras negativas influyó grandemente la poca demanda nacional al disminuir constantemente el poder adquisitivo de la población que no puede alcanzar los estándares de consumos de años anteriores.

La tasa de paro sigue su espiral ascendente y al cierre de 2012 superaba el 26 % de la población económicamente activa y llegaba al 52 % entre los jóvenes.

El secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba al informar que existen en la nación ibérica seis millones de desempleados definió el hecho como “una tragedia".

Sin embargo, Rajoy aseguró durante una intervención parlamentaria que "la reforma laboral está funcionando muy bien", que continuará los cambios estructurales y elaborará planes para reducir el desempleo juvenil.

El panorama nacional contradice la euforia del presidente español pues el desempleo no se detiene, mengua la producción real, disminuye el poder adquisitivo y el consumo lo que en su conjunto impiden pagar las enormes deudas que el gobierno tiene con los bancos nacionales y extranjeros acreedores.

Los recortes sociales solo han servido para mal ya que solo en 2012 más de 80 000 niños se sumaron a los 2 300 000 menores que viven por debajo del umbral de pobreza, según datos suministrados por el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia y la Educación (UNICEF).

Por su parte, el INE publicó una encuesta sobre las Condiciones de Vida en la que se indica que uno de cada cinco ciudadanos residentes en España (21,1%) se hallaba en 2012 por debajo del umbral de riesgo de pobreza.

Los españoles siguen aumentando sus motivos para protestas: desempleo, recortes salariales, cierre de empresas, aumento de tarifas escolares, disminución en las prestaciones de salud pública y ahora se suman también los hechos de corrupción dentro del partido gobernante. Al techo de vidrio le siguen cayendo piedras, ¿resistirá?

viernes, 15 de febrero de 2013

LA INERCIA DE LA POLITICA CUBANA

PROGRESO SEMANAL

Cuba

La inercia de la política cubana

Por Jesús Arboleya Cervera
LA HABANA - La inercia es una de las fuerzas más misteriosas de la naturaleza. Es una condición innata de la materia, que se expresa en la resistencia de los cuerpos a cualquier cambio en su movimiento, ya sea en su velocidad o en su dirección. En ocasiones, la inercia actúa para frenar la aceleración, pero en otras, sirve de empuje frente a las fuerzas que intentan paralizarlo.
altAunque Newton no lo aclaró, al igual que ocurre en la física, la inercia también se expresa en los procesos políticos. A veces aparece como un obstáculo al cambio necesario, pero en otras asegurara el impulso que le imprimen nuevas fuerzas y así vencer la resistencia de los que pretenden detenerlos.
Mucho se ha hablado de la “inercia” de la política cubana en su sentido negativo y efectivamente han existido momentos donde ha prevalecido la resistencia a los cambios por los que aboga la propia dirección del país, pero también se han manifestado avances en áreas que parecían inmutables, empujando el proceso con más o menos velocidad en la dirección deseada.
Tengo la impresión de que, por su envergadura a escala social, las reformas migratorias recientemente aprobadas en Cuba, han sido el más relevante de estos impulsos toda vez que ha roto barreras psicológicas que atañen a la propia concepción de los cambios y ahora actúa como un propulsor de los mismos.
Durante años se habló de la necesidad de una reforma migratoria que no llegaba a cuajar por temor a sus consecuencias. No era para menos, si tenemos en cuenta que el problema migratorio afecta a todo el tejido social cubano, la seguridad nacional y la política exterior del país, siendo uno de los más controversiales de la historia contemporánea de Cuba.
En determinado momento, la decisión de emigrar definió a los campos políticos en pugna y fue el instrumento por excelencia de la política norteamericana para construir la base social de la contrarrevolución, minar los recursos humanos del país y desacreditar al proceso revolucionario a nivel internacional. Tuvo un impacto desestabilizador incluso a escala familiar, consecuencias humanas dramáticas y connotaciones ideológicas muy profundas, todo lo cual generó una visión muy negativa ante el hecho migratorio y una política destinada a reducirlo en todo lo posible o limitar el vínculo de la población con aquellos que abandonaban el país.
Las transformaciones sociales ocurridas en la emigración y en la propia percepción de la sociedad cubana respecto a este fenómeno, propiciaron condiciones nuevas y un cambio de actitud frente a esta problemática que aconsejaban modificar la política existente. Sin embargo, viejas concepciones, resentimientos y prejuicios acumulados, actuaban como una fuerza formidable que, contra toda lógica, se resistía al cambio argumentando los resultados negativos que supuestamente ello acarrearía al país.
En realidad, alrededor de este asunto, se debatían concepciones mucho más amplias relacionadas con la propia organización del sistema político y el papel del Estado en el control de la vida de los ciudadanos que, como ha señalado el propio Raúl Castro, condujeron a la imposición de un sinnúmero de regulaciones y restricciones, muchas veces irracionales y contraproducentes, cuyo resultado final fue afectar innecesariamente el sentido de libertad de las personas. Medidas aparentemente elementales, como vender un automóvil o una casa, alquilar en un hotel o tener un teléfono celular, tuvieron amplia repercusión precisamente porque se contradecían con esta lógica.
Finalmente llegó la decisión de emprender las reformas migratorias y ello bastó para que se vinieran abajo muchos de los mitos que sostenían el anacronismo. Lo que parecía iban a ser las medidas más restrictivas de las nuevas normativas, como el control de la salida de los profesionales y las prohibiciones de viaje a los llamados “disidentes”, han sido aplicadas con tal amplitud que inducen a pensar que no valió la pena siquiera mencionarlas. Los trámites migratorios son tan simples y expeditos, que obtener el pasaporte es más sencillo que la licencia de conducción y, como en todas partes del mundo, el único estorbo a la ilusión de viajar es tener los recursos para hacerlo y la visa del país receptor.
No se habla de éxodos masivos, se acabó el trauma de los rompimientos definitivos y casi nadie tiene que acudir a un jefe para que autorice su salida del país. Los que pueden materializar sus planes, más que tolerancia, lo cual implica cierta benevolencia ante lo que se supone mal hecho, encuentran la comprensión que generan los hechos cotidianos y hasta los militantes del Partido Comunista pueden acogerse a la ley, sin que ello implique un cuestionamiento de su militancia.
Un efecto político inmediato es que, al igual que sucede con cualquier emigrante en el mundo, muchas personas comprobarán que emigrar no es tan sencillo como les hacía creer la propaganda, sobre todo cuando ha desaparecido la manipulación que servía de sustento al mito de la “excepcionalidad” del caso migratorio cubano, desmontando uno de los principales ingredientes de la política norteamericana contra Cuba, que ahora se debate en cómo reaccionar ante la nueva realidad.
 Más importante aún, la normalidad con que actualmente transcurre un proceso que algunos suponían traumático, demuestra la solidez que, al margen de sus insuficiencias y deficiencias, tiene el sistema político cubano; así como la madurez de los ciudadanos para decidir por sí mismos sobre sus destinos, sin que ello implique enajenarse de los intereses de su patria, lo cual es aplicable a otros muchos aspectos de la vida nacional.
Estamos en presencia de un ejemplo del impacto que pueden tener decisiones políticas supuestamente tan osadas como esta, para avanzar en el necesario cambio de mentalidad que se reclama para enfrentar las transformaciones que requiere la nación, en la confianza de que la sociedad cubana está preparada para ello, sin importar las fuerzas externas e internas que actúan en su contra.
Tal parece que la reforma migratoria fue el  empujoncito que faltaba para que la inercia comenzara a actuar en sentido contrario a los intentos de parálisis, sirviendo de impulso a una dinámica que todo indica será incontenible y asegurando también la velocidad y el sentido que requiere su propia naturaleza.
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jueves, 14 de febrero de 2013

HUMANIZAR EL MINISTERIO DEL PAPA


 
ATENCIÓN FRANK

 
HUMANIZAR EL MINISTERIO DEL PAPA
                          Sentido del sacerdocio cristiano
                        Benjamín Forcano

Resulta más que oportuno relacionar la renuncia del Papa Benedicto XVI con un pasaje de los Hechos de los Apóstoles. El apóstol Pedro visitaba en Cesarea a un tal Cornelio, hombre recto, que era capitán de la compañía itálica. Cuando Pedro estaba para entrar en su casa, Cornelio salió a su encuentro y se echó a sus pies  a modo de homenaje, pero Pedro lo alzó diciendo:  “Levántate  que también yo soy un simple hombre”. (Hch 10). Palabras del primer Papa, que conectan con estas otras del concilio Vaticano II: “Se ha de reconocer cada vez más la fundamental igualdad entre todos los hombres” (GS, 29).
Desde este relato,  creo entender la decisión tomada por el Benedicto XVI. Sin dejar de ser Papa, él no olvida su condición humana: “Para gobernar  la barca de San Pedro y anunciar el Evangelio, es necesario también  el vigor tanto del cuerpo como del espíritu, vigor que, en los últimos meces, ha disminuido en mí de tal  forma que he de reconocer mi incapacidad  para ejercer bien el ministerio que me fue encomendado”.
Nadie encontrará extraño que la Iglesia católica, en su concilio ecuménico Vaticano II , escogiera  como categoría básica para expresar esta igualdad fundamental la de Pueblo de Dios. Este pueblo germinalmente  abarca a todos los hombres y  la Iglesia católica es como el sacramento visible  de su unidad universal. En ella “Todos los fieles de cualquier estado o condición, están llamados a la plenitud de la vida cristina, con la cual se promueve un modo de vivir más humano” (LG, 40).
El cansancio e incapacidad del Papa apenas si puede sorprender a nadie. Joseph Ratzinger, antes que Papa, era teólogo y es para lo que, debidamente preparado, estaba dispuesto: investigar, enseñar, escribir y publicar; labor que venía cumpliendo con rigor y competencia, sin que se le ocurriera pensar en la tarea de gobernar. Fue elegido para ello, primero como obispo, más tarde como Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe y finalmente como Papa.
 Ha sido en sus casi ocho años de Papa cuando más  ha percibido el acelerado y traumático cambio de la sociedad actual, la gravedad de los problemas eclesiales y, más en torno a él, la peligrosa maraña de colaboradores suyos, algunos muy potentes y avezados en las ambiciones, intrigas y secretos curiales. Esa red le envolvía, iba en contra de su natural tímido y  en casos graves de resolución se encontraba con posiciones opuestas, ante las que no se atrevía a proceder con coraje. Se vio abrumado, sobrepasado y con humildad decidió renunciar y no esperar a que, en sus últimos días, otros que sin duda pensaban que tenía que seguir hasta la muerte,  pudieran manejarlo  contra su voluntad. Benedicto XVI tenía en su memoria el angustioso final de Juan Pablo II, superadmirado  y elogiado por los medios. Benedicto XVI decidió renunciar, seguro en su conciencia de que obraba  bien. Acaso sea, entre los pocos que dimitieron (Celestino V, 1294; Gregorio XII, 1415;…) el único que lo ha hecho por decisión propia, sin otras razones y presiones exteriores. Ciertamente, era quebrar una tradición sacralizada, que presentaba al Papa como un vicediós. Pero su sabiduría teológica le ayudó a ahuyentar todo temor y duda. Y en nuestro mundo su gesto resulta adecuado y creíble, humana y teológicamente hablando.
Entre los componentes de la Curia Romana, habrá quienes estarán  estado en desacuerdo, pero ni antes, y menos ahora,  se puede sostener que el ministerio del Papa debe ser vitalicio. Lo afirmaba el mismo Papa cuando como teólogo escribía: “Para la teología católica es imposible  considerar la configuración del primado en los siglos XIX y XX como la única posible, necesaria para todos los cristianos”.
En este sentido, para diseñar un futuro más evangélico y moderno de este ministerio, sirve exponer  las razones que debieran perfeccionarlo en lo sucesivo. Se trata simplemente de un derecho, el derecho del Papa a jubilarse, como acontece en todo ser humano.
El Papa es un ser humano
El Papa es un ser humano y, como tal, está sujeto a las limitaciones que le impone, sea por debilidad, enfermedad, envejecimiento,  etc.  La edad suele marcar en todas partes un límite, más allá del cual se considera que para una persona es justo y aconsejable verse liberada   de determinadas  responsabilidades públicas. Tal liberación se acrecienta ante las responsabilidades  de la Iglesia católica, que se extienden a la tierra entera y  alcanza a mil millones de miembros.
Los obispos se jubilan a los 75 años
 La tendencia actual en la Iglesia, establecida por Pablo VI,  es la de jubilar a los obispos a los 75 años, aunque estén en buenas condiciones, como le ocurría al cardenal Tarancón. El Papa es el primero de todos los obispos, pero es también obispo.
El carácter vitalicio del ministerio papal no es ningún dogma
De acuerdo con las leyes de la evolución  histórica, hay normas y costumbres del   pasado que no conviene  mantener en el presente. El carácter vitalicio del ministerio del Papa no se apoya en ningún principio dogmático y contradice  la vida democrática, propia de la mentalidad moderna  y muy concorde con el   mensaje evangélico.
La soberanía democrática es del pueblo de Dios.
Muchos tratan de cuidarse en salud, afirmando que la Iglesia no es una democracia. Se puede admitir, pero replicando que, en cuanto a la estructura y principios que la deben informar, la Iglesia es más que una democracia. Los principios de Jesús: “Sois todos hermanos”,  “el que quiera ser superior que  se haga inferior” , “los últimos serán los primeros”, etc. marcan un nivel de  igualdad y fraternidad que aseguran relaciones más que democráticas .
En  el parecer del teólogo José Mª Díez Alegría, “Los cristianos pedirían un Papa capaz de desmontar el monarquismo absolutista con que está funcionando el papado y que, sin negar el primado, lo hiciera compatible con la colegialidad, la subsidariedad”.  Es éste el principio invocado por el Vaticano II: las cosas comunes se resuelven mejor entre todos que no por uno, en este caso por todos los obispos y no sólo por el obispo de Roma.
En Carta personal a Juan Pablo II, el obispo Casaldáliga le comenta  que ciertas estructuras de la Curia no responden al testimonio de una simplicidad evangélica y de comunión fraterna, son centralizadoras e impositivas y no respetan una corresponsabilidad adulta ni, a veces, los derechos de la persona o de los pueblos diferentes: ”La curia romana reclama a  gritos  una profunda renovación.  Me atrevería a calcular que un 70 % de lo que se adjudica la Curia romana podría resolverse mejor en las iglesias particulares y en las conferencias episcopales”.
El Papa solo no es la Iglesia, ni él solo es todo el colegio episcopal. Lo confirmaba también el cardenal Carlo María Martini: “Determinados puntos de la Iglesia necesitan para su solución de un instrumento colegial universal y autorizado”. El Papa es para la Iglesia, no la Iglesia para el papa. El Papa tiene un  ministerio (servicio) que le confiere la misma Iglesia, no como una dignidad, prebenda, poder o premio sino como una misión que debe ejercer en función del bien y del buen gobierno de la misma. La magnitud y variedad de la Iglesia, sus situaciones históricas y socioculturales, políticas y religiosas tan distintas, exigen cercanas y especiales condiciones que no
Con razón, pues, Benedicto XVI ha reiterado que ha renunciado por el bien de la Iglesia. Su renuncia debiera promover el compromiso de una mayor  democratización y corresponsabilidad eclesial  a todos los niveles: continentales, regionales, diocesanos, parroquiales, etc.
La hegemonía clerical, favorecida por el poder del Papa acumulado en la historia, sobre todo a partir de la reforma gregoriana,  no tiene fundamento en el Evangelio y se deslegitima a la luz del sacerdocio de Jesús,  fundante de todo otro sacerdocio en la Iglesia.
La soberanía de la Iglesia la tiene el pueblo de Dios quien, en última instancia, la recibe de Dios, quedando en manos del pueblo –en su protagonismo, participación y corresponsabilidad- delegarla en aquellos miembros de la comunidad –local, parroquial, diocesana, etc.- que más idoneidad revistan.
 La jerarquía eclesiástica, en cualquiera de sus niveles, es nada sin la comunidad. Jamás la autoridad  en la Iglesia puede entenderse y erigirse como una realidad que tiene consistencia en  sí y por sí. Tal concepción ha llevado a una hipertrofia de la cabeza y a una atrofia de los demás miembros del cuerpo eclesial. Tal desorden quedaría corregido y eliminado si conociéramos bien la naturaleza del sacerdocio de Jesús, norma y modelo de todo sacerdocio en la Iglesia. 
El sacerdocio de Jesús, fuente del sacerdocio cristiano
Estoy convencido de que el sacerdocio de Jesús, comunicado a la Iglesia entera, es clave para poder entender la renuncia del Papa e impulsar una reorientación del mismo en la comunidad cristiana.
Como muy bien dice el Vaticano II: “Todos los bautizados, por la unción  y generación del Espíritu Santo,  son consagrados como cosa espiritual y sacerdocio santo” (LG. 10).
La Iglesia entera participa del sacerdocio de Jesús. Explicar esto es decisivo para evitar concepciones del sacerdocio que no responden a la novedad del sacerdocio de Jesús: “En Cristo se ha producido  un cambio de sacerdocio” (Hb 7,12).
 Este cambio comienza por saber que los discípulos de Jesús  no lo tenían a él como sacerdote al estilo de entonces, seguramente porque seguramente vieron cómo se enfrentaba con los sacerdotes judíos y el templo.
 Por su sacerdocio, Jesús  “se hace semejante  a sus hermanos”, de modo que se identifica con el pueblo, sin avergonzarse de llamarlos hermanos. Para ejercer su sacerdocio no necesita retirarse al ámbito de lo sagrado, de los ritos, sino que lo vive a través del sufrimiento y del amor llevado al extremo. Desde ese ejercicio, oye y hace suyo el clamor del pueblo y tiene experiencia de lo débil, de lo pobre y de lo excluido. Ejercicio que lo lleva a comprometerse con los más débiles y maltratados y a terminar clavado oprobiosamente en la  cruz. 
La vida de Jesús fue una vida sacerdotal en el sentido de que se hizo hombre, fue un pobre, luchó por la justicia, fustigó los vicios del poder, se identificó con los más oprimidos, los defendió, entró en conflicto con los que tenían otra imagen de Dios y de la religión  y tuvo que aceptar por su fidelidad la persecución  y el morir fuera de la ciudad , echado fuera de ella como a un estercolero.  Los poderes establecidos, en este caso poderes de la muerte, lo matan ( y matarán a todos aquellos que se identifiquen con los marginados y oprimidos): “Por eso, él asumió la misma carne y sangre que los suyos, para con su muerte aniquilar  al señor de la muerte y liberar a todos  los que pasaban la vida entera como esclavos” (Hb 2, 14-15)
Este sacerdocio sólo lo conocemos en Jesús y es el que hay que proseguir en la historia y, así, la Iglesia entera , pueblo de Dios, prosigue y ejerce el sacerdocio de Cristo , sin perder la laicidad, en el ámbito de lo profano y de lo inmundo, de los “echados fuera”.  No se trata de renegar de  un sacerdocio que atiende como se debe al culto y  celebraciones litúrgicas sino de ver que transcurre centrado  en el mundo real: “Entre quienes viven en un mundo de miseria y opresión, ese modo es el que se ofrece al servicio sacerdotal” (Jon Sobrino).
Este sacerdocio, llamado común (de todos) pertenece al plano sustantivo, mientras que el presbiteral  es un ministerio (servicio) y no puede entenderse desentendido del común. El sacerdocio común pertenece y acompaña al presbiteral, procede de él por delegación (de la comunidad sacerdotal) y, en consecuencia, está subordinado al común.
 Queda así muy superada la figura del “sacerdote” que se ciñe casi exclusivamente al altar y a la administración de los sacramentos. El menester primero ( Cf. Presbiterorum  Ordinis) del  presbítero es el ministerio de la palabra , realizado de muchas formas y las más de las veces  fuera del templo.
Conviene saber que este ministerio presbiteral, tal como se entendía en el primer milenio,  tiene pleno sentido, pero con referencia y en dependencia de la comunidad.  
Acaso lo más importante y  significativo  de la renuncia del Papa está por venir. Su gesto debiera ser un impulso para volver a tomar en serio en la Iglesia el sacerdocio de Jesús y aplicarlo con todas su consecuencias.
Es entonces cuando podemos entender  palabras como las de los obispos Cipriano y León Magno: “No se debe ordenar obispo a nadie contra el deseo de los cristianos, y sin haberles consultado expresamente al respecto” ,  “El que ha de presidir a todos, que sea elegido por todos”, porque “al que es conocido y aprobado se le reclama  con paz, mientras que al desconocido, es menester imponerlo por la fuerzas y será constantemente materia de discusión”. 

GUERRA AVISADA NO MATA SOLDADO





Guerra avisada no mata soldado

ELIGIO DAMAS

             Cuando CAP asumió por segunda vez la presidencia de la república, venía de ganar con una montaña de votos, tanto que su contendor, no tuvo oportunidad de admitir su derrota porque era demasiada obvia.
            Al acto de toma de posesión, previsto en la Constitución del 61, se le llamó irónicamente la proclamación. De casi todos los rincones del mundo, vinieron a acompañarle y desearle buena suerte. Hasta Fidel Castro estuvo aquí de invitado, lo que pareció muy natural, en vista de las buenas relaciones entre éste y el reelegido. Se dijo entonces que los votos salvados o favorables a CAP, procedentes  de la izquierda, entre ellos el de José Vicente Rangel, le habían salvado de la condena por corrupción, como los actos relacionados por la compra del barco frigorífico “Sierra Nevada” y el financiamiento de la campaña electoral de la señora Chamorro en Nicaragua, tenían que ver con aquellas relaciones y algunos gestos y actos del gobierno venezolano de acercamiento a Cuba.
           En aquel acto que fue en todo como una premonición, CAP habló que no esperaba le llevasen “en hombros a Miraflores”, pero sí que de esa manera de allí le sacasen. ¡Ironías de la vida!
           A lo largo del discurso de orden, el cómodamente reelegido, fundamentándose en el indiscutible prestigio del cual gozaba, por su primer gobierno, de la “Gran Venezuela”, las nacionalizaciones indiscriminadas y aplaudidas por la burguesía, en vista que a ésta le compraba empresas quebradas a precio de “gallinas gordas”, el “ta` barato dame dos” y el “¿cuánto hay pà eso?”,  aceptó, aprobó y asumió como suyo, el “paquetazo” que  Miguelito “Ratón” Rodríguez,  el “Chicago boy”, luminaria del IESA y agente del FMI,  le puso por delante.
            En su delirio de grandeza, pecó de soberbio e imaginó que sus votantes, casi el 65% de los venezolanos y  quienes no lo fueron también, se tragarían aquel paquete y soportarían estoicamente aquel shock. Pero no sólo él creyó eso; también el FMI, la burguesía parasitaria venezolana, Miguel Rodríguez y el equipo económico pensaron que aquel cúmulo de drásticas medidas, podrían aplicarse al mismo tiempo, porque para eso tenían al frente del gobierno un líder por quien las masas deliraban y éstas no pondrían reparo en respaldarlo.
           Esas mismas odiosas medidas, que no son otra cosa que el común recetario del FMI, ahora de moda en Europa, con las ya consabidas reacciones populares, según sus defensores, habían sido exitosas en Chile. Ese “paquete”, dijeron, hizo posible el rescate de la economía sureña, desbastada por los conflictos derivados del gobierno de Salvador Allende y el golpe de Estado. Por supuesto, quienes aquello dijeron, ocultaron al común de la gente, que al pueblo chileno, obligaron a soportarla mediante la persecución, tortura, exilio, asesinato de todos aquellos que se opusiesen o protestasen por tanta crueldad y explotación.
            Aquel paquetazo o conjunto de medidas aplicadas de un solo porrazo, empezaban por una drástica devaluación, liberación de precios, lo que equivale decir dejar todo en manos del mercado; suspensión de casi todo tipo de subsidio estatal, sin importar lo que fuese, aumento de la gasolina a un nivel escandaloso; en suma, casi condenar al Estado a invisibilizarse y dejar todo en manos del mercado y de los inversionistas. Sin olvidar aumentos leoninos en todos los servicios públicos. Al mismo tiempo, se iniciaba un plan destinado a la privatización de empresas básicas como la telefónica, eléctrica y hasta el servicio de agua. El Seguro Social de los trabajadores también estaba en la lista de las áreas a entregar al sector privado.
            Aquel fue el “paquetazo” ideado para intentar pasar de contrabando, sin caer, según los planes de sus creadores, en los excesos y barbaridades cometidos en Chile, contando que el “fervor popular” por aquel orate saltador de charcas, líder de pacotilla, serviría para contener la ira de la gente.
           Cuándo y dónde menos lo esperaban estalló la rebeldía popular acumulada por años. El “carisma”, fervor, pasión y hasta delirio”, imaginados en relación con aquel malabarista, se hicieron añicos o esfumaron en segundos. Basto que alguien, en los alrededores de Guarenas, no en Caracas, expresase su disgusto de manera concreta contra un efecto derivado de las medidas, el aumento del transporte público, para que la furia se desatase en todo el país.
              De nada sirvió que el “líder”, encantador de serpientes, hablase; nadie le hizo caso. Caracas se convirtió en un campo de batalla y en pocas horas, la democracia popular de aquel país donde pocos días atrás se había aclamado al presidente, asesinó mucho más gente que Pinochet en el tiempo que estuvo gobernando.
             Aquel enorme prestigio de Pérez, demostrado mediante un triunfo electoral haciendo añicos a sus opositores, se vino al suelo en segundos por haber mal calculado y pensado que se “tenía a Dios agarrado por las barbas”.
            Porque no hay duda, que lo de Pérez, lo que Capriles tenía “encaletao” por si ganaba las elecciones, si son verdaderos paquetes o fraudes planificados contra la economía popular.
            Por todo aquello, por lo que ahora sucede en Europa, el derrumbe del prestigio del PP de Rajoy, la inestabilidad de Grecia, etc., uno entiende que las políticas tradicionales o guisos del FMI, concitan el rechazo popular porque suelen pensar en resolver las crisis del sistema, exprimiendo hasta el infinito al sector del trabajo. Pero también comprende, que valerse de prestigios “consagrados” para hacer digeribles esas medidas, no parece ser a esta altura de la vida una idea ingeniosa y menos acertada.
            Según el parecer de alguna gente merecedora de respeto y crédito, pareciera que una devaluación monetaria dentro de conjunto de medidas progresistas y destinadas a proteger el ingreso popular y apuntando a una estrategia bien concebida para impulsar la producción y hasta la exportación de la misma, podría ser pertinente. Es decir, una medida de esa naturaleza no tiene por qué ser necesariamente negativa. Si ella procura torcerle la muñeca a quienes manipulan el dólar paralelo, es buena. Pero lograr eso, la sola devaluación no es suficiente.
          Además, si ella, en una economía excesivamente importadora como la nuestra, donde hasta la producción interna demanda en gran medida componentes importados, quienes manejan los tinglados de las importaciones y el intercambio monetario son los malones que especulan sin freno ni medida, no va conveniente y eficazmente acompañada de definiciones y acciones que protejan el bolsillo del consumidor, puede provocar grandes malestares, sin necesidad que sea un “paquetazo”.
             Si cunde el malestar, porque como dijese Bertold Brecht, en la “Opera de los tres centavos”, “lo primero es el comer”, no podemos sujetarnos a la idea del prestigio o liderazgo, que sirva de muro de contención. El compañero Chávez no puede hacerlo todo, ni es el “Flautista Mágico”.
             ¡Hay que ser muy cuidadosos y no dormirse en los laureles!  No creo que uno deba conformarse diciéndose simplemente, “ahora las cosas son distintas”. ¡Quién se resbala cae!


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Publicado por Eligio Damas para BLOG DE ELIGIO DAMAS el 2/14/2013 01:58:00 p.m.

MUERTE POR ROBOT

Progreso Semanal
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Nuestro mundo

Muerte por robot


Por Max J. Castro
majcastro@gmail.com JLIB_HTML_CLOAKING
altUn debate acerca de los ataques teledirigidos (drone strikes) – eufemismo para una forma extremadamente efectiva y sofisticada de asesinato promovido por el estado – parece estar emergiendo finalmente en los Estados Unidos.
Ya era hora, pues una práctica que fuera mal vista en este país al ser aplicada por la policía secreta búlgara o el régimen de Pinochet, se ha vuelto lugar común en la ilimitada “guerra al terrorismo” del gobierno norteamericano.
Iniciada por la administración Bush y característica de su desprecio por los procedimientos legítimos según la ley internacional, los asesinatos mediante aviones no tripulados han aumentado de manera dramática durante la presidencia de Barack Obama, el abogado constitucional del cual esperábamos algo mejor. Reportes independientes indican que hasta el momento, se han llevado a cabo de 200 a 900 de esos ataques mortales.
Pensábamos que ya habíamos acabado para siempre con estas prácticas cuando en los 70´, ante las audiencias que revelaron el papel de los Estados Unidos en múltiples intentos de asesinato contra líderes extranjeros (Lumumba, Castro y Trujillo, entre otros), el Congreso aprobara una legislación que las declaró ilegales.
Pero  9/11 introdujo un “nuevo mundo feliz” en el cual los Estados Unidos se sintieron autorizados para desatender o incluso burlar instituciones y acuerdos que habían sido construidos tras muchos años de esfuerzos con el fin de evitar sangrientas confrontaciones como las que, durante siglos, arruinaron  Europa (culminando en la agresión nazi contra sus vecinos al Este y al Oeste así como una guerra unilateral no solo contra los judíos sino también contra muchos otros grupos que los nazis consideraban indeseables) o al menos sentar leyes que minimizaran la brutalidad de la guerra.
Guiados por el procurador general Alberto González, los monigotes legales de Bush declararon que las disposiciones de la Convención de Ginebra –un logro fundamental de la civilización occidental, diseñado para detener las atrocidades de guerra- eran estrafalarias y  obsoletas. Dicha administración desarrolló un nuevo lenguaje para redefinir viejas y desacreditadas prácticas, ilegales según las leyes norteamericanas e internacionales, incluyendo guerras de agresión [ver el juicio de Nuremberg] que se convirtieron en guerras preventivas (o preconcebidas), tortura (técnicas aventajadas de interrogatorio) y asesinato de estado.
El “alza” en los ataques con “drones”  bajo el gobierno de Obama, ha sido no solo una decepción  para muchos de sus partidarios más fieles. También ha despertado cuestionamientos de orden humanitario, moral, constitucional y estratégico.
Estos ataques no solo matan a terroristas comprometidos. Asesinan también a un número desconocido de amigos y familiares de los combatientes, incluyendo esposas e hijos,  otras personas inocentes y, ocasionalmente, incluso aliados de los Estados Unidos atacados por error.
¿Qué principio moral le da al gobierno el derecho de acabar de modo repentino y sumario con las vidas de personas inocentes que no representan amenaza alguna para los norteamericanos?
El que los ataques hayan matado a ciudadanos estadounidenses incita a preguntarnos si la Constitución permite que ejecuciones tales se lleven a cabo sin el beneficio de un juicio, defensa, apelación y otros garantes de las libertades civiles. Y una condena a muerte ejecutada robóticamente puede no solo “neutralizar” al objetivo sino también provocar víctimas no deseadas. El ataque teledirigido que mató a Anwar al-Awlaki, un ciudadano norteamericano de origen yemenita, supuestamente asociado con los que perpetraron al menos dos ataques de alto nivel contra norteamericanos (uno de ellos frustrado), mató también a su hijo de 16 años, ciudadano norteamericano también.
Lo que hace este panorama aun más aterrador es el hecho de que, prácticamente, todo lo relacionado con el programa de los “drones” asesinos, incluyendo cómo se eligen los objetivos, es secreto. Lo que queda claro es que el proceso no incluye ningún tipo de supervisión legal y está basado en datos de inteligencia que, tal como se ha visto en años recientes,  pueden estar trágicamente equivocados.
Recientes reportes noticiosos indican que la administración Obama está considerando últimamente crear un tribunal secreto, según el modelo del tribunal FISA, que podría aprobar la supervisión a los servicios secretos. Ello sería un paso en la dirección correcta, aunque pequeño dada la aparente laxitud con la que se han tomado, hasta la fecha, tales decisiones cruciales. Una broma macabra que recorre los círculos gubernamentales es que para la CIA tres tipos jugando a las bolas es un campo de entrenamiento terrorista. Lo problemático del caso es que, en la práctica, el FISA ha funcionado de modo permisivo, al aprobar la mayoría de las solicitudes gubernamentales de recopilación de inteligencia.
Pero el problema fundamental es la existencia misma del programa y su ominoso crecimiento. El asesinato de estado encarna la miseria moral de la pena capital elevada a la n potencia. Las ejecuciones extrajudiciales pertenecen al dominio de dictaduras como las juntas chilenas y argentinas de los 70´, no al de las democracias constitucionales. Y mientras en los Estados Unidos la pena capital es ejecutada solo tras un proceso legal que puede durar décadas, los asesinatos con “drones” no implican proceso legal alguno y las decisiones suelen ser tomadas rápidamente, aumentando así el riesgo del error.
Hay también un aspecto Orwelliano en  el programa de “drones” con sus listas de víctimas y sus masacres de control remoto. Por lo tanto, no solo hay una enorme asimetría sino un matiz indecoroso en un tipo de guerra en la cual una parte arriesga constantemente la vida, mientras la otra no debe enfrentar ningún peligro en sus oficinas con aire acondicionado, a miles de millas de los hechos.
Estas condiciones también reducen considerablemente los límites a la decisión de involucrarse en un conflicto armado. Al menos desde Vietnam, la perspectiva de  bajas norteamericanas y de consecuencias políticas ha sido el mayor obstáculo para aquellos presidentes que, por su parte, estaban ansiosos por involucrarse en guerras selectivas. Eso puede cambiar si para los que poseen el genio tecnológico la guerra se llega a parecer cada vez más a un simple y violento video juego.  
Incluso la efectividad de los “drones” y de otros programas de asesinato es problemática. El notorio programa Phoenix de asesinatos, llevado a cabo por la CIA en Vietnam, logró matar muchos vietnamitas pero no impidió que los Estados Unidos perdieran la guerra. Hoy, en el caso de países como Afganistán, Pakistán y Yemen, las muertes por “drones” podrían estar generando más terroristas de los que elimina. A la acusación oficial contra este método, habría que añadir que es contraproducente.
Tal vez el aspecto más perturbador en el alza de los “drones” de Obama, es lo que Frank Rich ha llamado en la revista New York, la “tranquila aceptación de la mayoría de los norteamericanos, demócratas incluidos, ante el compromiso de la administración Obama con la guerra de los “drones”.
El trauma de 9/11 ha causado al parecer un cambio duradero en la consciencia moral de los norteamericanos, reduciendo su nivel de tolerancia hacia las acciones ilegales y/o inmorales del gobierno. Es una mentalidad que la rufianesca administración Bush se mostró más que dispuesta a explotar y de la cual ahora Obama, para preocupación y decepción nuestras, también ha decidido aprovecharse.
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miércoles, 13 de febrero de 2013

LOS GUERREROS DE LOS LLANOS



ELIGIO DAMAS

            En los momentos más difíciles de la lucha por la independencia, como los primeros días del año 1815, los guerreros de los llanos orientales, nunca bajaron la guardia ni pusieron cese a sus actividades y oposición a las fuerzas del imperio español.
          Muchos de ellos, jamás abandonaron el territorio nacional, aunque anduviesen casi solos, escondidos en los barriales, riberas enmontadas de los ríos, golpeando al enemigo, volver a replegarse, hasta reponer fuerzas y reaparecer abiertamente y desafiantes en los campos de batalla.
          Para ellos, Guayana fue siempre una obsesión. Mucho antes de ese año 1815, habían abrigado la idea de tomarla por saberla una retaguardia inexpugnable y un generoso reservorio de recursos. Cuando a finales de 1816, Manuel Piar, formado entre los guerreros orientales, formuló su proyecto de tomar Guayana, para el cual logró interesar al Libertador, después de las derrotas cruentas de Barcelona y Aragua de Barcelona y que hizo realidad para 1817, dándole espacio a la instalación del Congreso de Angostura, en verdad materializó un viejo sueño de los guerreros orientales.
         Para dar un ejemplo sustentable de ese anhelo ancestral que se remonta a 1813, vamos a citar largamente un fragmento de Vicente Lecuna, “La guerra de independencia en los llanos”, inserto en el Boletín N° 21 de la Academia Nacional de la Historia, del 05-07-1923.
            “En los primeros días de 1815, Monagas, Parejo y Sedeño lograron reunir numerosos bandos en los llanos de Barcelona y Maturín; más hallándose fuertemente defendidas estas posiciones por caudillos llaneros, pasaron a Guayana, considerándola mejor teatro para sus empresas. Monagas y Parejo se vieron obligados a repasar el Orinoco, pero Sedeño pudo mantenerse victorioso en el Distrito lejano de Caicara, y sirvió luego de enlace entre las partidas orientales de los jefes citados, los de Zaraza en los llanos de Casanare…..” “Todos estos caudillos  sólo disponían de jinetes armados de picas o de lanzas y no contaban con más infantería que  cuantos indios flecheros”. (Pág. 1019)
          “Las lanzas de los llaneros tienen de doce a catorce pies de largo, y el asta de ellas la forma una vara gruesa y flexible, a cuya extremidad está la lengüeta. Los lanceros fijan las riendas encima de la rodilla, de forma que puedan guiar el caballo, y les queden las dos manos en libertad para manejar la lanza, y generalmente hieren a su enemigo con tal fuerza, con particularidad cuando van a galope, que lo levantan dos o tres pies encima de la silla.”(Pág. 1021).
           Nota personal: Esta es una cita que hace Lecuna del general ingles Miller: “Memorias del General Miller. Edición Madrid, 1910. Tomo II.
           Sigue Lecuna:
           “Resueltos Monagas y sus compañeros, después de la batalla de Peñas Negras, a invadir la Guayana, marcharon sigilosamente con una columna escogida a sorprender el pueblo de Aragua de Barcelona, cuartel y base de los enemigos. Dos objetos se proponían con este movimiento atrevido: libertar a sus mujeres, aprisionadas por los españoles recientemente, junto con algunas señoras de la emigración (Se refiere a la Emigración a Oriente, desde Caracas en 1814) y distraer a Gorrín para que abandonase las márgenes del Orinoco. El asalto a la Villa de Aragua tuvo lugar el 14 de abril de 1815, y cuando los insurgentes celebraban el triunfo y el rescate de las mujeres, vieron en la puerta de la iglesia una proclama de Morales anunciando la llegada de 20.000 españoles al mando de Morillo. Lejos de desanimarse por esta noticia, y otras también desastrosas que allí supieron, cobraron nuevo aliento, y volvieron al sur a ejecutar su proyecto”. (Pág. 1025).


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Publicado por Eligio Damas para BLOG DE ELIGIO DAMAS el 2/05/2013 04:58:00 a.m.

POR FIN SUPE LOS ¨"SECRETOS "DE DIOSDADO CABELLO NO ESTABAN BIEN GUARDADOS



¡Por fin! Supe los “secretos” de Diosdado Cabello
No estaban bien guardados
ELIGIO DAMAS

            Casi todo el mundo, dentro y fuera del chavismo, con buena o mala fe, hace mención al trato y consideración deferente del presidente  Chávez hacia Diosdado Cabello.
            Este escribidor mismo, de manera recurrente, se ha planteado el asunto casi como una incógnita que demandaba un necesario e inmediato despeje. Atrapado en una concepción preestablecida y premisas tradicionales y hasta “manualistas”, nos costaba entender el proceder del presidente con respecto al monaguense. Nos resultaba “fácil” entender que quisiese tenerle cerca, a su lado, por razones que emanaban de las viejas relaciones entre comandante y subalterno cercano de cuando ambas estuvieron en el ejército. Aceptábamos como natural que por el afecto nacido en el compartir los alegres momentos de la estadía en la Escuela Militar y el compromiso derivado del asumir la tarea clandestina de crear el movimiento bolivariano, entre ellos naciese un particular sentimiento de afecto. Pero no entendíamos le diese responsabilidades que suponíamos sólo inherentes a un cuadro político determinado.
          Cabello, quizás por su formación familiar, reforzada en la  militar, parece haber internalizado profundamente la idea de la lealtad. Por algo, suele demandar por ella con insistencia y como un escudo. Pareciera sobreponerla a cualquier otra circunstancia o principio. Tanto que uno termina por creer en la sinceridad de su gesto, y nos parece como aquellos caballeros medievales. La lealtad es un valor que se sobrepone a todo y por ella se es capaz de llegar a dónde antes,  quien así la asume, no se lo había imaginado.
            Para Chávez, la lealtad es un valor por el cual puede subliminar algunas cosas. Muchos, en diferentes circunstancias, han calificado y hasta juzgado al presidente de débil o condescendiente con diferentes personajes, quienes han sido merecedores de ser tratados con dureza; ni siquiera con la simple indiferencia. Otros, habiendo incurrido en acciones que demandaban se les olvidase para siempre, han contado con el perdón presidencial o del viejo compañero de luchas dentro y fuera del ejército. Cualquiera, conocedor de lo que ha sucedido en la Venezuela de los últimos catorce años, puede sin dificultad hacer una larga lista de personajes que han gozado de la benevolencia de Hugo Chávez; quien no ha dudado en manifestarles “borrón y cuenta nueva”. Todo eso está indisolublemente unido a la innegable bondad del barinense.
             Esa manera de ser de nuestro presidente es digna de elogio. Es necesaria esa conducta. Una vez escuché decir a Rómulo Betancourt, quien por cierto era la persona menos apropiada para decirlo, porque gustaba atesorar y reproducir los odios, que “a ningún  hombre se le lapidaba”.
             Todo el mundo tiene derecho a reflexionar, corregir su conducta y reiniciar una nueva vida.
             Cuando Salón Meza Espinoza, estando en Acción Democrática, era el habitual orador en la Cámara de Diputados, para agredir a la izquierda, primero legal y luego clandestina, solía decir barbaridades y cosas inventadas para justificar la represión, pregunté a quién fue mi gran amigo y compañero, Moisés Moleiro:
            ¿Por qué ese señor dirá esas cosas tan horribles, crueles y distantes de la verdad?
            Moisés, quien le conocía y generalmente era muy equilibrado al juzgar a las personas, me respondió diciendo:
           “Dice esas cosas porque las cree. Es lo que le informan para que haga lo que ha asumido como su trabajo; defender a AD contra la presunta agresión nuestra. Cuando descubra la verdad y constate que le mienten, hará lo contrario”.
         En efecto. Sucedió tal como lo predijo Moleiro. Aquel compatriota posteriormente se convirtió en combatiente digno y respetable por la revolución venezolana. A esta altura, uno podría decir, con todo respeto, que actuaba en función de la lealtad debida a lo que creía verdad y principios justos.
        Diosdado no se cansa de “predicar” el valor lealtad y ha estado junto al presidente tanto tiempo, como para que Nicolás Maduro, hace pocos días le calificase, no sin razón, de “casi un hijo del comandante Chávez”. Éste bien lo sabe y da por descontado que puede contar, en las buenas y las malas, con el ahora presidente de la AN.
            Pero el presidente también sabe bien, mejor que nadie, de otras cualidades que adornan a Diosdado. Para sus enemigos y también para quienes no lo son, puede resultar chocante la firmeza, valentía y el arrojo que parecieran caracterizar su personalidad. Esas cualidades, pueden producir admiración, respeto y prodigar adherencias, pero también rechazos y hasta temores. Para el presidente Chávez, esa manera de ser de Diosdado es un necesario complemento.
           Ahora comprendo bien, por qué Chávez le tiene confianza para asignarle responsabilidades de envergadura. Por qué, ante la coyuntura que nos venía, optó por escogerle para presidente de la Asamblea Nacional. Incluso, voy a llegar más lejos, el haber señalado a Nicolás Maduro como su posible sucesor, siendo Diosdado lo que es y ha sido, es el más hermoso reconocimiento a éste por su lealtad.
            Ahora, viendo a Cabello mostrarse desafiante contra los enemigos del proceso y su comandante, exponiéndolo todo, he quedado convencido que es un hombre limpio y mentiras todas las cosas que la derecha y otros, que no parecen serlo, dicen acerca de él, pues “quien tiene rabo de paja, no se acerca a la candela”.
             Las muestras de lealtad, uno no sabe cuántas, de Diosdado para Chávez, son motivos para que éste le tenga en alta estima y sea para él indispensable. Pero el carácter, firmeza, arrojo de Diosdado, cualidades que también conoce el presidente Chávez desde los tiempos juveniles, han contado en gran medida para que le tenga en preferencia. Sabe el presidente que no combate con molinos de vientos, soldaditos de chocolate, ni sólo se trata de manejar contradicciones, en puro ejercicio intelectual, sino que esta pelea es peleando.
      


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Publicado por Eligio Damas para BLOG DE ELIGIO DAMAS el 2/06/2013 07:36:00 a.m.